Sobre la obra del genial arquitecto Antoni Gaudí Cornet se han escrito
cientos de libros, sin embargo sobre su vida no tantos y la mayoría de ellos
repiten hechos con los mismos errores fundamentales, como es el lugar donde
nació.
Hay quien dice que “las discusiones
sobre el lugar del nacimiento son estériles. Lo que interesa es su obra”.
Evidentemente, desde un punto de vista arquitectónico y artístico, sin duda es
su obra, importantísima y maravillosa que causa admiración a quien la contempla.
Pero creemos también, que además del interés histórico que presenta siempre la
averiguación del lugar de nacimiento de un personaje célebre, la fijación del
verdadero orígen de Gaudí contribuirá mucho a explicar su vida, su psicología y
la base de su genial inspiración creativa. Conocer su vida permitirá la mejor
interpretación de su obra.
El prestigioso escritor catalán
Josep Plà en el retrato literario que hizo del gran arquitecto, en Homenots
(Grandes Hombres), escribió: “Sobre Gaudí no tenemos todavía el libro
completo que necesitaríamos –su vida y su obra-, la biografía global que en el
mundo anglosajón se dedica a sus grandes hombres. Falta el gran libro completo
–hasta el punto en que lo humano puede ser completo-, auténtico, sin escamotear
nada, verídico.”
DATOS AUTOR
Perfil/Área trabajo
Miembro de la Reial Societat
Arqueològica Tarraconense y del Centre d'Estudis Colombins,
de Barcelona.
Nuestro objetivo no es afrontar tan
magna obra, sino simplemente, exponer y dar a conocer a los estudiosos de Gaudí,
los hechos fidedignos de su vida y de su obra, fruto del trabajo de la nueva
investigación.
2. Como una línea espiral,
excéntrica y concéntrica.
La vida y la obra de Antoni Gaudí
es como una línea espiral, excéntrica y concéntrica, cuyo centro es el Mas de
la Calderera, de Riudomsdonde nació Antoni, a las nueve y media de
la mañana del viernes 25 de junio de 1852, siendo bautizado al día siguiente en
la iglesia prioral de la vecina ciudad de Reus Esta finca agrícola de tres
jornales, era la base del abastecimiento de la familia, ya que además de los
frutos agrícolas que se cultivaba, habían corrales en los que se criaban
gallinas conejos para el consumo familiar.
El primer propietario del Mas de la
Calderera fue el abuelo paterno de Gaudí, calderero, lleva el nombre por que
era conocida la abuela del arquitecto. Esta finca está situada en la partida La
Clota de aquel municipio, colindante con el de Reus, ciudad a la que se llega
en menos de una hora caminando. A menor distancia del Mas de la Calderera
se encuentra la casa pairal de sus antepasados de Riudoms, en lel
número 11 del Raval de San Francico, donde se encuentraba la vivienda y el
taller de calderería de la familia católica y tradicionalista de los
Gaudí-Cornet, y que es la Casa-Museo Gaudí
Queremos señalar aquí, que Antoni
Gaudí Cornet, a menos de un año de su trágica muerte en Barcelona, hizo donación
de todos sus bienes a la Parroquia de Riudoms, lo que muestra el afecto de su
ilustre hijo. La fecha de la escritura de cesión es del 30 de julio de 1925.
3. Primeras letras y
bachillerato de Gaudí en Reus.
Cuando Antoni Gaudí contaba pocos
años de edad, la familia se trasladó a vivir a Reus, de donde era la madre, con
el fin de que sus hijos Rosa, Francesc y Antoni realizaran sus estudios,
aprovechando también que el padre, calderero, contaba con clientes en la
industriosa y vecina ciudad. Pero nunca dejaron de ir al Mas de la Calderera.
Antonio Gaudí realizó sus estudios
en dos colegios distintos de Reus, en uno de ellos tuvo como maestro a Francisco
Berenguer, padre de su amigo Francisco Berenguer Mestres, quien después
colaboraría con Gaudí como maestro de obras. Hizo el bachillerato, salvo dos
asignaturas finales, en el colegio de los escolapios.
La familia Gaudí-Cornet continuó
acudiendo al Mas de la Calderera todos los fines de semana para atender
el reparto de agua que les correspondía de una mina que compartían con los
propietarios de otras cuatro fincas vecinas. Ños veranos los pasaban siempre en
su finca de Riudoms.
4.
Los vínculos con
Tarragona.
Un artículo póstumo del canónigo
tarraconense Sanç Capdevila, publicado en el Boletín del año 1933 de la Real
Sociedad Arqueológica Tarraconense, informaba que los abuelos maternos del
arquitecto, fueron Antoni Cornet y María Bertrán, natural de Tarragona, hija de
caldereros con taller en la calle de Caldereros, cerca de la catedral, donde
radicaban estos artesanos.
Los nombres de los abuelos
maternos, así como su origen quedan reflejados en el árbol genealógico
recientemente publicado por el equipo investigador de la Revista L’OM, de
Riudoms, en su espléndida separata del 150º Aniversario -Año Internacional Gaudí
2002-: Riudoms, homenatge a Gaudí. Se incluye la familia tarraconense
Gaudí-Montserrat, primo hermano del padre de Antoni Gaudí Cornet, con cuyos
parientes mantuvo durante toda su vida una estrecha relación familiar,
especialmente en las épocas vacacionales cuando estudiaba en Reus y después en
Barcelona.
5. La primera obra
arquitectónica de Gaudí se halla en Tarragona.
La capilla del colegio de Jesús y
Maria de Tarragona, fue la primera obra arquitectónica de Antoni Gaudí,
proyectada en 1877 -un año antes de obtener el título de arquitecto-, fue
terminada en 1882. Durante los cinco años que Gaudí estuvo trabajando en esta su
opera prima, en el colegio femenino regido por una comunidad de monjas
francesas, estuvo internada su sobrina Rosa Egea Gaudí, de quien el arquitecto
era su tutor. En esta época las visitas de Gaudí a Tarragona fueron asiduas.
La inauguración de la capilla –hoy
Santuario de Nuestra Señora del Sagrado Corazón- se celebró el domingo 7 de
diciembre de 1879, y estuvo a cargo del canónigo tarraconense y Vicario General
de la archidiócesis, Dr. Juan Bautista Grau Villaspinós, natural de Reus, quien
siete años mas tarde ocuparía la silla episcopal de Astorga (León).
6. Colaboradores tarraconenses.
En aquellos tiempos, el ferrocarril
ya unía las ciudades de Barcelona y Tarragona, y parece que los vínculos se
mantuvieron a través de familiares y amigos. En 1895, cuando el primo
tarraconense de Gaudí, Jose Gaudí Pomerol, contaba cuarenta años de edad, se
trasladó con su familia a Barcelona, donde instaló su industria metalúrgica en
el barrio de Poble Nou, trabajando para Gaudí en la obra de la Sagrada Familia y
otras.
Otros tarraconenses fueron también,
importantes colaboradores de Gaudí, como el escultor Carles Maní, el dibujante y
fotógrafo Ricard Opisso, y el que sería famoso arquitecto, Josep María Jujol.
7.
Cofrade de una
hermandad tarraconense.
En 1952, año conmemorativo del
centenario del nacimiento de Gaudí apareció la noticia de que se había
encontrado en las listas de la antigua Cofradía de San Magín de Tarragona, que
en los años 1913 y 1918 figuraba entre sus cofrades Antoni Gaudí Cornet y como
dirección consignaban: Parque Güell, en 1913, y Sagrada Familia en la de 1918,
siendo los dos últimos domicilios que tuvo el insigne arquitecto antes de
morir.
La Cofradía de San Magín de
Tarragona, más de dos veces centenaria, participa todos los años en la procesión
del Santo Entierro y está formada por tarraconenses residentes en la ciudad
condal. Esto significa que Gaudí se sentía muy identificado con la ciudad de
Tarragona, a la que en sus escritos menciona repetidas veces refiriéndose a sus
observaciones en la catedral o a la inspiración que le ofreció la luz y el mar
de esta vetusta ciudad.
GAUDÍ EN
BARCELONA
8.
Estudios en
Barcelona.
En Barcelona estudiaba medicina
Francisco, hermano dos años mayor que Antoni. Cuando éste contaba dieciséis años
de edad se trasladó allí y se matriculó como alumno libre en el Instituto Balmes
de esta ciudad. Con un curso de preparación en la Facultad de Ciencias, en 1873
ingresa en la Escuela de Arquitectura, de reciente apertura. A partir de
entonces trabaja durante unos años a las órdenes de su maestro y mentor, el
arquitecto Juan Martorell.
En dos meses del año 1876
fallecieron en Barcelona, Francisco, su hermano, en septiembre y en noviembre,
Antonia, su madre. Es entonces cuando son más asiduas las visitas de Antoni a
Tarragona, donde cuenta con sus parientes más próximos, los Gaudí-Pomerol,
familia de caldereros, que fabricaban también luminarias para las iglesias y
tenían buena relación con el Dr. Grau Vallespinós, vicario General del
Arzobispado, quien sería obispo de Astorga.
En 1877, un año antes de obtener el
título de arquitecto, proyectó la capilla del colegio de Jesús y María, de
Tarragona, que sería bendecida con su altar y el ostensorio, por el vicario
general Dr. Grau el 7 de diciembre de 1879. Aquel año en el que falleció su
hermana mayor Rosa. La magnífica sillería lateral diseñada para la comunidad de
religiosas se terminaría en 1882. En 1881 proyecta el edificio para la
cooperativa La Obrera Mataronense.
En 1878, por encargo de su maestro,
el arquitecto barcelonés Juan Martorell, Gaudí diseña los bancos y los púlpitos
de la capilla-panteón de los Comillas, que en Cantabria construye Martorell. Al
año siguiente, por encargo del Ayuntamiento de Barcelona, diseña las farolas de
la Plaza Real y de la Plaza Palacio.
El 3 de noviembre de 1883 Gaudí
asume el proyecto del arquitecto Francisco de Paula del Villar para la
construcción del Templo Expiatorio de la Sagrada Familia, pero aportando su
nueva y genial concepción. Esta obra se convertiría en su cuartel general, ya
que aunque proyectara y construyese en otras regiones de España, no la
abandonaría jamás, hasta su trágica muerte en 1926.
En 1883 inicia la construcción de
Casa Vicençs, a la vez que El Capricho de Comillas, al año
siguiente empieza las obras en la Finca Güell y en 1886 las del
Palacio Güell, en Barcelona, terminándose en 1985, la de Comillas, y en 1888
año de la Exposición Universal de Barcelona, se terminaban las otras tres obras
que construía en esta ciudad.
9. Gaudí y la conexión
eclesiástica Catalano-leonesa.
Entre 1888 y 1891 Gaudí realiza los
proyectos para el Palacio Episcopal de Astorga y la Casa Botines
de León, que con El Capricho de Comillas, forman el conjunto de obras del
genial arquitecto en las dos regiones que integran la archidiócesis
cántabro-leonesa, cuya sede es Santander y de la cual dependen los dos obispados
leoneses.
El Vicario General del obispado de
León era el también riudomense, Dr. Cayetano Sentís Gran, de familia convecina y
muy relacionada con los Gaudí-Cornet. El Dr. Sentís fue canónigo doctoral de la
diócesis leonesa durante 29 años, desde 1869 a 1898. Después de desempeñar sus
cargos en León por oposición fue nombrado canónigo arcediano de la catedral de
Tarragona y juez metropolitano, cargos que ocupó hasta su fallecimiento en
1922.
Por otra parte, el que sería obispo
de Astorga, Dr. Juan Bautista Grau Vallespinós, natural de Reus donde nació en
1832, en octubre de 1863 era canónigo de la catedral de Tarragona y pocos años
después fue nombrado Provisor Vicario General y Juez Metropolitano de la
diócesis de Astorga.
10. El obispo Grau y el
Palacio Episcopal de Astorga (León).
El 28 de octubre de 1886 entró bajo
palio en la catedral de Astorga, su nuevo obispo titular, Dr.Grau Vallespinós,
quien el mismo año nombra Vicario Capitular a don Antonio Forcadas y Soler,
licenciado en Derecho Civil y canónigo, y asimismo, Secretario de Cámara y
Gobierno, y Agente de Preces a Roma; al mismo tiempo nombra a don Francisco
Marsal Gebrellí, doctor en Sagrada Teología y licenciado en Derecho Canónigo,
ambos catalanes.
No habían transcurrido dos meses de
la toma de posesión del nuevo obispo cuando se produjo un incendio que redujo a
cenizas el viejo edificio de madera del Palacio Episcopal de Astorga. El obispo
Grau encargó entonces a su amigo Antonio Gaudí la redacción de un proyecto para
el nuevo Palacio Episcopal cuya construcción se iniciaría el día de san
Juan de 1889.
El obispo Grau no pudo ver
terminado su palacio debido a una enfermedad ocurrida cuando realizaba una
visita pastoral a la parroquia de Tábara, en la provincia de Zamora, que
eclesiásticamente pertenece a la diócesis astorgana. Falleció el 18 de
septiembre de 1893 y fue enterrado en la catedral de Astorga, en un sepulcro
construido por Gaudí.
La muerte del obispo Grau
significó un cambio importante en la junta de obras de la construcción del
Palacio Episcopal de Astorga y por cuestiones técnicas y económicas Gaudí
abandonó la dirección de la obra y le sustituyó otro arquitecto catalán,
Francisco Blanch y Pons que era el arquitecto diocesano de León.
11. La Casa Botines de
León.
Gaudí se centra en la construcción
de la Casa Botines de León cuya obra había iniciado seis meses antes del
fallecimiento del obispo de Astorga, para los socios promotores, Fernández y
Andrés. Al frente de estos trabajos había designado un director de obra, Claudio
Alsina Bonafont, también catalán.
En las dos construcciones de
Astorga y León se aprecia el estilo neogótico de Gaudí en tierras leonesas. Este
edificio completaría el conjunto de las tres construcciones gaudinianas en la
región cántabro-leonesa: El Capricho (1883-1888), en Comillas
(Cantabria); el Palacio Episcopal (1889-1893), de Astorga (León) y
Casa Botines (1893-1894), de León.
12. Gaudí y la família del
Marqués de Comillas.
Durante la
estancia de Gaudí en la región cántabro-leonesa consolidó su relación con el
jándalo, omontañés, Antonio López y López, para quien había
realizado el encargo del mobiliario de la capilla-panteón familiar del palacio
de Sobrellano, en Comillas y recomendó Gaudí al abogado carlista Máximo Díaz de
Quijano, hermano de Benita, la cuñada de Antonio López, para que le realizara el
proyecto de la peculiar obra El Capricho, precisamente en terreno al lado
de dicha capilla.
Antonio López, de familia humilde
y cristiana, había nacido en Comillas, en 1817, joven se fue ia la Habana en
busca de fortuna, después en Santiago de Cuba conoció a la bella criolla, Luisa
Brú Lassús, hija de un emigrante de Torredembarra (Tarragona) que en Cuba había
reunido una fortuna considerable, se dice que con el comercio de esclavos, como
el mismo López. Al saber éste que ella y su familia iban a establecerse en
Barcelona, hizo la travesía por Estados Unidos y llegó antes que ellos. Antonio
López y Luisa Brú se casaron en 1847 en la iglesia de San Jaime de Barcelona. Al
volver a España, López se instaló en Barcelona donde fue multiplicando sus
empresas y los beneficios de estas. Tuvo una flota de veleros primero y después
de vapor, que hacían el correo entre España y las colonias: la Compañía
Trasatlántica Española, creó también la Compañía de Tabacos de Filipinas,
el Banco Hispano-Colonial, etc.
López se supo rodear de gente muy
válida, como los de Piélago, los Díaz de Quijano, los Güell. La hija de los
López-Brú, Isabel, en 1871 se casó con el barcelonés Eusebio Güell Bacigalupi,
quien sería primer conde de Güell y el último mecenas de Gaudí. El padre del
conde, Joan Güell y Ferrer, era natural de Torredembarra (Tarragona) y de joven
se fue a Cuba donde enriqueció y el 1836 retornó, estableciéndose en Barcelona.
Fue fabricante, economista, brillante polemista y figura central del
proteccionismo. Las relaciones entre las familias Güell-López, posiblemente se
iniciaron en Cuba.
En 1874, el clérigo y poeta
catalán, Jacinto Verdaguer, entra como capellán en el vapor Guipúzcoa de
la Compañía Trasatlántica, cuyos buques hacían la ruta de las Antillas y
el 25 de noviembre de 1876 toma posesión de la capellanía de la Casa Comillas.
En 1878, el rey Alfonso XII concede
a Antonio López y López, el título de Marqués de Comillas, en atención a la
ayuda prestada en la Guerra de Cuba. El reconocimiento grandeza de España le fue
anexada a dicho título en 1881. Este título que pasó a los Güell, condes de
Güell, fue otorgado por el rey Alfonso XIII en 1913 a Eusebio Güell Bacigalupi.
Las excelentes relaciones entre
Gaudí y el marqués de Comillas, así como con el conde Güell, se mantuvieron
hasta la muerte de estos, la del suegro ocurrida en su casa de Barcelona en 1883
y la del yerno, también en Barcelona en 1918.
En aquellos tiempos, fueron
numerosos los catalanes desplazados a la región cántabro-leonesa, aparte de los
eclesiásticos, habían arquitectos, industriales, operarios que Gaudí ocupaba en
las obras. Ello evidencia una conexión eclesiástica , pero también financiera y
profesional catalano-leonesa y cántabra, que impulsaron y consolidaron al genial
arquitecto de Riudoms.
13.
El arquitecto de
Barcelona.
Alternando la construcción de las
obras de Comillas, Astorga y León, Gaudí atiende preferentemente las obras que
no le aparten demasiado de las del Templo Expiatorio de la Sagrada Familia,
su obra magna. Así, después de Casa Viçens (1883-1888), diseña y
construye el Palau Güell (1886-1888) y al año siguiente el Colegio
Teresiano. Terminadas las obras cántabro-leonesas, se dedica plenamente a
los proyectos catalanes, como las Bodegas Güell, en Sitges (1895-97), la
Casa Calvet, Barcelona(1898.1904), Casa Bellasguard,
Barcelona (1900-1909), el Parque Güell, Barcelona (1900-1914), El 1903
diseña la reforma de la Catedral de
Palma de Mallorca, que poco después
dirigirá su ayudante, el arquitecto tarraconense José María Jujol. El mismo año
diseña el Primer Misterio de Gloria, para el Rosario Monumental de la
Santa Cueva, de Montserrat, que se realizará en 1916. En 1904 diseña los
Jardines Artigas de La Pobla de Lillet e inicia la reforma de la Casa
Batlló, de Barcelona, que se terminará dos años después.
En 1906, Gaudí, con su padre, su
sobrina Rosa Egea Gaudí y una criada, se instalan en la casa de muestra que
había construido en la urbanización del Parque Güell, pero su padre que contaba
93 años, moriría de una neomonía poco después.
De 1906 a 1912 realiza Casa Milá,
conocida por “La Pedrera” tal vez la más discutida de sus obras, pero también
una de las más admiradas.
En 1908, Gaudí diseña la Criptapara la iglesia de la Colonia Güell, en Santa Coloma de Cervelló,
Barcelona, cuya cripta estaría terminada en 1917, pero no así la iglesia, que no
llegaría a realizarse. En 1909 construye las Escuelas parroquiales de la
Sagrada Familia, de Barcelona.
14. La amistad con el
obispo Torras y Bages.
En 1912, siendo Gaudí sexagenario,
murió su sobrina Rosa cuando sólo contaba 36 años de edad, a consecuencia de la
tuberculosis. No le faltó en aquellos momentos, el consuelo y la amistad del Dr.
Torras y Bages, obispo de Vic, pensador tradicionalista, escritor e impulsor del
movimiento renovador cristiano en Cataluña, quien en aquellos momentos de
profundo abatimiento de su amigo Gaudí, le invitó a pasar una temporada de
descanso en Vic. Como Gaudí, el obispo también había nacido en una masía, en el
Mas Goma, en la comarca de Penedés (Barcelona).
La misantropía de la última etapa
de la vida de Gaudí, se iría acentuando con la entrega cada vez más fervorosa a
la obra de la Sagrada Familia.
A partir de entonces comenzó a
rechazar cualquier tipo de ofertas que lo alejara de aquella su obra, que vivía
pasional y obsesivamente, de la que no se separaría hasta su muerte trágica,
ocurrida el 10 de junio de 1926, tras ser atropellado tres días antes, por un
tranvía.
Su vida y su obra conducen a la
reflexión más íntima. Son muchos los creyentes que ven en Gaudí, el brazo
derecho de Dios.
15.
Sus obras deja
huella de su fe.
En todas sus obras Gaudí imprime el
sello de la piedad y la señal de su fe. Vive modestamente y asiste todos los
días a misa. En la Cuaresma respeta los preceptos de ayuno y abstinencia, tanto
que en la semana santa de 1884 su salud llegó a una extrema situación de
debilidad.
Construye capillas en muchos
edificios, como en el Palacio Güell la capilla dedicada a la Inmaculada
y en el Parque Güell, entre otros símblos religiosos y mitológicos,
construye un calvario en la peña más alta; en las Bodegas Güell, de
Garraf, corona el edificio con una capilla; en la Colonia Güell empezó a
construir una iglesia no acabada, pero existe la cripta, y en la Finca Güell
una fuente dedicada a santa Eulalia de Sarriá.
En Astorga (León) construye el
Palacio Arzobispal,y en Palma de Mallorca dirige la reforma de la catedral y
por encargo del obispo Torras y Bages, supervisa las reformas de la seo de
Manresa.
En las más importantes obras
civiles deja siempre constancia de su sentido cristiano: en Casa Batlló,
la cruz de cuatro brazos y los anagramas de Jesús, María y José; en Casa Milá,
la salutación angélica en la cornisa y la escultura de la Virgen con los
arcángeles, en lo alto de la fachada del chaflán, que no llego a colocarse por
problemas revolucionarios.
16. Gaudí, el brazoderecho de
Dios.
La primera
obra arquitectónica de Gaudí, fue la Capilla del colegio Jesús y María,
de Tarragona, y la última, el templo de la Sagrada Familia, de Barcelona.
Su vida está envuelta de misticismo y devoción, pero también de humanismo
cristiano.
Las circunstancias hicieron que Gaudí hubiera de atender los percances familiares con decidida presteza e
integridad. En plena juventud, la muerte del hermano y la madre ocurridas en dos
meses, se hace cargo del anciano padre hasta su muerte en muy avanzada edad, y
de una sobrina huérfana de madre y abandonada por el padre, siempre delicada de
salud, con la que vivía y era su tutor, falleció ella siendo aún joven y Gaudí,
sexagenario.
Soporta sólo en las puertas de su vejez, la desolación y tristeza,
pero con espíritu para acometer de nuevo, con tenacidad y entusiasmo, su
comprometido trabajo en la continuidad de las obras del colosal templo de la
Sagrada Familia.
La desbordante creatividad e
inspiración artística del genial arquitecto, sorprende a todo el mundo
–occidental y oriental-. Gentes de todas las naciones acuden, como en
peregrinación, a visitar su obra, que al contemplarla aviva emociones profundas
del alma.