RESUMEN:
Relato de Er.
¿Por qué Platón usa un mito para referirse a la muerte?. Alma,
muerte y vida justa. Concepción de la muerte en Platón.
El
relato de Er se encuentra al finalizar la República. Platón tiene
como costumbre hacer alguna reflexión respecto del mito expuesto, lo
que no sucede en este caso. ¿Por qué terminar la República con ese
relato? ¿Por qué no explicarlo?.
En
su obra, Platón se ha ocupado, partiendo del tema de la justicia, de
problemas políticos, éticos, psicológicos, gnoseológicos, metafísicos.
Estos últimos se hacen manifiestos al exponer el relato de Er. En él
se mencionan, la cuestión de la supervivencia del alma después de la
muerte, la del sufrimiento en relación con el aprendizaje de las
verdades últimas de la vida, la de la libertad para elegir la virtud,
la de la estructura del mundo, y la diferencia entre vida justa e
injusta.
......................................................
A
continuación expondremos brevemente el mito y analizaremos sus
características a fin de responder a nuestra pregunta inicial.
I. Relato de Er
Platón
recurre a una revelación divina, como broche final de la exposición
más amplia y meditada de su filosofía. El Mito de Er, se encuentra
al final de la República en el libro X, en 614 b - 621 d. Eres un
hombre de Panfilia, hijo de Armenio, a quien Clemente de Alejandría
identifica con Zoroastro, y es quien nos relata sucesos referidos a lo
que acontece al alma en el más allá. De esta manera y como culminación
de la tesis expuesta desde el libro I: es preferible una vida justa a
una injusta, Platón nos conduce por el camino del mito para ilustrar
lo expresado mediante la dialéctica. La vida injusta está unida
principalmente al uso del poder, - tema ampliamente tratado a lo largo
de República-, pero en especial al que se realiza de manera
arbitraria y sin límites o sea al que detenta el tirano, que sin
embargo, pareciera ser el más deseable debido justamente a su
desmesura. Pero Platón contrapone a esta forma de vida, lo que llama
vida justa, aunque la misma no sea deseable a simple vista, pues no
reporta los increíbles beneficios que, según aquellos que sólo se
guían por la opinión, detenta el poder absoluto; esta, en vez,
ofrece el camino hacia el conocimiento y hacia el bien. Platón
corrobora la validez de su tesis a través del relato mítico sobre la
muerte, el enjuiciamiento de las almas y la encarnación.
Se expondrá a continuación
brevemente, dicho relato:
Diez
días después de una batalla, al recoger los cadáveres para cumplir
con los ritos funerarios, el de Er, guerrero de Panfilia, no muestra
los naturales signos de corrupción y cuando yacía sobre su pira,
vuelve a la vida relatando lo presenciado en el trasmundo.
Su
alma había abandonado su cuerpo y junto a otras se había dirigido a
un bello lugar en donde había dos aberturas en la tierra y dos en el
cielo. Entre medio de las mismas, tres jueces pronunciaban las
sentencias correspondientes a cada alma; los justos se dirigían hacia
la abertura derecha del cielo con una inscripción en el pecho que
declaraba sus méritos, los injustos descendían por la abertura
izquierda de la tierra con sus acciones inscriptas en la espalda.
Pero
por el otro orificio de la tierra salían los que ya habían purgado
sus castigos, llenos de polvo y podredumbre; y aquellos que trataban
de salir, sin haber cumplido su condena aún, eran rechazados y
maltratados por los guardias. Por el segundo orificio del cielo
bajaban quienes ya habían cumplido su tiempo en él, con el cansado
aspecto de los viajeros pero con signos de haber gozado de los bienes
y del éxtasis celestial.
Todos
juntos se reencontraban en una pradera y relataban lo vivido en esos
mil largos años de viaje. Los relatos más terribles correspondían a
los del inframundo pues contaban los males padecidos y los que vieron
padecer a otros.
Bajo una luz brillante se encontraban la diosa Necesidad y las tres
Moiras: Laquesis, que canta las cosas pasadas, Cloto, que canta las
presentes y Atropo, que canta las futuras. Allí se repartían en
suerte los turnos para elegir nuevas vidas, y si bien eran más las
vidas que los vivientes, quien elegía último corría con desventaja.
Las vidas a elegir eran variadas, de tiranos todopoderosos, de
animales, de héroes "deportivos", de personas comunes, etc.
Pero
¿qué vida elegir?. Un sagrado heraldo advertía sobre el peligro de
una mala elección; la virtud podía ser poseída en mayor o menor
grado según se la aprecie o desdeñe. Quienes elegían con más
cuidado, habían padecido el mundo subterráneo, en cambio quienes
gozaron de los placeres del cielo lo hacían despreocupadamente. Las
mejores vidas eran las que conducían al alma a ser más justa y las
peores las que conducían al alma a cometer mayores injusticias.
Odiseo es quien elige último, el astuto héroe, retiene para sí la
existencia de un hombre común. Finalmente todos tomaban agua del
Leteo, y eran arrojados a la existencia mortal.
II. ¿Por qué Platón usa un mito para referirse a la muerte?
Platón
hace referencia continuamente a los relatos probables o argumentos
"mítico". Algunos comentadores consideran que el uso de los
mismos se debe a la imposibilidad de manifestar ideas de difícil
conceptualización. Platón hace un uso reiterado de estos en sus diálogos,
los cuales manifiestan sus ideas centrales. Es probable que lo haga
ante la imposibilidad de expresar algunos temas fundamentales mediante
el logos. O como dice Marcos, cuando se trata de dar razón del orden
visible, imagen o símil de lo inteligible, no queda más que
contentarse con un discurso o relato verosímil . Piepper por su
parte, considera que "la verdadera historia mítica, por el
contrario, no habla sólo de algo indudablemente real; y sobre todo no
mira algo distinto, sino que tiene que ver exclusivamente con lo que
se expresa en ella misma, aún cuando esto pueda seguir siendo algo
inalcanzable e indemostrable para la aprehensión racional". Droz, considera que, sin debilitar por ello la autoridad del relato,
el mito verosímil (eikos mythos) es lo más plausible que el espíritu
humano, en su flaqueza y a falta de algo mejor, puede decir. Lo que el
devenir es al ser, lo verosímil a la verdad. La certeza de la verdad
desaparece aquí delante de la conjetura de lo más verosímil. El
mito tiende aquí hacia el modelo teórico hipotético.
Sin
embargo sería posible que este sea un modo utilizado por Platón para
difundir masivamente algunos conceptos, sin necesidad de explicar
abiertamente sus ideas, aquellas reservadas exclusivamente para el ámbito
de la Academia evitando así difundir sus enseñanzas entre personas
poco aptas para recibirlas. El uso del mito es un indicio más de un
saber que no puede o no quiere ser expresado.
¿Cuánto
muestran del pensamiento platónico los mitos que utiliza? Los relatos
míticos que utiliza Platón, si bien no siempre pueden tomarse
literalmente, expresan con claridad sus ideas principales, y no
expresan ideas que Platón no acepte. Caso contrario, debiéramos
preguntarnos si Platón es un gran fabulador que disfruta inventando
historias.
En el Timeo, por ejemplo, pone en boca de Critias el relato de la Atlántida,
que indudablemente se refiere a un gobierno ideal semejante el
planteado en la República, y luego en boca de Timeo el relato posible
del origen del cosmos.
En otros tres momentos del mismo diálogo, Platón enfatiza y recuerda
al lector el uso del mito o relato probable. En ellos sostiene, que
dada la naturaleza de nuestra condición humana no es posible acceder
a una explicación más acabada, pues ciertas cosas solo son reveladas
por los dioses, a los más amados.
Olivieri
considera que el uso del mito es característico de la oralidad, el
mito compromete más que la tradición escrita, lo escrito es un texto
fijado, inmutable. Hay indudablemente una diferencia entre la palabra
escrita y la palabra hablada, pues esta última actúa sobre las
emociones de manera directa. El mito es una narración arquetípica
con cualidades dramáticas, y su función es revelar determinado
paradigma.
Olivieri, argumenta que podemos contraponer al uso explicativo - expositivo
que hace Platón del mito, el uso dialógico cuando aplica el método
dialéctico. En la República, el relato mítico es la culminación de
la dialéctica. El Mito de la Caverna es de carácter pedagógico y
resume lo expuesto por la Imagen del Sol, que es de carácter metafísico;
tanto como lo expresado mediante el Esquema de la Línea, cuyo
contenido es de tipo gnoseológico. El método dialéctico desencadena
el mito. O como dice Reale el mito no esta subordinado al logos en si
mismo, sino que trata de estimularlo, fecundarlo y enriquecerlo.
Entonces
el Mito de Er es lo que armoniza toda la argumentación dialéctica
sostenida a lo largo de la República sobre el valor de la justicia en
la vida, reforzando el argumento con lo que ocurre al alma en lo
acaecido después de la muerte.
En el Político, Platón pone en boca de un Extranjero lo es que un
mito:
"Creo,
sin embargo, que hay algo que pasa inadvertido a la mayoría: que
algunas realidades, por su propia naturaleza comportan símiles
sensible fáciles de comprender, que pueden exhibirse sin mayor
dificultad cuando se quiera dar, a quien la pida, una explicación
sobre alguna de ellas, sin ninguna complicación y argumento; pero
de las realidades más altas y valiosas, en cambio, no hay imagen
alguna nítidamente adaptada a los hombres; en tales casos, entonces
si se quiere contentar al alma de quien pregunta, no hay posibilidad
de señalar algo sensible que corresponda a tal realidad y que
bastaría para complacerla. En consecuencia, es imprescindible
ejercitarse para poder dar y recibir razón de cada cosa. Pues las
realidades incorpóreas, que son las más bellas e importantes,
pueden mostrarse con claridad sólo valiéndose de la razón y por
ningún otro medio; y es a ellas, sin duda, a las que apunta lo
dicho hasta el momento".
Nuevamente
se habla respecto de las dificultades que presenta la enseñanza de
las verdades últimas, así como de la necesidad de una larga
ejercitación, de un público capacitado como oyente y de contentar al
alma de quien pregunta.
Respecto del uso de los mitos, Reale, hace algunas observaciones: en
primer lugar es a partir del Gorgias en adelante que Platón da una
singular importancia a los mitos. En segundo lugar el mito para Platón
tiene otros significados , como por ejemplo, el de ser una historia
como es el caso del Timeo, en donde, dadas las dificultades del
problema cosmológico, Platón sostiene que no es posible dar razones
verdaderas, sino razones probables. Y por lo tanto usa el mito en el
sentido de una historia probable.
En
tercer lugar, a criterio de Reale, el uso de mitos se debe a las
influencias órficas y al predominante poder del componente religioso,
el mito es una expresión de fe no solo de la imaginación. Los
discursos filosóficos de Platón sobre ciertos temas escatológicos,
adquieren forma de fe racional. Al poder de la fe, o sea al poder del
mito, Platón confía el objetivo de elevar al intelecto humano a un
ámbito superior de visión intelectual, al de la razón puramente
dialéctica.
Consideramos también, que Platón no quiere hacer público el
contenido más fundamental de sus enseñanzas, pero que sin embargo
quiere influir sobre aquellos que pudieran tener una inclinación
hacia la filosofía. Es por ello que el mito es usado intencionalmente
para no revelar lo que está reservado para unos pocos o sea el
conocimiento contemplativo de las verdades últimas, o si se quiere,
para poner un velo sobre ese saber último, así como para influir o
persuadir a los posibles amantes de la sabiduría.
III. Alma, muerte y vida justa
El
tema del alma y de su supervivencia después de la muerte, son temas
mistéricos, relacionados con el más allá y con las verdades últimas,
lo que de acuerdo con lo visto, los hace apropiados para su
tratamiento a través de relatos míticos.
En el caso específico del mito de Er, Platón expone a sus lectores
la idea del alma que sobrevive a la existencia del cuerpo, la
presencia de un juicio en el que se reciben premios y castigos según
la conducta seguida durante la vida terrena, la elección de una nueva
vida y la consecuente encarnación en otro cuerpo mortal. La
importancia de la vida en la tierra radica en que las mejores, las más
virtuosas, acompañadas del conocimiento, serán las que elijan
apropiadamente su vida futura.
Szlezák
afirma que Platón al hablar del alma, se silencia. Son múltiples los
pasajes que ejemplifican esto. En Timeo se establece una estrecha
relación entre cosmología y doctrina del alma. En Fedro 270 c, Platón
dice que no puede conocerse el alma sin conocerse el Todo. En el mismo
diálogo, en 246 a 4-6, habla de la inmortalidad del alma y de su
configuración, y afirma que exponer la estructura de esta llevaría a
una larga y divina explicación y que por ello sólo se limitará a
decir a qué se parece. En República libro IV, encontramos una teoría
del alma con limitaciones. En Gorgias 491 e-492 c habla del alma que
permite conocer la Forma con la imagen del carro tripartito. La
estructura dicotómica del alma con el corte ontológico de la parte
inmortal o logistikón y las dos partes mortales, se expresa
claramente -según Szlezák- además de en Timeo y República, en
Leyes 713 c y Político 309 c, mientras que en el Fedón es claro que
las ha supuesto.
En
Fedro Platón se vale de la narración escuchada a Estesícoro de
Himera para hablar del alma, la encarnación y las consecuencias de la
conducta recta. Este relato presenta rasgos similares al de Er. Para
explicar cómo es el alma utiliza la imagen de los caballos alados,
uno bueno y otro malo, guiados por una auriga, eludiendo nuevamente
una explicación racional.
Más
adelante cuenta que el alma perfecta y alada, surca y gobierna el
Cosmos; iniciando así el relato de un viaje con los dioses en los que
el alma del hombre pierde las alas por no acceder totalmente a la
contemplación de la Verdad; encarnándose, según lo que haya podido
atisbar de las Ideas, en diferentes tipos de hombre. Quien más haya
visto, se encarnará en un filósofo. Aquel que haya llevado una vida
justa es partícipe de un mejor destino, y el que haya vivido
injustamente, recibirá uno peor. Finalmente este hombre sin alas
busca algo sólido en que instalarse transformándose así en un
mortal.
En
el mismo relato menciona un período de diez mil años, tiempo
necesario para recuperar las alas perdidas y retornar al lugar de
partida del viaje celeste. Este período, se subdivide a su vez en períodos
de mil años, en los que el alma elige la vida humana que desea, a
continuación de un juicio que la sentencia al mundo subterráneo o al
celeste. Después de tres períodos de elecciones acertadas retorna al
lugar en que las almas inician el viaje con los dioses . Advertimos,
en líneas generales, semejanzas entre ambos relatos; en un caso se
enfatizan más los elementos referidos al juicio y castigo, en el otro
se detalla la contemplación de las Ideas y las características del
alma.
Los
argumentos racionales que da Platón respecto de la inmortalidad del
alma se relacionan con el movimiento, en Fedro 245 c-d, en Timeo 37
a-b, en Leyes 892-895 b; pero la explicación exhaustiva respecto de
la muerte y la vida extra mundana, la realiza recurriendo al mito.
Según estos relatos ¿qué es la muerte?. La muerte es una
oportunidad. Es también una prueba. Por un lado quienes gozaron una
vida justa son premiados con los deleites celestiales ratificando así
la tesis de que la vida justa es mejor que la injusta. Por otro es la
oportunidad para contemplar la verdad, para elegir con corrección la
próxima vida, mostrando así que tipo de conocimiento se adquirió;
también es la oportunidad para descubrir que clase de persona se es.
Es la ocasión para que el alma recupere su alas, para que recupere su
esencia. Es el momento para elegir una próxima vida acorde al bien y
la virtud, es la oportunidad de aprender lo que no se aprendió en la
vida terrena.
Dos
últimas reflexiones respecto de lo contado por Er. La elección de Odiseo, el más astuto de los héroes griegos, es la más llamativa
pues quiere reencarnar en un hombre común. Platón parece sugerirnos
que la vida más alejada del éxito, los honores, el poder y la gloria
es en realidad la única que puede conducir al hombre a la virtud, al
bien y al conocimiento. La segunda reflexión se relaciona con que
aquellos que sufrieron los tormentos en el inframundo o vieron
padecerlos a otros son quienes eligen con mayor esmero su próxima
vida, y no ocurre lo mismo con quienes descienden del mundo celeste,
que deberían ser los más preocupados por volver a él. Quizás la
sugerencia sea que el dolor y el sufrimiento, si bien no son deseables
en sí mismos, son mejores maestros.
IV.
Concepción de la muerte en Platón
Platón
utiliza la narración de Er para finalizar la República porque
contrapone un relato mítico a toda su exposición dialéctica,
contrapone la fe a la explicación racional, con el fin de facilitar
al otro la contemplación de las Ideas. Al tratar éste sobre la
muerte y las verdades últimas, Platón no desea sino sugerir una
respuesta, capaz de ser develada por almas preparadas a lo largo de
muchos años, amantes de la verdad y del saber.
El
beneficio que reporta una vida justa elegida gracias al conocimiento
buscado, queda claramente ilustrado mediante este mito.
¿Podríamos
inferir otras conclusiones respecto de la concepción de la muerte
para Platón como hombre? El ser humano se diferencia de los demás
animales en que si bien morirá como los demás tiene conciencia de
ello, lo que lo lleva a reflexionar respecto del tema. La experiencia
de la muerte del otro, vivida dolorosamente, nos conduce a
cuestionamientos sobre la justicia y la vida después de la muerte. El
vacío dejado por la desaparición física del otro es una experiencia
extrema de pérdida y fracaso, que sin embargo se diferencia de la
experiencia de la muerte propia, ya que en caso de tener conciencia de
la misma, es una experiencia particular, única, y a la que nos
enfrentamos en nuestra singularidad.
¿Puede
ser diferente la impresión de Platón al respecto? Cuando leemos el
relato de los últimos momentos de la injusta muerte de Sócrates,
Platón nos trasmite una vivencia que trasciende el tiempo y que
semeja nuestra desazón e impotencia frente a la inexorable e injusta
muerte del otro. La revalorización de la vida justa llevada por su
maestro, también nos es sugerida a través del Mito de Er, como a
través de la argumentación de la República. Quizás estas analogías
surgidas en parte, de los diálogos, en parte de su autobiografía,
expresada en la Carta VII, no tengan la suficiente rigurosidad que el
análisis filosófico exige, pero la coherencia entre el accionar de
Platón y su obra justifican plenamente la reflexión.
NOTAS
G.
DROZ, (1992) Los mitos platónicos, Barcelona, Editorial Labor S.A.,
1993.
G. MARCOS, "Sobre la naturaleza dialéctica del relato verosímil
del Timeo" en Revista Venezolana de Filosofía N° 35, 1997
G. REALE,(1979) Storia della Filosofia Antica, II Platone e Aristotele,
Milano, Vita e Pensiero, versión consultada: II Plato and Aristotle,
A History of Ancient Philosophy, Albany, State University Press, 1990.
F. J. OLIVIERI, "Aspectos del Mito en Platón" dictado
dentro del seminario "La cultura clásica y el mito" en la
Universidad Nacional de Mar del Plata, durante los meses de abril a
julio de 1999.
PLATÓN, Diálogos, Madrid, Gredos, 1992. Fedro, tomo III, traducción
de E. Lledó Íñigo; República, tomo IV, traducción C. Eggers Lan;
Político, tomo V, traducción M. I. Santa Cruz; Timeo, tomo VI,
traducción F. Lisi; Carta VII, tomo VII, traducción J. Zaragoza.
PLATÓN, Platonis Opera, recognovit brevique adnotatione critica
instruxit Ioannes Burnet, Oxonii, typographeo clarendoniano, tomus I,
II et IV, 1901.
PLATONE, Mito di Er, Firenze, Vallecchi Editore, introducción,
comentarios y traducción de Lorenzo Giovannacci,1952
J. PIEPPER, (1965) Sobre los mitos platónicos, Barcelona, Herder,
1984.
T. A. SZLEZÁK, (1991) Leer a Platón, Madrid, Alianza, 1997.