ABSTRACT: Curso Historia General de la Educación II,
impartido por la profesora Clara Inés Stramiello de la Facultad de
Filosofía y Letras de la Universidad Católica Argentina durante el
curso 2002-2003 dentro de la asignatura de segundo año: Ciencias de la
Educación. El curso desarrolla y analiza la Historia de la Educación
Moderna y Contemporánea en cinco bloques: LA AURORA DEL
MUNDO MODERNO,
HACIA UNA EDUCACIÓN "MODERNA",
ILUSTRACIÓN Y EDUCACIÓN EN UNA ÉPOCA DE REVOLUCIONES,
ORIENTACIONES
EDUCATIVAS EN LA ÉPOCA DE LOS "SISTEMAS NACIONALES" y
LA
EDUCACIÓN EN EL SIGLO XX. El curso se complementa al impartido por la profesora Azucena
Fraboschi y que analiza la
Historia General de la Educación (Antigua
y Moderna) .......................................
DATOS AUTOR
Perfil/Área trabajo
Profesora Filosofía UCA (Buenos Aires) /
Educación grecolatina.
La
unidad aborda las principales orientaciones educativas del siglo XIX en el
contexto político-educativo del afianzamiento de los sistemas nacionales de
educación. El movimiento romántico y su influencia en educación nacional. Las
propuestas de Pestalozzi, Herbart y Froebel en el desarrollo de la ciencia de
la educación. El positivismo, cientificismo y socialismo en relación con los
estudios. Dos propuestas de pedagogía católica en este contexto.
INTRODUCCIÓN
Aspectos
histórico-culturales del siglo XIX
El siglo XVIII concluyó con el
advenimiento de Napoleón al poder formando parte del Consulado. En 1802 fue
nombrado cónsul vitalicio y en 1804 adoptó el título de emperador hasta su
caída en 1815. Luego de la caída de Napoleón se produjo la restauración
monárquica promovida por el Congreso de Viena, en el que se reunieron los
vencedores de Napoleón (Inglaterra, Austria, Rusia y Prusia), y que dio como
fruto la Santa Alianza para combatir las ideologías revolucionarias. La
política francesa osciló el resto del siglo entre gobiernos monárquicos y
republicanos. Las revoluciones de 1830 y 1848 repercutieron en el resto de
Europa porque buscaban neutralizar la influencia de los absolutismos.
La segunda mitad del siglo XIX
recibe el nombre de "época victoriana" debido al predominio británico
sobre el resto del mundo durante el reinado de Victoria. El gobierno deVictoria (1837-1901), sobrina de Guillermo
IV, se caracterizó por estaralternativamente en manos de los wighs o liberales y los toryes
o conservadores: esto evitó convulsiones políticas. Algunas de las medidas
tomadas fueron: reforma de la administración local,obra legislativa referida al régimen de trabajo e invalidez, implantación
del régimen del librecambismo, anulando las leyes que protegían a la
agricultura. En 1867, reforma electoral que abrió el electorado a todos los
arrendatarios e inquilinos de las ciudades que pagaran más de siete libras de
alquiler. En1870, se reformó la
enseñanza primaria. En 1872, se instituyó el voto secreto y se reconocieron
legalmente las Asociaciones de Trabajadores. Hubo unamodernización del ejército, según el
modeloprusiano. Entre 1884-1885,
reforma electoral con la que prácticamente se establece el sufragio universal.
Durante
la Era victoriana, Inglaterra es primera potencia mundial por la
extensión de sus colonias en todos los continentes, la potencialidad de su
flota, la pujanza de sus industrias yla seguridad de su constitución política.
En los aspectos sociales, una
burguesía económicamente consolidada quiere ingresar a la conducción política
de sus respectivos países. A esta situación debe sumarse la fuerza que ejercen
la concentración económica, el maquinismo y la industrialización. El ascenso y
poder de la burguesía está relacionado con la revolución industrial, del mismo
modo que la pauperización de las clases bajas, los reclamos obreros y la
aparición de los sindicatos. En la segunda parte del siglo, junto a las ideas
liberales que acompañan el ascenso de la burguesía, surgen las ideas
socialistas que cada vez irán tomando más cuerpo hasta desembocar en la
Revolución Rusa (1917).
El siglo XIX se caracterizó por la
superioridad técnica de los países europeos la cual les permitió imponer un
dominio político, económico y cultural sobre el resto del mundo, que en muchos
casos se mantuvo hasta mediados del siglo XX.
Como consecuencia de la Revolución
francesa y la Revolución norteamericana, los europeos estaban imbuidos de la
idea de construir un nuevo orden social fundado sobre la naturaleza y la razón.
Este nuevo orden social era difícil de lograr por las luchas internas y
externas. Los sangrientos enfrentamientos de la Revolución Francesa demostraron
que la sola razón era insuficiente para dirigir la conducta humana y el avance
de los ejércitos napoleónicos desató un fervoroso sentimiento patriótico y
nacionalista. Después de la derrota napoleónica reinaba un equilibrio
inestable: los nuevos y viejos ideales se enfrentaban con hostilidad
(sociedad-individuo; aristocracia-democracia; iglesia-estado; religión-ciencia)
El Romanticismo caracterizó
la primera parte del siglo XIX. Comenzó en Alemania a fines del siglo XVIII y
se difundió por Europa y América en los primeros decenios del XIX. Los primeros
representantes son Schlegel y Schleiermacher, fundadores en 1798 de la revista Athenaeum.
En ella destacan algunos aspectos que caracterizan al romanticismo:desprecio por la forma y la armonía del arte
clásico;exaltación del genio rebelde a
cualquier regla;admiración por la Edad
Media considerada como la cuna de las características nacionales del pueblo
alemán;oposición a la Ilustración.
El movimiento romántico surgió como
reacción contra los rasgos preponderantes de la Ilustración. Para los
ilustrados la razón es una fuerza poderosa que se opone al mundo para
dominarlo. Para los románticos, en cambio, es sólo un aspecto de una fuerza
infinita y superior que coexiste con el mundo. Donde la razón fracasa triunfa
el sentimiento porque logra captar la esencia oculta de la realidad, el
Absoluto.
La actitud romántica se caracteriza
por la aceptación de lo negativo y del contraste. Afirmación de una actitud
individualistacaracterizada por la
negaciónde los convencionalismos que
pretenden limitar al "genio" (aquel alentado por inspiración divina).
Encuentra su modelo preeminente en la actividad estética considerada como
creación. Por eso al artista se le concede una libertad sin límites.Elarte como expresión inmediata del sentimiento y de la individualidad del
artista;batalla contra todas las
reglas. El Romanticismo se manifiesta comola edad de los ideales históricos, tradicionales, sentimentales. Lo
romántico es siempre totalitario: exaltación de lo excepcional;extrapolación de valores.
Hay una reivindicación de la poesía
popular y del pueblo como custodio de las esencias más profundas de la nación.
El Romanticismo influye en la
actividad educativa porque al revalorizar lo nacional, las lenguas modernas, el
arte popular y el desarrollo individual se preocupa por la escuela elemental y
los jardines de infantes. También considera que el estado debe ocuparse de la
educación y tomar las mediadas necesarias para educar al pueblo (incipientes
sistemas nacionales), porque tiene necesidad de súbditos concientes y de
trabajadores con un mínimo de cultura. En consecuencia, en la primera mitad del
siglo cada país siguió una línea de pensamiento y acción propias en pos de sus
sistemas educativos. La educación fue vista como factor de progreso y
moldeadora de futuro.
La
educación nacional
a) en
Francia
El tema de los sistemas nacionales
de educación ya lo hemos visto en los proyectospolítico-educativos de la Revolución francesa. Condorcet proponía
en sus Memorias sobre la instrucción pública un sistema nacional de
educación para formar al ciudadano en el cumplimiento de sus funciones cívicas
y para evitar las desigualdades sociales resultado de una educación según el
linaje.
Durante el siglo XIX esta tendencia
a constituir sistemas nacionales de educación se acentúa. Los sucesivos
gobiernos en menor o mayor medida, según los avatares políticos, se ocuparon de
la cuestión.
Napoleón, considerando la supremacía
del estado,se caracterizó por
centralizar la enseñanza en la Universidad Imperial que era un cuerpo
encargado exclusivamente de la enseñanza y la educación pública en todo el
Imperio. A esta institución se confiaba toda la enseñanza pública, era la encargada
de la titulación docente y de dar la autorización correspondiente para abrir
una escuela. Todos los funcionarios debían ser designados y supervisados por el
poder ejecutivo, que debía ocuparse de la educación nacional en todos los
niveles. En este período se dio importancia a los niveles superiores: colegios
(escuelas locales secundarias dirigidas por la comuna o privadas) y liceos
(academias militares).
Los sucesores de Napoleón -Luis XVIII y Carlos X- continuaron con el modelo vigente:educación elemental a cargo de las comunas, generalmente órdenes
religiosas. Los colegios se diferenciaron de los liceos al ofrecer una
instrucción más técnica. Los enfrentamientos entre el "antiguo
régimen" y el "nuevo régimen" trajeron como consecuencia que hubo
muchos pedidos de reformas sociales que incluían una mayor secularización de la
escuela.
El conflicto entre Iglesia y Estado
fue una de las cuestiones importantes en cuanto a legislación educativa. En
1833, la Ley Guizot (ministro de educación entre 1832-1837) obligaba a cada
comuna a proporcionar una escuela elemental y daba al sacerdote de cada
parroquia el derecho a supervisar la educación escolar. Esta disposición
posibilitó estas escuelas estuvieran bajo control de las congregaciones
religiosas. Luego de la revolución de 1848 Hippolyte Carnot (ministro de
educación) elaboró un proyecto de ley elemental obligatoria y gratuita, pero no
llegó a plasmarse a causa de la contrarrevolución de 1850 que llevó a Napoleón III al poder. En ese mismo año la Ley Falloux (Armand Falloux, ministro de
educación) colocó directamente las escuela comunales bajo la dirección de las
congregaciones religiosas; también exigió el mantenimiento de escuelas para
niñas. Luego de la revolución de 1870 y el advenimiento de la tercera
república, las controversias entre Iglesia y Estado se acentuaron hasta que en
1882 se promulgó la Ley Ferry que hizo obligatoria y laica la educación
elemental en Francia.
b) en la
nación alemana
El nacionalismo se caracteriza por
poner al individuo en relación con una comunidad determinada (nación) y con una
institución determinada (estado). Sostiene la primacía de la nación y del
estado sobre la persona, porque sólo como hijo de su nación, como ciudadano de
su estado, el hombre llega a ser verdadero hombre.
Los alemanes descubren y exaltan la
belleza y riqueza de su propia literatura, lengua y arte, a las que consideran
como manifestaciones del espíritu del pueblo. La cultura populares la cultura nacional.
Alemania era a principios del siglo
XIX una nación dividida: Prusia (norte) surge en el siglo XVIII cuando
el electorado de Brandeburgo se transforma en estado independiente; Austria
(sur) tenía unidad nacional por la tradición de los Habsburgo; la Confederación
del Rin (centro) reunía multiplicidad de arzobispados, ducados, condados,
abadías y ciudades libres que habían surgido luego de la paz de Westfalia
(1648). Prusia queda sometida luego de la batalla de Jena (1806) al poder
napoleónico.
Fichte (1762-1814) es el
paladín del nacionalismo alemán. En sus Discursos a la nación alemana
(1808 "solicitó un total esfuerzo de toda la población para conseguir un
nuevo estado corporativo sobre un nuevo orden moral; uno, además, que no
tuviera que sufrir jamás de nuevo tal humillación de manos extranjeras".
Son en total 14 discursos donde apelaba a la educación general para lograr la
unidad de la nación alemana. Consideró que: el pueblo alemán es el pueblo;
la lengua
alemana es el idioma; el espíritu alemán es el espíritu de los pensadores; el sentimiento
alemán es el sentimiento de los poetas y el alma del pueblo alemán es el alma
de la humanidad.
La Nación alemana UNA es la
comunidad natural. La Nación alemana y el Estado alemán deben tener las mismas
fronteras: unidad nacional y unidad política:
La separación entre prusianos y
los demás alemanes es artificial, basada en la arbitrariedad y en la
imperfección de la organización política; pero la separación de los alemanes de
las otras naciones europeas se basa en la naturaleza.
La
cultura es el lazo de unión entre Nación y Estado, porque un Estado Nacional
favorece y extiende la vida cultural. El niño para llegar a ser un alemán puro
debe internalizar los elementos dominantes de la cultura. La educación y la
escuela serán las encargadas de esta tarea.
En los mencionados discursos expone
la necesidad de reconstruir el sistema de educación como agente de regeneración
corporativa. Su argumentación descansa en la postulación de un orden moral o
voluntad sublime que crea el mundo, en el que cada individuo es un agente de
esta voluntad. Sostiene la importancia de la educación pública porque el Estado
es el sostén de la cultura y de la libertad:
La educación ha sido dirigida hasta
ahora a una muy pequeña minoría de clases que es llamada por esta razón
educada, mientras que la gran mayoría sobre la queen verdad descansa la nación, el pueblo, ha sido casi enteramente
desatendido. Por medio de la nueva educación queremos convertir a los alemanes
en una corporación que será estimulada y animada en todos sus miembros
individuales por el mismo interés.
La misión
del pueblo alemán es elevar el nivel de la humanidad, para lo cual se requiere
una formación concreta libre de verbalismos e intelectualismos. El espíritu
nacional es el alma de la educación: hacer de cada niño un alemán neto, miembro
activo de la comunidad.
II. HITOS
EN LA REFLEXIÓN PEDAGÓGICA DEL SIGLO XIX: PESTALOZZI, HERBART Y FROEBEL
a) Juan
Enrique Pestalozzi (1746-1827)
Nació en Zurich, huérfano de padre,
fue educado por la madre y una fiel sirvienta.. Estudiófilosofía, luego derecho y finalmente
teología, pues quería ser pastor. Luego de unos infortunados ensayos en la
predicación vuelve a los estudios de jurisprudencia.
En 1763, envuelto en el movimiento
reformador social de la independencia suiza, dejó la universidad donde
estudiaba jurisprudencia. Conquistado por la lectura y los ideales de Rousseau
y Basedow, figura Pestalozzi entre los colaboradores del periódico El
Recuerdo -fundado por los "Jóvenes Patriotas" de la Sociedad
Helvética-, donde denuncia la administración opresiva de los magistrados y su
avidez.
En 1767 decide hacerse agricultor y
estudia las nuevas técnicas agrícolas abre una escuela en su propia casa. en
Neuhof (1771). Durante un extenso período se dedica a escribir, ganando fama y
notoriedad con la publicación de su novela Leonardo y Gertrudis.
En 1798 se fundó la República
Helvética -los revolucionarios suizos influidos por las ideas francesas, se
rebelaron contra las oligarquías burguesas- gobernada por un Directorio
compuesto por cinco miembros, entre los cuales había amigos de Pestalozzi. En
la localidad de Stanz -asolada por las tropas francesas en su avance hacia
Italia-, se abre un orfelinato del que se hace cargo Pestalozzi hasta su
renuncia en 1799.
A principios del siglo XIX comenzó
su labor en Burgdorf donde fundó un establecimiento para la instrucción de los
jóvenes y otro para la formación de maestros. Por cambios de gobierno y
problemas políticos, abandonó el lugar. Finalmente, instaló en Yverdon su
escuela más famosa a mediados de 1804; permaneció en ella hasta 1825, cuando
por problemas entre sus colaboradores abandonó el instituto y se retiró a
Neuhof, donde escribió su obra póstuma El Canto del Cisne. Fallece en
1827.
Entre sus escritos citamos:Diario
de un padre (1774), anotaciones sobre la evolución de su hijo Jacqueli de
tres años al que pretendió educar según la teoría de Rousseau. Vigilia de un
solitario (1780), reflexiones íntimas sobre temas ético-religiosos; en lo
educativo subordina la formación profesional a la instrucción general del
hombre. Leonardo y Gertrudis (1781-1787), pinta el estado de una aldea
caída en la miseria moral y el vicio, y el esfuerzo de Gertrudis para salvar de
la corrupción a su marido Leonardo y recuperarlo para el trabajo y la familia;
se descubre también los esfuerzos que la autoridad civil y religiosa hacen para
liberar de la embriaguez a Leonardo. Por el ejemplo y la educación recta logra
cambiar hacia el bien la vida de la aldea. Mis investigaciones sobre el
curso de la naturaleza en el desarrollo del género humano (1797), estudia
al hombre como animal, ente social y ente moral. Como Gertrudis enseña a sus
hijos (1801), veinticuatro cartas sobre la educación elemental donde
Pestalozzi expone su método. El ABC de la intuición, libro para
maestros. Libro de las madres, guía para las madres sobre el cuerpo
humano. Canto del cisne (1826), trata sobre la armonía entre la
educación con la naturaleza.
Hitos en
su apostolado pedagógico
Neuhof
(1775-1780). Asilo de niños pobres y escuela granja
Se instaló en Neuhof anexando a la
granja un taller para el hilado y el tejido del algodón. En esta granja abrió
su primera escuela para educar y dar trabajo a los niños pobres y sacarlos de
la mendicidad. Como era difícil mantener la escuela, solicitó una subvención
anual que se comprometió a reembolsar. Pensaba sostener la institución con el
trabajo manual de los propios alumnos (formación en un oficio: trabajo de
campo en el verano, hilandería y tejeduría en el invierno), a quienes impartía
una preparación intelectual (lectura, escritura, cálculo) y una formación
moral y religiosa.
No bastó económicamente el trabajo
de los niños (en su Canto del cisne acusa de prematura tal exigencia).
La cincuentena de niños, no pocas veces vagabundos y con vicios adquiridos,
crearon dificultades de disciplina que Pestalozzi no pudo resolver. Tuvo que
cerrar la institución convencido de la idea de que la educación será factor
de progreso si los pobres logran su independencia económica y por lo tanto hay
que enseñar lo básico de las profesiones. Pero también decepcionado por el
poco éxito de su primera empresa.
Stanz
(1798-1799). El orfelinato
Se trataba de huérfanos de la guerra
(ochenta niños). Logró crear una escuela que seguía los lineamientos del hogar.
Utilizó el método de enseñanza mutua, en el que los alumnos más aventajados
dirigían a los más rezagados.Usó el
trabajo manual como instrumento educativo aunque en grado muy limitado: su
valor educativo radica en el trabajo mismo, no en su retribución económica.
En el aspecto intelectual se propuso cultivar la atención, la observación y la
memoria como preparatorios para el juicio de los años maduros. Los mejores
resultados los obtuvo en el desarrollo del carácter; por la relación casi
paterna establecida con los niños, le fue fácil cultivar virtudes basándose
en la experiencia directa.
Burgdof
(1799-1804). Escuela de capacitación de docentes
Con la ayuda de un pequeño grupo de
maestros dirigió una institución de estructura mixta: escuela elemental de
externos, escuela de internos, colegio de capacitación. Aquí desarrolló su
método de educación elemental basado en la espontaneidad, naturalidad e
intuición: el método intuitivo.
Yverdon
(1805-1825). Instituto internacional
De carácter gratuito; visitado por
estudiosos de toda Europa como Fichte, Herbart y Froebel.
Institución
de estructura mixta (internado de muchachos, internado de señoritas, escuela
normal) y escuela experimental (se ensayaban procedimientos pedagógicos nuevos
para perfeccionar el método).
Daba gran importancia al cuidado de
la higiene y el desarrollo corporal: ducha, vida al aire libre, recreos con
juegos, una gimnasia metódica con ejercitación de todos los miembros y de todos
los movimientos. También a los trabajos manuales: dibujar, coleccionar objetos
naturales, cultivar jardines, fabricar instrumentos o pequeños muebles para
uso personal; las muchachas se hacían los trajes y tocados, cajas de paja,
tareas domésticas, cocina. La educación moral se fundaba en el respeto (de sí
mismo y del maestro) y el amor (hacia el maestro en correspondencia al amor de
éste).
La concepción antropológica
de Pestalozzi denota la influencia de Rousseau y Kant. Las expuso en Mis
investigaciones sobre el curso de la naturaleza en el desarrollo del género
humano.Allí partiendo del
sentimiento concluye que el hombre es un ser animal, un ser social y un ser
moral. La tarea de la educación es justamente partir de la entidad animal para
llegar a la entidad moral autónoma:
Estado
natural
[i]:
Como producto de la naturaleza me siento libre para hacer lo que me place y
con derecho a hacer lo que me es útil.
Estado
social: Como producto de la sociedad, me siento sujeto y ligado por relaciones
y contratos, que me imponen ciertos deberes.
Estado
moral: Como producto de mi propio yo, me siento independiente del egoísmo de
mi naturaleza animal y de los lazos de mis relaciones sociales, teniendo a un
tiempo el derecho y el deber de hacer lo que me ennoblece y lo que es
beneficioso para mis semejantes.
Verdad
animal: Tengo, pues, en mí una verdad animal, es decir, la facultad de considerar
todas las cosas de este mundo desde el punto de vista de un animal, que no
existe más que para él solo.
Verdad
social: Tengo una verdad social, es decir, la facultad de considerar todas
las cosas de este mundo desde el punto de vista de una criatura ligada a sus
semejantes por un contrato social.
Verdad
moral: Tengo una verdad moral, es decir, la facultad de considerar todas las
cosas de este mundo independientemente de mis necesidades animales y de mis
relaciones sociales, desde el solo punto de vista de lo que puede contribuir a
mi ennoblecimiento interior.
Conclusión:
Me perfecciono a mí mismo cuando hago de lo que debo, la ley de lo que
quiero.
Aspectos
fundamentales de su pedagogía
La
educación elemental como conformación con la
naturaleza, para la elevación de la naturaleza:
La idea de una educación
elemental no es otra cosa que el designio de conformarse con la naturaleza para
desarrollar y cultivar las disposiciones y facultades de la raza humana. (El
canto del cisne).
[...] trataba de investigar también
hasta su primer punto la época en que principia la instrucción del niño y
adquirí pronto la convicción de que: la primera hora de su instrucción es la
hora de su nacimiento. Desde el instante en que sus sentidos se hacen sensibles
a las impresiones de la naturaleza, desde ese instante lo instruye la
naturaleza. La vida nueva no es otra cosa que la facultad, llegada a la
madurez, de recibir esas impresiones; ella no es otra cosa que el
despertamiento de los gérmenes físicos, llegados a la perfección, que van a
empeñar todas sus fuerzas para proseguir el desarrollo de su propia
organización; no es otra cosa que el despertar del animal, ahora completo,
que quiere y debe llegar a ser hombre.
Toda la enseñanza del hombre no
es, pues, otra cosa que el arte de tender la mano a esa tendencia natural hacia
su propio desarrollo, y ese arte reposa esencialmente en los medios de poner
en relación y en armonía las impresiones que han de grabarse en el niño en la
graduación precisa del desarrollo de sus fuerzas. (Como
Gertrudis enseña a sus hijos)
El fin de la educación elemental
natural y la acción de la escuela pública:
La educación verdadera, la
educación según la naturaleza, conduce por su esencia a aspirar a la
perfección, a tender a la realización de las facultades humanas. (El
canto del cisne)
Debemos tener presente que el fin
último de la educación no es la perfección en las tareas de la escuela, sino la
preparación para la vida; no la adquisición de hábitos de obediencia ciega y de
diligencia prescrita, sino una preparación para la acción independiente.
Debemos tener en cuenta que cualquiera que sea la clase social a que un
discípulo pueda pertenecer y cualquiera que sea su vocación, hay ciertas
facultades en la naturaleza humana, que son comunes a todos y que constituyen
el caudal de las energías fundamentales del hombre. No tenemos derecho a privar
a nadie de las oportunidades para desenvolver todas estas facultades. Puede ser
discreto tratar alguna de ellas con marcada atención y abrigar la idea de
llevar otras a su más alta perfección. La diversidad de talentos e
inclinaciones, de planes y de aspiraciones, es una prueba suficiente de la
necesidad de tal distinción. Pero, repito que no tenemos derecho a impedir al
niño el desenvolvimiento de aquellas otras facultades que en el presente no
podamos concebir como muy esenciales para su futura vocación o situación en la vida.
(Carta sobre la educación de los niños).
La educación no es una obra que se
impone desde afuera sino el desarrollo interno de las facultades. Los progresos
no son el resultado de una yuxtaposición exterior, sino el producto de un
trabajo interior.
La
educación por el amor
Mi actuación tiende a elevar la
naturaleza humana hasta lo más alto y lo más noble, a elevarla por el amor; y
sólo en esta fuerza sagrada que es el amor, reconozco el instrumento que
libera todo lo divino y eterno que alienta en el hombre. (Discurso de
1809)
La madre y su relación con el niño
es manifestación de la fuerza educadora del corazón: la madre es el tipo
y modelo de una buena práctica educativa, debiendo el maestro aplicarse a
continuar la obra comenzada por ella desde la cuna. La madre educadora
es la encargada de abrir la inteligencia y el corazón de su hijo; a ella
incumbe la misión de desarrollar en él los gérmenes del afecto, del
reconocimiento y la confianza, y el sentimiento religioso:
[...] que la primera enseñanza
del niño no sea jamás un asunto de la cabeza, no sea nunca un asunto de la
razón -que ella sea siempre una cosa de los sentidos, que ella sea siempre una
cosa del corazón, una cosa de la madre.
La segunda ley que sigue es ésta: la
enseñanza del hombre pasa sólo lentamente del ejercicio de los sentidos al
ejercicio de la razón; ella permanece largo tiempo siendo una cosa del corazón,
antes que principie a ser cosa de la razón; ella permanece largo tiempo un
asunto de la mujer, antes de comenzar a ser un asunto del hombre.
(Como Gertrudis enseña a sus hijos).
La madre educadora debe ser
conciente de que es un instrumento indispensable para la formación plena del
niño:
Considerará, entonces, la
educación, no como tarea que para ella estuviera invariablemente conectada con
mucho trabajo y dificultad, sino una tarea cuya dificultad y en gran medida
cuyo éxito dependen de ella misma. Miraría sus propios esfuerzos respecto de su
hijo, no como una materia de indiferencia o de conveniencia, sino como la obligación
más sagrada y más grave. Se convencería de que la educación no consista en una
serie de admoniciones y correcciones, de recompensas y castigos, de consejos y
direcciones, reunidas sin unidad de propósito o dignidad de ejecución; sino que
debe ofrecer una cadena ininterrumpida de medidas que se originan en el mismo
principio -en un conocimiento de nuestra naturaleza; practicado con el mismo
espíritu, un espíritu de benevolencia y de firmeza; y conducente al mismo fin-,
la elevación del hombre a la verdadera dignidad de un ser espiritual. (Carta
sobre la educación de los niños).
El amor
materno debe ser educador:
El hecho de agobiar al niño con
goces sensibles [...] cuya necesidad no experimenta, pone también en peligro el
bienestar y la tranquilidad sagrada donde florecen, conforme a la naturaleza,
los gérmenes del amor y de la confianza; y esto engendra asimismo, los males de
una inquietud física con sus consecuencias de violencia y desconfianza [...].
Una madre ilustrada y sensata vive para su hijo, al servicio del amor que le
tiene, pero no al servicio de sus caprichos ni de su egoísmo, avivado y
excitado por lo que hay en él de animal. (Como Gertrudis ...)
La
intuición
El método intuitivo es manifestación
de la unión entre el arte de educar y la naturaleza:
Por este medio encuentro, pues, en
fin, la unión íntima del arte con la naturaleza, o más bien con la forma
original que ella emplea en general para esclarecernos las cosas de este mundo
y para unirlas esencial e íntimamente. He aquí, pues, resuelto el problema:
encontrar un origen común a todos los medios artificiales de la enseñanza y con
él la forma en la cual el cultivo de nuestra especie podría ser determinado por
el modo de ser nuestra misma naturaleza. Así vencí las dificultades que
impedían aplicar las leyes mecánicas, reconocidas por mí como las bases de la
instrucción, a las formas de enseñanza que la experiencia de siglos ha
transmitido al hombre para servir a su desarrollo propio, escritura, cálculo,
lectura, etcétera. (Como Gertrudis...).
¿Cómo
llega a este método? ¿En qué consiste?
Un día, después de largos
esfuerzos para alcanzar mis fines [...] llegué a preguntarme con toda sencillez
cuál es y cuál debe ser en cada caso particular la manera de proceder de un
hombre educado que quiere analizar seriamente y esclarecer poco a poco una
cuestión cualquiera, oscura y complicada a sus ojos.
En ese caso él dirigirá y deberá
dirigir siempre su atención a los tres puntos de vista siguientes: 1º¿Cuántos
objetos hay a su vista y de cuántas clases? 2º¿Qué apariencia tienen ellos?,
¿cuál es su forma?, ¿cuáles sus contornos? 3º¿Cómo se llaman? ¿Cómo puede
representarse cada uno de ellos por un sonido?, ¿por una palabra?
Mas es evidente que el éxito de esa
operación presupone en ese hombre la posesión de las siguientes facultades:
1º La facultad de percibirlas diferencias de forma de los objetos y de
representarse su capacidad o extensión.
2º La de separar esos objetos en
atención al número, y figurárselos distintamente como unidad o como pluralidad.
3º La de doblar y de hacer indeleble
por medio del lenguaje la representación de un objeto, según en número y la
forma.
Yo juzgué, por consiguiente, que el
número, la forma y el lenguaje constituyen conjuntamente los medios elementales
de la enseñanza, puesto que la suma de los caracteres exteriores de un objeto
se encuentra enteramente reunida dentro de los límites de su contorno y en sus
proporciones numéricas, y que mi memoria se apropia por medio del lenguaje.
Es necesario, pues, que el arte de enseñar tome por regla invariable de
su organización el apoyarse en esta triple base y el llegar a este
triple resultado:
1º Enseñar a los niños a considerar
cada uno de los objetos que se les da a conocer como unidad, es decir, separado
de aquellos con los cuales parece asociado.
2º Enseñarle a distinguir la forma
de cada objeto, es decir, sus dimensiones y proporciones.
3º Familiarizarlos tan temprano como
sea posible con el conjunto de palabras y de nombres de todos los objetos que
les son conocidos. (Como Gertrudis ...)
En
síntesis el método intuitivo consiste:
1. Partir
siempre de una vivencia intuitiva y comprensible por el educando, dado su nivel
cultural
2.
Elevarse a la comprensión general de ella mediante una natural asociación con
otros elementos (conceptos)
3. Reunir
en el todo orgánico de cada conciencia humana los puntos de vista alcanzados.
La madre
como educadora es la primera que educa de este modo:
Desde el momento en que la madre
toma en sus brazos al niño, ella lo instruye por cuanto ella le aproxima a los
sentidos los objetos que la naturaleza le presenta diseminados, lejanos y
confusos y le hace fácil, agradable y atractiva la práctica de la intuición y,
por consiguiente, el conocimiento mismo que proviene de ella.(Como
Gertrudis enseña a sus hijos).
La
educación de la mano o del arte
Se funda en la tendencia a la
actividad por la cual el ser humano recurre a operaciones físicas mediante las
cuales tiende, siguiendo un fin espiritual, a transformar las propias disposiciones
o la realidad externa.
Complementa a la preparaciónen el conocimiento de modo en que las ideas definidas en que desemboca
el conocimiento pueden hallar su expresión adecuada en la acción.
Comprende la realización con las
propias manos de todos aquellos trabajos cuya naturaleza esencial han
comprendido; sugiere comenzar por las manifestaciones más simples de los
poderes físicos (golpear, acarrear, empujar, etc.) que contienen los elementos
de las actividades prácticas más complicadas del hombre:
El desarrollo de las aptitudes
físicas, que el Estado debería dar irremisiblemente y podría proporcionar
fácilmente al pueblo, como el cultivo de los conocimientos esenciales, se basa,
como toda enseñanza de un mecanismo profundo, en un ABC del arte, es decir,
sobre reglas, la educación física podría ser dada a los niños en una serie
de ejercicios que, progresando gradualmente de lo más simple a lo más
compuesto, deberían producir resultados materialmente seguros y desarrollar en
los niños una facilidad cada día creciente para apropiarse todas las aptitudes
cuya posesión les es indispensable. [...] se debe darle como punto de
partida las manifestaciones más simples de las fuerzas físicas, manifestaciones
que contienen la base de las aptitudes humanas aun más complicadas.
Golpear, llevar, arrojar, empujar,
tirar, girar, torcer, blandir, etc., son las manifestaciones simples más
importantes de nuestras fuerzas físicas. Esencialmente diferentes las unas de
las otras, comprenden en su conjunto, y cada una en particular, los elementos
de todos los actos posibles, aun los más complicados, sobre que descansan las
ocupaciones de los hombres. El ABC de las aptitudes deberá, pues, comenzar
evidentemente por ejercicios establecidos desde temprano, pero dispuestos según
un orden psicológico, y aplicándolos a todos los actos en general y a cada uno
de ellos en particular. (Como Gertrudis...)
Conclusión: propuesta de
educación transformadora de la sociedad; la afirmación del principio de
actividad es un antecedente de las propuestas de escuela nueva; promueve una
educación en las habilidades sin caer en el utilitarismo.
b) Juan
F. Herbart (1776-1841)
Nació en Oldenbourg en 1776. Estudió
en la Universidad de Jena, donde enseñaban Fichte y Schiler. Conoció a Pestalozzi
en Burgdof y se interesó por su método y su obra en general. En 1802, recibió
en Gotinga el título de doctor. Entre 1802/03, abrió un curso de pedagogía en
la universidad. En 1804 dictó una conferencia Sobre el punto de examen desde
el cual debe juzgarse el método de enseñanza de Pestalozzi.
Entre 1802-1806 escribió varias
obras: Sobre la obra más reciente de Pestalozzi "Cómo Gertrudis enseña
a sus hijos" y Idea de un alfabeto de la percepción sensorial
(ambas en 1802); Un punto de partida para juzgar el método de Pestalozzi
y La presentación estética del mundo como ocupación principal de la
educación (ambas en 1804); finalmente en 1806 aparece su obra más
importante Pedagogía General derivada del fin de la educación.
Dejó en 1809 Gotinga, porque ha sido
designado para ocupar la cátedra de Filosofía y Pedagogía (anteriormente la
ocupó Kant) en Königsberg.
En 1810 conoció a G.
Humboldt,
ministro de Instrucción Pública de Prusia, cuyos consejeros y colaboradores
fueron quienes lo habían hecho llamar a Konisberg con el fin de reorganizar las
escuelas prusianas conforme a los principios de Pestalozzi. Herbart, con el
beneplácito de Humboldt, dirigió sus primeros trabajos hacia la creación de un
Seminario Pedagógico, donde los candidatos a la segunda enseñanza pudieran
hacer sus prácticas bajo la dirección de un maestro experimentado. A este
período de su actividad corresponden sobre todo sus estudios psicológicos cuyos
resultados se consignan principalmente en sus obras: Manual de Psicología
(1816), La Psicología como ciencia basada en la experiencia, la metafísica y
las matemáticas (1824) y La aplicación de la psicología a la educación
(1831).
En 1831 aspiró a ocupar la cátedra
vacante de Hegel en Berlín. Al no lograrlo regresó a Gotinga y dictó cursos de
filosofía en dicha universidad, consagrándose enteramente a sus clases y
propagando sus doctrinas en la obra Bosquejo para un curso de Pedagogía
(1835). Fallece en agosto de 1841.
Fundamentación
filosófica y psicológica de su pedagogía
A partir de la interpretación de los
hechos de experiencia postula Herbart la existencia de entidades simples
denominadas "reales" de las cuales sólo podemos afirmar su existencia
y multiplicidad. Estos reales son fuerzas que interactúan en una suerte de
espacio ideal o inteligible.
El alma es uno de los “reales”: Originariamente
el alma es una tabula rasa en el sentido más absoluto, sin forma alguna de
vida o de representación; en consecuencia, no contiene ideas primitivas, ni
predisposición alguna para formarlas. Todas las ideas, sin excepción, son
producto del tiempo y de la experiencia. La vida psicológica es un aspecto de la interacción de los reales.
Esta interacción da como resultado el surgimiento de las representaciones del
alma (estados mentales surgidos de la experiencia individual con carácter
dinámico) que se asocian o repelen según sus características. El conjunto
dominante de representaciones de cada individuo constituye la masa aperceptiva
central que debe ser sólida, estable y articulada. Un individuo es considerado
libre cuando la masa aperceptiva central sólida, estable y articulada (o
carácter) domina sobre las excitaciones y movimientos provenientes del
exterior. Los niños en su crecimiento están en formación de su carácter no son
plenamente libres pero están en camino de serlo.
Herbart llega a estas conclusiones
desde la psicología. Este estudio es descriptivo de la situación y puede
indicar los medios a la actividad educativa. Pero ¿cuál es el fin? ¿quién lo
proporciona?La ética proporciona el
fin de la educación: la producción de hombres de bien, de hombres libres. Las
ideas morales que rigen la conducta moral son cinco: libertad interior, perfección
o integridad, benevolencia, justicia y equidad. La primera es el fin último
de la educación (no accesible al niño). La segunda, que consiste en el
desarrollo del cuerpo y la mente, es el fin inmediato de la educación, único
que atañe directamente al maestro.
La
pedagogíay la instrucción educativa
Es la intervención deliberada del
maestro en el proceso de formación del niño en pos del hombre libre. Está en
estrecha relación con la psicología en cuanto ésta ayuda a conocer al educando.
La idea moral que rige la tarea pedagógica es la de perfección. Esta perfección
o integridad se logra mediante la instrucción. Esta instrucción siempre debe
tener como mira final la idea moral de libertad interior. La instrucción que no
conduce a ella no tiene sentido. Para Herbart instrucción se relaciona
directamente con desarrollo intelectual y físico, y educación con desarrollo
moral y libertad. Si bien en la niñez hay fundamentalmente instrucción; ésta
tiene como meta la formación del carácter y se transforma en instrucción
educativa: Yo no puedo concebir la educación sin la instrucción, e
inversamente, no conozco instrucción alguna que no eduque.
El logro de la masa aperceptiva
central sólida, estable y articulada (carácter) se realiza mediante la
instrucción educativa. Compete, por lo tanto, al educador seleccionar el
material más apropiado para estructurar lo más amplia y sólidamente posible de
la masa aperceptiva, suministrándole gradualmente las representaciones más
oportunas para constituir una base que permita asimilar con facilidad las
siguientes.
Las nuevas representaciones se
asimilan según el interés o activa tendencia de la masa aperceptiva a
agregarse nuevas representaciones. El interés difiere de un educando a otro,
segúnmúltiples factores (edad,
situación social, expectativas familiares, aptitudes, gustos, etc.). El interés
siempre está acompañado por la atención: presto atención a aquello que
me interesa. La atención, canalizada hacia el aprendizaje, es la que se da a
aquellos objetos que ofrecen alguna razón para ocuparse de ellos y se
convierten en objeto de estudio. No es la atención ocasional hacia un ruido o
color sino la atención expresamente dirigida a un objeto de estudio.
La escuela debe ofrecer
multiplicidad de intereses para satisfacer a cada educando y para promover
en todos la adquisición de una cultura apropiada y armónica. Esta oferta
múltiple no será ni enciclopédica ni fragmentada sino un todo orgánico.
Para este fin aconseja Herbartconcentrar la enseñanza en torno a un centro o materia que se preste a
ello. La literatura y la historia son para él estas materias; propone utilizar
para la enseñanza elementa la obra Robinson Crusoe y para el nivel medio
recomendaba la Odisea.
La didáctica o la doctrina de
los pasos formales se basa en la aplicación de la atención ya a un objeto
aislado para estudiarlo en su totalidad, ya sea para asociar diversos objetos o
elementos. Porque ofrecen la forma o modo general como el educando se apropia
de los conocimientos. Ellos son:
1.
claridad [intuición] o mostración del objeto
2.
asociación o comparación
3.
sistematización: coloca el elemento nuevo dentro de un todo ordenado.
4. método
o aplicación: proporciona los efectivos nexos constitutivos de un sector de la
experiencia, para el tratamiento eficaz de casos concretos, dificultades
nuevas, etc.
Cada una
de estas etapas puede llevar más de una clase.El maestro debe estructurar los temas, subtemas y ofrecerlo en
formagraduada según la edad a fin de
que esté conforme con el alcance intelectual del niño y sea enseñado en una
cuidadosa secuencia.
En cuanto a la educación moral,
al igual que Kant, sostiene que pasa por tres etapas: disciplina externa,
disciplina interna, autonomía. Las dos primeras competen directamente a la
instrucción escolar para el logro del fin último de la educación que es la
autonomía moral:
La disciplina externa tiene un
carácter predominantemente negativo: vigilancia, amenaza discreta, autoridad.
La disciplina interna consiste en la obediencia no por coacción exterior sino
por reconocimiento de la bondad y justicia de lo ordenado. Esto dos pasos conducen
a la autonomía: individuo libre y responsable.
Conclusión: consideración
científica de la pedagogía en estrecha relación con la psicología y la ética.
Considera la educación como la transmisión de bienes culturales en pos de una
formación moral.
c)
Federico Froebel (1782- 1852)
Nació en Turingia. Descubrió su
vocación pedagógica después de haber ensayado varias profesiones (dos años de
aprendiz de guardabosques, comenzó un curso de estudios en Jena que no completó
a causa de su pobreza, realizó tareas como actuario y arquitecto) al ejercer la
tarea de profesor en una escuela de Frankfort. En 1805 asistió a Yverdon y
durante dos años estudió los métodos pestalozzianos. En Gotinga y Berlín
estudió ciencias naturales y del lenguaje; en Berlín estudió filosofía con
Fichte y Schleirmacher.
En 1817, fundó el Instituto Educacional Alemán Universal ( los
alumnos serían educados para ser primero alemanes y luego, mediante una visión
educativa ampliada, universales en sus miras), donde emprendió la tarea de
educación de niños mediante un amplio plan de estudios que abarcaba: religión,
lectura, escritura, aritmética, dibujo, alemán, canto, matemáticas, conocimientos
de la naturaleza, geografía, griego, piano y ejercicios físicos. En 1837, fundó
el Instituto para la enseñanza intuitiva y autoeducación que es el antecedente
institucional del Jardín Alemán de la Infancia fundado en 1840.
Entre sus obras podemos citar: La
necesidad fundamental y prístina del pueblo alemán es una educación definitiva
y suficiente que depure su carácter (1821); varios informes sobre el
funcionamiento del Instituto Educacional Alemán Universal (1822-1823), La
educación del hombre (1826, exposición formal de su pensamiento); Canciones
para madres y niños (1844).
Concepción
educativa
Es importante destacar la influencia
de la pedagogía de Pestalozzi en Froebel. Su visita a Yverdon le sugiere sus
ideas fundamentales, centradas en la educación infantil (antes de los siete
años). Esta educación debe respetar el espíritu creador del niño y llevarse en
un ambiente de libertad y de contacto con la naturaleza:
Educar al hombre para que vea la
naturaleza como un sistema completo, integrado y con un fin determinado del
que él mismo es parte integrante, para que reconozca que todo es una unidad,
hecho hacia la unidad y vuelve a ella.
En La
educación del Hombre nos dice Foebel que la tarea de la educación es llevar
al hombre:
1. a conocerse a sí mismo
2. a
vivir en paz con la naturaleza
3. y en
unión con Dios
Lanaturaleza humana es expresión de la
actividad divina, comienza su existencia incompleta, pero dotada de una actividad
similar a la de su creador que le obliga a tratar de hacerse completa a
desarrollarse pudiendo ejercer cierto grado de control y dirección.
La educación es un proceso de
evolución determinado desde dentro: despliegue de la naturaleza como ser
espiritual. Sin embargo el niño necesita la ayuda del maestro que
tiene una triple función:
1.
respetar en su integridad al discípulo
2.
manifestarse en su conducta como guía experimentado y amigo fiel: que oriente y
exija, flexible pero firme
3.
presentar al alumno: el pluriforme universo de la cultura, la riqueza de la
naturaleza, la pregunta por el origen de todo cuanto existe
La educación es un proceso de desarrollo
sujeto a la ley de los opuestos entre su naturaleza humana en crecimiento y su
entorno; y la ley de la asociación para superar las diferencias encontrando la
asociación entre las cosas que en un principio se oponían entre sí. El
educador comienza con el contraste entre lo interno y lo externo, y debe cuidar
que al fin se unifiquen. En la infancia la educación consiste en hacer que
lo interno se exteriorice dejando que el niño despliegue su naturaleza mediante
la acción sobre el mundo externo de cosas y hombres. Sus primeras
actividades son la observación de lo que le rodea (recepción espontánea del
mundo externo) y el juego.
El Jardín
de infantes:
Cubre el período de la denominada
educación inicial. La educación en este período se centra en la tríada acción,
juego, trabajo : que el hombre sea desde su más tierna edad incitado,
estimulado a manifestar su actividad por las obras: su mismo carácter lo exige.
Juego y trabajo se apoyan en el principio de actividad. El juego es una
manifestación infantil del mundo del trabajo que prepara -en el uso de la
actividad- para el mundo del trabajo. Es denominado “trabajo de la infancia”.
En vistas a la actividad del niño
elaboró Froebel un conjunto de materiales didácticos a los que denominó dones
que poseían un significado real y otro simbólico: una pelota de tela con seis
pelotas menores que llevan los colores del arco iris y un soporte para hacerlos
oscilar; una esfera, un cubo y un cilindro de iguales dimensiones básicas; un
cubo descomponible en ocho cubitos; un cubo descomponible en ocho tablitas; un
cubo descomponible en veintisiete daditos; un cubo descomponible en veintisiete
tablitas.
También hay una serie de actividades
y ocupaciones que tienden a familiarizar al niño con objetos animados o
inanimados: picado, costura, dibujo, trenzado, tejido, labores de paja
entrelazada, plegado, recortado, encolado, construcción con palitos y bolitas,
cartonaje, modelado; jardinería y cuidado de animales domésticos, juegos y
canciones. Para esta última actividad compuso especialmente Canciones para
madres y niños: cada una de las canciones daba una acción que el niño debía
realizar con las manos o el cuerpo a modo de pantomima, acompañaban a los
versos acordes musicales sencillos para cantar la letra.
Conclusión: principio de
actividad aplicado a la educación inicial con elaboración de materiales
didácticos y tareas pautadas.
En la segunda mitad del siglo XIX la
corriente de pensamiento predominante es el positivismo que se caracteriza
principalmente por extrapolar el valor de las ciencias particulares y el valor
de la experiencia: cualquiera que sea el objeto de investigación se considera
la experiencia como único criterio de verdad. Es un movimiento favorecido por
el progreso de las ciencias naturales y aparece relacionado directamente con la
revolución industrial: la ciencia es para la técnica y la industria un factor
de progreso.
La corriente positivista replantea y
busca la verdad en los hechos positivos o sea aquellos que pueden ser objeto de
experiencia y mensura. Presenta una actitud agnóstica frente a los problemas de
la metafísica o de la teología, y estos últimos suelen reducirse a cuestiones
relacionadas con el sentimiento religioso. En cuanto a la investigación
antropológica se reduce la génesis, explicación y justificación de los valores
espirituales a cuestiones biológicas.
Tendencias del positivismo: positivismo
social: orientación hacia la praxis (pretende hacer de la ciencia el fundamento
de toda la vida humana), Comte, Saint-Simon, Stuart Mill, Durkheim; positivismo
evolucionista: pretende dar una explicación del universo en su conjunto,
basada en la consideración científica del mismo; Spencer, Darwin. Evolucionismo
sinónimo de progreso. Ambas tendencias están interrelacionadas.
Filósofos, biólogos, médicos
consideraron la etapa de la niñez como primordial para poder conocer detalles
de fases posteriores. Comenzaron los estudios de las relaciones entre los
hechos físicos y los psíquicos y la elaboración de métodos cuantitativos para
calcular las intensidades de la sensación y otros hechos de la vida anímica (Fechner, 1801-1887). G. Wundt (1832-1920)fundó un laboratorio de psicología experimental en Leipzig basado en la
observación y el experimento. En 1882 Galton fundó el Laboratorio
Antropométrico de Londres. En la Universidad de Clark,Stanley Hall (1844-1924) fundó en 1887 un
laboratorio de psicología experimental que se considera el inicio del
movimiento de estudio del niño. Estudios como: La fatigue intellectuelle
(Binet y Henri, 1898) que, desde una perspectiva médico-pedagógico, relaciona
los aspectos fisiológicos de la fatiga y los correspondientes al trabajo
escolar; o la obra de Preyer L'âme de l'enfant, que inicia un interés
especial por los aspectos evolutivos del niño. Ambos promovieron el surgimiento
de la pedagogía experimental y la aparición de obras al respecto como
por ejemplo: W. Lay, Didáctica experimental (1902); E. Claparède, Psicología
del niño y pedagogía experimental (1908); E. Meumann, Introducción a la
Pedagogía experimental y sus fundamentos psicológicos (1908).
Valga esta breve mención a los
desarrollos de la psicología y sus influencias en la pedagogía como antecedente
del tema que trataremos en la unidad siguiente sobre el movimiento de educación
nueva.
b)
Positivismo evolucionista y educación
Charles Darwin (1809-1882),
en su obra El origen de las especies por medio de la selección natural (1859),
afirmaba la evolución gradual y la autodiferenciación de las especies por el
interjuego de fuerzas hereditarias y ambientales, activas y constructivas en
ambos terrenos. Esta idea de evolución y progreso en el ámbito de las ciencias
naturales ejerció influencia en otros ámbitos del saber, partiendo de la idea
de que no hay nada inmutable: el ser humano y la sociedad varían y evolucionan
del mismo que las especies, por lo tanto también deben evolucionar las
propuestas educativas.
Herbert Spencer (1820-1903),
representante del liberalismo, es el opositor más inflexible a la educación
nacional. La educación es tarea exclusivamente individual, cualquier intento
estatal ode controlar y dirigir la educación es dañino. Entre sus obras
citamos: Estados sociales (análisis de la educación nacional); Ensayos
sobre la educación (cuatro en total); Primeros principios y La
educación intelectual, moral y física.
Spencer fundamenta su pedagogía en
ela evolucionismo darwiniano; y reconocen también influencias de la concepción
evolutiva de la sociedad de Comte. Aplica la teoría de la evolución al universo
en su conjunto, que se trasforma por un proceso gradual de diferenciación. El
ser humano (como animal superior dotado de vida psíquica) aparece en uno de
estos momentos.
La ciencia amplía incesantemente el
conocimiento de los fenómenos naturales. Este conocimiento se va acumulando de
una generación a otra y está latente en el educando. La tarea de la educación
consiste en un proceso evolutivo en el que progresivamente se favorece el
desarrollo de las aptitudes del educando para adquirir los conocimientos
científicos útiles: Las cosas más útiles son también para el niño las más
interesantes y las más sencillas de aprender porque, tal como la humanidad ha
pasado, en el desenvolvimiento de su civilización, de la confusión a la claridad
y de la mayor simplicidad indiferenciada a la mayor complejidad, del mismo
modo la instrucción debe proceder de los simple a lo complejo, de lo concreto a
lo abstracto, desde lo indefinido a lo definido. De este modo Spencer
acentúa la importancia de las ciencias en la educación, llegando a un
cientificismo.
La educación es un proceso
individual que comienza con la experiencias concretas del alumno, requiere del
aprendizaje mediante el descubrimiento personal, y se confirma a sí misma
satisfactoriamente creando una excitación agradable. Los contenidos
[ii]
de la educación están en relación con necesidades vitales:
¿Cómo debe vivirse? Para
nosotros, esta es la cuestión capital. [...] He aquí lo que más nos interesa
conocer y lo que la educación debe ante todo enseñarnos. El fin de la
educación es prepararnos a vivir con vida completa. Por lo tanto, el único
criterio racional para juzgar cuál es el mejor sistema de educación, es saber
en qué grado se aproxima cada uno al fin perseguido.
[...] No hay duda que lo primero es clasificar,
según su importancia, las principales direcciones de la actividad que
constituyen la vida humana. Se dividen éstas naturalmente como sigue: 1°,
actividad que concurre directamente a la conservación del individuo; 2°,
actividad que proveyendo a las necesidades de la existencia contribuye
indirectamente a su conservación; 3°, actividad empleada en educar y
disciplinar a la familia; 4°, actividad que asegura el mantenimiento del orden
social y de las relaciones políticas; 5°, actividad de diversas clases empleada
en llenar los momentos de ocio de la existencia, es decir, en la satisfacción
de los gustos y de los sentimientos.
[...] He aquí, pues, repetimos, lo
que podemos llamar el orden racional de esta jerarquía: educación que
prepara para la conservación directa del individuo; educación que prepara para
su conservación indirecta; educación que enseña a educar a la familia;
educación que forma al ciudadano; por último, educación en que se cultivan las
artes, verdadero refinamiento de la vida. [...] Naturalmente, el ideal de
la educación consistiría en obtener la preparación completa para la posesión de
todas estas actividades. Pero no permitiendo el estado de nuestra sociedad la
realización de este ideal, debemos contentarnos con mantener una justa
proporción entre los diferentes grados de preparación para cada una de las
divisiones de la actividad humana.
[...] a la pregunta que nos ha
servido de punto de partida -¿qué saber es más útil?- la respuesta unánime
es: la ciencia. [...] Por lo que respecta a la conservación personal, al
mantenimiento de la vida y de la salud, los conocimientos cuya posesión entraña
más importancia son los científicos. Si se trata de proveer indirectamente a
dicha conservación personal librando la subsistencia en el trabajo, los
conocimientos científicos son también los más importantes para ello. En el
cumplimiento de las funciones paternales, se presenta como guía indispensable
la ciencia. Para la inteligencia de la vida nacional, histórica y presente,
inteligencia sin la que el ciudadano no puede dirigir su conducta, la clave
indispensable es la ciencia. Ocurre lo mismo respecto a la producción y a los
goces artísticos bajo todos sus aspectos: en una y en otros la ciencia
constituye la preparación. Igualmente, para la disciplina intelectual, moral y
religiosa, el estudio más eficaz es la ciencia.
La cuestión que en un principio se
presentaba erizada de dificultades, ha llegado a ser en el curso de nuestro
examen relativamente sencilla. No es necesario evaluar los diferentes grados
de importancia de las distintas direcciones de la actividad humana, puesto que
vemos que el estudio de la ciencia, en el más amplio sentido de la palabra, es
la mejor preparación para todas ellas.
Necesaria y eterna, lo propio que
las verdades por ella proclamadas, la ciencia interesa a toda la humanidad en
todos los tiempos. [...] Y sin embargo, su estudio, que tanto aventaja a los
demás en importancia, es el que menos se atiende en un siglo de pretendida cultura.
Lo que llamamos civilización nunca hubiera podido producirse sin el auxilio de
la ciencia, a pesar de lo cual, ésta apenas forma parte apreciable en nuestra
culta educación.
[...] Al lento descubrimiento de
la coexistencia de los fenómenos y de su encadenamiento debemos el habernos
emancipado de las más groseras supersticiones; sin la ciencia seguiríamos
siendo fetichistas [...].
El método: el principio del interés
es el fundamental de la educación:
La experiencia muestra a diario,
con claridad creciente, que hay una manera de interesar, incluso deleitando, a
los niños; y todas las demás piedras de toque, si recurrimos a ellas, nos
comprueban que desde todo punto de vista esta manera es la justa.
El juego
es la actividad fundamental que libera la energía del niño encauzándola en
actividades complejas merced a las cuales se desarrollan los músculos, se
afinan las percepciones y se hacen ágiles los juicios. Tiene una dirección
social: el niño, ávido de comunicar sus experiencias, muestra un intenso deseo
de simpatía intelectual.
Con respecto a la educación moral
Spencer considera que las leyes físicas y las morales no son distintas: Todos
los hombres juzgan el comportamiento de acuerdo a la felicidad o infelicidad
que brota de él. La naturaleza nos muestra la teoría y la práctica verdaderas
de la disciplina moral. Toda conducta que provoque dolor es mala;las consecuencias desagradables que tienen
para el individuo constituyen una prueba de su mal y un motivo para evitarla en
el futuro. En vez de imponer un castigo artificial, los padres inteligentes
deben dejar que las malas acciones den su propio escarmiento.
b)
Positivismo social y educación
Augusto Comte
(1796-1857).Obras: Curso de
filosofía positiva (1830-1842), Sistema de política positiva
(1851-1854), Catecismo positivista (1852). El interés de la filosofía
social es promover una reforma total de la humanidad, constituyéndola sobre
bases científicas y no sobre filosóficas o religiosas. El sistema positivista
planteado por Comte descansa en tres pilaras:
1)ley de los tres estados: teológico
(explicación por agentes naturales); metafísico (explicación por entidades
abstractas); positivo (observación de los fenómenos y sus leyes; preside la
evolución de las ciencias y el desarrollo individual de cada hombre). Cada uno
de estos estados corresponde a la infancia, la adolescencia y la madurez de la
humanidad respectivamente.
2) clasificación
de las ciencias: la filosofía positiva sólo clasifica ciencias
(matemáticas, astronomía, física, química, biología, sociología o física
socialporque es el resultado de la
aplicación del método de las ciencias naturales a los hechos humanos).
3) religión
de la humanidad: adorar a sus grandes figuras.
Para Comte la vida individual
reproduce la historia de la humanidad. Por eso la educación adecuada es aquella
que reconoce los “tres estados” de desarrollo y ofrece los elementos de
aprendizaje acordes a las edades.
Emile Durkheim (1858-1917):
Profesor de sociología y pedagogía en Burdeos. Entre sus obras: La división
del trabajo social (1893), Regla del método sociológico (1894), La
educación moral, Educación y sociología, El suicidio. Estudio
sociológico (1897). Fue fundador y director de L' année sociologique
(1896).
Es representante del socialismo,
para el cualla sociedad es la realidad
capital, porque el individuo pasa yla
sociedad permanece. La sociedad es considerada el sustrato de todos los valores
humanos: moral, economía, lengua, ciencia son sólo producto de las relaciones
sociales. Es uno de los principales exponentes de la sociología de la educación
positivista. Considera a la educación como un hecho fundamentalmente social.
La obra es la publicación de un
curso de Ciencia de la educación que dictó Durkheimen la Sorbona entre 1902 y 1903 y luego repitió entre 1906-1907.
Consta de dieciocho lecciones. La primera es introductoria y se refiere a la
moral laica. Luego la obra se divide en dos partes, que según vemos se subdividen:
1. Los
elementos de la moralidad
a. El primer elemento de la
moralidad: el espíritu de disciplina
b. El segundo elemento de la
moralidad: la adhesión a los grupos sociales
c. El tercer elemento: la autonomía
de la voluntad
2. Cómo
constituir en el niño los elementos de la moralidad.
a. El espíritu de disciplina
*
La disciplina y la psicología del niño
*
La disciplina escolar
*
La penalidad escolar
*
Las recompensas
b. La adhesión a los grupos sociales
*
El altruismo del niño
*
Influencia del medio escolar
*
La enseñanza de las ciencias
*
La cultura estética. La enseñanza histórica.
Cada uno
de los títulos señalados no corresponden a una lección. Hay casos en que un
mismo tema abarca varias lecciones.
La moral laica. Propone
hablar sobre la educación moral aquí y ahora:
No vamos a hablar aquí de lo que
debe ser la educación moral para el hombre en general, sino para los hombres de
nuestro tiempo y de nuestro país. (p. 12)
Considera
que es posible una moral fundada en bases racionales y no religiosas:
Una educación puramente racional no
sólo aparece lógicamente posible, sino que está además exigida por todo nuestro
desenvolvimiento histórico. (p. 14)
Una moral
laica no significa sacartodos los
elementos religiosos de la moralidad y nada más:
Se ha concebido en efecto como una
operación puramente negativa. Parecía que para secularizar, para racionalizar
la educación, bastaba conretirar de ella todo lo que fuera de origen extra
laico. Una simple substracción debía tener por efecto desprender de la moral
racional todos los elementos adventicios y parasitarios que la recubríaan y le
impedían ser ella misma. [...] Pero en realidad, la tarea es mucho más
compleja. [...] Es necesario buscar en el seno mismo de las concepciones
religiosas las realidades morales que se encuentran en ellas como perdidas y
disimuladas; es necesario destacarlas, encontrar en qué consisten, determinar
su propia naturaleza y expresarlas en un lenguaje racional. En una palabra, es
necesario descubrir los sustitutos racionales de estas nociones religiosas que,
durante tanto tiempo, han servido de vehículo a las ideas morales más
esenciales. (p. 16/18)
Los elementos de la moralidad.
Distingue dosmomentos en la infancia
del niño: el que transcurre en la casa y que es netamente familiar (escuela
materna según Comenio), y el que transcurre en la escuela, donde el niño sale
del círculo familiar. Señala que el tema del que se ocupa abarca
fundamentalmente este segundo momento al que considera crítico para la
formación del carácter moral. Además considera a la escuela como centro
por excelencia de la cultura moral de la edad considerada.
Al buscar estos elementos pretende Durkheim establecer una moral
racional. Lo primero que se presenta esque la moral es un sistema de reglas de acción que predeterminan la
conducta (p. 34) constante siempre que la observación no se extienda a
períodos de tiempo demasiado extensos (p. 38). Estas reglas tienen para
nosotros un carácter de autoridad. Entre la regla y su autoridad existe una
afinidad que se expresa en la palabra disciplina: la disciplina tiene
por objeto regularizar la conducta; implica actos que se repiten en condiciones
determinadas, pero con autoridad. (p. 43) Las reglas morales son fuerzas
contra las que chocan nuestro deseos o apetitos desordenados. La moral tiene la
función de limitar. Por eso es fundamental la disciplina en tanto posibilita el
limitar:
toda disciplina tiene un doble
objeto: realizar una cierta regularidad en la conducta de los individuos y
asignarles fines determinados, que a la vez, limiten su horizonte. La
disciplina proporciona hábitos a la voluntad y le impone frenos. Regulariza y
contiene. (p. 61)
La segunda cuestión que analiza
tiene que ver con la inserción en lo social. Dice que los actos que persiguen
fines exclusivamente personales no son morales.Sí lo son los que persiguen fines impersonales o mejor dicho
supra-individuales. Porque obrar moralmente es obrar en vista de un interés
colectivo: somos seres morales en la medida en que somos seres sociales (p.
79). La adhesión al grupo de pertenencia es el segundo elemento de la
moralidad. Durkheim considera que el hombre es mayormente un producto social
(lenguaje, necesidad de ciencia, etc.), por lo tanto adherirse a la sociedad es
adherirse al principal manantial de vida.
Ahora bien los grupos sociales son
variados y jerarquizados. El hombre participa de varios. Pueden considerarse
los más importantes: familia, patria, humanidad. La pertenencia a uno no
excluye la pertenencia a los otros: el hombre es moralmente completo sólo
cuando se somete a esta triple acción (p. 89). Para Durkheim no hay
contradicción entre patria y humanidad:
Para que desaparezca toda
contradicción y para que todas las exigencias de nuestra moral queden
satisfechas, es suficiente que el estado se imponga como principal objetivo no
extenderse materialmente en detrimento de sus vecinos, no ser más fuerte que
ellos, más rico que ellos, sino realizar en su seno los intereses generales de
la humanidad, es decir, hacer reinar la justicia, una mayor moralidad,
organizarse de manera que siempre haya una más exacta relación entre los
méritos de los ciudadanos y sus condiciones y que los sufrimientos de los
individuos se endulcen y prevengan. Desde este punto de vista toda rivalidad
desaparece entre los estados; y, por consiguiente también toda antinomia entre
cosmopolitismo y patriotismo. (p. 92)
Durkheim
concibe el patriotismo como una actividad centrípeta de carácter científico,
industrial, artístico y sobre todo pacífico.
Ahora aparece el tercer elemento de
la moralidad: la autonomía de la voluntad. A pesar de las reglas, su
autoridad y la adhesión necesarias a la sociedad el ser humano permanece libre
porque esta sumisión no es una resignación pasiva, es una adhesión
esclarecida. Conformarse con un orden de cosas, porque se tiene la certidumbre
de que es como debe ser, no es sufrir una coacción, es querer libremente este
orden, es asentir a él con conocimiento de causa. (p. 133)
Esta
concepción moral tiene consecuencias pedagógicas importantes: el medio de
formar moralmente al niño, no es repetirle, aunque sea con calor y convicción,
cierto número de máximas muy generales, valederas para todos los tiempos y
lugares, sino hacerle comprender su país y su tiempo, hacerle sentir sus
necesidades, iniciarle en su vida y prepararlo así para participar en las obras
colectivas que le esperan. (p. 141)
Cómo constituir en el niño los
elementos de la moralidad:
La educación por las cosas se
impone tanto para la cultura moral como para la intelectual. Ahora sabemos
cuáles son las cosas, cuál es la realidad concreta que expresan los
sentimientos morales, el método para proceder en la educación moral queda
completamente trazado. Bastará hacer penetrar éstas en la escuela, hacer de
ellas un elemento del medio escolar, presentarlas a los niños bajo sus
diferentes aspectos, de manera que queden impresas en sus conciencias. (p.
113)
La misma naturaleza del niño nos
indica el método a seguir. Es necesario conocerla. La naturaleza infantil para
Durkheim posee predisposiciones que permiten lograr la educación moral. Ellas
son: 1) el tradicionalismo infantil (cierto gusto por una existencia
regular, limitada) y 2) la receptividad del niño para la sugestión
imperativa. Teniendo en cuenta esta segunda predisposición es importante la
figura del maestro. Es necesario que el niño tenga muchos maestros, que
se complementen entre sí, con influencias diversas para evitar que el niño
llegue a ser una copia de los defectos de un único maestro.
La escuela es el lugar adecuado para
promover el espíritu de disciplina. En ella hay un sistema de reglas que deben
cumplirse: asistir a clases en horas fijas, con un orden determinado, aprender
las lecciones, realizar las tareas, etc. El niño debe respetar la regla escolar
como paso necesario para aprender a contenerse y dominarse. La escuela hace las
veces de la sociedad: sólo se será un alumno aplicado si se cumplen las reglas
escolares del mismo modo que se será un ciudadano ejemplar si se cumplen las
reglas morales de la sociedad. También debe quedar un espacio para la libertad
del niño: no todo estará reglado. Quien da autoridad a las reglas escolares es
el maestro:
No es de fuera, del temor que
inspira de donde el maestro puede obtener su autoridad: es de él mismo. [...]
Es necesario que él crea no en él, sin duda, ni en las cualidades superiores de
su inteligencia o de su voluntad, sino en su tarea, y en la magnitud de su
tarea. (p. 174)
Toda regla supone sanciones:
castigos y recompensas. Con respecto a los primeros abomina los castigos
corporales porque atentan contra la dignidad humana. Para que alguna pena
pueda tener alguna acción educativa sobre aquel a quien se ha aplicado es
necesario que le parezca respetable. [...] Es necesario que las tareas
suplementarias, a las que está sometido el niño que ha cometido una falta
tengan el mismo carácter que sus trabajos ordinarios y que sean tratados y
corregidos como tales (p. 222). El sistema de castigos debe responder a una
extensa escala graduada que es aconsejable no recorrer velozmente. Se recurre
al castigo como última instancia: primero están la reprobación y la reprimenda.
La ira es mala consejera para administrar castigos. Considera las sanciones
colectivas como medio para sacarlos del individualismo, para hacerles sentir
que el valor de cada uno es función del valor de todos (p. 275). Todos nuestros
actos tienen consecuencias que rebasan nuestra individualidad. Las recompensas
se utilizan sobre todo para excitar y motivar al niño. Es necesario inculcarles
que la mejor recompensa es su satisfacción interior ante el cumplimiento del
deber.
En cuanto a la adhesión a los grupos
sociales, la predisposición presente en el niño es el altruismo: acciones
desinteresadas resultado de la simpatía. El niño participa de los sentimiento
del otro. Hay que fomentar este altruismo, hacer conocer al niño los grupos de
los que forma parte:
[...] ampliar poco a poco la
conciencia infantil de modo que pueda penetrar en ella poco a poco la idea de
los grupos sociales de que el niño forma o formará parte; servirse de la
repetición para unir estrechamente estas representaciones al mayor número
posible de otros estados de conciencia, de modo que las primeras sean
recordadas sin cesar al espíritu, y ocupe en él tal lugar que el niño se
interese por guardarlas y preservarlas de toda disminución y de todo
debilitamiento; por el calor de la palabra, por la sinceridad de la emoción
sentida y expresada, comunicarle una potencia emotiva que haga de ellas fuerzas
atenuantes y eficaces; desarrollar este poder de acción por el ejercicio: tal
es el método general que hay que seguir para unir al niño a los fines
colectivos que debe proseguir. (p. 258)
Para que
haya vida colectiva en la clase, el honor de la clase, el espíritu de la clase
no debe ser algo abstracto. El maestro para esto debe multiplicar las
circunstancias en que se pueda producir una libre elaboración de ideas y de
sentimientos comunes, en separar sus productos, en coordenarlos y fijarlos.
Impedir que los malos sentimientos se comuniquen, rechazar su expresión,
reforzar los demás con todo el peso de su autoridad, aprovechar todos los
incidentes de la vida escolar para despertarlos con el fin de que se fijen y se
conviertan en tradicionales, tales son sus medios de acción. (p.272/73)
Si la influencia del medio escolar
es importante, también lo es la de la enseñanza. Sobre todo el conocimiento
científico y el de la historia. La enseñanza de las ciencias nos ayuda a ver la
sociedad como una realidad viviente. ¿Qué papel desempeña la ciencia en la
educación moral? Previene el espíritu simplista que considera que solo es real
lo que la razón puede captar de una vez. Las ciencias ayudan a comprender la
complejidad de lo real. En cuanto a la historia ayuda a ver no solamente
como en cada momento del tiempo cada uno de nosotros sufre la acción colectiva
de todos sus contemporáneos, sino aún como cada generación depende de las
anteriores, cómo cada siglo continúa la obra de sus predecesores y marcha en la
vía que estos le han trazado; y esto aun cuando se crea orientado en una acción
contraria. (p. 311). Durkheim considera la historia de un pueblo como el
genio de ese pueblo desarrollándose en el tiempo.
Conclusión: en materia educativa
el positivismo elabora obras dedicadas específicamente al estudio del problema
de la educación; da lugar a la reforma de la enseñanza, introduciendo en los
planes de estudio las materias relativas a la ciencia experimental; aporta a la
pedagogía un criterio cientificista; da lugar a la aparición de la psicología
experimental y como consecuencia, la pedagogía experimental; en materia
religiosa proponen una educación laica.
5. LA
PEDAGOGÍA CATÓLICA Y LA SITUACIÓN SOCIO-CULTURAL
El lugar donde cumplió sus
actividades Don Bosco fue en la naciente Italia. En la primera parte del siglo
XIX se produjeron movimientos políticos tendientes a lograr la unificación
italiana. Sin embargo recién a mediados de dicho siglo, Víctor Manuel, rey del
Piamonte, promovió efectivamente el movimiento por la unidad de Italia.
La situación educativa enItalia presentaba desigualdades según las
regiones, siendo la zona norte la más adelantada al respecto. El Piamonte, por
ejemplo, tenía un sistema de instrucción pública y escuelas técnicas de artes y
oficios. En 1848 la Ley Boncompagni estructuró orgánicamente el sistema de
instrucción pública e instituyó escuelas técnicas junto a las escuelas clásicas
en el nivel secundario. Posteriormente en 1859 la Ley Casati centralizó
administrativamente el ministerio de instrucción pública y consideró las
relaciones entre instrucción pública y privada. Promovió la libertad de
enseñanza (se reconocían derechos a la familia, autoridades municipales y a la
iniciativa privada) e indicó que los alumnos de las escuelas privadas debían presentar
sus exámenes finales en las escuelas públicas. Esta situación favoreció la
multiplicación de instituciones escolares tanto laicas como religiosas. En
cuanto a la estructura escolar propuso cuatro años de instrucción elemental,
siendo los dos primeros obligatorios; luego se bifurcaba en enseñanza clásica
(cinco años de gimnasio y luego tres de liceo) y enseñanza técnica (tres años
de escuela técnica y luego otros tres en el Instituto técnico de
especialización múltiple). Las escuelas normales de tres años de duración
preparaban para la enseñanza primaria. Esta ley se hizo extensiva a las
restantes ciudades italianas a medida que se anexaban al Piamonte.
Un tercer aspecto a destacar es el
hecho de la revolución industrial que se manifiesta sobre todo en esta zona
norte italiana, aun hoy la zona industrializada por excelencia de Italia. La
breve descripción de la legislación y el surgimiento de escuelas técnicas de
nivel medio y superior nos muestra la necesidad de estas instituciones. Es
sobre todo a este medio industrializado y fabril a quien Don Bosco dirigirá su
propuesta educativa. La escuela salesiana se convierte en un medio de inserción
social para los jóvenes que van del campo a la ciudad, de una economía agrícola
a una industrial.
San Juan Bosco nació en 1815 en
Becchi. Hombre de una preparación científica y literaria extraordinaria. Su
inmensa cultura le permitía hablar de medicina, comercio, historia natural o
marinería. Conocía los clásicos griegos y latinos, la literatura italiana, su
fuerte era la historia tanto eclesiástica como civil. En 1835 partió para el
seminario, donde conoció y estudió profundamente la teología moral; leyó la Suma
Teológica de Santo Tomás, los Santos Padres y escritores contemporáneos
para robustecer sus conocimiento en teología dogmática; conoció y estudió
detalladamente el derecho canónico. A los veintiséis años, en 1841, fue
ordenado sacerdote. Guiado por su director espiritual (San José Cafasso) conoció
las cárceles donde comprendió que “el ambiente es una factor aun más influyente
que la misma herencia y que se puede modificar o crear”. Esta actividad
pastoral lo condujo a interesarse cada vez más en la educación de los niños y
jóvenes y a dedicarse enteramente a ellos.
El Oratorio festivo comenzó en
la sacristía de San Francisco de Asis (1842). Allí Don Bosco reunía a niños de
cualquier parroquia durante todo el día. ¿Qué se hacía en el Oratorio festivo?
1.
La iglesia se abría por la mañana, temprano.
2.
Luego de la misa, Don Bosco -en el púlpito- hacía una narración ordenada de la
historia sagrada en forma sencilla y revestida con datos de las costumbres de
los tiempos, de los lugares, y los nombres geográficos con sus correspondientes
actuales.
3.
A una de la tarde comenzaba el recreo.
4.
A las dos y media empezaba el catecismo y luego se rezaba el rosario, tras un
breve sermón se realizaba el canto de las letanías y la bendición del Santísimo
Sacramento.
5.
El tiempo restante cada uno lo utilizaba a su gusto: catecismo, lectura, canto
o juegos.
6.
Al llegar la noche y luego de la oraciones, se despedían hasta el siguiente
domingo.
Don Bosco se da cuenta de la
necesidad de que estos jóvenes reciban instrucción, así surgieron las escuelas
dominicales donde sistemáticamente se enseñaba lectura y escritura. Estas
escuelas dominicales no bastaban, entonces introdujo las nocturnas con
regularidad en el invierno de 1845. En ambas escuelas se añadió la clase de
aritmética y dibujo.
El primer colegio (1853) fue
en el mismo Oratorio: Don Bosco alojaba a los niños a medida que tenía casa; de
este modo en poco tiempo tuvo todas las clases primarias y algunos cursos del
secundario. Las primeras las desempeñaba ahí mismo; para las secundarias
mandaba a los alumnos a los institutos de fuera, oficiales o privados, hasta
que se implementó el curso secundario completo. Posteriormente con respecto a
los colegios se distinguió según los educandos fueran artesanos, estudiantes o
clérigos estudiantes; además se reglamentó con cuidado sobre todas las actividades
tanto de labor intelectual como los talleres.
También promovió escuelas
profesionales y agrícolas que tenían la finalidad de educar al obrero en
tres aspectos: religioso, intelectual y profesional. La duración del curso se
fijó en cinco años. Para controlar la dedicación del alumno están las notas
diarias y semanales del trabajo, los concursos y una participación en los
beneficios reales o calculados. La jornada se reparte entre cultura general y
técnica (teoría y práctica), dándose gran importancia a proporcionar una
cultura general.
En su actividad como
educador-fundador, Don Bosco consideró preciso establecer una institución
permanente que posibilitara la continuidad y la extensión de la obra que se
llevaba a cabo.Así surge la “Sociedad
de San Francisco de Sales” (comúnmente conocida como Salesianos) en 1849. La misma fue reconocida como cuerpo
autónomo y jurídico en marzo de 1860 y las Reglas fueron aprobadas en 1872.
También vio la necesidad de la existencia de laicos comprometidos que
colaboraran con la congregación especialmente en la educación de la juventud. A
tal fin propuso la creación de la Pía unión de cooperadores salesianos.
En conclusión: desde el primer
oratorio festivo se van articulando distintas instituciones educativas en favor
de la juventud. En todas ellas se aplica el sistema preventivo.
Don Bosco escritor. Entre
1844 y 1870 publicó más de cien obras referidas a: religión, devociones, moral,
economía doméstica, historia sagrada, eclesiástica y política, hagiografía,
biografías, controversia, narraciones breves, comedias y dramas, variedades
según la conveniencia del apostolado. Entre ellas podemos mencionar: Historia
eclesiástica (1845),Historia
Sagrada (1847),Historia de
Italia (1856) “que fue declarada el mejor texto en toda la nación y mereció
el premio y la recomendación del Ministerio y la inmediata traducción al
inglés y a otras lenguas”.
También
esribió Aritmética y Elementos de geometría y dibujo y El sistema
métrico decimal. En su labor como editor, merecen especial atención las Lecturas
católicas (1853), publicación mensual hasta de 200 páginas con el fin de
dar sólida instrucción moral y religiosa a la juventud y al pueblo en general.
La selección y agrupación de escritores conformó colecciones como: Selecta ex Latinis Scriptoribus (posibilitó
la lectura y estudio de los clásicos); Selecta ex Christianis Scriptoribus
(introdujo a estos autores en los colegios y liceos). También , diccionarios
griegos, latinos, italianos.
Tan extensa e intensa labor
educativa ocupó a Don Bosco hasta su fallecimiento en 1888. Ya en 1875 había
mandado su primera misión, su destino fue la Argentina.
El sistema preventivo. Toda
la obra educativa implementada por Don Bosco gira en torno al sistema
preventivo. Al respecto escribió un breve opúsculo, El sistema preventivo en
la educación de la juventud (1877). La obra es una síntesis esquemática del
pensamiento educativo de Don Bosco. Distingue básicamente entre dos modos de
educar a la juventud. Uno es el sistema represivo y el otro, el preventivo. Es
interesante señalar que no descalifica el sistema represivo, aunque no lo
considera apropiado para los niños y los jóvenes en situación escolar. En qué
consiste el sistema preventivo:
Consiste en dar a conocer las
prescripciones y reglamentos de un instituto y vigilar después de manera que
los alumnos tengan siempre sobre sí el ojo vigilante del director o de los
asistentes, los cuales, como padres amorosos, hablen, sirvan de guía en toda
circunstancia, den consejos y corrijan con amabilidad; que es como decir:
consiste en poner a los niños en imposibilidad de faltar.
[...] Dé a conocer bien el director
las reglas y premios y castigos establecidos por las normas disciplinarias, a
fin de que el alumno no pueda disculparse diciendo: “No sabía que estuviera esto
mandado o prohibido”.
El sistema preventivo tiene muy en
cuenta al educador ya sea en su función de director o de maestro. Es
conveniente que el educador posea tres cualidades: pronto en
perdonar, tardo en castigar, generoso en olvidar. Es un individuo
consagrado al bien de sus alumnos, cuyo fin es la educación social, moral y
científica de los mismos, sin egoísmo; con dedicación; paciencia. El educador
brindará: 1) asistencia(vigilancia, activa, paternal y continua); 2) confianza
(se gana yendo nosotros hacia los jóvenes y haciéndonos semejantes a ellos);
3) alegría (el chico debe estar contento; es menester distraerlo, entretenerlo
e interesarlo. Hay que dar a los niños amplia libertad para correr, saltar,
gritar y divertirse a gusto).
La música, los espectáculosy los paseos son medios eficaces para la
educación y promueven la disciplina. La música es factor de educación
individual y social (canto, orquestas, bandas) y está presente desde el primer
oratorio. El teatro coadyuva en la formación religiosa y patriótica ya que
instruye y educa: es un medio para aprender a declamar, a leer con sentido, a
hablar en público. En el Reglamento para las casas de la Sociedad de San
Francisco de Sales dedica el capítulo XVI al teatro, dando indicaciones en
cuanto a la necesidad de argumentos apropiados (el mismo don Bosco escribió
obras para las escuelas), al comportamiento de los actores, el vestuario y los
deberes del encargado de teatro.
Don
Bosco confía en la eficacia del sistema preventivo según su propia experiencia:
Cualquiera
que sea el carácter, la índole y el estado moral del jovencito al entrar en el
colegio, los padres pueden vivir seguros de que su hijo no empeorará de
conducta, antes mejorará. Muchos jovencitos que fueron por largo tiempo tormento
de sus padres y hasta expulsados de correccionales, tratados según estos
principios, cambiaron de manera de ser: se dieron a una vida cristiana, ocupan
ahora en la sociedad honrosos puestos y son apoyo de la familia y ornamento del
lugar donde viven.
El conocimiento del educando, de su
carácter y aptitudes, junto con el conocimiento de las exigencias de las
distintas profesiones posibilita la orientación profesional. El educador
secundará la inclinación de los jóvenes en la elección de su carrera, arte u
oficio. Con esta finalidad se realizarán reuniones bimestrales entre el
director, los maestros y los jefes de taller para intercambiar observaciones y
dar normas prácticas.
Conclusión: sistema preventivo
como núcleo de la actividad docente; organización escolar que contempla la
formación técnica en el marco de una educación integral; promoción e inserción
social de la clase obrera a través de la formación de “honrados ciudadanos y
buenos cristianos”.
Nació
en Londres en 1801.Entre 1808-1816 asistió a la escuela de Ealing que tenía un
régimen de internado similar a Eton. Los estudios universitarios los realizó en
Oxford, en el Trinity College, a partir de 1817. En 1820 se graduó como
Bachiller en Artes. Aspiró a un cargo
docente (fellows) en el Oriel College de Oxford. Para acceder al
mencionado cargo docente requería una mayor formación. Asistió entonces a
clases de lógica y filosofía natural y perfeccionó sus conocimientos de
matemáticas. En abril de 1822, previo examen, fue elegido para el cargo. El
joven Newman repartía su tiempo entre las clases que daba y las clases a las
que asistía; en junio de 1822 accedió al grado de Maestro en Artes y meses
después inició los estudios de Teología
[vi]. En junio de
1824, ordenado diácono, comenzó su labor ministerial y parroquial;
posteriormente en mayo de 1825 fue ordenado presbítero de la Iglesia Anglicana.
De aquí en más desarrolló una intensa actividad académica y ministerial, que se
acrecentó cuando en 1826 fue nombrado tutor de Oriel y, en 1828, se hizo cargo
de la parroquia de Santa María en Oxford.
En 1833, comenzó sus actividades el
Movimiento de Oxford o Movimiento Tractariano. Este era un movimiento anglicano
de renovación religiosa, que hacía hincapié en la formación teológica, en el
valor de la tradición y que se oponía a una Iglesia sometida a un Estado
secularizado. A causa del rechazo del Trac 90 (en el que Newman hizo una
interpretación de los Treinta y nueve artículos, en una actitud
conciliadora con Roma), Newman decidió vivir retirado en Littlemore (1841). En
1843 presentó su renuncia a Oxford y a la vicaría de Santa María. Sus palabras
fueron por demás elocuentes: Te digo, pues, francamente [...] que no
renuncié a St Mary's -con razón o sin ella- por decepción, por estar indignado
o por impaciencia, sino porque pienso que la Iglesia de Roma es la Iglesia
Católica y la nuestra no forma parte de la Iglesia Católica porque no está en
comunión con Roma. Y porque me di cuenta de que no podía honradamente seguir
siendo maestro en ella[vii].
En 1845 fue recibidoen la Iglesia
Católica y en 1847 fue ordenado sacerdote, previa realización de estudios de
teología en Roma.
Entre 1851-1858 promovió la
Universidad Católica de Irlanda, de la que fue rector desde 1854 hasta su
dimisión en 1858. En función de esta labor elaboró una serie de discursos que
luego fueron publicados bajo el título de Idea de una universidad. De
regreso a Inglaterra, fundó en 1859 el OratorySchool.
El Trinity College le ofreció, en 1877,
el título de miembro honorario, que aceptó con alegría. En 1879 fue nombrado
Cardenal por León XIII, como reconocimiento a su labor religiosa. Los últimos
años los pasó en el Oratorio de Birmingham, donde falleció en 1890.
La obra escrita de Newman fue
abundantísima y se repartió entre sermones, conferencias, artículos para
publicaciones periódicas, ensayos, trabajos de investigación, poesía y novelas.
Por otra parte, también fue fecundo en cuanto a la variedad de temas: teología,
historia, patrística, educación entre otros. Mencionaremos a modo de ejemplo
sólo algunas de ellas: Sermones universitarios (pronunciados en la
Universidad de Oxford entre 1826 y 1843, donde trata fundamentalmente la
relación razón-fe), Sermones parroquiales, Sermones católicos, El
asentimiento religioso, Apología pro vita sua, Idea de una
universidad, Bosquejos históricos, Mi campaña en Irlanda, Calixta,
Perder y ganar, Escritos autobiográficos, Cartas y diarios,
La Iglesia de los Padres, etc.
Como conclusión de estos aspectos
biográficos reseñados podemos decir que la vida y las obras del Cardenal John
Henry Newman pueden dividirse en dos grandes fases si tenemos presente su
conversión al catolicismo en 1845, sin que esto signifique momentos o actitudes
contradictorias, sino un proceso de profundo cambio interior que desemboca en
la conversión religiosa del anglicanismo al catolicismo. Tanto en su período
anglicano como en el católico realizó actividades relacionadas con el quehacer
educativo, a tal punto puede decirse que el tema de la educación es una
constante en su vida: De principio a fin, mi objetivo ha sido la
educación en el sentido amplio de la palabra[viii]
Pueden distinguirse a lo largo de la
vida de Newman cuatro proyectos educativos - algunos de ellos llevados a la
práctica- que están íntimamente relacionados en cuanto al valor de la educación
y la figura del maestro. Cronológicamente son los siguientes:
1. La
tutoría de Oriel College (1826-1832)
2. La
universidad de Irlanda (1851-1858)
3. La
escuela del oratorio -Oratory school- (1859 en adelante)
4. Oxford
y los católicos (1860-1867)
La tutoría de Oriel College.
Newman ocupó este cargo durante varios años y enfatizó la importancia de la
relación maestro-alumno. En distintas ocasiones se refirió al lugar que ocupa
en la relación educativa la influencia personal; puso de manifiesto el valor
moral del testimonio personal en la tarea evangelizadora.
Newman y otros colegas introdujeron
una serie de reformas en la tutoría del Oriel College a inicios del año 1829, porque
la relación normal entre tutor y alumno era distante, rutinaria e ineficaz”. La
propuesta de Newman tiende a intensificar la relación personal ya que hace al
tutor responsable de laformación
completa de sus alumnos. Newman critica la rutina y el formalismo en la
relación tutor-alumno: He vivido bajo un régimen de enseñanza donde los
profesores estaban aislados de los alumnos por una barrera infranqueable. Los
profesores no podían entrar en el espíritu de los estudiantes, y a la inversa.
Cada uno vivía en sí y para sí. Creíase que el tutor cumplía con su deber con
solo revolverse como una ardilla en su jaula, cuando estaba a tal hora fija en
tal departamento, en tal sala, según la prescripción del horario; y que el
estudiante cumplía con el suyo cuando, a la misma hora fija estaba al lado de
su tutor en el mismo cuarto, sala o capilla. Ni profesores, ni estudiantes
soñaban, en manera alguna, con verse fuera de los claustros, de la sala de
estudio, de la capilla y del uniforme académico. He conocido lugares donde la
actitud rígida, el tono enfático, la frialdad y la apatía eran las cualidades
de un profesor y donde éste, o no sabía absolutamente nada o no quería saber
nada o no quería conocer nada de los azares de los jóvenes confiados a su
cuidado.
Un sistema académico sin la
influencia personal de los profesores sobre los estudiantes, es algo que se
parece a un invierno polar; no podrá producir otra cosa que una universidad
fría como el hielo y dura como el acero.[ix]
Estas reformas no satisficieron al
director del Oriel College, quien opinaba que era finalidad de la
institución que todos los alumnos alcanzaran un nivel similar de
formación.
La Universidad Católica de
Irlanda. En 1851 Newman acepta el cargo de rector de esta nueva
universidad, que se inauguró en noviembre de 1854. Una vez aceptada la misión,
Newman elaboró unas conferencias sobre educación superior, dirigidas a los
ambientes cultos de Dublin, que luego fueron publicadas como Naturaleza y
fin de la educación universitaria (1852) y constituyeron la primera parte
de Idea de una Universidad. En estas conferencias reflexionaba sobre el
lugar que tanto la teología como la ciencia profana tienen en la universidad.
Al tiempo que pronunciaba las conferencias, su tarea principal fue la de buscar
los profesores. Cuando se inauguró la universidad, contaba con un claustro de
profesores en su mayoría irlandeses. A la Escuela de Artes (Facultad de
Filosofía y Letras) luego se incorporaron la Facultad de Medicina y Ciencias,
la de Teología y la de Derecho. También fundó una iglesia y una residencia para
estudiantes. Otra de las tareas que acometió Newman, ya abiertos los cursos,
fue la fundación de la University Gazette, con la finalidad de
establecer un medio de comunicación por un lado entre las autoridades y los
alumnos y, por otro, entre la universidad y el pueblo irlandés para que
conocieran el nuevo centro de estudios.
Si bien la Universidad Católica de
Dublin ya estaba en funcionamiento, no respondía totalmente a las expectativas
de Newman. Una serie de problemas lo llevaron a la dimisión del cargo de rector
en noviembre de 1858, aunque siguió trabajando por la Universidad hasta 1882,
año en que ésta se asoció a la Universidad Regia de Irlanda. Una de las
dificultades que tuvo la Universidad Católica de Irlanda para su subsistencia
fue la imposibilidad de otorgar títulos ya que no contaba con el reconocimiento
oficial.
La escuela del oratorio. La
decisión de Newman de ser oratoriano y establecer un Oratorio en Inglaterra
contó con la aprobación de Pío IX. Se les permitía dirigir colegios que
prepararan a los alumnos católicos para la universidad. La idea de establecer
colegios para católicos no era nueva, ya que existían instituciones mixtas
donde laicos y aspirantes al sacerdocio estudiaban juntos. La novedad que
introdujo Newman con respecto a éstos fue la de establecer un colegio sólo para
laicos. La intención de Newman al fundar este tipo de institución educativa era
la de proporcionar a los jóvenes católicos una sólida formación profana -al
estilo de Eton y de otras prestigiosas public school- fundamentada en
una coherente visión cristiana de la vida. La Escuela del Oratorio (Oratory
School) se concretó en 1859 en Birmingham. Hacia 1862 ya era una
institución consolidada, lo que le permitió cumplir su objetivo de posibilitar
el estudio universitario a los jóvenes ingleses católicos.
Oxford y los católicos. A
partir de 1854, cualquier persona, independientemente de su fe religiosa, podía
matricularse en Oxford. Si bien en un principio Newman no creyó oportuna su
participación en la creación de un college católico en Oxford, luego
llegó a la conclusión de que la asistencia de católicos a Oxford sería casi
inevitable y por lo tanto, era necesario prepararse para asistirlos
espiritualmente. Este proyecto, al que Newman dedicó varios años, no llegó a
plasmarse en la práctica porque, por un lado, no contó con el apoyo del
arzobispo Mannig (se oponía a la educación interconfesional)y, por otro, la Congregación de Propaganda
dirigió a los obispos ingleses un documento por el cual consideraba inviable
que un joven católico asistiera a Oxford o Cambridge. A partir de 1895 se
levantó esta prohibición de hecho
En este proyecto Oxford es
interesante destacar la visión optimista de Newmanopuesta a muchos de los eclesiásticos de la época: Digo que
Oxford es un lugar muy peligroso para la fe y la moral -lo concedo-, pero es
que digo también que todos los lugares son peligrosos; el mundo es peligroso
[...] Pienso que no podemos tener a la gente joven encerrada en cajas de
cristal.[x]
Idea de una Universidad
puede considerarse un tratado sobre pedagogía universitaria, donde
enfáticamente se defiende una cultura humanista cristiana. Basándose en modelo
de Oxford, Newman pretendía realizar una universidad donde la educación
estuviera centrada en la ciencia, pero en conexión con la teología. Centraremos
nuestra atención en la primera parte de Idea de una Universidad,
titulada Discursos sobre el fin y la naturaleza de la educación
universitaria. La obra está formada por nueve conferencias, cuyos títulos
son: 1. “Introducción”, 2. “La teología como rama del saber”, 3. “Influencia de
la teología en las demás ramas del saber”, 4. “Influencia de las otras ramas
del saber en la teología”, 5. “El saber como fin en sí mismo”, 6. “El saber
considerado en relación con la cultura”, 7. “El saber considerado en relación
con la preparación técnica”, 8. “El saber considerado en relación con la
religión” y 9. “Deberes de la Iglesia hacia el saber”.
Newman desarrollará en estas
conferencias dos temas fundamentales que hacen a la naturaleza de la
universidad:
1.
La teología es una ciencia y como tal debe formar parte de los contenidos
intelectuales universitarios (conferencias2 3 y 4).
2.
Una universidad no puede suprimir las humanidades o lo que Newman denomina
conocimiento liberal(conferencias5, 6, 7, 8 y 9).
Con respecto a los dos temas, la
postura de Newman es una clara respuesta a los planteamientos de la época. El asunto
de las tres primeras conferencias está en estrecha relación con la propuesta de
una educación secularizada, que se basa en aquella posición que se define como
liberalismo religioso, para la cual la religión es sólo un sentimiento ypor lo tanto no es objeto de ciencia. En
cuanto a las cinco conferencias siguientes, el planteo al que respondees doble. Por un lado, está en relación a la
corriente de pensamiento (utilitarismo, positivismo) que niega valor a todo
contenido educativo que no sea útil o basado en las ciencias positivas; por
otro, responde a una posición “cerrada” dentro de Iglesia católica que ve muy
peligrosa la inclusión de la literatura y las ciencias modernas en la educación
de los católicos, por considerarlas altamente perniciosas.
Como subtemas que surgen en la obra
podemos mencionar: la relación entre razón y fe, la importancia de la
influencia personal, la falsa educación basada en una excesiva información
carente de unidad, los defectos de una desmedida especialización. Los
siguientes textos serán leídos y comentados con los alumnos en relación a los
temas: educación humanística y utilidad,conocimiento y virtud y la acumulación de información y sus problemas:
Se me pregunta cuál es el fin de
la educación universitaria y del saber liberal o filosófico que pienso debe
impartir. [...] El saber es capaz de ser su propio fin. La mente humana está
hecha de tal modo que cualquier clase de saber, si es auténtico, constituye su
propio premio. [...] No niego en absoluto que determinados bienes nos vengan y
desemboquen en otros, más allá y por encima del saber en sí mismo. Pero
independientemente de este hecho, estamos satisfaciendo una necesidad directa
de nuestra naturaleza simplemente al adquirirlo. Y mientras nuestra naturaleza,
diversamente a la de la creación inferior, no alcanza su perfección de
inmediato, sino que depende para ello de numerosos instrumentos y ayudas
externos, el saber, como una de las ayudas más importantes, resulta valiosos
por lo que su simple presencia en nosotros, al modo de un hábito, aunque no se
emplee para otra cosa ni sirva a un fin directo.
El saber es una cosa, y la virtud
es otra. El buen sentido no es la conciencia, los buenos nodos no son la
humildad, ni la amplitud y acierto de las ideas equivalen ala fe. La filosofía, por ilustrada y profunda
que sea, no proporciona dominio sobre las pasiones, ni motivos influyentes, ni
principios vivificadores. La educación liberal no hace al cristiano ni al
católico, sino al caballero. Es bueno ser un caballero, como es bueno también
poseer un intelecto cultivado, un gusto exquisito, una mente sencilla,
equilibrada y desapasionada, y un comportamiento noble y cortés en los asuntos
de la vida. Son, todas ellas, cualidades de un saber hondo, son el fin de una
universidad. Las defiendo y continuaré explicándolas e insistiendo en ellas.
Pero repito, no constituyen garantía de santidad ni de recta conciencia, y
pueden asociarse a gente mundana, libertina y sin corazón, que, envuelta en
esas cualidades, puede resultar agradable y atractiva.
La extensión intelectual de que
hablamos no consiste meramente en la recepción pasiva, dentro de la mente, de
un cúmulo de ideas hasta el momento desconocidas, sino en la acción eficaz y
simultánea de la mente hacia esas nuevas ideas y sobre ellas. Se trata de
acción de un poder formativo que produce orden y da sentido a la materia de
nuestras adquisiciones intelectuales. Es hacer subjetivamente nuestros los
objetos de nuestro conocimiento, o, para decirlo más familiarmente, es como la
asimilación de lo que recibimos en la sustancia de nuestra previa situación
mental, de modo que sin este proceso no se sigue ampliación intelectual alguna.
No hay expansión de la mente, a
menos que se comparen unas ideas con otras a medida que llegan, y se las ordene
en un sistema. Sentimos que nuestras mentes crecen y se expanden no sólo cuando
aprendemos sino cuando referimos lo aprendido a lo que ya sabíamos. La
iluminación e ilustración de la mente no estriba en simples adiciones de
nuestros conocimientos, sino en el movimiento e impulso hacia delante, a partir
de ese centro mental en torno al que gravita lo que sabemos y lo que vamos
aprendiendo.
La equivocación estriba en haber
distraído y debilitado la mente con una absurda profusión de temas; en haber
supuesto que un barniz de doce ramas de estudio no significa superficialidad
-como realmente es-, sino expansión del intelecto, que o es en absoluto;en haber considerado progreso, y no
disipación de la mente, la familiaridad con los nombres científicos de cosas y
personas, la posesión de decimales, la asistencia a brillantes conferencias, la
pertenencia a instituciones científicas, y la visualización de experimentos y
objetos de museo. Todo debe ser entonces aprendido de una vez, no una cosa
primero y luego otra, no una cosa bien sino muchas mal. El aprender se hace así
sin esfuerzo ni atención; se hace sin fundamento, ni avance ni fin. No hay en
el proceso nada de individual. Aquí radica la maravilla de nuestro tiempo. Lo
que hace la máquina de vapor con la materia, lo hace la imprenta con la mente.
Actúa mecánicamente, y la gente se mostrará pasiva, ilustrada casi
inconscientemente, ante la simple multiplicación y difusión de volúmenes
impresos.
[...] Un profundo conocimiento de
una ciencia y una superficial familiaridad con muchas no son lo mismo.La información ligera sobre cien asuntos o
la memoria para el detalle no equivalen a una visión filosófica y
comprehensiva.
Conclusión: Newman se dedica a la
actividad educativa de formas variadas: a) la predicación, b) la docencia
universitaria, c) la fundación de instituciones escolares y d) la prensa
periódica. Por todas estas vías intentó formar al cristiano culto para su
desempeño en una sociedad secularizada.
Bowen, J.
Historia de la educación occidental. Vol. III. Barcelona: Herder, 1985.
Château,
J. Los grandes pedagogos. México: Fondo de Cultura Económica, 1974.
Ferrater
Mora, J. Diccionario de filosofía. Ver “Roamnticismo”, “Positivismo”.
Stramiello,
C. I. La educación superior según J. H. Newman. Buenos Aires: Educa, 2001.
Id. Tres
momentos, tres educadores: la educación popular. Buenos Aires: Educa, 2001.
NOTAS
[i] Los textos de Mis
investigaciones ... están citados en Château, J. Los grandes pedagogos.
México: Fondo de Cultura Económica, 1974, p. 209.
[ii] Spencer, H. La educación
intelectual, moral y física. (frag. Cap. 1: ¿Qué conocimientos son más
útiles?)
[iii]Durkheim, E. La educación
moral. Buenos Aires: Losada, 1997. Los textos citados pertenecen a esta
edición.
[iv] Síntesis de Stramiello, C. I. Tres
momentos, tres educadores: la educación popular. Buenos Aires: Educa, 2001.
[v] Síntesis de Stramiello, C. I. La
educación superior según J. H. Newman. Buenos Aires: Educa, 2001.
[vi]En sus escritos
autobiográficos, según anotación del 20/11/1823, nos dice: “Me encuentro en estos
momentos demasiado ocupado. Hoy, por ejemplo, de 630 a 8 he
preparado el tema del Dr. Lloyd [su maestro de teología], y desayunado al mismo
tiempo; de 8 a 845 he estado en la capilla; de 845 a 1045
he dado mis lecciones; de 1045 a 1215 he asistido a las
clases del Dr. Lloyd; de 1215 a 215 he atendido a mis alumnos particulares. Luego he
tenido que redactar una carta para D en relación con su entrada en Corpus
Christi. De 3 a 4 paseado con P para ayudarle a preparar sus exámenes; de 430
a 7, cena y capilla; de 7 a 9, clases a alumnos particulares; y aquí me
encuentro ahora, mientras escribo, a las 10 de la noche, cansado y dispuesto,
si Dios quiere, a descansar.” Cit. por Morales Marín, J. Newman (1801-1890).
Madrid: Rialp, 1990, p. 34.
[vii]Newman, J. H. Apologia
pro vita sua. Madrid: Ediciones Encuentro, 1996, p. 219.