P4R: disparen sobre Bobby Fischer

Lunes, 28 Feb 2005.

Que el gobierno de Islandia le ha dado el pasaporte y la autorización para ingresar allí es la última noticia que anda rondando sobre Robert Fischer, preso en Japón. Y que se le otorgará la ciudadanía. Para evitar que lo lleven a EEUU y esté allí preso unos 10 años más o menos. ¿Cómo qué quién es? El mejor jugador de ajedrez de todos los tiempos. ¿Qué no lo es? ¿Y entonces cuál otro? ¿Capablanca?, dicen los analistas que demasiado perezoso; ¿Kasparov? Resistente, sí, pero el toque del genio, hmm, no aparece; ¿Korchnoi? Podría, podría. Pero no es ese el interés de estos párrafos.

Que Bobby está preso en Japón desde Julio del 2004., cuando intentaba abordar un avión en el aeropuerto de Tokio con un pasaporte que aparentemente estaba vencido. Y él cuenta las condiciones deplorable de su prisión, y oímos su voz. Que hasta pensó en renunciar a su ciudadanía estadounidense.
Que desde hace 10 años es buscado por el FBI y la CIA porque se lo supone un agente de los rusos.
Que en cierta ocasión se hizo extraer varias piezas dentales porque creía que los rusos le habían implantando microtransmisores en ellas en cierta ocasión que se durmió en una de sus giras y notó cierto dolor dental al despertarse.
Que los judíos lo suponen un agente de los servicios árabes de inteligencia de Bin Laden (y no olvidemos que llamó desde un lugar secreto a una emisora de radio de Filipinasa para manifestar su apoyo al 11-S en New Cork y Washington. Que sufran por lo que los gobiernos norteamericanos le hacen a los otros, dicen que dijo sin inmutarse por lo que dijo).
Que a pesar de ser su madre de origen judío eso no significa nada para él.
Que en plena guerra de los Balcanes y con sanciones impuestas a la ex Yugoslavia, pactó una partida con Boris Spassky (su rival de la memorable final de 1972), ganó, tomó los tres millones de dólares de premio y volvió a desaparecer.
¿Cómo que volvió a desaparecer?
Hace más de 30 años que anda por ahí y no se sabe dónde es ahí.

¿Y por qué?
Ahh, Bobby es así.
Genio paranoico, neurótico obsesivo incurable, son algunas de las expresiones usadas para referirse a él. A ver, tomemos algunas notas:

1. Con sólo 13 años de edad comienza su presentación en los grandes eventos. En el conocido torneo de Rosenwald de Nueva York derrotó a uno de los mejores jugadores de la época, Donald Byrnes de 30 años, en sólo 41 movimientos y donde se calificaron como extraordinarias sus últimas 23 jugadas y aún hoy se conoce como la “Partida del Siglo”.

2. Por aquel entonces los soviéticos dominaban el ajedrez y 1948, cinco de ellos se habían alternado en el trono hasta en siete ocasiones. Estados Unidos mostraba a Fischer como el hombre que vencería al imperio soviético. Fischer comenzó a mostrar su grandeza torneo tras torneo, adicionalmente la televisión y la prensa lo mostraban como el arma contra los rusos y él aprovechaba con declaraciones como: “he sido elegido para detener a los soviéticos”. El mito estaba en marcha. En 1969 Boris Spassky conquistó el título mundial y la presión creció. Fischer ya se había enfrentado al nuevo monarca en cuatro ocasiones, con un saldo nada favorable: dos tablas y dos triunfos soviéticos; y además el moscovita también se impuso al jugador de Chicago en las Olimpiadas de Siegren en 1970. Llegó la hora el 11 de julio de 1972 en Rykjavick, capital de Islandia. A lo que se sumaba que era la primera vez que desde 1948 la corona mundial del ajedrez no se disputaba detrás de la Cortina de Hierro. Fischer estuvo a punto de ser descalificado por llegar diez días tarde. Cuando finalmente se presentó (ante la situación se cambiaron las fechas), no quiso estar presente en el sorteo inicial de colores, otro gran agravio para el torneo. Naturalmente, los soviéticos exigían su descalificación. Pero Petrosian, uno de los preparadores de Spassky (oponiéndose a su gobierno, en plena Guerra Fría), quería jugar. La federación internacional decidió contra sus propias normas para lograr que el encuentro se disputara finalmente. Para convencer a Fischer se necesitaron miles de cartas de sus admiradores y una conversación personal con el entonces Secretario de Estado, Henry Kissinger. Tras disculparse con Spassky por escrito, comenzó la Gran Final. Ganaría el mejor de 24 partidas. En la primera partida Spassky, con las blancas, aprovechó un error de Fischer y se impuso en 56 movimientos; para la segunda, el norteamericano no se presentó. Así los rusos ganaban dos por cero. Todo el mundo occidental de entonces enmudeció: Fisher era un burdo jugador. Él nada dijo. En la tercera Fischer se impuso en 41 jugadas y a partir de entonces la su talento le bastó para que en sólo 21 partidas ganara el trono y se convirtiera en el primer, y hasta ahora único, norteamericano campeón mundial de ajedrez. Las partidas no sólo eran de ajedrez sino de nervios y disputas en todo sentido: Fischer protestó por las cámaras de televisión, hizo apagar las luces porque le molestaban y hasta prohibió la entrada de niños comiendo chocolates porque el ruido lo desconcentraba. Había nacido la leyenda de Bobby Fischer.

3. Pero, ohh, no quiso defender su título. Fue citado tres veces para enfrentar a Anatoli Karpov, no concurrió, y fue despojado por la Asociación Internacional de Ajedrez, el 3 de abril de 1975. Y premiado con una pensión vitalicia otorgada por la federación norteamericana de ajedrez se fue a vivir a Pasadera, sin dar entrevistas, recluido, cada día más paranoico según quienes escribían sobre él. Falta de dinero fue el motivo al parecer que lo llevó al nuevo enfrentamiento con Spassky En septiembre de 1992, 20 años después, se enfrentó a Boris, quien ahora era ciudadano francés. Pero los escenarios elegidos eran Sveti Stefan y Belgrado, dos ciudades yugoslavas, territorio que estaba probihidoo por las Naciones Unidas, ya que en él se desarrollaba una de las más sanguinarias guerras de los últimos años. Milosevic era el favorecido políticamente. Pero la partida se efectuó y Fischer ganó al imponerse en diez de las 30 partidas efectuadas, con 15 tablas, ganando el premio otorgado por un magnate de la extinta Yugoslavia.

Y después de Yugoslavia volvió a desaparecer, aparentemente ha estado en Japón en los últimos tres años, conviviendo con quien ahora al parecer se casaría: Miyoko Watai, presidenta de la asociación japonesa de ajedrez, a quien conociera hace décadas, cuatro veces campeona femenina en su país. Claro que por ahora el gobierno japonés impide el casamiento fundamentado demora de papeles, cuando es sabido que si se casa con Miyoko no podrá ser deportado a EEUU, que es el pedido de la Casa Blanca.

¿Es que el gran Bobby no ha jugado desde entonces? Hmm, no es para afirmarlo así nomas. Según diarios ingleses, siguió jugando en forma anónima por la red, tal como lo relata el gran maestro Nigel Short, quien jura haberse enfrentado (y perdido) unas cincuenta veces con el prodigio americano durante el año 2000. Al parecer, un gran maestro griego le dio al británico la pista de que Fischer estaba jugando en la red. Este lo buscó y, un buen día, empezó a jugar partidas rápidas contra un adversario anónimo que…le ganaba con suma facilidad. En un mes, Short , perdió por 8-0, lo cual es terrible ya que Bobby andaba entonces por los casi 60 años y Short es uno de los mejores jugadores de ajedrez rápido del mundo. El inglés buscó identificar a su oponente anónimo haciéndole preguntas entre movimiento y movimiento. Una de las preguntas le confirmó -él cree que sin lugar a dudas- que estaba jugando con el gran Bobby: "¿Conoce usted a Armando Acevedo?" (un buen jugador mexicano). "Siegen, 1970", contestó su adversario del otro lado de la pantalla. Y Short sabía que Fischer había jugado aquel año en Siegen, Alemania, contra el mexicano Acevedo. Pero después de todo esto Nigel Short cree que Bobby ya no volverá a jugar contra él. Pero quién le quita lo bailado: "Para mí, es como si un melómano escucha una partitura desconocida de Mozart", confesó Nigel.

En Homero uno y otra vez se lee que los héroes obran “cegados por los dioses” y que el destino, ehh, ese desconocido, puede ser tan cruel como dadivoso, al mismo tiempo y en la misma persona. De aquí a la no responsabilidad personal en los hechos que nos pertenecen hay un salto breve que los códigos jurídicos de las distintas culturas en estos y otros tiempos han buscado solucionar a través de, precisamente, el ejercicio de esa responsabilidad personal. Si Bobby, el Gran Bobby obra cegado por los dioses, fuera del tablero, es algo que no es sencillo dilucidar y justipreciar. Que Bobby, el Gran Bobby, obra desde los dioses, dentro del tablero, es algo que todos pudimos y podemos disfrutar.

Peón 4 Rey. Mueve usted, Maestro.


Escrito por: Daniel L. Salort | 02:07H. | Enlace | A Debate

Comentarios

¡¡Interesantísimo post!!
¡QUE VIVA EL REY!

Escribió: tenteenelaire | # | Lunes, 28 Feb 2005. 22:46H.

Hola, ahora que Fischer está tranquilo en Islandia, alguien sabe si ha confirmado que fue él quien realmente jugó con Short?

Escribió: Jorge Luis | # | Sábado, 19 Nov 2005. 17:27H.

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