ABSTRACT: El siguiente
trabajo constituye la primera compilación comentada de todas las óperas de
Richard Strauss en castellano. Por primera vez las 16 óperas del genial
austríaco
("Guntram" tuvo dos versiones)
unidas en un mismo
trabajo y diseccionadas una a una. Biografía, contexto histórico, proceso de
creación, fichas artísticas, personajes, argumentos... La guía perfecta de
aficionados y expertos para acompañar a nuestros discos.
.............................................
Estrenada en Junio de 1928 en el Sächsische Staatsoper de Dresden con: - -
Elisabeth Rethberg como Helena, - Curt Taucher como Menelao, - Maria Rajdl como
Aithra, - Friedrich Plaschke como Altair y- Helene Jung como La Ostra que
todo-lo sabe, bajo la dirección de Fritz Busch.
·Da-ud, su hijo
–tenor- (Richard Holm, Rayam, Roswaenge)
·Die
alles-wissende Muschel (La Ostra que todo-lo-sabe) (Ira Malaniuk)
·Dos sirvientas
–soprano y mezzo-soprano-
·Tres Duendes
(dos sopranos y una contralto).
Los
intérpretes entre paréntesis corresponden a las siguientes versiones:
·1956, Joseph
Keilberth, Coro y Orquesta de la Bayerischen Staatsoper, Orfeo D’Or
·1933, Krauss,
Ópera del Estado de Viena, KOCH
·1979, A. Dorati,
Orquesta Sinfónica de Detroit, DECCA
Contexto General.
Una de las fuentes
de inspiración para Hofmannsthal para esta ópera fue una ópera llamada Die
Egyptische Olympia, producida en Viena en el siglo XVII.
Decidido a no hacer
participar demasiado a dioses míticos, sí incluyó a una hechicera, Aithra y una
misteriosa Ostra “parlante” (supuesto obsequio de Poseidón) que parece una
“enciclopedia andante”.
En el libreto que
acompaña la versión de la Ópera del Estado de Bavaria (1981), se puede leer el
diálogo que Ludwig Karpah tuviese con Strauss en 1928 sobre esta ópera.
Se plantean en ese
texto tres preguntas sobre las fuentes de inspiración de Hofmannstahl y su
entorno psicológico. Confieso realmente que, a pesar de releer varias veces las
extensas respuestas, no fui capaz de entender lo que Richard quería expresar.
Fue necesario
compenetrarme profundamente en el tema para empezar a entender. Y esto no fue
sencillo.
En forma
semejante a la Mujer sin Sombra, los simbolismos apabullan.
La
pregunta que yo hubiese querido hacerle a Strauss es si se puede escuchar la
obra sin pensar en esos juegos interpretativos.
El primer
comentario de Hofmannsthal a Strauss sobre esta nueva ópera data de febrero de
1922, pero recién éste le da cierta respuesta un año después. Había terminado
con Intermezzo y ahora deseaba algo liviano y “refrescante” .
Nacida en
los borradores casi como una opereta, Helena se convirtió pronto en uno de los
relatos más complicados de Hofmannsthal, con personajes difíciles de imaginar
como:
-la ya mencionada
ostra “lo sé todo”,
-
Altair un Sheik árabe
-y su hijo Da-ud.
Sin
embargo, todos estos confusos personajes y situaciones tienen un punto de
confluencia: la belleza de Helena y su poder de atracción casi instantáneo,
tanto para hombres como mujeres (reacción de Aithra cuando escucha de los
“labios” de la Ostra su descripción y ni digamos cuando la vez por primera vez).
De esta forma:
-Menelao
lucha internamente para matarla o abrazarla,
-Altair
y Da-ud compiten por ella (aunque por suerte para el primero, su hijo cae bajo
la espada de Menelao)
-y ....bueno, ya
dije la influencia sobre Aithra, quien la salva en más de una oportunidad.
Como
siempre sucediera entre ambos autores, las controversias existieron.
En esta
ocasión fue la negativa de Hofmannsthal para agregar escenas de ballet. Sin
embargo, pronto se encontró un sustituto en los coros, que Strauss pretendía
tuviesen cierto toque Mendelssohniano.
Hoffmannsthal trabajó en ello. Resultado: ..... un coro
de Duendes!. Desde ya, que con una imagen muy lejos del autor de la Sinfonía
Italiana.
Otro
motivo de discusión fue el personaje de Da-ud, a quien Strauss pretendía
representar como una mujer con vestimentas de hombre.
Nuestro
Richard siempre había demostrado tener cierto resquemor con los tenores, pero
en esta oportunidad no insistió con su tesitura por lo pequeño del papel.
Helena la
Egipcia tiene dos versiones:
1)
La primera fue estrenada el 6 de junio de 1928 en la Ópera del
Estado de
Dresden con la dirección de Fritz Busch y la participación de Elisabeth Rethberg.
Había sido pensada para Lotte Lehmann, pero esta renunció a la idea, según se
dice por las dificultades de su papel.
Cinco días después era representada por Maria Jeritza en la Ópera del Estado de
Viena.
Al
no obtener el éxito de otras oportunidades, Strauss se convenció de la necesidad
de revisar toda la ópera.
Responsables importantes para los cambios que se producirían fueron Clemens
Kraus y Lothar Wallerstein (productor checo conocido por Hofmannstahl que
impulsó también la puesta de Idomeneo en Viena).
El
obstáculo era que Hofmannsthal había fallecido en 1929.
2)
La segunda versión se ofreció por primera vez en 1935 durante el
festival de Salzburgo, esta vez con la dirección de Clemens Krauss y la
actuación de Ursuleac (su esposa en la vida real) en el papel principal. Nuevos
cambios se realizaron para su producción de 1940 en Munich.
Sinopsis argumental
Antes
de resumir el argumento recordemos algunos aspectos de la mitología griega.
1)
Según Homero:
-Helena de Troya
es el producto de la unión entre Leda y Zeus.
-Como esposa de
Menelao es raptada por Paris.
-Esto desencadena
la Guerra de Troya.
-Tiempo después,
Telémaco los halla felices, como reyes de Esparta.
2)
Según Eurípides:
-Paris rapta en
realidad a un fantasma de Helena creado por la diosa Hera para
desencadenar la guerra
-mientras tanto
la real Helena, raptada por Hermes, permanece en Egipto durante el conflicto
bélico.
-Finalmente se
reúne con Menelao
Veremos
como Hofmannsthal se guía más por el relato de Eurípides que por la versión de
Homero.
Acto I:
Tras la
caída de Troya, Menelao y su esposa Helena (a la que había raptado dando lugar
al largo conflicto bélico) navegan rumbo a su hogar.
En el
viaje, la conciencia de Menelao es atormentada por todas las muertes pasadas y
lo llevan a desear sacrificar Helena a sus dioses.
Una
tormenta hace naufragar la nave en una isla donde reina Aitha, hija de reyes
egipcios y relacionada con Poseídon – Dios del Mar- .
Menelao
y Helena entran al magnífico palacio de la reina.
El
matador de Paris continua bajo tormento, deseando cumplir la venganza que sus
dioses reclaman. Saca su cimitarra listo para asestar el golpe final.
Aithra
se compadece de Helena; en parte guiada por sus propios sentimientos y en parte
convencida por una serie de criaturas que la rodean y aconsejan.
Esos
seres confunden a Menelao con sonidos que lo retrotraen a la batalla de Troya.
Fabrican en su mente la ilución de la voz de Paris pidiendo venganza.
Corre
Menelao en busca del presunto fantasma.
Aithra
aprovecha al quedar a solas con Helena y le da a beber una poción mágica que la
tranquiliza de inmediato, haciéndola olvidar de todo lo sucedido hasta
entonces.
Aithra
acuesta a la dormida Helena (antes de Troya ahora de Egipto) en su cama y parte
en busca de Menelao. Este permanece con su espada en la mano; para él teñida con
la sangre de Helena y Paris, pero en realidad limpia y reluciente.
Aithra
confunde a Menelao y este ya no confía ni en si mismo.
Ella le
cuenta que durante diez años él y todos los griegos habían sido víctimas de un
fantasma. Para librarse de esa tenebrosa presencia, había atacado una noche la
ciudad.
Acto
seguido le da a beber la poción
Semidormido, Menelao es conducido por Aithra a su cama y lo acuesta junto a
Helena que yace rehaciendo un imaginario pasado: durante los diez años pasados
los dioses la habían llevado desde su tierra natal hasta el castillo del padre
de Aithra. En ese sitio había permanecido dormida, sin evejecer y a resguardo de
todo peligro.
Al abrir
los ojos, aliviada y feliz, Helena apoya su cabeza sobre el hombro de Menelao
transmitiéndole sentimientos de paz.
Helena le
pide a Aithra los lleve a un sitio en donde nadie los conozca ni haya oído sus
nombres ni el de Troya.
Aithra
le concede el deseo.
La pareja
sale del dormitorio.
Acto II
Al
despertar, la pareja se halla a los pies del monte Atlas.
Para
Menelao, hallarse a solas con tal bella mujer, lo estremece y aterra a la vez.
También
se mezclan sus recuerdos e ideas. Cree haber matado a la real Helena, causante
de su sufrimiento por el asesinato de Paris.
Para
consolarlo –siempre en su imaginación- una hechicera egipcia había puesto entre
sus brazos a esta encantadora joven.
Como
explosiones de un volcán, surge bruscamente la verdad: él es Menelao de Troya,
el asesino inconsolable!.
Lo que
hasta esos momentos había sido un sitio desierto se convierte súbita-mente en un
conglomerado de seres extraños: sheiks, nómades y reyes.
Del grupo
se separan dos personas que se acercan a Helena. Son padre e hijo y ambos desean
a la mujer.
El deseo
los ciega y no vacilarían en matarse en pos de su objetivo.
Helena
decide recuperar a Menelao y sacarlo de su trance, aunque para ello él pueda
recordar todo lo sucedido y el peligro vuelva a ceñirse sobre ella; para
lograrlo le da a beber otra poción.
Menelao
recupera la memoria y si bien su primer intención es matar a Helena con su
espada, abre la mano y deja caer el arma.
Unidos
para siempre, los nuevos reyes de Esparta parte hacia su nuevo horizonte.
Desarrollo Musical.
Desalentado por el libreto?.
No
desespere.
Confieso
que esta ópera me ha costado y creo que la dificultad estriba en las idas y
vueltas del argumento. Esto me llevó en la primer oportunidad en centrarme solo
en la música y después de escucharla por tercer vez comencé a hallarle las
vueltas.
Comento
ésto para que no se exija demasiado en su estreno con Helena. Lea la sinopsis
argumental y luego disfrute con los momentos musicales, que existen y son
varios.
Acto I
Después
de unos pocos acordes orquestales violentos, un oboe con fondo de arpa nos pone
en acción.
En el
palacio de Poseidón, en una isla cercana a las costas egipcias, su amante Aithra
está sentada en su trono esperándolo con una espléndida comida.
Das Mahl ist
gerichtet,
die Nacht schwebt
nieder,
wo ist
mein Geliebter?
Está
cansada de las largas ausencias de su pareja, a quien la orquesta identifica con
un Naturthema.
Nuevamente, como sucediera en La Mujer sin Sombra con Kaikobad y en Elektra con
Agamenón, Poseidón será varias veces nombrado pero nunca visto.
Rodeada
de sirvientas, Aithra diolaga con una Ostra gigante( Die alles-wissende
Muschel o la Ostra que Todo-lo-Sabe) quien la tranquiliza asegurándole el amor
eterno del Dios del Mar:
Sirve
este segmento de introducción a la acción posterior.
Strauss
no lo presenta como una escena propiamente dicha y tampoco le brinda demasiada
atención musical (con excepción de algunos pasajes finales de Aithra), solo
énfasis en el relato para que el oyente se ubique en el tema.
Desde ya
que resulta mucho más fácil leer antes la sinopsis argumental.
La Ostra
le adelanta a Aithra la llegada de un barco en donde un hombre está por matar a
una bella mujer dormida :
“Ayúdala o el hombre del barco
matará a la mujer!”.
La Ostra
continúa contándole a Aithra quienes son esas personas, mientras ésta
desencadena una tormenta que lleva al barco hacia la orilla de la isla.
Continúa
La Ostra con el relato de lo que sucede y Aithra, como viendo a través de una
bola de cristal, calma las agua y permite que la pareja llegue nadando a la
isla.
Aithra
envía unos sirvientes para que los guíen con antorcha hacia el palacio.
Aparecen
en escena los náufragos destacándose la belleza de Helena, con una larga y
dorada cabellera.
Mientras Menelao deja su espada cerca de la Ostra, escuchamos su primer diálogo
con Helena , lo preceden y acompañan al principio clarinetes de tono grave:
Wo bin ich?
Was ist das für
ein Haus?
(Dónde estoy?
De quién es esta casa?)
Tenor y
soprano cantan románticamente con trompas de fondo, desorientados. Ella
presiente que están en la morada de un Rey, pero él solo tiene pensamientos que
no abandonan su idea de matarla. La amenaza con la misma arma utilizada para
matar a Paris.
Helena
tiene en este segmentos dos momentos estupendos:
1)Dir ist auferlegt , mich nicht zu verlassen,
un mir ist verhängt, zurückzukehren in deine Arme, und so ist es geschehn!
2)Bei jener Hacht, der keuschen einzig einen,
die einmal kam, auf exig uns zueinen.
No solo
se trata de lucimiento personal sino de la línea musical eminentemente
romántica.
El último
párrafo, interrumpido por el tenor, debería remarcarse para una repeti-ción
posterior.
No se ve
en las demás óperas de Strauss que la pareja protagonista nos regale de entrada
su máximo potencial.
Decíamos
que la mano de Menelao se alza para matar con la espada a Helena, cuando
súbitamente aparece Aithra:
Ihr, grünen Augen
im weißen
Gesicht,
..............................
Su canto
nos deslumbra, alcanzando altos niveles de colatura.
Se
agregan primero Helena y Melenao y luego los Duendes (DieElfen) que aconsejan a
la reina:
Es
prácticamente un diálogo entre las dos sopranos (figura que Strauss nos presenta
también en Elektra , El Caballero de la Rosa y El Amor por Danae) para
lucimiento de ambas.
Aithra
le convida a Helena con una poción mágica que le hará olvidar todo el pasado .
Dormida, ésta es llevada por los Duendes hacia el dormitorio de la reina,
mientras Menelao, aún confundido, ha retomado la espada y se lamenta no solo por
haber matado a Paris sino también (cree él) a Helena
Cambia la
música con acordes de tormenta y fuerte percusión.
También
cambia el humor de Menelao y su dúo con Aithra tiene carácter indagatorio.
Strauss
introduce un segmento para Menelao (sin identificarlo como una nueva escena):
Zerspalten das
Herz !
Zerrüttet der
Sinn!
................................
y luego en forma especular
otro con el agregado de Aithra y un coro mixto: Menelas,
gedenkst du des Tages
vor dreimal drei
Jahre,
da du sie
verließest –und zogest zur Jagd?
Esboza en
pocos compases momentos de gloria militar con fanfarrias muy suaves, casi
tapadas por la soprano y las intercala con melodiosas ondas de arpas.
Aithra
ha tratado de confundir más aún a Menelao.
La
historia que le teje es que mientras Paris raptaba a Helena, los dioses la
susituyeron con un fantasma.
La real
Helena había sido ocultada en el palacio de los padres de Aithra al pie de los
montes Atlas. En ese lapso, Helena estuvo bajo un encanto que le hacía pensar
que dormía en brazos de su esposo.
Entonces:
-la mujer que él
había tratado de matar era en realidad el fantasma de Helena,
-mientras que la
real Helena estaba durmiendo en la cama de Aithra
(clarito verdad?!!)
Usando
nuevamente su magia, Aithra deja a oscuras al Palacio, con una sola luz sobre el
dormitorio donde duerme Helena.
Esta se
despierta y ahora tiene ella que escuchar de nuevo toda la historia en labios de
Aithra.
Final del
primer acto con el canto de los duendes:
Comienza
con canto de trompa sobre cuerdas en continuo. El ritmo es de calma total.
Sigue Menelao con:
Die ich zurücließ
auf meine Berge,
die ich zu denken
nie gewargt,
y luego
Aithra con :
Am Hang des Atlas
steht eine Burg,
da lag sie und
schlief
................................
son marco
para el lucimiento de la melodía.
Después
de 4 minutos, Aithra nos deslumbra con :
Nie Erahntes
bereiten die
Götter
ihren erwählen
herrlichen Kindern!
Se
suceden melodías intercaladas con prosa bajo una atmósfera liviana, cuasi
bucólica. También participa Helena y ahora sí, tenemos un poderoso trío
straussiano bajo un desarrollo orquestal casi completo.
El olvido
también será un remedio para Menelao. La poción volvió a surtir efectos.
Helena y
Menelao están juntos en el dormitorio. Aithra nuevamente deja el sitio a oscuras
y manda a callar a los Duendes.
Todos
duermen y bajo un calmo cierre orquestal el telón cae con las últimas palabras
de la reina de la isla:
Sin
obertura se abre el telón dejándonos ver una tienda en un oasis rodeada de
palmeras. La acción se desarrolla al pie de los montes Atlas (sitio a donde
Aithra envió a la pareja).
Con un
espejo en su mano y mientras se arregla el cabello, Helena se apoya en una
exposición de cuerdas a pleno para desarrollar SU ARIA!:
–Zweite Brautnacht!-
Segunda noche de bodas.
Estos
5 minutos de Helena constituyen otro fragmento inolvidable. Sugiero incorporarlo
a nuestro rincón especial para repetirlo posteriormente. Quizás adivinemos un
anticipo de los Últimos Cuatro Lieders que Strauss construirá 20 años más tarde
Presten
atención a la soprano por que...bueno no hay duda que es otra de las
muchachas de Strauss y así lo siente el público en los teatros, dándole los
primeros aplausos serios de la velada.
Esta
imagen de la soprano reflexionando con un espejo cerca, ya sea de mano o de
cuerpo entero, ya la paladeamos en el Caballero de la Rosa (fin del primer acto)
y en la última escena de Capriccio.
Lo único
que faltaba para igualar aquellas otras dos oportunidades era una rosa (plateada
en el Caballero y roja en Capriccio).
También
tenemos rosas y espejos en Arabella, pero sin el contexto de los tres fragmentos
mencionados.
En la
segunda mitad de la escena I se agrega Menelao que, bajo efectos de la poción
mágica no recuerda nada de su pasado:
Este
segundo dúo de Helena y Melenao resulta superior al del primer acto,
especialmente por el vuelo que le da la soprano ( atención al minuto final, con
un sostenido es-pec-ta-cular!)
El tema
musical final siempre me pareció conocido, pero hasta ahora no hallo su
predecesor.
En un
movimiento involuntario, Helena ha hecho caer la espada de Menelao. Esto trae
ciertos recuerdos al tenor que le advierte a aquella que huya de ese sitio antes
que su memoria y su ira se recuperen por completo.
Helena se
da cuenta que los poderes de la poción de Aithra tiene limitaciones, pero ahora
desea recuperar a su esposo por sus propios méritos y esfuerzos.
Súbitamente llegan al oasis hombres a caballo. Algunos de ellos se arrojan a los
pies de Helena que pide la protección de Menelao.
Aparece
un personaje de aspecto real: Altair, Príncipe de las Montañas, que saluda
pomposamente a Helena. Luego, dos sirvientes ponen a sus pies un manto dorado
Helena,
ahora más tranquila ante la pacífica conducta de sus visitantes, se sienta con
Menelao de pie a su lado (siempre con su espada en mano)
Altair
les hace reseña de las reinas a quienes sirvió: Aithra, Morgana y Salomé; luego
envía por más obsequios y comidas.
Todo a
disposición de Helena, incluso uno de los hijos de Altair, Da-ud.
La
belleza de Helena los ha hipnotizados y darían todo por ella.
Da-ud
nos ofrece un breve segmento, de características proféticas que en su momento
cumbre dice:
..........................
und ich bin
geboren
zu deinem Knechte
bis in den Tod!
..................................
Originalmente pensado por Strauss para una cantante al estilo de Octavio del
Caballero de la Rosa, finalmente prevaleció el criterio de Hofmannsthal para que
fuese un tenor.
Se repite
el dúo de la pareja estelar cuando Menelao comienza (sin brillar) con:
Una nueva
poción mágica entra en escena, pero en esta oportunidad en lugar de hacer
olvidar tiene el poder de recuperar la memoria perdida o confundida.
Eso era
precisamente lo que Helena necesitaba, porque la poción anterior solo había
logrado convertir a su esposo en un cazador de “muertos-vivientes”. Además, en
su confusión, ahora él la creía un obsequio de Aithra para pasar la noche,
traicionando –piensa él- la memoria de la real Helena a la que había asesinado
–sigue él en su confusión....y usted?-
Para
complicar aún más la cosa, Menelao confunde a Da-ud con Paris y nos imaginamos
una tragedia cuando Altair organiza una jornada de cacería, siendo su hijo el
compañero del atormentado “caza-fantasmas”.
Un coro
masculino de fondo brinda un clima extraño y los vientos nos sumergen en pasajes
walkirianos.
Menelao
se prepara para la caza, pero pronto recuerda que en una jornada similar a esa,
al regresar su esposa ya no estaba.
Finalmente, parte junto al grupo.
Regresa
Altair.
Cuando
Helena pregunta por la identidad de la persona que esta por ingresar a la
tienda:
Los
versos se suceden bajo una estructura esencialmente descriptiva, incoporándose
acordes orientales.
Escuchamos exóticos instrumentos de percusión y risas agudas del coro (Die
stimmen der Jünglinge).
El canto
de Altair tiene momentos sumamente bellos.
Dos
sirvientas ( Dienerin 1 y 2) describen paso y paso lo sucedido durante la
caza, mientras Aitra continua con su filtreo con Helena .
Su
encantamiento por esa mujer es de tal magnitud que cuanto aquellas llegan al
momento en que Menalao da muerte a Da-ud con su espada, Altair no se altera,
diciendo que tiene muchos hijos y que esa noche sus sentidos están dispuestos
solo para Helena.
En la
escena IV, el esqueleto musical se basa en Helena, Altair y Menelao.
Después
de los fuertes golpes de timbales del segmento anterior, las cuerdas traen un
momento de mayor tranquilidad. Es musical su canto, pero siempre bajo el entorno
de los timbales primeros y vientos después.
Después
del mencionado interludio de casi dos minutos se escucha un muy suave dúo entre
Helena y Menelao . Comienza ella con un apasionado: