RESUMEN: Señalar algunos
aspectos del Timeo de Platón respecto del Problema de la
creación. Dado que hay múltiples opiniones al respecto, destacaremos
la de estudiosos como Cornford y Vlastos, entre otros, y en especial
la discusión que entre los ellos se plantea sobre el tema de nuestro
interés.
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I
La tradición organizaba los textos platónicos en trilogías al modo en
que se presentaban para los certámenes teatrales.
El Timeo fue
agrupado junto con la República y Critias, por Aristófanes
de Bizancio (257 a.C. - 180 a.C.), este ordenamiento permaneció a lo
largo del tiempo aunque con algunas variaciones a cargo por ejemplo de
Diógenes, Trasilo, Marco Terencio Varrón quienes los agruparon en
tetralogías lo cual quizás ya se haya originado en tiempos de los
primeros Académicos o de los primeros peripatéticos. Probablemente
el criterio de agrupación en tetralogías tenga que ver con un cambio
en el tratamiento de los temas en el ámbito académico pretendiendo
desplazar el sistema anterior de trilogías. En el agrupamiento de Trasilo, el Timeo, o Sobre laNaturaleza, considerado
un tratado sobre física, pertenece a la octava tetralogía junto con República
o Sobre la Justicia, el cual trata sobre política, Cleitofón
o Una Introducción, el cual es un diálogo relacionado con la
ética, y Critias o Una Historia sobre la Atlántida que
es un tratado ético según Trasilo pues Diógenes lo agrupa junto con
los diálogos políticos dentro de los cuales también se encuentra República,Leyes, Minos y Epínomis.
Es importante
remarcar que el Timeo hace referencia a la República y
que la Historia sobre laAtlántida queda incluida
dentro del texto que nos ocupa.
En cuanto a la
cronología del Timeo, la discusión se remonta al siglo pasado
donde solía sostenerse que el pensamiento de Platón había variado
hacia el final de su vida. Durante mucho tiempo y debido a la alusión
ya mencionada se consideró que Timeo había sido escrito
inmediatamente después de la República, no obstante
estudiosos posteriores lo colocaron en consonancia con testimonios
antiguos hacia el final de la vida de Platón, lo cual pareció
confirmarse por el análisis estilométrico y por el desarrollo sin
limitación de la Teoría de las Ideas.
Sin embargo la revisión
de alguno estudiosos actuales, desestima la importancia del análisis
estilométrico y considera que no se adecua a la doctrina platónica
tal como aparece en el PolíticoSofista, Filebo, y Leyes,
los cuales se sabe pertenecen al último período. Todo esto hace
dificultosa una datación precisa del texto en cuestión, aunque sí
puede afirmarse que su redacción es posterior a la República
pero no de manera inmediata, como parece sugerirlo el comienzo de
relato.
Otra dificultad se
presenta respecto del estilo utilizado por Platón en este tratado, ya
que si bien se presentan cuatro personajes: Sócrates, Timeo, Critias
y Hermócrates, y se alude a otros presentes en la República
que no llegaron aún a la reunión preestablecida, el texto se
transforma en un monólogo, sin interrupciones, de Timeo. No podemos
hablar de "discurso" pues el tono de la exposición es más
bien relajado, como en una reunión de amigos, pero tampoco podemos
decir que se desarrolla un diálogo donde se intercambian ideas, al
modo en que Platón nos tiene acostumbrados.
El tema del que Timeo
se ocupará será el origen del cosmos. La dificultad del mismo,
plantea, por tanto, innumerables problemas.
En primer lugar, el Timeo
es dividido por Platón en tres secciones, precedidas de una
introducción (17 a – 27 b). Timeo describe la creación del mundo
desde tres puntos de vista distintos. En la primera secciónexpone la
operación de la razón en la construcción del mundo, es el fragmento
de mayor interés respecto de la función del Demiurgo y el caos en el
universo, respecto del ordenamiento que el primero realiza sobre el
segundo. Se distinguen el ámbito del ser eterno, del devenir, se
presenta el problema del tiempo, el orden, los límites y el
movimiento. Se crea el mundo, el cuerpo del mundo y su alma, al cual
se lo caracteriza como un ser viviente. Se crean también los cuerpos
celestes y el hombre. El Demiurgo encarga a los dioses inferiores la
creación del cuerpo humano y de su alma; se explica la estructura del
cuerpo teológicamente. En la segunda describe las cosas que suceden
por necesidad, o sea aquellos aspectos del mundo debidos a condiciones
preexistentes, que la razón ha de tener en cuenta y no puede alterar.
Es necesario aclarar el principio de lo devenido e introducir un nuevo
principio, el receptáculo. Se enumeran los elementos y se explica la
estructura de los mismos, los cuales son relacionados con las figuras
geométricas. Se habla de lo sensible y de las relaciones entre los
opuestos. En la terceraPlatón vuelve al comienzo y retoma los dos
elementos que había tratado por separado en las dos primeras partes.
Trata la obra conjunta de la razón y la necesidad, introduce el orden
y la proporción y expone una descripción pormenorizada de la anatomía
del cuerpo humano y de su alma. Luego describe las posibles patología,
la terapéutica, y sobre el final se ocupa del mundo animal.
Platón alude en el
diálogo a su peculiar distinción entre "lo que siempre es real
y no tiene devenir" y es "aprehensible por el pensamiento
con una consideración racional" y " lo que está siempre en
devenir y nunca es real" y es " el objeto de creencia junto
con la sensación irracional". Así pues la discusión entre las
Formas y las cosas sensibles se coloca en la avanzada del discurso.
Podríamos decir que
el diálogo depende de una estructura teleológica: el fin es explicar
la creación del hombre para dilucidar un estado político de acuerdo
con su naturaleza.
Quizás por esto el
diálogo comienza haciendo referencia a la República, donde se
trataron diversos temas como la justicia, el gobierno de la polis
y del hombre, el problema del conocimiento, la opinión, del ser y el
devenir, de lo excelente en el hombre y lo que lo hace mejor, y el
gobierno correspondiente para este fin. Platón hace un paralelismo
entre las partes del hombre, los tipos de hombre que surgen como
consecuencias de ello y los tipos de gobiernos posibles según dichas
partes. ¿Qué relación tiene con el Timeo?. Lo mejor para Platón,
lo excelente tiene que ver con el ser y el pensar, el estadio más
alto del ser coincide en el paradigma de la línea con el estadio más
alto del conocer, los estadios inferiores se relacionan con lo que
deviene, con lo que cambia, con lo sensible y que por ello son más
difíciles de conocer y sobre ellos solo se puede opinar. ¿Pero cual
puede ser el origen de un cosmos en el que se presentan estas
diferencias?. Por esto el Timeo pretende explicar este origen,
que además es causa del hombre, de nuestro mundo, y de la polis.
Consideramos que es la intención de Platón completar la explicación
comenzada en la República acerca de las causas de la vida y el
conocimiento humano y que para ello es fundamental la explicación del
origen del cosmos.
II
Estamos ahora en
condiciones de enfrentar el primer problema que plantea el texto y es
el referido a la creación del cosmos a partir de un principio.
Nos ocuparemos
fundamentalmente de la primera sección del tratado pues en ella se
basan las opiniones contrapuestas de Cornford y Vlastos.
Cornford sugiere que
tanto el Demiurgo como el caos son símbolos usado por Platón pues no
es posible que haya creación, sino simplemente ordenación e imposición
de límites. Para Cornford la creación es exclusivamente ex nihilo, y
esto claramente manifiesta reminiscencias del cristianismo y no del
pensamiento griego. Debido a esto plantea la siguiente pregunta y
comenta al respecto: "¿Qué nos conduce a la conclusión de que
ambos el Demiurgo y el caos son símbolos?. [...] Si nunca hubo un
momento de creación, el caos no pudo haber existido antes de ese
momento, y esta parte de la imaginería mítica no debe ser tomada,
tal cual. Pero lo que luego se denomina materia es el tema de la
segunda parte del diálogo, no anticipada aquí. Sólo podemos
destacar que el caos, si nunca existió antes del cosmos, debe
representar (stand for) algunos elementos que están hoy y
siempre presentes en el trabajo del universo. Su naturaleza se deducirá
del análisis sobre "lo que se refiere a la Necesidad". Se
puede decir lo mismo del Demiurgo, que como un símbolo mítico, debe
representar algo seriamente significativo. Es mítico en que no es en
realidad un Dios Creador, distinto del Universo del que él es
considerado como hacedor".
Pareciera que el
Demiurgo y el caos son símbolos, porque para Cornford, la explicación
mítica es imprecisa. No puede haber un Dios coetáneo con el caos y
hablarse al mismo tiempo de creación, sino que debiera considerarse
un ordenamiento del caos primigenio.
Podemos dividir su
objeción en dos aspectos: primero respecto a la utilización del
mito, y segundo el referido a las características del Demiurgo.
Respecto del
argumento "mítico", dada la complejidad del tema, y quizás
de la intención de no difundir totalmente las enseñanzas impartidas
en la Academia, Platón utiliza, como lo ha hecho en otros diálogos,
el relato mítico. Platón hace un uso reiterado de estos, los cuales
manifiestan sus ideas centrales. Es probable que lo haga ante la
imposibilidad de expresar algunos temas fundamentales mediante el logos.
O como dice Marcos, cuando se trata de dar razón del orden visible,
imagen o símil de lo inteligible, no queda más que contentarse con
un discurso o relato verosímil. En el diálogo que nos compete, pone
en boca de Critias el relato de la Atlántida, que indudablemente se
refiere a un gobierno ideal semejante el planteado en la República,
y luego en boca de Timeo el relato posible (eikota mithos) del
origen del cosmos. ¿Ahora cuánto muestran del pensamiento platónico
los mitos que utiliza? Normalmente los relatos míticos que utiliza
Platón, si bien no siempre pueden tomarse literalmente, expresan con
claridad sus ideas principales, y no expresan ideas que Platón no
acepte. Caso contrario, debiéramos preguntarnos si Platón es gran un
fabulador que disfruta inventando historias. Además: ¿por qué
aceptar algunos elementos como simbólicos y otros no, con el fin de
salvar el argumento de la imposibilidad de la creación?, ¿no podría
encontrarse otra explicación?.
Piepper considera que
"la verdadera historia mítica, por el contrario, no habla sólo
de algo indudablemente real; y sobre todo no mira algo distinto, sino
que tiene que ver exclusivamente con lo que se expresa en ella misma,
aún cuando esto pueda seguir siendo algo inalcanzable e indemostrable
para la aprehensión racional"y considera que la historia sobre
el origen del cosmos narrada por Timeo pertenece a este tipo de
relatos.
El segundo aspecto de
la crítica de Cornford, comienza a partir de la imagen del Demiurgo
que fue tomada posteriormente por los apologistas cristianos para
representar al Dios Creador, Omnipotente, Padre, perteneciente a la
tradición judeo cristiana y que crea a partir de la nada.
Consideramos, al igual que Cornford, que establecer una identidad
entre el Dios cristiano y el Demiurgo significaría malinterpretar a
Platón pues para él la divinidad no presenta con exactitud los
mismos atributos. Sin embargo, Cornford mismo incurre en el error de
considerar que el Demiurgo sólo puede crear a partir de la nada.
Determinemos, ahora,
cuáles son las diferencias y similitudes entre el Dios cristiano y el
Demiurgo analizando el texto platónico en el que relata las
cualidades de este último:
"Digamos
ahora por qué causa el hacedor hizo el devenir y este universo. Es
bueno y el bueno nunca anida ninguna mezquindad acerca de nada. Al
carecer de esta, quería que todo llegara a ser lo más semejante
posible a él mismo. Haríamos muy bien en aceptar de hombres
inteligentes este principio importantísimo del devenir y del mundo.
Como el dios quería que todas las cosas fueran buenas y no hubiera en
lo posible nada malo, tomó todo cuanto es visible, que se movía sin
reposo de manera caótica y desordenada y lo condujo del desorden al
orden, pues pensó que este es en todo sentido mejor que aquel. Pues
al óptimo sólo le estaba permitido hacer lo más bello. Por medio
del razonamiento llegó a la conclusión de que entre los seres
visibles nunca ningún conjunto carente de razón será más hermoso
que el que la posee y que a su vez es imposible que esta se genere en
algo sin alma. A causa de este razonamiento al ensamblar el mundo,
colocó la razón en el alma y el alma en el cuerpo, para que su obra
fuera más bella y mejor por naturaleza. Es así que según el
discurso probable debemos afirmar que este universo llegó a ser
verdaderamente un viviente provisto de alma y razón por la
providencia divina".
El principal atributo
del Demiurgo es su bondad, al punto que es incapaz de una mezquindad y
por ello pretende que todo sea lo más semejante a él posible. Razona
y llega a conclusiones, entonces es racional. Busca la belleza, dado
que belleza, bondad y razón están unidas tanto en el pensamiento
platónico como en el pensamiento griego. Posee un alma, automoviente
e inengendrada. Es el responsable de hacer del universo un viviente
provisto de alma y razón, ambas bellas y buenas. Es la causa o
hacedor del cosmos, pues establece el orden sobre lo visible que se
movía sin reposo de manera caótica o desordenada. Crea a partir de
un principio.
Consideramos en
primer lugar, que no crea a partir de la nada, cualidad que si posee
el Dios cristiano, pues para Platón nada podría salir de la nada. No
olvidemos que Platón tiene presente el problema parmenídeo respecto
del ser y de la nada y que pretende resolver el problema del devenir.
Sin embargo Parménides se expresa a cerca de la nada de la siguiente
manera:
"Pues bien yo te
diré las únicas vías de investigación pensables. La una que es y
que le es imposible no ser, es el camino de la persuasión (porque
acompaña a la Verdad), la otra que no es y que le es necesario no
ser, esta te lo aseguro, es una vía totalmente indiscernible; pues no
podrías conocer lo no ente (es imposible) ni expresarlo".
Es por ello que Platón
debe partir de "algo" para crear el cosmos. Los personajes
que se presentan son: el Demiurgo o Artífice; las Ideas, modelo que
copia el artesano; y el material, o "visible que se mueve sin
reposo y en desorden". Platón habla de creación de la misma
manera en que lo hace un artista a quien le es dado un material,
piedra, color; sobre los cuales imprime una imagen que surge de su razón
o de un modelo dando lugar a algo nuevo, bello y bueno, ordenado por
el artista pero que implica una creación a partir de un principio.
Considerar que solo se pude hablar de creación si el dios lo hace a
partir de la nada es utilizar categorías del pensamiento cristiano
que nada tiene que ver con el planteo platónico. Acuerdo con Cornford
que no es posible atribuir a este Demiurgo las notas esenciales del
Dios cristiano, pero que por este mismo argumento, considerar al
Demiurgo como creador ex nihilo es atribuirle características
cristianas, siendo que el mismo es creador a partir de una arché.
Platón hace referencia a esto en dos momentos del discurso de Timeo,
por un lado anuncia que el tema del discurso será "acerca del
universo, cómo nació y si es o no generado". Por otro unos
renglones más adelante agrega:
"Acerca del
universo – o cosmos o si en alguna ocasión se le hubiera dado otro
nombre más apropiado, usémoslo – debemos indicar primero, lo que
se supone que hay que considerar en primer lugar en toda ocasión: si
siempre ha sido, sin comienzo de la generación, o si se generó y
tuvo algún inicio. Es generado, pues es visible y tangible y tiene un
cuerpo, y tales cosas son todas sensibles y lo sensible captado por la
opinión unida a la sensación se mostró generado y engendrado"
Como sugiere Vlastos
esto lo relata Timeo incluso antes de considerar el problema del
"relato probable" o mítico. Pareciera que Timeo en este
discurso introductorio sienta las bases generales de la exposición.
En este fragmento no hay referencia a ningún mito, ni se habla del
uso de símbolos, lo que refuerza nuestra objeción frente al planteo
que hace Cornford al respecto. Inmediatamente, a continuación, Platón,
se refiere al Demiurgo con estas palabras:
"Decíamos además,
que de lo generado debe serlo necesariamente por alguna causa.
Descubrir al hacedor y padre de este universo es difícil, pero, una
vez descubierto, comunicárselo a todos es imposible".
Este fragmento hace
referencia a un aspecto que mencionamos más arriba, y que puede tener
dos implicaciones. Para Platón hay una dificultad respecto de la
comunicación del tema de Hacedor, consideramos que es por ello que en
adelante usará el relato mítico, como tantas veces lo ha hecho en
sus diálogos, pues el mito permite cierto tipo de matices expresivos
cuyas características difieren de las del logos. Pero también habla
de la comunicación a todos. Más arriba, sugerimos que quizás, Platón
considerase difícil expresar sus ideas ante un público no preparado,
como lo hace explícito en la Carta VII, y que debido a ello
utilice el relato mítico que permite un acceso más
"masivo" a la novedad.
Después, introduce
el tercer elemento fundamental en la creación del cosmos:
"Por otra parte
hay que observar acerca de él lo siguiente: qué modelo contempló su
artífice al hacerlo, el que es inmutable y permanente o el generado.
Bien si este mundo es bello y su creador bueno, es evidente que miró
el modelo eterno."
Reiteramos que esta
presentación es previa a la mención del "relato probable".
Indudablemente el modelo al que hace referencia son las Ideas,
eternas, inengendradas, permanentes, únicas, inmutables, seres
perfectos, que no devienen, ni se corrompen, divinidades.
Vlastos considera
indudable que el cosmos no es siempre existente, sino generado o
creado a partir de una arché, que se caracteriza por un
movimiento desordenado, que no puede fraccionarse en segmentos
proporcionales o semejantes y por ello no pueden ser contados o
numerados. En otras palabras, el movimiento no sucede según un ritmo
regular, sino arrítmicamente. Vlastos propone concebir un estado de
cosas donde los eventos exhiban el irreversible orden de pasado y
futuro pero donde los períodos uniformes de movimiento sean
inexistentes y el tiempo no pueda ser medido (si A,B,C son instantes
sucesivos, nada dice que el intervalo AB sea igual al BC, o más largo
o más corto). Esto es precisamente el caos primitivo de Platón,
movimientos no regulares, tiempo no medible, o sea no - tiempo U; pero
aún hay una irreversible sucesión temporal, que llamaremos
tiempo S.
III
Lo que nos lleva al
problema del tiempo, por lo cual quizás algunos de los argumentos
esgrimidos no sean suficiente.
Leamos el fragmento
en que Platón relata este proceso.
"Cuando su padre
y progenitor vio que el universo se movía y vivía como imagen
generada (gegenós agalma) de
los dioses eternos (aidion theon), se alegró y, feliz, tomó
la decisión de hacerlo todavía más semejante al modelo. Entonces
como este es un ser viviente eterno (Zoon aidion), intentó que
este mundo lo fuera también en lo posible. Pero dado que la
naturaleza del mundo ideal es sempiterna (Zoon fisis etynchanen
ousa aionios) y esta cualidad no se le puede otorgar completamente (pantelos)
a lo generado, procuró realizar una cierta imagen móvil de la
eternidad (kineton tina aoionos) y, al ordenar el cielo, hizo
de la eternidad que permanece siempre en un punto una imagen eterna (aionion
eikona) que marchaba según el número (arithmon), eso que
llamamos tiempo. Antes de que se originara el mundo no existían los días,
las noches, los meses ni los años. Por ello planteó su generación
al mismo tiempo que la composición de aquél. Estas son todas las
partes del tiempo y el "era" y el "será" son
formas devenidas del tiempo que de manera incorrecta aplicamos
irreflexivamente al ser eterno. Pues decimos que era, es y será, pero
según el razonamiento verdadero sólo le corresponde el
"es", y el "era" y el "será" conviene
que sean predicados de la generación que procede del tiempo – pues
ambos representan movimientos, pero lo que es inmutable no ha de
envejecer ni volverse más joven en el tiempo, ni corresponde que haya
sido generado, ni este generado ahora, ni lo será en el futuro, ni en
absoluto nada de cuanto la generación adhiere a los que se mueven en
lo sensible, sino que estas especies surgen cuando el tiempo imita la
eternidad y gira según el número (arithmou kykloumenou)
[...]".
Habría un cosmos
generado, que deviene; que sucede en el tiempo uniforme y medible,
tiempo que puede ser contado pues marcha "según el número";
que es móvil; que por tanto envejece, del que se puede decir
"era" y "será"; que es imagen generada de los
"dioses eternos". La movilidad y el tiempo según el número
les fueron otorgadas para darle mayor perfección, pues a lo generado
no es posible otorgarle la misma naturaleza sempiterna del mundo
ideal. El mundo ideal no posee "formas devenidas del
tiempo", pues no envejece, no se corrompe, no es generado, no
deviene.
Hay una clara intención
de contrastar el estado de eternidad de las Ideas con el estado de
este nuevo cosmos generado. Sin embargo, no dice que el ser eterno esté
fuera del tiempo sino que no había proporciones como el día la
noche, los meses, los años, en una palabra el era y el será. El
tiempo es dividido en partes cuando se produce la generación del
mundo.
Ahora, dada la mención
hecha más arriba respecto de la posición de Vlastos, sería
conveniente aclarar qué es el tiempo U para el estudioso mencionado.
El Demiurgo crea el universo, y en ese momento introduce el tiempo
como una regularidad ordenadora, divida en períodos susceptibles de
medición, como el día, la noche, los meses y los años. Crea también
el pasado, y el futuro a los que alude con los aspectos temporales del
verbo eämi. El tiempo U, o tiempo del universo, es el tiempo fluyente
uniforme y medible. Diferente del tiempo S, o cuasi tiempo, que no es
uniforme ni medible que sin embargo es una sucesión temporal. Decir
que el Demiurgo crea de la nada el tiempo U, es diferente que decir
que introduce una sucesión temporal en el mundo. Esta posibilidad
pareciera quedar excluida debido a la oración, en que Platón dice
que el Demiurgo crea el tiempo para hacerlo semejante a las Ideas
eternas. Sin embargo, si no hay ningún tipo de pasaje temporal antes
de la creación del mundo, la materia hubiera sido inmune al flujo
temporal y hubiera tenido la estabilidad absoluta de las Ideas, y en
ese caso la creación del tiempo hubiera determinado una muy lejana
similitud con las Ideas. En otras palabras, si antes de la creación
del mundo no hubiera existido tiempo alguno, la introducción del
tiempo ordenado en el universo, significaría una gran desemejanza con
el modelo y no un intento de hacerlo semejante. Además el caos sería
más parecido a las Ideas eternas, en cuanto a su estabilidad,
previamente a la creación del mundo que con posterioridad. En cambio
la postulación de un cuasi tiempo previo a la creación del mundo,
permite que el Demiurgo al establecer un tiempo ordenado, haga que
haya una mayor semejanza entre el mundo y las Ideas. Aunque sigue
pareciéndonos extraño que las Ideas sean eternas y el caos sea
influido por una cuasi tiempo, a menos que consideremos la eternidad
como algún tipo de tiempo no fragmentado y no lo consideremos
equivalente a la atemporalidad. Es por ello que se hace necesario
aclarar también en que sentido está tomando Platón la palabra
eternidad.
Cornford entiende tou
gignomenon men aei en 27 b – 28 a como eterno en el sentido sin
principio ni fin, pero Vlastos sugiere que ŽeÛ puede considerarse
tanto como A) duración sin principio ni fin o B) algo que empieza
pero que durará siempre. En cualquiera de los dos casos hablamos de
tiempo pues hablamos de duración. Vlastos también alude a la opinión
de Cherniss que dice: En este oración Platón dice (1) que la copia
no puede ser aionion eikona como el modelo (37 d 3- 4), y
pareciera incurrir en una autocontradicción (2) al llamar al tiempo, aionion
eikona , imagen eterna (37 d 7). Según Vlastos aquí, Cherniss
infiere que Platón (3) usa esta frase con la intención de poner énfasis
especial sobre las características del tiempo y que debido a la forma
de su exposición lo describe inadecuadamente. La más obvia característica
de este tipo de tiempo es la duración ilimitada, o sea duración sin
principio ni fin. Vlastos considera que para empezar Platón (1) no
dice que la copia no es aionion, sino que no es
"totalmente" (pantelós) o "completamente", aionion
. No es lo mismo decir: Helena no es tan perfectamente bella como la
Idea de Belleza, que decir que Helena no es bella. Es por ello que de
(1) y (2) no puede inferirse necesariamente (3).
Para complicar un
poco más las cosas, Cornford considera que para Platón el tiempo es
cíclico a semejanza del movimiento circular de las esferas. Sostiene
esto apoyándose en arithmou kykloumenou, que la traducción
castellana interpreta como "gira según el número".
Conrford dice que el punto de vista de Platón en relación con el (i)
Tiempo es inseparable de un movimiento periódico, y que esto no es
una novedad para el pensamiento griego que asociaba el tiempo con el
movimiento circular. Es por esto que el Tiempo es pensado como el
movimiento de las esferas, y esto también explica el común decir que
los asuntos humanos forman un cíclo y también que el ciclo
de todas las cosas que tienen un movimiento natural, se generan y
mueren. Todas estas ideas provienen de que el Tiempo es pensado
como un círculo. ¿Cómo se llega a que el (ii) Tiempo sea concebido
no como una línea recta, sino como un círculo? El Tiempo es más
abstracto e insustancial que el Espacio. Lo que llena el Espacio es el
cuerpo que podemos ver y sostener; lo que llena el Tiempo es el
movimiento, y sobre todo el movimiento vital; la palabra aion
significa tanto "tiempo" como "vida". La vida se
mueve en el ciclo del tiempo.
Vlastos considera que
Platón no concibe el tiempo de esta manera, y que estas expresiones
de Cornford puede entenderse de dos modos: (i) tiempo como circular y
no como una línea recta, lo que implicaría un volver a recorrer el
mismo camino, o sea que lo que pasó ayer volverá a pasar mañana, o
(ii) que el tiempo es inseparable del movimiento periódico. (ii)
Puede relacionarse con lo ya expuesto respecto del tiempo U, o sea con
lo dicho por el mismo Platón que el tiempo "marchaba según el número",
lo que significaría que es susceptible de medición, dado que se
puede separar en unidades proporcionales, continuas y uniformes, o
sea, que puede ser contado.
El problema que se
presenta con respecto al tiempo es complejo por los diferentes
elementos que tenemos antes de la creación del cosmos. Por un lado
las Ideas que son eternas, lo que no debiera significar atemporalidad;
por otro este caos que servirá de material, que no debería ser
eterno, pues no es perfecto y no es ordenado y al que por ello debería
atribuírsele un cuasi tiempo.
Vlastos sugiere que:
Si Platón hubiera hecho la distinción tiempo S / tiempo U, podría
haber sido capaz de aclarar las oscuridades de su relato para nuestra
completa satisfacción pero desafortunadamente no para la suya. Pues,
la idea que el universo material pudiera y hubiera tenido está forma
precisa de orden temporal (el orden de un continuum
unidimensional, transitivo, asimétrico, e irreflexivo) antes de la
creación hubiera chocado con una de sus convicciones más firmes: que
el universo material habría estado desordenado sino hubiera sido
ordenado por una Mente diseñadora. Entonces lo máximo que Hubiera
deseado admitir como orden temporal para este no – mundo abandonado
de la mano de Dios, como sugerí en DMT, es un tipo de
aproximación de tiempo vago e inespecífico, trazos de él, un cuasi
tiempo.
El tema del tiempo es
oscuro para nosotros, pero quizás considerar la existencia de un
cuasi tiempo previo al de la creación del tiempo del universo, como
sostiene Vlastos, aclare este punto.
Lo que sí vuelve a
quedar manifiesto en el texto platónico citado con anterioridad, es
el tema de la creación. Una vez más el cosmos es creado o generado a
partir de una arché, e incluso es creado junto con el tiempo
fluyente, uniforme, medible. Platón incluso prevé un posible fin del
tiempo y del cosmos.
"El tiempo, por
tanto, nació con el universo, para que generados simultáneamente,
también desaparezcan a la vez, si en alguna ocasión tiene lugar una
eventual disolución suya, [...]".
IV
El último obstáculo
que se presenta con respecto al tema de la creación, son las
contradicciones entre este diálogo y otros en relación con el
problema del alma, lo que permitiría dudar del relato expuesto por
Timeo. La creación del alma, en el Timeo, aparentemente se
contradice con lo postulado en el Fedro respecto de la
no–creación de la misma. También parece contradecir la doctrina
tanto del Fedro como de las Leyes, donde el alma es la
primera causa de todo movimiento. Consideramos, sin embargo, que el
Demiurgo es un alma increada, que crea otras almas, usando la suya
como modelo, y que de alguna manera el momento en que pone el alma al
cuerpo del mundo, es el mismo en que introduce el tiempo y el
movimiento. No encontramos contradicción entre estas doctrinas como
para desechar el relato del Timeo y considerar que son señales
que nos alertan sobre la validez del mismo.
Vlastos considera que
pueden encontrarse dos objeciones: la creación del alma, y el
movimiento precósmico no causado por el alma. Pero Platón demostró
el poder del alma de moverse por sí misma, tanto con referencia al
alma del mundo y sus pensamientos, o del alma de los vegetales. El
poder del alma de moverse por sí misma es tomado como garantía y
usado de diversas maneras.
Las ultimas causas
inanimadas se ejemplifican con "enfriando y calentado", son
las movidas por otro. Por ello se puede deducir que las inteligibles
se mueven por sí mismas.y que el Demiurgo es quien crea las almas que
se mueven por si mismas.
Para Vlastos es claro
que si Platón hubiese querido que el Demiurgo le pusiera movimiento
al mundo, lo hubiera hecho imprimiéndole a la materia sin movimiento,
inerte, quieta; movimiento. Eligió sin embargo este extraño material
en incesante agitación antes que el Demiurgo lo ordenara con formas y
números. El auto movimiento de su alma, entonces, no menos que la
nuestra, existe paralelamente al movimiento material que no genera,
sino al que le pone arneses para llenar sus propósitos creativos.
Cuando estamos en el caos este no tiene causa, es pura causalidad física,
irregularidad. Esto puede causar desilusión – según Vlastos –
pues Platón nos tiene acostumbrados a que haya causas inteligibles
que den una total explicación intelectual, pero esto no es
contradictorio. Platón anuncia en 46 e 5-6 inmediatamente después de
hablar de las dos causas que hay un momento en que las causa del
segundo tipo son dejadas solas y producen efectos sin orden. Por lo
tanto debe haber cosas que ocurren sin una explicación racional
satisfactoria, cuando las causas segundas operan sin supervisión de
las primeras. Y esta es precisamente la condición del caos primero,
aislado de lo inteligible.
V
Lo expresado hasta
aquí tuvo la pretensión de exponer algunos aspectos relevantes
respecto del problema de la creación, principalmente en los
fragmentos 27c – 30c y 37 c – 38 c del Timeo.
Para definir si el
Demiurgo crea a partir de un principio o no lo hace en absoluto, sino
que se limita a ordenar, como sostienen Cornford, Cherniss y Droz
entre otros, es determinante en primer lugar la consideración
respecto de la veracidad del relato mítico. Vimos como los
estudiosos, divergen en sus opiniones al respecto. Pero nuestra posición
es no desechar el relato mítico como una fantasía sino tomarlo como
un modo de exposición de ideas al que Platón nos tiene
acostumbrados.
En segundo lugar el
Demiurgo tiene características propias del pensar platónico, es por
ello que no crea ex nihilo sino a partir de una arché,
y aunque en lo concerniente al pensamiento religioso griego
tradicional, no habría lugar para ello, Platón intenta encontrar por
este medio una explicación novedosa que solucione el abismo creado
por los planteos parmenídeos entre el mundo inteligible por un lado y
el mundo sensible por otro.
En tercer lugar el
problema del caos preexistente en movimiento nos remite al complejísimo
problema del tiempo, analizado en su momento, donde fueron planteadas
las divergentes posturas de múltiples estudiosos respecto de la
creación del tiempo o de su introducción en el mundo, dependiendo
esto de la consideración de una existencia previa de un cuasi tiempo
en el que se encuentra presente el caos y que debido a la
sistematización del mismo realizada por el Demiurgo se produce la
semejanza con el modelo eterno.
Por último pretendió
resolverse la cuestión respecto del alma.
Platón se enfrentó
en el Timeo al complejo problema de la imperfección del mundo
sensible frente a la perfección del mundo inteligible. Debido a ello
son muchos los puntos oscuros del relato, de lo que sin embargo fuimos
advertidos, por boca de Timeo.El viejo postulado de Parménides fue
un desafío para los pensadores posteriores a él. ¿Cómo explicar la
existencia del mundo cuando las categorías lógicas no nos permiten
aceptar el devenir y mucho menos pensar la nada?. No podemos ignorar
que Platón pretende dejar claro que lo sensible es generado y hace
hincapié en ello en los fragmentos citados. Tampoco es posible
ignorar que cierta aproximación a la perfección, le es dada a la
materia por una Mente, Alma, Razón o Diseñador inteligente, pues de
otra manera serían imposibles el orden y la belleza que radican en el
cosmos. Es por ello que dado las características del tema y del
pensamiento platónico sostenemos que la posición creacionista nos
brinda a nosotros y a Platón fundamentalmente, una explicación
posible acerca de la generación del mundo sensible y de sus
imperfecciones.
NOTAS
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opera, Oxonii, Typographeo Clarendoniano, 1957, tomo VI. Texto
griego.
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1951 - 1952, 6° edición, 3 vol.
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en Revista Phronesis, 1957.
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1984.
Platón: Diálogos, Filebo, Timeo, Critias, Madrid,
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Francisco Lisi.
Platon: Timée / Critias, Paris, Flammarion, 1992. Traducción
de Luc Brisson.
D. Ross: Teoría de las Ideas de Platón, Madrid, Cátedra,
1993.
G. Vlastos: "Creation in the Timaeus" en
Studies in Greek Philosophy,Socrates, Plato and their
tradition, vol. II. Princeton, Princeton University Press, 1995 .
G. Vlastos: "Disorderly motion in Plato´s Timaeus"
en Studies in Greek Philosophy,Socrates, Plato and their
tradition, vol. II. Princeton, Princeton University Press, 1995.