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Primera Parte
Nuestro Compromiso con la Paz y la solidaridad
Apartado 1º
Una alternativa de futuro para la sociedad vasca
1. Violencia,
autoritarismo, exclusión “Los túneles hacia el pasado”
Los últimos acontecimientos están poniendo de manifiesto la grave situación
de crispación social y de enfrentamiento a la que se está empujando a la
sociedad vasca.
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| Ilustración:
Ideasapiens |
La sociedad vasca refrendó mayoritariamente en las elecciones del 13 de mayo,
en las que participaron 8 de cada 10 ciudadanos y ciudadanas vascas, un camino
para la esperanza, una alternativa de futuro.
En contra de esta voluntad mayoritaria se están posicionando fuerzas que se
empeñan en bloquear el camino. Que no plantean soluciones. Que no presentan
alternativas de futuro.
El presente curso político se inicia marcado por el recrudecimiento de la
violencia, el autoritarismo y la ilegalización de Batasuna. Tres túneles que
se empeñan en devolvernos al pasado y en introducirnos en una espiral de división
y confrontación.
a) El túnel de la violencia
ETA se empeña en arrastrar al Pueblo Vasco al túnel de la violencia y el
sufrimiento. La sociedad vasca le ha dicho y exigido claramente que deje de
matar. Nuestro Pueblo quiere ser dueño de su propio destino sin violencia,
sin imposiciones y sin chantajes. Esta es la palabra y la voz del Pueblo Vasco.
Por eso, ETA tiene una enfermedad terminal, porque el Pueblo Vasco, incluyendo
la gran mayoría de Batasuna, no acepta la violencia.
No podemos olvidar que 9 de cada
10 vascos defienden que no es necesario recurrir a la violencia para resolver
problemas políticos. Este es el principal indicador de la debilidad de la
violencia, pero también es un termómetro que sube a medida que se incrementa
la confianza en las medidas políticas para resolver los problemas. Esta es, por
tanto, nuestra responsabilidad como representantes políticos, proponer
soluciones políticas a la sociedad
b) El túnel del autoritarismo
Cada vez con mayor intensidad se está haciendo palpable en el Estado español
un proceso que pretende arrastrarnos hacia el túnel del autoritarismo y la
imposición.
Bajo la disculpa de la seguridad, estamos asistiendo a un recorte de las
libertades y de los derechos individuales, tanto civiles como políticos.
La separación e independencia de los tres poderes: el ejecutivo, el legislativo
y el judicial, clave para la fortaleza de la democracia es cada vez menos nítida.
Incluso, cualquier observador podría concluir, a la vista de las últimas
decisiones adoptadas, que existe una clara dependencia del poder legislativo
y judicial de las decisiones del Gobierno español.
Resulta igualmente grave que,
salvo honrosas excepciones, el denominado cuarto poder, es decir, los medios
de comunicación, después de seguir un preocupante proceso de concentración,
se han alineado en relación con el problema vasco y con la concepción
unilateral de España, tras el pensamiento único oficial.
En todo caso, es evidente que se está produciendo un proceso de involución
democrática y de regresión autonómica.
En términos de calidad democrática se está retrocediendo gran parte del
camino recorrido desde el fin de la dictadura franquista. Con la excusa de
alcanzar objetivos nobles, como la seguridad y la lucha contra el terrorismo, la
generación nacida en democracia está observando atónita la limitación de
libertades constitucionales. La libertad de expresión, la presunción de
inocencia, la libertad ideológica, la libertad de asociación y manifestación,
son derechos cada vez más sometidos a inseguridad jurídica.
De forma complementaria, y unida a esta involución democrática, se está
propiciando la regresión autonómica. Del estado plurinacional, que consagra la
Constitución, se está retrocediendo hacia una concepción uniformizadora y
negadora de la personalidad de los pueblos y naciones existentes en su seno. De
nuevo, se está recorriendo el túnel hacia lo que en el franquismo se conocía
como el Estado nacional español. Esto es, una nación y una cultura dominante y
“dueña” del Estado, frente a otras naciones, culturas y pueblos
considerados inferiores. No hay que confundir pequeño con inferior ni grande
con superior. No es un problema de tamaño, sino de respeto y de dignidad.
c) El túnel de la exclusión
En mi condición de Lehendakari, quiero trasladar mi profunda discrepancia ante
una iniciativa que, en mi opinión, es jurídicamente inconstitucional y que política
y socialmente genera división y confrontación. Me refiero a la reciente Ley de
Partidos y su correspondiente derivada, el proceso de ilegalización de Batasuna,
defendida por sus promotores como la solución de todos nuestros problemas.
La sociedad vasca sabe que la
exclusión no es la solución. Así lo ha puesto de manifiesto en todas y
cada una de las consultas que se le han realizado y en numerosas manifestaciones
sociales. El propio Pleno del Parlamento Vasco, el pasado 17 de mayo, rechazó
este camino porque entendió que era contrario a la Paz y a la normalización
política.
Ha sido, por tanto, una decisión en contra de la sociedad vasca,
impulsada por el Presidente del Gobierno español para tapar el fracaso de una
estrategia equivocada. Una estrategia que nos prometió acabar con ETA en cinco
años y que ahora, transcurrido ese tiempo, nos augura más sacrificios y más
sufrimiento.
El Gobierno español, en definitiva, está recorriendo el camino inverso que
recorrió el Gobierno británico para solucionar el problema de la violencia en
Irlanda del Norte.
¿Alguien piensa de verdad en este Parlamento que arrojando a la
clandestinidad a 200.000 personas se va a eliminar la violencia de ETA? ¿se va
a aumentar la seguridad ciudadana? ¿se va a reducir la crispación y la división
social? ¿nos vamos a acercar a la Paz?
Yo no creo en un túnel que
alimenta la espiral de la exclusión y el enfrentamiento y que, por lo tanto,
contribuye a reforzar la estrategia de la violencia. Son los ciudadanos y
ciudadanas vascas los que a través de elecciones democráticas deben poner a
cada uno en su sitio.
Sinceramente, no es la exclusión, sino el respeto a la pluralidad, el camino
correcto.
2. Paz, convivencia,
solidaridad, “La alternativa de futuro”
Frente a la espiral de la violencia y el terrorismo, y frente a la espiral del
autoritarismo y la exclusión, la sociedad vasca ha apostado por una alternativa
de futuro construida sobre tres ejes:
- La construcción social de Euskadi
- El respeto a la vida y a los derechos humanos
- El respeto a la voluntad del Pueblo Vasco.
Tres ejes sustentados en tres
compromisos
- Un compromiso social, clave del bienestar
- Un compromiso ético, clave de la paz
- Un compromiso democrático, clave de la convivencia
Estos son los ejes y los
compromisos que sustentan el programa de Gobierno apoyado por tres partidos que
representan el cauce central de la sociedad vasca.
En mi responsabilidad como Lehendakari, mi intención en este Debate de Política
General es plantear nuevas iniciativas políticas para seguir recorriendo el
camino iniciado en el Kursaal.
Apartado 2º
Un compromiso social con la solidaridad y el desarrollo sostenible, clave del
bienestar
1.- La construcción de un
modelo propio de desarrollo sostenible y solidario
Frente a la estrategia del neoliberalismo económico basada en un modelo
competitivo individual, nuestro autogobierno nos ha permitido desarrollar en
Euskadi un modelo propio de construcción social edificado sobre el desarrollo
sostenible y la solidaridad.
Crecimiento, sostenibilidad y solidaridad, son las claves de nuestro compromiso
para aumentar el bienestar de todas y cada una de las personas que componen
nuestra sociedad.
A lo largo del pasado ejercicio,
el Gobierno ha desarrollado las bases, iniciativas y programas precisos para
seguir edificando un modelo propio de construcción social.
Para ello, hemos procedido a despejar las incógnitas que se cernían sobre
nuestro modelo de relación financiera, tanto externa como interna. A estos
efectos, y tras un largo y complicado proceso de negociación, al que no me voy
a referir y que todos ustedes conocen , el pasado 20 de febrero se ha conseguido
ratificar y consolidar nuestro Concierto Económico con el Estado. A su vez, y
desde la vertiente de la distribución financiera interna, el pasado mes de
julio hemos alcanzado un acuerdo sobre la nueva Ley de Aportaciones entre el
Gobierno y las Diputaciones Forales.
El Gobierno, además, ha diseñado su plan estratégico de actuación para la
presente legislatura. Un plan estratégico que se sustenta en el calendario de
planes y programas, aprobado el pasado 16 de abril, y en el programa
legislativo, aprobado el 5 de marzo. Ambos instrumentos se han plasmado en un
documento o contrato-programa en el que se fijan 200 objetivos y compromisos del
Gobierno con la sociedad vasca, y que van a ser nuestro referente de actuación
para toda la legislatura.
No voy a realizar una descripción pormenorizada de todas y cada una de las
iniciativas y programas que los diversos departamentos han puesto en marcha a lo
largo de estos meses para avanzar en la construcción social de Euskadi. Esta
información, como en ocasiones anteriores, se encuentra a disposición de este
Parlamento en un anexo elaborado al efecto. Pero sí me van a permitir que
mencione, siquiera de forma enunciativa, aquellas actuaciones más destacadas,
tanto en el ámbito de la solidaridad y la integración social, como en el
impulso del desarrollo sostenible.
a) La solidaridad y la integración social.
En este ámbito voy a citar aquellas iniciativas puestas en marcha desde el
ejecutivo para hacer frente a los principales desajustes y desequilibrios que se
plantean en la sociedad vasca. Problemas tales como, la conciliación de la vida
laboral y familiar, la marginación social, la precariedad laboral,
especialmente entre la juventud , la discriminación y la violencia contra las
mujeres, el acceso a una vivienda digna, la integración y atención a los
emigrantes, la mejora de la sanidad y el aumento de la calidad en la enseñanza,
por citar algunos de los más significativos, son los que han guiado nuestra
actuación en este primer año y van a seguir constituyendo nuestro objetivo
para toda la legislatura.
Algunas de las iniciativas desarrolladas han sido, entre otras, las siguientes:
Hemos procedido a la aprobación
del Plan Interinstitucional de apoyo a las familias, que recoge un amplio
conjunto de medidas económicas y de servicios sociales, con el objetivo de
conciliar la vida laboral y familiar. Entre otras medidas, se contemplan ayudas
económicas directas a familias numerosas por el tercer hijo y sucesivos nacidos
a partir de 1998, y los partos múltiples registrados desde 1993. Este año la
inversión será de 100 millones de Euros y las familias beneficiadas serán
cerca de 15.000.
El proyecto de Ordenación del tramo educativo-asistencial de 0 a 3 años, de
inminente aprobación, y su generalización progresiva a lo largo de los próximos
años en los que se van a crear 3.500 nuevas plazas en guarderías, va a
constituir, también, un poderoso instrumento para conciliar la vida laboral y
familiar.
Asimismo, los planes de Acción
Positiva desarrollados por Emakunde para favorecer la igualdad de género y
luchar contra la violencia doméstica, constituyen un elemento fundamental en
contra de la discriminación de la mujer y, en definitiva, a favor de la
familia. A este respecto, vamos a potenciar las medidas contempladas en el
Acuerdo Interinstitucional que, de forma pionera, hemos puesto en marcha para
perseguir y eliminar la lacra de las agresiones sexuales y de la violencia en el
hogar.
Además, estamos elaborando una Ley para la igualdad que contemplará un
apartado específico en materia de maltrato y violencia doméstica contra las
mujeres. La sociedad entera debe tomar conciencia de que nos encontramos ante
una de las mayores vergüenzas del siglo XXI. Siempre he creído que no merece
la pena vivir en un mundo injusto si no es para cambiarlo.
La juventud es, quizá, uno de los segmentos de población que más sufre las
dificultades de adaptación a la nueva realidad social. Con la aprobación del
II Plan de Acción Joven, presentado en esta Cámara el pasado mes de abril, se
continúa y profundiza en la experiencia positiva del primer Plan, potenciándose
una política de acción positiva en las áreas de trabajo e inserción laboral,
educación y formación, vivienda, salud y ocio.
La precariedad laboral representa uno de los principales problemas que afectan
especialmente a la juventud e influyen más negativamente en el estado del
bienestar. Las tasas de temporalidad juvenil se sitúan entre el 55% y el 85%,
en función del segmento de edad, en el Estado español. En Euskadi no somos
ajenos a este grave problema y, por ello, reducir esta temporalidad que nos
parece injusta y denigrante, es uno de los objetivos prioritarios de nuestra
acción de Gobierno.
Pero a nadie se le oculta que su
solución exige una modificación de la regulación estatal que trasciende
nuestra capacidad de intervención. En este sentido, vemos con decepción que
las, autodenominadas, medidas de modernización del mercado de trabajo
desarrolladas por el Gobierno del Estado, no tienen en cuenta esta realidad.
Por este motivo, además de las
políticas propias desarrolladas a través de las áreas de industria, empleo y
juventud, vamos a instar para que se impulse una iniciativa legislativa a nivel
de Estado que desincentive la temporalidad y la precariedad laboral y prime el
empleo estable.
En relación con la vivienda, el
Gobierno viene desarrollando en el marco del 2º Plan Etxebide una ambiciosa política
de intervención pública. El balance de 2001 se ha cerrado con una oferta de
4.284 nuevas viviendas de promoción pública frente a un objetivo de 3.500, y
en este año 2002, el número de viviendas de promoción pública ascenderá a más
de 4.500. Para que se hagan una idea comparativa, en el año 2001, la cuota de
mercado de vivienda protegida en Euskadi fue de un 28%, frente al 9% en España.
Hemos de reconocer, no obstante, que la situación del mercado inmobiliario
sigue excluyendo a una parte muy importante de la población con bajos ingresos.
Por ello, el Gobierno ha aumentado considerablemente las dotaciones
presupuestarias para reforzar el actual Plan de oferta de viviendas protegidas.
A estos efectos, se va a impulsar una oferta específica de vivienda en alquiler
para las rentas más bajas –inferiores a los 200 euros mensuales , que sea
accesible a los jóvenes y a los colectivos de menores ingresos.
De forma complementaria a las acciones en vivienda, se van a continuar
potenciando las medidas específicas contra la exclusión social. A este
respecto, se han incrementando notablemente las ayudas de emergencia social, se
han reforzado los servicios sociales de base y se han financiado, a través del
programa Auzolan, experiencias de integración laboral a más de mil personas,
dando respuesta al tercer nivel de la lucha contra la exclusión social.
Asimismo, hemos continuado con el calendario de adecuación de la renta básica,
que se encuentra en el 80% del salario mínimo, habiéndose incrementado un 52%
desde 1998.
A estas iniciativas habría que añadir el aumento de un 40% de los fondos
destinados a los colectivos que trabajan con sectores sociales marginados y la
puesta en marcha de un Plan de Atención a la Emigración, pionero en el Estado.
Asímismo, el Gobierno constituirá en este mismo año, el Foro Vasco de
Emigración, como un espacio de reflexión, de propuestas y de coordinación
institucional para facilitar la integración social y laboral de las personas
inmigrantes.
Por otro lado, y para finalizar
este apartado, se ha aprobado, el pasado mes de julio, el tercer Plan de Salud
2002-2010, que marca la política a seguir para mejorar la salud de la ciudadanía
vasca. Este tercer plan fija entre sus objetivos, el aumento de la esperanza de
vida del conjunto de la población en 1,4 años y la reducción en un 25% de las
desigualdades sociales en la salud, propiciadas por las peores condiciones de
vida de las clases menos favorecidas.
b) El desarrollo sostenible.
Además de una política de redistribución y de solidaridad social con las
personas y sectores menos favorecidos, el incremento del bienestar exige que el
tejido productivo sea lo suficientemente sano y competitivo para generar un
desarrollo sostenible. Para lograrlo, las administraciones vascas, a diferencia
del Gobierno español, que siempre ha defendido que la mejor política
industrial es la que no existe, hemos desarrollado una amplia red de políticas
públicas para incentivar el crecimiento.
No me voy a extender en el análisis detallado de las iniciativas y políticas públicas
desarrolladas en materia energética, apoyo a la inversión, desarrollo del
comercio, dinamización del sector agroalimentario, programas tecnológicos,
formación para el empleo, etcétera, porque sería muy prolijo el detalle.
Centraré mi atención expresamente en tres aspectos que, por su repercusión,
considero de especial interés. Estos tres aspectos son, el desarrollo de la
sociedad de la información, la puesta en marcha de un nuevo programa de
infraestructuras en colaboración con las Diputaciones Forales, y la ejecución
de una estrategia medioambiental de desarrollo sostenible.
El desarrollo de la sociedad
de la información.
A lo largo de la pasada legislatura, el Gobierno se planteó el desarrollo de la
sociedad de la información en Euskadi como objetivo estratégico de futuro.
A raíz de la iniciativa Euskadi 2003, se impulsaron diferentes actuaciones
departamentales que se han agrupado y potenciado en un Plan integral denominado
“Euskadi en la Sociedad de la Información”, aprobado el pasado mes de
febrero, y que contempla inversiones de 433 millones de euros para el impulso de
la sociedad de la información en los próximos cuatro años.
En desarrollo del mismo se están
ejecutando diversos programas, algunos dirigidos al gran público, como el
Programa Konekta Zaitez o el KZ Gunea, y otros de carácter más interno para
mejorar la eficacia de la educación, la sanidad y la administración pública.
El éxito de estas iniciativas ha sido evidente. Por dar quizá el dato más
visible del iceberg les diré que en Euskadi, gracias a las políticas
desarrolladas, hemos pasado de ser la 8ª Comunidad en usuarios de Internet hace
escasamente dos años, a situarnos a la cabeza del Estado en la actualidad.
El impulso de las
infraestructuras
El pasado mes de mayo presentamos el balance de ejecución del Plan de
Infraestructuras Euskadi 2003. Este Plan recoge la experiencia positiva del Plan
Europa’93 y del Plan Euskadi XXI, y ha permitido la realización, en sus dos
primeros años de ejecución, de inversiones por importe de 486,8 millones de
euros (81.000 millones de Pts.), en la mejora de las infraestructuras y en la
revitalización de áreas deprimidas.
El Plan Euskadi 2003, que tendrá
su continuidad en este ejercicio próximo, se verá completado por un nuevo
programa específico de infraestructuras articulado en coordinación con las
Diputaciones Forales de conformidad con el Acuerdo sobre la Ley de Aportaciones.
Este Plan, que será aprobado próximamente por el Consejo de Gobierno y
remitido a esta Cámara para su conocimiento, tendrá una dotación de 600
millones de Euros para el período 2003-2007 y financiará inversiones específicas
preferentemente en Infraestructuras Viarias, Obras Hidráulicas y Regadíos.
Una estrategia medioambiental
de desarrollo sostenible
A pesar de los claroscuros del informe final aprobado en la Cumbre de la Tierra,
recientemente celebrada en Johanesburgo, en la misma se ha vuelto a poner de
manifiesto la urgencia de ejecutar una estrategia medioambiental de desarrollo
sostenible a nivel mundial, si no queremos correr el riesgo de situar al planeta
ante una situación irreversible.
En Euskadi somos plenamente conscientes de este peligro y hemos acudido a esta
cumbre con los deberes hechos. El pasado mes de junio aprobamos un programa
marco de desarrollo sostenible en el horizonte del 2020 que contempla 200
compromisos y objetivos concretos en cinco grandes ámbitos: a) aire, agua y
suelo, b) recursos y residuos; c) defensa de la naturaleza d) movilidad,
infraestructuras y transporte e) cambio climático y reducción de emisiones.
Somos un Gobierno pionero en el
Estado español y en Europa, en haber aprobado una estrategia medioambiental
definida. En la reciente cumbre de Johanesburgo hemos tenido ocasión de
presentar nuestra estrategia a todos los participantes internacionales y hemos
liderado, junto con otras naciones y regiones de los cinco continentes, un
“Foro de Desarrollo Sostenible” a nivel mundial, desde el que queremos
reclamar el protagonismo de las entidades subestatales para contribuir, en el
ejercicio de nuestras competencias, al desarrollo sostenible del planeta. A este
respecto, les anuncio que la primera reunión constitutiva de esta Cumbre
Mundial tendrá lugar en Donostia en la próxima primavera.
2.- La fotografía de un País
en marcha
El balance global de la estrategia desarrollada para la construcción de Euskadi
es altamente positiva.
Si hubiera que escoger un indicador, una fotografía, que refleje el desarrollo,
tanto económico como social de un país, quizá el más ilustrativo sea el índice
de desarrollo humano de las naciones unidas. Este índice comparativo combina
factores de renta y riqueza con tasas de educación, escolaridad y esperanza de
vida. Según este indicador, Euskadi se situaría entre los 10 primeros países
del mundo en desarrollo humano, justo detrás de los Países Bajos y por encima
de países tan significativos como Japón, Suiza, Luxemburgo, Francia, España o
Reino Unido.
Se trata, por tanto, de la
fotografía de un país en marcha. Hemos superado la media europea en renta por
habitante, hemos logrado la convergencia en tasas de paro situadas en el entorno
del 8%, disfrutamos de una de las esperanzas de vida más elevadas del planeta y
nuestro esfuerzo endógeno en investigación y desarrollo nos ha permitido
avanzar en la convergencia tecnológica con Europa, si bien esta sigue siendo
uno de nuestras asignaturas pendientes.
3.- Los retos pendientes
Estos son sólo algunos ejemplos de que Euskadi funciona. No es un ejercicio de
optimismo ni de autocomplacencia. Somos conscientes de que estos resultados son
el fruto de un esfuerzo colectivo y permanente, porque en la mejora del
bienestar nunca hay una meta. También somos conscientes de las incertidumbres y
amenazas que gravitan sobre el escenario económico y político mundial y
lastran el relanzamiento de la actividad empresarial. Pero somos optimistas. Si
hemos superado las dificultades en el pasado, estamos convencidos de que seremos
capaces de afrontar los retos y las amenazas del futuro, por muy complicadas que
éstas sean. La sociedad vasca ha demostrado que tiene músculo para seguir en
los puestos de cabeza en la carrera de la competitividad.
Esta confianza en nuestra
capacidad de adaptación no nos impide reconocer que seguimos teniendo numerosos
retos pendientes, tanto en términos de crecimiento económico, como en
solidaridad y justicia social. Queda mucho por hacer, pero voy a referirme,
especialmente, a dos de nuestros retos pendientes que me parecen de
extraordinaria importancia.
El primero es el reto de la Protección Social.
El Estado español ocupa, lamentablemente, el último lugar de la Unión Europea
en gasto en protección social por habitante en términos de paridad de poder de
compra, con tan sólo un 59% de la media europea. En Euskadi los datos no son
tan negativos, nos situamos en el 72%, pero aún así, seguimos muy lejos de la
media europea en protección social por habitante.
Nuestro objetivo como País debe
ser alcanzar también la convergencia con Europa en protección social. Para
ello, necesitamos disponer de todos los instrumentos de autogobierno que nos
reconoce el Estatuto.
En particular, resulta fundamental asumir la gestión del régimen económico de
la seguridad social, que nos atribuye el artículo 18.2 del Estatuto de Gernika,
para poder desarrollar, en toda su extensión, un verdadero modelo integrado y
universal de protección social en Euskadi.
En todo caso, y de forma complementaria al sistema de seguridad social, vamos a
volcar nuestros esfuerzos para que la previsión social complementaria llegue a
los colectivos que, por su nivel de ingresos, tienen mayor dificultad en acceder
a la misma, así como lograr su generalización en el mundo del trabajo a través
de la colaboración con los agentes sociales.
El otro gran reto es el de la
Convergencia Tecnológica con Europa.
El artículo 10.16 del Estatuto atribuye a Euskadi la competencia exclusiva en
investigación científica y técnica en coordinación con el Estado. Pues bien,
han transcurrido 23 años y esta transferencia aún no se ha materializado. Para
que tengan un dato de referencia les diré que, sólo en los últimos diez años,
la falta de esta transferencia ha supuestos unos menores recursos financieros
destinados a I+D de 838 millones de euros, esto es 139.500 millones de Pts.
Estos recursos y sus efectos indirectos nos hubieran permitido ya la
convergencia tecnológica con Europa.
A pesar de estas dificultades, en los últimos 22 años, hemos realizado un gran
esfuerzo endógeno en Investigación y Desarrollo que nos ha permitido pasar de
un 0,069% en 1979, a un 1,5% actual. Nuestro objetivo en la presente legislatura
será potenciar ese esfuerzo inversor desarrollando el Plan de Ciencia, Tecnología
e Innovación, lo que permitirá situarnos en el entorno del 1,85% en el año
2005.
Hemos avanzado mucho. Hemos
trabajado mucho, pero aún queda mucho por hacer, y vamos a seguir desarrollando
todo nuestro esfuerzo e ilusión para conseguirlo.
Apartado 3º
Un compromiso ético con el respeto a todos los derechos humanos de todas las
personas, clave de la Paz
1.- La defensa de todos los
derechos humanos
Estoy convencido de que el respeto a todos los derechos humanos de todas las
personas, y subrayo de todas las personas , tanto en su esfera individual como
colectiva, es la clave de la Paz.
Por eso decimos sí a la vida, sí a la libertad y sí a la pluralidad, y
rechazamos rotundamente el asesinato, la extorsión, la tortura y la exclusión
por razones políticas o sociales.
Este es nuestro camino. Sé que resulta a veces complicado defender los derechos
de todas las personas, sin distinción, ante un ejercicio de violencia, una
tortura o un asesinato. Pero tenemos que tener claro que toda violencia es
injusta, que no hay torturas justificadas o injustificadas y que no hay
asesinatos buenos o malos.
El Pueblo Vasco tiene esto muy
claro, y lo tiene claro porque ha sufrido demasiada violencia a lo largo de su
historia, especialmente de nuestra historia más reciente. La guerra civil, el
exilio, la persecución, la dictadura franquista y, sobre todo, ETA, están
demasiado presentes en la vida de nuestro Pueblo. No es tiempo de más
sufrimiento, es tiempo de Paz. Este es el deseo de la sociedad vasca y es, por
tanto, nuestro objetivo prioritario.
Por eso, no estamos dispuestos a aceptar acusaciones demagógicas de quien dice
defender los derechos de los Pueblos negando los derechos individuales. De quien
defiende los derechos individuales de las personas pero niega sus derechos
colectivos. De quien denuncia la tortura y la dispersión pero no condena los
asesinatos de ETA. De quien no ha sido capaz aún de condenar los crímenes de
la dictadura franquista cuando todavía se están sacando cadáveres de las
cunetas. De quien jalea el indulto de personas encarceladas por los terribles
asesinatos de los GAL. De quien se aprovecha de la violencia para sus intereses
políticos, personales o profesionales. Ni tampoco estamos dispuestos a aceptar
lecciones éticas de quien exige a los demás solidaridad ante su exclusión política,
pero se niega a mostrar su solidaridad con las personas amenazadas, torturadas o
asesinadas por ETA, que son quienes sufren las mayor de las exclusiones
posibles.
Podremos equivocarnos y tendremos
que mejorar. Estamos dispuestos a hacerlo. Pero, como he dicho, no vamos a
aceptar lecciones. Vamos a ser firmes en nuestro propio camino. Vamos a ser
inflexibles en la defensa de todos los derechos humanos. Así lo puse de
manifiesto en el Kursaal, así lo hemos recogido como compromiso ético en
nuestro programa de Gobierno y así lo ratifiqué en el primer Pleno del
Parlamento Vasco celebrado el pasado 28 de septiembre de 2001 sobre la
pacificación.
2.- Un camino propio, sin
complejos
En el desarrollo de este compromiso ético hemos impulsado a lo largo de este año
numerosas iniciativas. Nos hubiera gustado contar con el consenso de todos los
partidos en este compromiso ético, pero a veces no ha sido posible. En este
caso, lo hemos hecho con quien nos ha querido acompañar, sin complejos y sin
renunciar a nuestros principios y trayectoria histórica en contra de la
violencia y en defensa de los derechos humanos de todas las personas.
Desde el Gobierno impulsamos y
firmamos, junto con EUDEL y las Diputaciones Forales de Bizkaia y Gipuzkoa, un
Manifiesto Institucional en favor del derecho a la vida que fue ratificado
solemnemente en Gernika, en un acto público con más de 200 concejales y
alcaldes de Euskadi.
Hemos creado y potenciado la Dirección de Víctimas del Terrorismo y hemos
desarrollado el área de Derechos Humanos en el Gobierno.
Asimismo, procedimos a encargar a Federico Mayor Zaragoza el diseño de un
Observatorio de Derechos Humanos y libertades, encargo que ha cumplido y al que
luego me referiré.
Pero, más allá de estas
actuaciones propias, quiero centrarme en aquellas iniciativas que han permitido
un mayor grado de acercamiento entre los partidos en la defensa de los derechos
humanos y de rechazo a la violencia.
Como ustedes saben, el pasado 21
de febrero convoqué una Mesa para la Defensa de la Pluralidad con
representantes políticos e institucionales. Este primer encuentro supuso el
verdadero motor de la posterior declaración de EUDEL y de los Acuerdos de
Arkaute en el seno de la Mesa de Seguridad.
Quiero dejar constancia de estas dos iniciativas que, a mi entender, representan
un claro exponente de nuestra apuesta por la defensa de los derechos humanos.
a) El Manifiesto de Eudel en defensa de la Pluralidad
El pasado 3 de mayo, la Comisión Ejecutiva de Eudel aprobó una declaración cívica
“en defensa de la democracia y la libertad, y de respeto a la pluralidad de la
sociedad vasca”, que en tres meses ha sido ratificada ya en 175 ayuntamientos
de toda la Comunidad Vasca.
Este manifiesto supuso alcanzar un punto de encuentro que no habíamos tenido
hasta entonces. A nadie de esta Cámara se le oculta que la Ley de Partidos,
aprobada posteriormente, ha chocado frontalmente con el respeto a la pluralidad
que todos defendimos, como ya puse de manifiesto en la última reunión de la
Mesa Político-Institucional que tuvimos ocasión de celebrar el pasado 31 de
mayo.
Tenemos que ser capaces de superar las divergencias suscitadas y hacer efectivo
en el ámbito municipal lo que a veces resulta tan complicado en otras
instancias políticas o niveles institucionales superiores.
Por eso, como Lehendakari sigo apostando por este instrumento e invito a todos
los ciudadanos y ciudadanas vascas a que trabajen en su propio municipio a favor
de la pluralidad y en contra de la exclusión, a favor de la vida y en contra
del asesinato. Sinceramente, considero que la constitución de foros de debate y
de convivencia municipal es responsabilidad de todos y pueden ser una excelente
plataforma cívica para un proceso de reconciliación social.
b) Los Acuerdos en la Comisión
de Seguridad de Arkaute
Dando respuesta a los compromisos que asumimos en la reunión de la mesa política
e institucional celebrada el 21 de febrero, se puso en marcha la Comisión de
Arkaute para plantear medidas en materia de seguridad de los alcaldes y
concejales, con la ausencia ostensible del Ministerio de Interior, a pesar de
haber sido convocado. Asimismo, lamentablemente, el Partido Popular abandonó la
citada Comisión de forma inexplicable.
A pesar de ello, la Comisión desarrolló sus trabajos de manera muy positiva, y
en la reunión celebrada el pasado 21 de mayo, se alcanzaron acuerdos de gran
transcendencia que fueron aprobados en esta Cámara mediante proposición no de
Ley, el pasado 28 de junio. A su vez, el Consejo de Gobierno, en virtud del
mandato de la Cámara, el pasado 2 de julio encomendó al Departamento de
Interior el desarrollo de las medidas aprobadas.
Asimismo, el 4 de julio alcanzamos en el seno de la Comisión de Arkaute
importantes acuerdos en apoyo de las víctimas del terrorismo, y acordamos,
también, la puesta en marcha de un novedoso programa en favor de las víctimas
de la violencia de persecución. Acuerdos de los que volvió a autoexcluirse el
Partido Popular.
Curiosamente, no ha sido el contenido de dichos acuerdos, sino, según ha
reconocido públicamente el propio Partido Popular, la Ley de Partidos, la
excusa o el argumento para negarse a apoyarlos. ¿Puede haber una prueba más
palpable de que la Ley de Partidos divide?.
El Gobierno, en todo caso, en el ejercicio de nuestra responsabilidad y en
desarrollo de nuestras competencias, este pasado martes hemos aprobado el nuevo
Decreto que regula las ayudas a las Víctimas del Terrorismo incorporando
sustanciales mejoras y, lo que es más importante, haciéndolo mediante el diálogo
con los colectivos afectados y con los partidos.
Estamos, por lo tanto, ante
iniciativas de extraordinaria importancia y de particular sensibilidad para los
colectivos afectados, que requieren del concurso y del compromiso de todas las
Instituciones.
A mi entender, la seguridad de alcaldes y concejales y la defensa de las víctimas
de la violencia de persecución, debería estar fuera de los cálculos
electorales y partidistas.
Por ello, quiero hacer un llamamiento al Partido Popular y al Gobierno español
para que rectifiquen y contribuyan a hacer efectivos, en el ámbito de su
responsabilidad, los acuerdos alcanzados y las medidas planteadas.
Pero, dicho esto, también quiero dejar muy claro que este Gobierno no descansará
mientras en nuestra sociedad haya una sola persona amenazada.
3.- El Observatorio de
Derechos y Libertades.
Como ustedes saben, el pasado mes de Febrero le trasladé al Sr. D. Federico
Mayor Zaragoza el encargo de diseñar un Observatorio de Derechos Humanos y de
Libertades en el País Vasco. Este encargo ha sido cumplido y a primeros de
septiembre me ha sido entregado formalmente dicho proyecto por parte del Sr.
Mayor Zaragoza.
Ha sido un trabajo intenso y un
gran esfuerzo por su parte, y me consta que ha recabado el apoyo y la opinión,
tanto de representantes políticos como de personas y organizaciones expertas en
la materia. Por ello, quiero agradecer públicamente su trabajo y adelantarles
que, a mi entender, su resultado responde fielmente al objetivo y al encargo
propuesto. El Observatorio será un instrumento muy valioso para velar por la
defensa de los Derechos Humanos y de las Libertades de todas las personas en
Euskadi.
Como se establece en el informe
definitivo presentado, el Observatorio contempla en su estructura la participación
de reconocidas personalidades de prestigio internacional, y tendrá como
referencias fundamentales, los pactos internacionales que constituyen el trípode
sobre el que se sustenta la defensa de los derechos humanos en el ámbito
mundial:
- La Carta Internacional de
Derechos Humanos
- El Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos
- El Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales
Todos ellos ratificados por el
Gobierno español.
En relación con los siguientes pasos a dar para la puesta en marcha del
Observatorio, les puedo indicar que la propuesta de Federico Mayor Zaragoza ha
sido remitida el pasado martes día 24 al Gobierno para su información y
estamos procediendo a recabar los informes jurídicos y administrativos
pertinentes para su próxima aprobación en Consejo de Gobierno. Nuestra intención
es presentar la propuesta para su tramitación en esta Cámara como proyecto de
Ley, con el objetivo de que el Observatorio sea plenamente operativo a lo largo
del próximo año 2003.
Segunda Parte
Nuestro Compromiso con la normalización política y
la convivencia
Introducción:
El respeto al derecho del Pueblo Vasco a ser consultado para decidir su propio
futuro: clave de la normalización política y de la convivencia
En la primera parte de mi
intervención he desarrollado el compromiso del Gobierno para construir un país
moderno, competitivo y solidario, como clave del bienestar de todos y cada uno
de los ciudadanos y ciudadanas vascas.
Asimismo, he planteado nuestro compromiso ético para liderar una sociedad
comprometida con la defensa de los derechos humanos de todas las personas, como
clave fundamental de un proyecto de Paz.
En esta segunda parte de mi
intervención voy a plantear el tercer eje en el que se sustenta la alternativa
de futuro que proponemos para la sociedad vasca. Este tercer compromiso, el
compromiso democrático, representa la apuesta por la normalización política
en el seno de la sociedad vasca y por la convivencia con España.
Profundizar en este compromiso democrático, sobre la base del respeto a la
voluntad de la sociedad vasca, es la clave de la solución al denominado
problema vasco.
Así lo puse de manifiesto en el
Kursaal, ya en febrero del año 2001, y así ha sido percibido por la mayoría
de la sociedad vasca que ratificó en las pasadas elecciones autonómicas este
proyecto.
Decía en el Pleno de Autogobierno que el problema, desencuentro político o
comoquiera que queramos llamarle, ha sido explicitado el pasado 13 de mayo por
los propios ciudadanos y ciudadanas vascas, y no es otro que la existencia de
una parte muy significativa y plural políticamente, de la sociedad vasca que
reivindica el derecho a decidir libre y democráticamente su propio futuro.
Este es el sentimiento
mayoritario del cauce central de una sociedad que sabe que esta es la llave de
la solución. Según los datos de las encuestas sociológicas que ustedes
conocen, el 80% de la sociedad vasca, 8 de cada 10 personas, defienden que son
los ciudadanos y ciudadanas vascas los que tienen derecho a decidir libre y
democráticamente el futuro del País Vasco. Esta afirmación es mayoritaria en
todas las sensibilidades políticas, nacionalistas, no nacionalistas vascos y
federalistas.
Dando respuesta a esta demanda social, en el Pleno Monográfico sobre
Autogobierno, celebrado el 25 de octubre del pasado año, trasladé con toda
nitidez los dos objetivos en los que se sustancia este compromiso democrático
de respeto a la voluntad de la sociedad vasca:
1) El respeto a los marcos jurídicos
y políticos construidos por voluntad de la sociedad vasca. Esto es, el cumplimiento
íntegro del Estatuto de Gernika.
2) El respeto al derecho legítimo que le asiste a la sociedad vasca para
decidir libre y democráticamente sobre las opciones de cambio y actualización
del vigente marco de autogobierno, siempre y cuando se alcancen las mayorías
requeridas para ello. Esto es, el derecho de la sociedad vasca a plantear un
nuevo pacto político para la convivencia.
La Comisión de Autogobierno
constituida al efecto en el Parlamento Vasco para el desarrollo de estos dos
objetivos, alcanzó unas conclusiones que fueron aprobadas en el Pleno del
pasado 12 de julio en sendas resoluciones referidas, por un lado, al respeto y
cumplimiento del Pacto Estatutario y, por otro, a la actualización del mismo de
acuerdo con sus potencialidades.
Hoy, mi responsabilidad como
Lehendakari es avanzar. Para ello, en los apartados posteriores, y por
separado, desarrollaré las iniciativas y medidas que dan respuesta a los dos
objetivos planteados, esto es, el cumplimiento íntegro del Estatuto y la
formalización de un nuevo Pacto Político para la convivencia.
Apartado 4º
Un compromiso democrático con el cumplimiento íntegro del Pacto Estatutario de
1979.
1.- Una exigencia democrática
Desde luego, no voy a utilizar este Debate de Política General para argumentar
algo que ya está reiterado hasta la saciedad. El cumplimiento del Estatuto de
Gernika ha sido una demanda permanente de la sociedad vasca, de sus partidos e
instituciones representativas e, incluso del propio Congreso y el Senado español.
El hecho de que en este Debate, tras 23 años de su aprobación, tenga que
aparecer un apartado con el título “cumplimiento íntegro del Estatuto de
Gernika”, es suficientemente elocuente y doloroso.
Nada produce tanta desazón como constatar la impunidad con la que se incumplen
las leyes. Nada invita a la desafección del bloque de constitucionalidad como
la constatación de que se ha ido desvirtuando el modelo inicial reconocedor de
los hechos diferenciales y de la plurinacionalidad del Estado para acabar en un
modelo de “sano regionalismo”. Nada desalienta tanto como la comprobación
permanente de que el ejercicio competencial se subordina a intereses políticos
coyunturales.
Hemos elaborado informes técnicos y celebrado plenos monográficos. Se han
aprobado numerosas resoluciones, no sólo en el Parlamento Vasco sino, lo que es
más vergonzoso para el Gobierno español, en el Congreso de los Diputados y en
el propio Senado. Hemos firmado pactos. Hemos solicitado una Comisión Política
al más alto nivel. Hemos adoptado acuerdos en el Consejo de Gobierno. Hemos
hecho esto y mucho más, todo ha sido en vano. Pero, no vamos a desmayar.
No nos van a cansar a pesar de que, tras 23 años, aún tengamos que escuchar
que el cumplimiento íntegro del Estatuto es inconstitucional, cuando ha sido el
propio Tribunal Constitucional, en sentencia 209/1990, el que proclamó que
“el ejercicio de competencias no transferidas por parte del Estado debe
reputarse como anómalo porque es provisional, y lo provisional no puede serlo
indefinidamente. La prolongación de la provisionalidad y el retraso
competencial es un obstáculo grave al reparto de competencias del que el Estado
es el máximo responsable porque a él le corresponde extremar el celo para
llegar a acuerdos en las Comisiones mixtas”.
Esta sentencia se produjo hace ya
12 años. Quiero hacer una denuncia política y un emplazamiento público al
Tribunal Constitucional y a su Presidente para que le digan a la sociedad vasca
las medidas que han adoptado a lo largo de todo este tiempo para hacer cumplir
al Gobierno español sus propias sentencias.
A este respecto, quiero anunciar que el Consejo de Gobierno aprobará y
presentará un requerimiento formal al Tribunal Constitucional para que
desarrolle las medidas oportunas que permitan hacer efectivas sus propias
sentencias, habida cuenta de que con la actitud del Gobierno español se está
produciendo la prolongación de una provisionalidad indebida, y yo añadiría,
que impuesta e ilegal.
Pero diré más, porque quiero
que sea conocido por la opinión pública. ¿Sabían ustedes que, ya en 1987,
tanto el Congreso de los Diputados como el Senado aprobaron sendas resoluciones
en las que instaban al Gobierno español…. “para que concrete y formalice
con el Gobierno Vasco el programa de transferencias pendientes, así como el
calendario para su ulterior negociación”…? ¿No les suena similar a la
resolución aprobada por el Parlamento Vasco el pasado 12 de julio?, es decir 15
años después, sí, quince años, en la que se insta al Gobierno español…
“a que con carácter urgente y en un plazo no superior a dos meses, defina un
proyecto operativo y calendario de cumplimiento y desarrollo del Estatuto de
Autonomía de Gernika”…
No merece la pena, por tanto, que
vuelva a recordar los numerosos pronunciamientos existentes. Este botón de
muestra es suficientemente elocuente del talante de prepotencia, cuando no de
chantaje y demagogia, que ha utilizado el Gobierno español con la sociedad
vasca. Mensajes tales como …
- Cumpliremos el Estatuto si se
renuncia a actualizar y desarrollar las potencialidades contempladas en su
Disposición Adicional primera…
- Cumpliremos el Estatuto si el nacionalismo renuncia a sus ideas y proyectos
legítimos…
- Cumpliremos el Estatuto si apoyan la Ley de Partidos y la ilegalización de
Batasuna”…
- Cumpliremos el Estatuto si se dan razones de oportunidad política…
- Cumpliremos el Estatuto en aquellas siete transferencias que nosotros
consideremos oportunas…
- O simplemente, el mensaje de que no cumpliremos el Estatuto porque es
anticonstitucional…
Son sólo algunas de las “perlas” más recientes con las que, de manera
directa o velada, ha respondido el Gobierno español ante las demandas del
cumplimiento estatutario.
La amenaza es la respuesta de aquél
a quien le sobra soberbia y le falta razón. Yo, sinceramente, creo que lo que
resulta inconstitucional es incumplir una Ley Orgánica durante 23 años.
En una sociedad democrática, las
personas, celosas guardianes de su libertad, no rinden tributo a ninguna
pertenencia orgánica, a ningún orden, que no cuente con su consentimiento. Y,
precisamente por esa misma razón, cuando prestado su consentimiento ven burlada
su voluntad, se corre el grave riesgo de que dejen de creer en las Instituciones
y de que éstas, perdida su legitimidad, se disgreguen de forma irremediable.
Han transcurrido dos meses y 23 años.
Aún así, no estamos dispuestos a ponernos nerviosos. A lo largo de 23 años
hemos dado suficientes muestras de paciencia. Nuestra agenda está
permanentemente abierta. Seguiremos con las puertas abiertas al diálogo y a la
negociación, como lo hemos hecho siempre. No obstante, con la misma serenidad,
pero con firmeza y determinación, anuncio que el Gobierno Vasco está dispuesto
a cumplir el mandato de este Parlamento.
Continuaremos desarrollando iniciativas que nos permitan seguir aumentando
nuestro autogobierno en beneficio de las ciudadanas y ciudadanos vascos.
Que nadie venga ahora a rasgarse
las vestiduras, porque así lo hemos venido haciendo en el pasado. Ahí están
las políticas de ayudas y subvenciones relacionadas con la protección al
empleo, la reinserción de personas desempleadas, la formación ocupacional y
contínua. Todas las políticas de lucha contra la exclusión social. Las políticas
de asistencia sanitaria y social en los centros penitenciarios. Las políticas
de atención y protección de menores, en colaboración con las Diputaciones
Forales. Las políticas de promoción empresarial, de modernización tecnológica,
de internacionalización y de apoyo de las PYMEs. La política de Investigación
y Desarrollo. Los regadíos, ante el retraso del cumplimiento del Estado de las
obras hidráulicas de interés general en Euskadi…, etcétera, etcétera, etcétera.
Todas estas políticas, las hemos venido ejecutando desde hace años con toda
normalidad las administraciones vascas, a pesar de que no se han producido las
transferencias correspondientes.
Evidentemente, esto ha comportado un sobreesfuerzo de medios económicos,
materiales y humanos pero, de no haberlo hecho así, no disfrutaríamos de los
niveles de bienestar y de servicios que tenemos en los ámbitos señalados.
Hay que decirlo alto y claro: la falta de transferencias supone un castigo político,
social y financiero del Gobierno español al conjunto de la sociedad vasca. Así
de rotundo.
2.- Nuestro compromiso:
profundizar en el autogobierno para mejorar el bienestar de la sociedad vasca
Sin estridencias, sin poner en cuestión la seguridad jurídica de la sociedad
vasca, sin precipitaciones y con arreglo a previsiones legales y normativas,
vamos a dar respuesta al mandato del Parlamento, de conformidad con las
resoluciones aprobadas el pasado 12 de julio.
En este sentido, desarrollaremos iniciativas en aquellas materias en las que
el Estado no quiere proceder a la transferencia de los medios materiales y
humanos a Euskadi para financiar su ejecución. En tanto no se produzca la
correspondiente transferencia, estamos dispuestos a asumir inicialmente el mayor
coste económico que ello supone, en términos de anticipo a regularizar. No
podemos renunciar a aumentar el bienestar de la sociedad vasca, a pesar de que
el Gobierno español hace un uso indebido de los instrumentos financieros en su
poder, defraudando a los ciudadanos y ciudadanas vascas varios cientos de
millones de euros anualmente en estas materias.
Estas son algunas de las iniciativas que vamos a
adoptar para dar cumplimiento al mandado del Parlamento y profundizar en nuestro
autogobierno.
1. Ampliación de la
Ertzaintza
Se procederá a la ampliación efectiva de la Ertzaintza en los 200 agentes,
cuya urgente necesidad quedó sobradamente explicada y probada en la Comisión
de Seguridad el 21 de mayo y en este Parlamento el 28 de junio.
En este sentido, se procederá a
regularizar los flujos financieros derivados de esta medida mediante el
correspondiente descuento de la cantidad de cupo a abonar al Estado, tal y como
se recogió en el último acuerdo de cupo negociado el pasado mes de marzo.
2. Investigación científica
y técnica
Se procederá a reagrupar, a través de un único programa multidepartamental,
las ayudas y el presupuesto que actualmente se destina a esta área a través de
diferentes departamentos, principalmente educación, industria y agricultura ,
potenciando sus actuaciones, impulsando la Red Vasca de Tecnología, e
intensificando el desarrollo del Plan de Ciencia, Tecnología e Innovación.
3. Apoyo a la cinematografía
El Gobierno Vasco, en aplicación de su actividad de fomento, y en tanto no se
produzca la transferencia, procederá a instaurar en el Departamento de Cultura
un programa específico de apoyo a la cinematografía a lo largo de la presente
legislatura.
4. Asistencia técnica e
investigación para obras públicas
Ampliaremos las funciones de los laboratorios autonómicos existentes para que,
a través de los mismos, se lleven a cabo las labores de apoyo técnico y de
investigación a las obras públicas de la CAPV; en virtud de nuestras
competencias exclusivas para la promoción, desarrollo económico y planificación
de la actividad económica.
5. El apoyo a la pequeña y
mediana empresa
De conformidad con los compromisos recogidos en el programa de Gobierno, se
procederá a reagrupar las diferentes medidas de apoyo y promoción existentes a
las PYMEs en un único programa multisectorial de apoyo a la pequeña y mediana
empresa, a pesar de que sigue sin ser transferido el presupuesto asociado a los
programas estatales de la iniciativa PYME de desarrollo empresarial.
6. Centro de investigación y
asistencia técnica para la seguridad y salud laboral
OSALAN asumirá funciones concurrentes con el Centro de Investigación y
Asistencia Técnica para la Seguridad Laboral, al objeto de mejorar las
condiciones laborales de las trabajadoras y los trabajadores vascos y reducir
las elevadas tasas de siniestralidad laboral que padecemos. Para ello,
actuaremos a través de las competencias de ejecución de la legislación
laboral y del ejercicio de las competencias exclusivas en materia de sanidad y
seguridad e higiene en el trabajo, que ostenta la CAPV.
7. Apoyo a la promoción de
productos pesqueros
Mientras no se produzca la transferencia del FROM, la Comunidad Autónoma Vasca
contribuirá, como lo hace en otros sectores, al fomento de los productos
pesqueros, respetando la competencia estatal de bases de ordenación del sector
pesquero. A estos efectos, se propiciará el apoyo a las cofradías y a las
cooperativas del mar, se procederá a la promoción de acuerdos intersectoriales
entre organizaciones pesqueras y a la cofinanciación de campañas de fomento
del consumo de productos de la pesca.
8. Salvamento marítimo
Se desarrollarán programas de protección medioambiental, protección civil,
programas de protección de espacios marítimos y medidas normativas relativas
al transporte marítimo, actuando a través de las competencias en materia de
seguridad pública, la protección civil, medioambiente y agricultura, que
ostenta la CAV.
De esta forma, lograremos ejecutar la legislación del Estado en relación con
el salvamento marítimo en el litoral vasco, así como en materia de vertidos
contaminantes al mar.
9. Puertos y Aeropuertos
Se procederá a constituir un foro específico donde se analicen las políticas
sectoriales que actualmente desarrollan las instituciones vascas en todos
aquellos ámbitos –transporte, medioambiente, ordenación del territorio,
protección civil y sanidad que inciden en la mejora de la gestión de las
actividades generadas en los puertos.
En el caso de los aeropuertos, se
estudiará ampliar la participación autonómica en la gestión de determinados
servicios complementarios en los que el Estado no puede reservarse su gestión
directa, en virtud del proceso liberalizador que se ha producido en el ámbito
comunitario.
10. Ferrocarriles
Se impulsará la creación de una estructura ligada a Eusko Trenbideak que, por
una parte, gestione las infraestructuras ferroviarias de la CAPV y que, por
otra, se constituya en operador de servicios ferroviarios, tanto en las vías de
titularidad autonómica como en las vías de titularidad estatal cuando el
transporte tenga su origen y destino en la CAV. Esta iniciativa se desarrollará
de conformidad con la reciente normativa comunitaria que permite separar la
gestión de la infraestructura ferroviaria y la gestión de servicios de
transporte.
11. Administración de
Justicia
Se incentivarán los acuerdos sindicales adoptados en el ámbito de la CAV en
materia de prestación de servicios auxiliares, de ordenación de plantillas y
de otros aspectos referidos al régimen administrativo del personal.
Asimismo, se estudiará la viabilidad de un órgano asesor y consultivo propio
en el que participen los agentes implicados, con el objetivo de plantear
propuestas que contribuyan a mejorar los servicios que puedan ser acometidos por
la CAPV.
12. Seguros Agrarios
Se pondrá en marcha un programa específico que incentive el aseguramiento en
la actividad agraria utilizando las competencias de la CAPV en materia de
agricultura y de fomento económico.
Asimismo, se presentará un requerimiento de incompetencia al Ministerio de
Agricultura, Pesca y Alimentación, para que deje de prestar tales servicios a
través de ENESA.
13. Políticas activas de
Empleo
En virtud de la sentencia del Tribunal Constitucional que declara esta materia
competencia de las Comunidades Autónomas, continuaremos desarrollando programas
de formación continua en el ámbito de nuestra Comunidad.
Diseñaremos un Servicio Vasco de
Formación y Empleo que se pondrá en marcha inicialmente a través de una
Fundación que aglutine las funciones actualmente ubicadas en diferentes
servicios Observatorio Vasco de Formación Profesional, Consejo Vasco de Empleo,
EGAILAN , y permita planificar el Ente que asumirá los servicios del INEM.
14. Política Penitenciaria
Se procederá a diseñar y ejecutar programas específicos que incidan en la
mejora de la situación de las personas encarceladas, al amparo de los títulos
competenciales de educación, sanidad, servicios sociales, asistencia a menores,
seguridad pública y reinserción.
15. Ordenación del Turismo
Se procederá al desarrollo reglamentario de la Ley del Parlamento Vasco 6/1994,
de 16 de marzo, de Ordenación del Turismo, en relación con las profesiones turísticas,
la información turística y el título-licencia de las agencias de viaje.
Asimismo, a través de la citada Ley, se procederá a regular la actividad de
los Paradores de turismo existentes en la CAPV, estableciendo las condiciones y
requisitos necesarios para obtener la correspondiente clasificación.
16. Crédito, Banca, Seguros,
Mercado de Valores
Plantearemos el desarrollo de medidas normativas dirigidas a incrementar la
protección del pequeño inversor y a la creación de un servicio de
reclamaciones específico en el ámbito financiero, en aplicación de las
competencias de desarrollo legislativo y de ejecución de las leyes de bases que
el Estatuto atribuye a Euskadi.
17. Política de Transporte
Se procederá al desarrollo normativo en las políticas referidas al transporte
marítimo, fluvial, ferroviario y por carretera, para proceder a regular los
servicios de transporte, y la ordenación de los diferentes espacios físicos e
infraestructuras en los que éstos se desarrollan.
18. Régimen Electoral
Municipal
La legislación electoral municipal es una competencia que el Estatuto atribuye
a los Territorios Históricos con la única limitación de respetar la normativa
básica estatal en materia de procesos electorales.
De esta forma, son los Territorios Forales los competentes para elaborar las
normas y la organización de los procesos electorales municipales, respetando el
contenido esencial del derecho al sufragio explicitado en la LOREG.
Si los Territorios Históricos, a través de las normas forales
correspondientes, decidieran ejercitar esta atribución exclusiva, el Gobierno
Vasco se compromete a impulsar y coadyuvar en la organización de los procesos
electorales municipales, poniendo a disposición de las Diputaciones Forales los
recursos de seguridad y los medios informáticos precisos.
19. Seguridad Social
A la CAPV le corresponde, por un lado, el desarrollo legislativo y la ejecución
de la legislación básica estatal en materia de Seguridad Social y, por otro,
la gestión del régimen económico de la Seguridad Social. A este respecto, se
procederá a desarrollar una normativa propia en esta materia para el
establecimiento de una estructura que coordine todos los servicios relacionados
con el bienestar y la Seguridad Social, en el ámbito de la CAPV.
Hasta aquí, les he adelantado
algunas de las medidas e iniciativas concretas que piensa desarrollar el
Ejecutivo Vasco a lo largo de esta legislatura, para dar respuesta al mandato
del Parlamento.
Pero, además, quiero informarles
que el Gobierno elaborará un anexo que se incorporará anualmente a los
presupuestos, en el que se recogerá el importe económico que supone la no
transferencia de las materias pendientes por parte del Estado. Incluiremos, a
su vez, en este anexo el gasto que el Gobierno Vasco dedica al desarrollo de
materias no transferidas, configurándose, como producto de todo ello, una
cuenta de crédito pendiente de regularizar con el Estado que se incorporará en
el esquema de negociación del Cupo.
Quiero ser muy claro. Vamos a ser
prudentes. Vamos a utilizar los títulos competenciales y la normativa
existente, pero no vamos a renunciar, en ningún caso, a profundizar en nuestro
autogobierno para incrementar el bienestar de la sociedad vasca.
Así pues, en los próximos
meses la sociedad vasca podrá constatar cómo el Gobierno, en el ejercicio de
su responsabilidad, seguirá invirtiendo en materias aún no transferidas o sin
regularización financiera por parte del Estado. Asimismo, la sociedad vasca
comprobará el desarrollo de iniciativas dirigidas a sentar las bases de la
administración de los servicios públicos no transferidos como empleo, formación
o seguridad social; sin descartar normativas en relación a la creación de órganos
específicos para ello y a regular las posibilidades de sustitución o presencia
autonómica en aquel sector público estatal, sea industrial, financiero, de
transportes o de otra naturaleza, cuya radicación sea la Comunidad Autónoma.
Apartado
5º
Un compromiso democrático con la voluntad de la sociedad vasca: un nuevo pacto
político para la convivencia
1.- La sociedad vasca está
esperando soluciones
La sociedad vasca está expectante. Nos está mirando. Está esperando de sus
representantes políticos soluciones. El Lehendakari y su Gobierno no estamos
dispuestos a defraudar esa esperanza.
No nos resignamos al callejón sin salida que presenta ETA. Un camino de odio y
de frustración. Un camino hacia ningún sitio. Tampoco nos resignamos al
inmovilismo, al bloqueo y a la negativa permanente de soluciones que plantea el
Partido Popular y el Partido Socialista Obrero Español. Porque es un camino que
no nos acerca a la paz y nos conduce a la crispación social.
La sociedad vasca no desea
reproducir debates estériles sobre el pasado y tampoco desea verse arrastrada a
un escenario permanente de confrontación y de división social.
La sociedad vasca está harta de la violencia. Está harta de imposiciones y
chantajes. Está harta de mensajes negativos.
No es cierto que seamos una “sociedad inmadura”, como alguien nos calificó
con rencor después de las pasadas elecciones. Somos un Pueblo sensato y
milenario que tiene mayoría de edad suficiente para ser dueño de su propio
destino.
La sociedad vasca quiere soluciones. Quiere mirar al futuro sin renunciar al
pasado. Quiere avanzar.
La
necesidad de un nuevo Pacto Político con el Estado como clave de un proyecto de
solución
Para dar respuesta a esta esperanza, es preciso articular un nuevo pacto político
que adecue nuestro marco de autogobierno a los deseos mayoritarios de la
sociedad vasca actual, utilizando los instrumentos y las potencialidades que
contempla el propio Estatuto de Gernika.
Esta es la apuesta estratégica de futuro y el proyecto de solución que, como
Lehendakari, quiero plantear a la sociedad vasca.
No se trata de renunciar al camino recorrido, ni tampoco de minusvalorar el
grado de bienestar alcanzado gracias a la gestión eficaz de las competencias
asumidas a través del Estatuto vigente.
Se trata de construir un nuevo proyecto de convivencia basado en la libre
asociación y en la soberanía compartida y no en la subordinación y en la
imposición de una determinada visión del Estado, al margen de la voluntad del
Pueblo Vasco.
Porque, como ya he trasladado públicamente en esta Cámara, debemos admitir de
una vez, que el problema de normalización política no estriba solamente en
solventar quién tiene que gestionar una u otra competencia. La solución del
problema de normalización política estriba en asumir que el Pueblo Vasco no es
una parte subordinada del Estado, sino un Pueblo con identidad propia, con
capacidad para establecer su propio marco de relaciones internas y para
incorporarse por libre asociación a un verdadero estado plurinacional.
A pesar de la sordina interesada
que se han puesto a determinadas decisiones democráticas de la sociedad vasca,
la terca realidad está ahí, y mirar para otro lado no va a contribuir a
solucionar el problema histórico de normalización política y de convivencia
que seguimos sufriendo.
Y la terca realidad es que el
Parlamento Vasco, el 15 de febrero de 1990, por mayoría absoluta de 38 votos, y
sin contar con el apoyo de Herri Batasuna, proclamó: “el Pueblo Vasco tiene
derecho a la autodeterminación. Este derecho reside en la potestad de sus
ciudadanos para decidir, libre y democráticamente, su estatus político, económico,
social y cultural, bien dotándose de un marco político propio o compartiendo,
en todo o en parte, su soberanía con otros Pueblos”.
Y la terca realidad es que en las pasadas elecciones autonómicas, en las que
votaron 8 de cada 10 ciudadanas y ciudadanos de la Comunidad Autónoma Vasca, la
mayoría ratificó un programa que defendía el derecho de la sociedad vasca a
ser consultada para decidir su propio futuro.
La realidad es que el Parlamento Vasco, el pasado 12 de julio, aprobó
desarrollar las potencialidades del actual Estatuto e iniciar la elaboración de
un nuevo pacto político con el Estado que responda a las aspiraciones
mayoritarias de la sociedad vasca, libre y democráticamente expresadas.
Esta es la realidad, y no encararla no sólo es un ejercicio de
irresponsabilidad política, sino un fraude a los deseos y aspiraciones legítimas
de una mayoría social vasca que quiere avanzar en un proyecto de solución y de
convivencia.
Es preciso, por tanto, encarar la
realidad y plantear un nuevo pacto político que sea capaz de recoger y asumir
la voluntad democrática de la sociedad vasca.
Como ustedes saben, en el Pleno celebrado el pasado 25 de octubre, ya planteé
la necesidad de desarrollar las potencialidades del Estatuto para lograr un
nuevo pacto, un nuevo punto de encuentro para la convivencia. Avancé los
principios y las bases del proyecto sobre las que, en mi opinión, debería
articularse este nuevo Pacto. Lo hice con un propuesta abierta y como aportación
para el debate que se debería sustanciar en el seno de una Comisión sobre
Autogobierno constituida al efecto.
El resto ya lo conocen ustedes
suficientemente, porque han sido protagonistas directos del trabajo exhaustivo
de esa Comisión Parlamentaria a lo largo de seis meses. Trabajos que dieron
lugar a un dictamen aprobado en el Pleno de la Cámara, el pasado 12 de julio,
que ratificó íntegramente las bases propuestas el 25 de octubre de 2001.
A este respecto, deseo trasladar a la opinión pública vasca y española que es
voluntad firme de este Lehendakari y de los tres partidos que sustentan el
Gobierno Vasco, el continuar avanzando en este proyecto de solución. Vamos a
llegar hasta el final, porque estamos convencidos de que es el camino que
representa los deseos mayoritarios de la sociedad vasca.
Las puertas del proceso van a estar permanentemente abiertas a la participación
de representantes de todas las sensibilidades políticas existentes en la
sociedad vasca pero, anuncio desde ahora, que no vamos a admitir derechos de
veto que nos encadenen al fondo del pozo.
Se hace camino al andar, y si
tenemos que iniciar el recorrido con nuestras propias fuerzas, así lo haremos,
porque consideramos que tenemos la fortaleza política y la legitimidad social
suficiente. Al final será la propia sociedad vasca la que ratifique, premie o
castigue, la validez del resultado alcanzado.
Quiero seguir impulsando, en primera persona, este camino de solución. Para
ello, en este Debate de Política General deseo dar dos nuevos pasos
importantes.
En primer lugar, voy a clarificar el proyecto, exponiendo el contenido de la
propuesta de un nuevo Pacto para la Convivencia.
En segundo lugar, voy a plantear los hitos fundamentales del proceso a seguir
para el desarrollo y materialización del mismo.
2.- El
proyecto: Un nuevo
estatus de libre asociación con el Estado español para una nueva etapa
2.1 Los Pilares:
El objetivo es alcanzar un pacto para la convivencia basado en el reconocimiento
del derecho del Pueblo Vasco a ser consultado para decidir su propio futuro.
Este pacto se sustenta sobre tres pilares fundamentales:
a) El Pueblo Vasco es un Pueblo con identidad propia… b) que tiene derecho a
decidir su propio futuro… c) desde el respeto a las decisiones de los
ciudadanos y ciudadanas de los diferentes ámbitos jurídico-políticos en los
que actualmente se articula.
a) Un Pueblo con identidad
propia
El Pueblo Vasco es un Pueblo con identidad propia en el conjunto de los Pueblos
de Europa. El Pueblo Vasco es depositario de un patrimonio histórico, social
y cultural singular, que pertenece, sin que nadie lo pueda monopolizar, a los
ciudadanos y ciudadanas de los territorios de Alava, Bizkaia, Gipuzkoa, Navarra,
Lapurdi, Zuberoa y Benafarroa, situados a ambos lados de los Pirineos.
Este ámbito geográfico en el que se ha asentado el Pueblo Vasco a lo largo de
la historia, ha sido conocido con diferentes denominaciones de Vasconia, Reino
de Navarra, Euskalherria, País Vasco-Navarro, Euskadi o País Vasco.
El Pueblo Vasco, en la actualidad, se estructura en tres realidades jurídico-administrativas
y en dos estados. Por un lado, la Comunidad Autónoma Vasca –que integra a los
Territorios Históricos de Alava, Bizkaia y Gipuzkoa y la Comunidad Foral de
Navarra, ambas ubicadas en el Estado español. Y, por otro lado, los Territorios
de Iparralde –Lapurdi, Zuberoa y Benafarroa ubicados en el Estado francés y
sin articulación política propia.
El Pueblo Vasco, a lo largo de su historia no se ha configurado, ni podrá
hacerlo nunca, como una realidad excluyente –nadie ha estado ni está excluido
de pertenecer al mismo si así lo desea , sino como una realidad social viva,
fruto de la autoidentificación individual y voluntaria con un sentimiento de
identidad vasco que, además, en muchos casos, es compatible con el sentimiento
de pertenencia a otras realidades nacionales o estatales.
Este sentimiento de pertenencia al Pueblo Vasco va más allá de normas jurídicas
o de fronteras políticas. Porque los sentimientos de identidad nacional no se
pueden imponer ni se pueden prohibir por decreto, ley o constitución alguna.
Hay que aceptar con toda naturalidad el que cada persona pueda tener el
sentimiento de pertenencia y de identidad que desee, tal y como se recoge
expresamente en la Carta de los Derechos Humanos.
b) ...Que tiene derecho a
decidir su propio futuro
El Pueblo Vasco tiene derecho a ser consultado para decidir su propio futuro,
tal y como este Parlamento aprobó por mayoría absoluta en el año 90, y de
conformidad con el derecho de autodeterminación de los Pueblos, reconocido
internacionalmente, entre otros, en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y
Políticos, y en el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y
Culturales que, en su artículo 1º proclaman: “Todos los Pueblos tienen
el derecho de libre determinación, en virtud de este derecho, establecen
libremente su condición política y proveen, asimismo, a su desarrollo económico,
social y cultural.
Estos pactos, además, han sido incorporados al bloque de constitucionalidad del
Estado español, mediante instrumento de ratificación del 13 de abril de 1977.
c) ...Desde el respeto a las
decisiones de los ciudadanos y ciudadanas de los diferentes ámbitos jurídico-políticos
en los que actualmente se articula.
El ejercicio del derecho a decidir su propio futuro que le corresponde al Pueblo
Vasco, se materializa desde el escrupuloso respeto al derecho que tienen los
ciudadanos y ciudadanas de los diferentes ámbitos jurídico-políticos en los
que actualmente se articula, a ser consultados para decidir su propio futuro.
Esto es, respetando la decisión de los ciudadanos y ciudadanas de la Comunidad
Autónoma Vasca, la decisión de los ciudadanos y ciudadanas de la Comunidad
Foral de Navarra, así como la decisión de los ciudadanos y ciudadanas de
Iparralde, tanto para establecer el vínculo de relaciones internas que desean
mantener entre sí mismos, como el vínculo de relaciones que desean mantener
con los Estados en los que se ubican.
2.2 La Propuesta y su
contenido
- ...Desde el ámbito de decisión que representamos como parte integrante del
Pueblo Vasco, es decir, desde la Comunidad Autónoma Vasca…
- ...En virtud de nuestra soberanía originaria, reconocida en base a la
vigencia y actualización de nuestros derechos históricos preexistentes,
recogidos explícitamente en la Constitución…
- ...De conformidad con la Disposición Adicional del Estatuto de Gernika y del
Acuerdo del Parlamento Vasco del 15 de febrero de 1990, por el que se proclama
el Derecho de Autodeterminación del Pueblo Vasco...
planteamos al Estado español un
nuevo Pacto Político para la convivencia, basado en el reconocimiento de
nuestra identidad nacional y en la libre asociación a un estado plurinacional.
En definitiva, desde el ámbito de representación de la Comunidad Autónoma
Vasca como parte integrante del Pueblo Vasco, y en desarrollo de nuestra
capacidad de decidir libre y democráticamente nuestro propio futuro, planteamos
una nueva etapa de relación con el Estado español sobre la base de un nuevo
status de libre asociación.
El contenido del nuevo Pacto:
Sobre la base de partida de las potencialidades del actual régimen de autonomía
que establece el Estatuto de Gernika, planteamos una profundización de nuestro
autogobierno en los siguientes términos:
1) El reconocimiento jurídico de nuestra identidad nacional y el derecho a
decidir nuestro propio futuro.
El reconocimiento del derecho que tiene el Pueblo Vasco a ser consultado para
decidir su propio futuro, esto es el marco de relaciones internas y externas que
desea tener, desde el respeto a la voluntad de los distintos ámbitos
territoriales y jurídico-políticos en los que actualmente se articula.
Desde la Comunidad Autónoma Vasca, y en el ámbito de
decisión que representamos como parte integrante del Pueblo Vasco, queremos
articular nuestro derecho a decidir nuestro propio futuro a través del
reconocimiento de la capacidad plena para regular y gestionar la realización de
consultas democráticas a la sociedad vasca por vía de referendum.
Asimismo, atendiendo a la plurinacionalidad del
Estado español, y de conformidad con el reconocimiento de nacionalidad
expresamente recogido en el Estatuto de Gernika, planteamos que se reconozca,
con toda naturalidad, la nacionalidad vasca, a efectos jurídicos, políticos y
administrativos.
2) La
libertad de relaciones entre los Territorios de la Comunidad Autónoma Vasca y
la Comunidad Foral de Navarra.
Una libertad sustentada sobre el derecho que les asiste a las ciudadanas y
ciudadanos de los Territorios de la CAV (Alava, Bizkaia y Gipuzkoa) y a los de
la Comunidad Foral de Navarra, a establecer los vínculos políticos y las
relaciones internas que consideren más adecuados para su desarrollo y bienestar
político, social, económico y cultural, sin más limitación que su propia
voluntad.
Quiero que quede claro de una vez por todas, que sólo a las navarras y a los
navarros les corresponde decidir su propio futuro. Desde esta premisa de
respeto, no se pueden imponer ni impedir, por parte de nadie, los cauces e
instrumentos de relación que decidan establecer libremente los propios
ciudadanos y ciudadanas de la Comunidad Autónoma Vasca y de la Comunidad Foral
de Navarra.
3) La
capacidad de establecer relaciones con los Territorios Vascos de Iparralde,
ubicados en el Estado francés
Planteamos profundizar el marco de relaciones entre los Territorios vascos
situados a ambos lado de los Pirineos para estrechar los especiales lazos históricos,
sociales y culturales existentes con los Territorios de Iparralde, ubicados en
el Estado francés. Para ello, se propone la utilización más amplia y flexible
de la normativa comunitaria y de los tratados que posibilitan la cooperación
transfronteriza entre territorios pertenecientes a distintos estados de la Unión
Europea.
4) La
configuración de un poder judicial vasco autónomo
Un poder judicial que, junto con el poder legislativo y ejecutivo, complete los
tres poderes de nuestro autogobierno. Esto supone disponer de un poder judicial
en el que se agoten todas las instancias judiciales en Euskadi y la sustitución
del Estado en la Administración de justicia en nuestra Comunidad, sin más
limitación que la aplicación de los mismos principios procesales y derechos
fundamentales que rigen en el Estado, y con el diseño de un marco de coordinación
y cooperación con el ámbito estatal y europeo.
5) Garantizar la
institucionalización política de Euskadi
Lo que implica una autonomía plena en el diseño de las propias instituciones
de autogobierno político. Ello afecta a la exclusividad en la autoorganización,
seguridad pública, administración foral y local y derecho privado en el ámbito
de la vecindad, familia, relaciones patrimoniales, empresa y sociedad civil.
6) Preservar nuestra identidad
cultural
Desarrollando una política pública autónoma que permita preservar las señas
de identidad cultural en todo el sistema de formación y transmisión del
conocimiento. Esto comporta la competencia exclusiva en el ámbito de la
cultura, la lengua y la educación, y también la competencia exclusiva en
aspectos emblemáticos tales como la representatividad internacional de las
manifestaciones culturales y de las selecciones nacionales de las federaciones
deportivas vascas, que así lo deseen.
7) Desarrollar un ámbito
sociolaboral, económico y de protección social propio
A estos efectos, se contempla la gestión autónoma de una política económica
propia, el sistema tributario y fiscal, y los sistemas de relaciones laborales,
así como los de previsión, bienestar y seguridad social, estableciendo al
efecto los mecanismos de solidaridad y cooperación precisos con el Estado y con
Europa.
8) Garantizar la gestión de
nuestros recursos naturales e infraestructuras
Supone la exclusividad, en el territorio vasco, de las actuaciones públicas
para la sostenibilidad medioambiental, el régimen del suelo, la titularidad de
los recursos naturales y de todas las infraestructuras de comunicaciones.
9) El establecimiento de un
sistema bilateral de garantías con el Estado, que impida la modificación
unilateral del Pacto suscrito
Si estamos hablando de un Pacto y de un modelo de cosoberanía libre y
voluntariamente compartida, es preciso establecer un régimen de garantías
mutuo que impida la restricción, modificación o interpretación unilateral del
pacto suscrito.
A estos efectos, se podrán plantear diversas fórmulas en función del tipo y
carácter de las competencias asumidas.
Para aquellas políticas públicas en exclusividad, las normas jurídicas
externas que les afecten sólo podrán alcanzar su efectividad plena en el ámbito
del País Vasco previa ratificación del Parlamento Vasco.
En el resto de materias será preciso articular foros y normas de conciliación
para dirimir pacífica y democráticamente los conflictos, en caso de
desacuerdo.
10) La
facultad de tener voz propia en Europa y en el mundo
El Pueblo Vasco forma parte de Europa desde los albores de la historia, y la Unión
Europea se configura hoy como un espacio en el que deben de tomar cuerpo las
futuras relaciones sociales, económicas, políticas y culturales entre las
instituciones vascas y las instituciones españolas y europeas.
En el espacio europeo, afortunadamente, están superados, social e
intelectualmente, debates aún pendientes de resolver en el Estado español.
Aspectos fundamentales y principios democráticos tales como, la libre asociación,
el derecho democrático a decidir de los Pueblos, la soberanía compartida, la
cooperación transfronteriza o el respeto a las identidades de las naciones sin
estado, son asumidas con toda la normalidad en el ámbito europeo y deben marcar
las pautas a seguir por el Estado español.
Las Instituciones de la Comunidad
Autónoma Vasca queremos tener una presencia directa en las Instituciones
europeas en defensa de nuestras competencias exclusivas y en representación de
nuestra propia identidad. No planteamos nada que no esté previsto en el Tratado
de la Unión Europea, como así lo atestigua la presencia y el protagonismo de
numerosas regiones y naciones, presidiendo, incluso, los Consejos.
En todo caso, y de cara a la reforma de los tratados de la Unión para el año
2004, queremos plantear nuestra relación con Europa, a través de un “estatus
de región o nación asociada”, como fórmula avanzada de participación que
en estos momentos la propia Convención Europea está analizando. En definitiva,
planteamos que nuestra especificidad, y la de otras naciones europeas, deben de
tener una referencia expresa en la nueva constitución europea.
Asimismo, y de conformidad con la
aplicación más amplia del derecho internacional, queremos poder tener voz
propia en el mundo y en los organismos internacionales, así como la capacidad
de firmar tratados internacionales para promover nuestros intereses económicos,
culturales e institucionales, en defensa de nuestra identidad como Pueblo.
2.3 Los Instrumentos:
Para una gran parte de los vascos, los Fueros, los Derechos Históricos del
Pueblo Vasco, siguen siendo nuestra verdadera constitución.
En todo caso, si existe voluntad
política, si se quiere resolver el denominado problema vasco, si se desea
alumbrar un verdadero proyecto de normalización política y de convivencia,
existen procedimientos e instrumentos en el actual ordenamiento jurídico que se
pueden utilizar perfectamente.
El procedimiento está previsto en el artículo 46 del Estatuto de Gernika, y
los instrumentos son los siguientes:
- La Disposición Adicional del
Estatuto de Gernika
“La aceptación del régimen de autonomía que se establece en el presente
Estatuto no implica renuncia del Pueblo Vasco a los derechos que como tal le
hubieran podido corresponder en virtud de su historia, que podrán ser
actualizados de acuerdo con lo que establezca el ordenamiento jurídico”
- La Disposición adicional primera de la Constitución.
“La Constitución ampara y respeta los derechos históricos de los territorios
forales. La actualización general de dicho régimen foral se llevará a cabo,
en su caso, en el marco de la Constitución y de los Estatutos de Autonomía”.
- La Disposición derogatoria segunda de la Constitución.
“En tanto en cuanto pudieran conservar alguna vigencia, se considera
definitivamente derogado el Real Decreto de 25 de octubre de 1839 en lo que
pudiera afectar a las provincias de Alava, Gipuzkoa y Bizkaia.
En los mismos términos se considerará definitivamente derogada la Ley de 21 de
julio de 1876”.
- El pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, de 19 de diciembre de
1966.
Ratificado por el Reino de España, mediante instrumento de ratificación de 13
de abril de 1977 y publicado en el Boletín Oficial del Estado número 103 de 30
de abril de 1997.
- El pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de 19 de
diciembre de 1966.
Ratificado por el Reino de España, mediante instrumento de ratificación de 13
de abril de 1977 y publicado en el Boletín Oficial del Estado número 103 de 30
de abril de 1997.
- La legitimidad democrática de la voluntad de la sociedad vasca expresada
mediante referendum y articulada a través de sus instituciones representativas.
Si reconocemos la existencia de
un problema político tenemos que encontrar una solución política y pactada.
No es verdad que tengamos un problema jurídico, es un problema de voluntad política
y democrática.
El nuevo modelo de relación que planteamos encaja perfectamente con una
interpretación abierta y flexible de la Constitución basada en la
plurinacionalidad del Estado, según defienden expertos constitucionalistas españoles.
Es un modelo, además, que no pretende ser privativo para Euskadi. Podría
perfectamente ser un modelo relacional para otros pueblos y nacionalidades del
Estado español, desde una concepción del mismo como una estructura federal
asimétrica, defendida por destacables representantes del Partido Socialista y,
por supuesto, desde una concepción de federalismo de libre asociación que
defiende Izquierda Unida.
Pero diré más, este modelo de relación basado en la libre asociación y en la
soberanía compartida, es utilizado y reconocido en el ámbito europeo y en el
concierto internacional. Este modelo está en la base de la propia construcción
de Europa e, incluso, ha sido el fundamento de estados europeos y de otros
existentes en el mundo occidental.
Se trata, en definitiva, de una propuesta que utiliza las bases jurídicas y políticas
que en Europa Occidental se han utilizado y se están utilizando para resolver,
pacífica y democráticamente, los conflictos que se derivan de la existencia de
hechos nacionales diferenciados en el seno de un mismo estado o de los
conflictos de relación que surgen entre hechos nacionales que atañen a
diferentes estados.
Estamos ante uno de los grandes
debates que el mundo debe afrontar en el siglo XXI, esto es, cómo dar encaje
jurídico, social y político a las realidades nacionales. Cómo respetar la
personalidad de las naciones que no son estado. Cómo canalizar su presencia,
sus derechos e inquietudes. Cómo establecer un marco de relaciones ante un
nuevo orden mundial que no se puede basar en la eliminación de las señas de
identidad y en la imposición, sino en el respeto y en la libre asociación.
Este es, también, nuestro reto y nuestro desafío. De que seamos capaces de
afrontarlo por la vía del diálogo depende nuestra convivencia futura.
3.- El proceso: Un camino que culmina en el respeto a la voluntad democrática
de la sociedad vasca
3.1 Los Fundamentos
Quiero anunciar formalmente que este Debate de Política General marca el inicio
del camino para culminar un nuevo pacto político para la convivencia a través
de un proceso abierto, flexible, legal y democrático, que sea ratificado por la
sociedad vasca.
a) “Apertura”.
El proceso no estará circunscrito estrictamente al ámbito de representación
política, sino abierto a la participación social. Este principio de apertura
implica la no-exclusión, esto es, la libre participación, de todas las
sensibilidades políticas y sociales presentes en la sociedad vasca, que así lo
deseen.
El proceso siempre estará abierto, el principio de no-exclusión regirá en
todas sus fases, pero también va a funcionar el principio de no-veto, no vamos
a admitir la obstrucción y el ejercicio del bloqueo.
b) “Flexibilidad”.
El proceso se planteará en términos de flexibilidad, sin prejuzgar el
resultado final y tomando en consideración las diferentes aportaciones sociales
y políticas que a lo largo de sus diferentes fases se puedan incorporar.
c) “Legalidad”.
Se atenderá a la vía procedimental contemplada en las normas estatutarias y
constitucionales vigentes.
En particular, en la Comunidad Autónoma Vasca se seguirá el procedimiento
legal de reforma contemplado en el artículo 46 del actual Estatuto de Autonomía.
d) “Democracia”.
La ratificación definitiva del proyecto se realizará atendiendo a la mayoría
democrática de la sociedad vasca, mediante referendum.
Esta ratificación definitiva deberá producirse en las condiciones adecuadas
para que la sociedad vasca se pueda expresar en libertad en un escenario sin
violencia y sin exclusiones.
3.2 Las Fases
Una vez fijados los principios o fundamentos que van a regir el desarrollo del
proceso abierto, voy a plantear las diferentes fases y compromisos que, en mi
opinión, deben marcar el camino a seguir para su consecución.
Presentación y apertura del
proceso:
Como he indicado, quiero anunciar formalmente el inicio del proceso para
alcanzar un nuevo pacto político con el Estado. Este debate de Política
General marca oficialmente la apertura del proceso.
A este respecto, deseo adelantarles que es mi intención iniciar a partir de la
próxima semana, encuentros bilaterales con todas las fuerzas y sensibilidades
políticas presentes en esta Cámara, para invitarles personalmente a participar
en el proceso abierto y conocer su disposición a trabajar o participar en su
fase inicial o en fases posteriores del mismo.
En esta primera fase, también procederé a la explicación personal de las
bases del proyecto y del proceso a los representantes empresariales y sindicales
y a las organizaciones sociales y culturales vascas.
Participación social
Una vez realizada esta primera fase de presentación bilateral a las formaciones
políticas y a los agentes económicos, sociales y culturales, vamos a proceder
a abrir el proceso de información a la sociedad vasca. La sociedad vasca tiene
derecho a conocer, participar y opinar sobre las bases y los principios de este
proyecto de solución. Deseamos recabar la opinión y aportaciones de la propia
sociedad para incorporarlas a nuestra propia reflexión.
Elaboración
y presentación de un borrador de texto articulado
El Gobierno, en el ejercicio de su responsabilidad y de las atribuciones que le
reconoce el Estatuto de Gernika, se compromete a elaborar y presentar, en el
plazo máximo de doce meses, un borrador de texto articulado, elaborado a
partir de las bases aprobadas por esta Cámara y tomando en consideración las
aportaciones sociales y políticas que se hayan producido a lo largo de este
periodo.
Contraste político y social, y negociación con el Estado
A partir de este primer borrador se procederá a abrir un nuevo proceso de
contraste político y social con el objetivo de proceder a la elaboración de
una propuesta definitiva.
Esta propuesta será objeto de información y contraste con la sociedad vasca,
de manera previa a su remisión al Parlamento Vasco para su tramitación, de
conformidad con el procedimiento contemplado en el Estatuto de Gernika, para
abrir, a continuación, los procedimientos pertinentes de negociación y pacto
con el Estado.
Ratificación en Referendum
Se procederá a la ratificación definitiva en referendum por parte de la
sociedad vasca del Pacto político alcanzado con el Estado o, en su caso, del
proyecto aprobado por el Parlamento Vasco, en un escenario de ausencia de
violencia y sin exclusiones.
Final. Una iniciativa para la
Convivencia
He presentado una iniciativa para
la convivencia. Hemos iniciado el proceso. Quiero ser muy claro y transmitir a
la sociedad vasca mi firme compromiso personal de recorrer este camino. Sabemos
que no va a resultar sencillo, pero queremos reivindicar la esperanza. Queremos
reivindicar las soluciones. Queremos reivindicar el futuro.
No vamos a desmayar. Al
contrario, vamos a seguir avanzando. Vamos a seguir tomando la iniciativa para
plantear una solución democrática, sin violencia y sin imposiciones. Una
solución basada en la libre asociación y en el derecho de la sociedad vasca a
decidir su propio futuro.
Hemos avanzado mucho en estos últimos
23 años. Entre todos, hemos conseguido construir un país moderno y solidario.
Una país edificado ladrillo a ladrillo, día a día, con la cultura del
trabajo, del esfuerzo y de las cosas bien hechas. Estas son las claves del éxito
de cualquier proyecto.
Hoy tenemos un país que crece económicamente, que está entre los primeros del
mundo en el índice de desarrollo humano, que no deja en la cuneta a los más
desfavorecidos, que tiene unos servicios educativos y sanitarios ejemplo de
referencia de todo Europa.
Hemos tirado del carro de este país y lo vamos a seguir haciendo.
Vamos a edificar sobre lo ya
construido. Y lo vamos a hacer en la presente legislatura. No tenemos derecho a
retrasar por más tiempo la normalización política. No tenemos derecho a
trasladar a nuestros hijos e hijas los viejos problemas de nuestra generación.
Tenemos que ser capaces de poner a la disposición de la próxima generación un
nuevo marco para la convivencia.
Sabemos dónde queremos ir
y tenemos alternativa. Pero, lo que es más importante, estamos convencidos de
que contamos con el apoyo de la sociedad vasca para conseguirlo.
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