ABSTRACT: Curso Historia General de la Educación II,
impartido por la profesora Clara Inés Stramiello de la Facultad de
Filosofía y Letras de la Universidad Católica Argentina durante el
curso 2002-2003 dentro de la asignatura de segundo año: Ciencias de la
Educación. El curso desarrolla y analiza la Historia de la Educación
Moderna y Contemporánea en cinco bloques: LA AURORA DEL
MUNDO MODERNO,
HACIA UNA EDUCACIÓN "MODERNA",
ILUSTRACIÓN Y EDUCACIÓN EN UNA ÉPOCA DE REVOLUCIONES,
ORIENTACIONES
EDUCATIVAS EN LA ÉPOCA DE LOS "SISTEMAS NACIONALES" y
LA
EDUCACIÓN EN EL SIGLO XX. El curso se complementa al impartido por la profesora Azucena
Fraboschi y que analiza la
Historia General de la Educación (Antigua
y Moderna) .......................................
DATOS AUTOR
Perfil/Área trabajo
Profesora Filosofía UCA (Buenos Aires) /
Educación grecolatina.
La unidad plantea temáticas relativas a
la educación elemental popular, la cuestión metodológica y la utilidad de los
contenidos educativos. Planteamientos que desde la modernidad serán reiterativos. Nos
ubicamos aproximadamente en el siglo XVII, sin establecer límites rígidos dado
que el propio acontecer histórico no lo permite.
Se abordará la polifacética
obra educativa de San J. B. De La Salle referida a la educación popular.
Comenio y Fenelon serán objeto de estudio en cuanto a los métodos de enseñanza;
el primero en el marco de una propuesta integral de educación popular; el
segundo en el contexto de la educación de selectos, aunque con estrategias
aplicables a cualquier educando. Finalmente J. Locke nos introducirá en la
actual cuestión de la educación útil.
INTRODUCCIÓN
Haremos una breve referencia a los
aspectos histórico-culturales del siglo XVII que guardan estrecha relación con
los temas que se desarrollarán en la unidad.
Entre fines del siglo XVI e inicios del XVII fallecentres monarcas que signaron el siglo XVI:
Felipe II de España (1598), Isabel I de Inglaterra (1603) y Enrique IV de
Francia (1610).También comienzan las
luchas por la preponderancia política entre la casa de Borbón y la Casa deAustria. Francia y España respectivamente.
Una Francia con problemas internospor
las luchas de la monarquía con los protestantes y las pretensiones del
parlamento; una España que se empobrece y despuebla.. Las luchas religiosas
continúan ytoman un tinte más
marcadamente político. Entre ellas tiene importancia para nosotros -por su
relación con Comenio- la Guerra de los Treinta Años (1618-1648), que comenzó
siendo un problema religioso en Bohemia y luego se transformó abiertamente en
un conflicto político entre la casa de Austria y Francia. Culminó con el
triunfo de Francia y la firma del tratado de Westfalia.
El proceso hacia el absolutismo fue
iniciado por Enrique IV y durante el reinado de Luis XIII (1624-1642) se
consolidó a través del hábil político Richelieu; con Luis XIV (1642-1715) se
llegó a la cima del absolutismo y coincidió con la hegemonía de Francia en
Europa. Luis XIV -el rey sol-representa a la nación entera: “Todo lo que se encuentra en la extensión
de nuestros estados, cualquiera sea su naturaleza, nos pertenece por el mismo
título”. El siglo XVII fue deprosperidad para Francia, aunque teñido con algunos yerros políticos: la
intromisión en la política interna de Alemania, Inglaterra y España; el aumento
excesivo de las cargas feudales; la revocación del Edicto de Nantes (promulgado
por Enrique IV de Navarra para la tolerancia religiosa). Tanto La Salle como
Fenelon son franceses y es en Francia donde el primero funda los Hermanos de la
Escuela Cristianas y el segundo se desempeña como preceptor de los nietos de
Luis XIV.
La situación de Inglaterra en este
período es inestable. Se produce a causa de la ríspida relación entre Carlos I
(1625-1649) y el parlamento, una guerra civil que duró cinco años (1642-1647) y
tuvo como consecuencia el juicio y condena a muerte del rey y el subsiguiente
nombramiento de Oliver Cromwell (1599-1658) como Lord Protector en 1649.
GobernóInglaterra de tal modo que la
llevó a ser una potencia marítima. En 1658, a la muerte de Cromwell y en medio
de una crisis interna,se restablece la
casa de Estuardo con Carlos II y Jacobo II hasta que en 1688 se produce una
revolución pacífica que lleva a Guillermo de Orange al trono y establece como
forma de gobierno la monarquía constitucional. Jacobo II huye con sus
seguidores a Francia. La situación descripta presenta relación con dos de
nuestros temas: con J. Locke en primer lugar por su condición de inglés y en
segundo lugar por ser partidario de la casa de Orange; con San Juan Bautista de
La Salle que se hace cargo de la educación de los jóvenes que acompañaban a
Jacobo II.
En lo cultural hubo transformaciones en
el área del pensamiento filosófico y científico con la elaboración dos sistemas
filosóficos: el racionalismo y el empirismo. Tanto científicos como filósofos
(distinción que en esta época no es tan clara) plantearon en la primera mitad
del siglo XVII el problema del método científico para abordar adecuadamente la
investigación de la naturaleza en todas sus manifestaciones. Kepler, Galileo,
Bacon, Descartes, entre otros buscan un método que les permita indagar con
certeza.
Kepler y Galileo con sus investigaciones
astronómicas pusieron en tela de juicio una visión del mundo que no distinguía
la revelación religiosa de los hechos naturales sujetos a investigación
científica. Para Galileo hay dos lenguajes diferentes: el de la revelación y el
de la naturaleza. Ambos proceden de Dios, pero se los interpreta de modo
diferente. Sólo la experiencia permite leer el libro de la naturaleza; para
esto debe purificarse de los elementos subjetivos y reducirse a los objetivos.
Sólo las determinaciones cuantitativas de los cuerpos (caracteres susceptibles
de mensura matemática) son cualidades objetivas. Galileo concluye que el libro
de la naturaleza está escrito en lenguaje matemático.
F. Bacon -iniciador del empirismo-
intenta encontrar un método apropiado que facilite la investigación científica
de lo real. Parte del experimento, o sea de la experiencia y observación de los
fenómenos naturales con un fin determinado, para luego elaborar una síntesis
que a su vez puede iluminar otras hipótesis de investigación o dar un fruto
específico. El planteamiento de Bacon deja de lado el argumento de autoridad e inicia
el camino de la indagación de la naturaleza para su dominio.
Descartes -iniciador del racionalismo-
busca un criterio de orientación que sea teórico y práctico que conduzca a
saber distinguir lo verdadero de lo falso, con vistas a la utilidad y ventajas
que de ello puedan derivarse para el hombre. El método que busca es una guía
para orientar al hombre en el mundo. Comienza por aplicar metódicamente la duda
hasta llegar a un principio indubitable. Al igual que los anteriormente
mencionados revaloriza la experiencia, pero de modo diferente. “Pienso luego
existo” es para Descartes la experiencia primordial y punto de partida
indubitable de toda investigación. Es elocuente como ejemplo de su postura la
crítica efectuada a las disciplinas del colegio jesuita de La Flèche en el que
había estudiado:
Me nutrí en las letras desde mi
infancia, y puesto que me persuadían de que mediante ellas se podía adquirir un
conocimiento claro y seguro de todo lo que es útil para la vida, yo tenía
fuerte deseo de aprenderlas. Mas no bien hube terminado ese curso de estudios,
al final del cual se suele ser recibido en el rango de los doctos, cambié
enteramente de opinión. [...]. Y, no obstante, estaba yo en una de las más
célebres escuelas de Europa, donde pensaba que si en algún lugar de la tierra,
debía ser allí.
[...] Yo no dejaba de apreciar los
ejercicios en que se ocupaban las escuelas. Sabía que las lenguas que se
aprenden en ellas son necesarias para la comprensión de los libros antiguos;
que la gentileza de las fábulas despierta el espíritu; que las acciones
memorables lo elevan y que, leídas con discreción, ayudan a formar el juicio;
que la lectura de libros buenos es como una conversación con las gentes mas
probas de los siglos pasados, y aun una conversación estudiada, en la cual sólo
nos descubren sus mejores pensamientos; que la elocuencia tiene fuerzas y
bellezas incomparables; que la poesía tiene delicadezas y dulzuras muy
seductoras; que las matemáticas tienen invenciones muy sutiles [...]; que los
escritos que tratan de las costumbres tienen diversas enseñanzas y varias exhortaciones
a la virtud que son muy útiles; que la teología enseña a ganar el cielo; que la
filosofía da el medio de hablar con verosimilitud de todas las cosas y de
hacerse admirar de los menos sabios; [...].
Pero creía que había dedicado ya bastante
tiempo a las lenguas, y asimismo a la lectura de los libros antiguos, y a sus
historias y a sus fábulas. Es bueno saber algo de las costumbres de diversos
pueblos, a fin de juzgar de las nuestras más cuerdamente [...]. Pero [...]
cuando se es demasiado curioso de lo que se practica en los siglos pasados, se
suele permanecer harto ignorante de lo que se practica en este.
[...] Yo apreciaba mucho la elocuencia y
estaba enamorado de la poesía; pero pensaba que una y otra eran dones del
espíritu más que frutos del estudio.
[...] Yo respetaba nuestra teología y
pretendía ganar el cielo como cualquier otro; pero habiéndome enterado como
cosa muy segura de que el camino no está menos abiertoa los más ignorantes que a los más doctos, y
que las verdades que conducen a él, están por encima de nuestra inteligencia,
yo no me habría atrevido a someterlas a la endeblez de mis razonamientos [..].
No diré de la filosofía sino que, viendo
que fue cultivada por los más excelentes espíritus que vivieron desde hace
siglos y que, no obstante, no se encuentra todavía cosa alguna que no se
discuta[...].
Por esto es por lo que, no bien la edad
me permitió salir de la sumisión de mis preceptores, abandoné por completo el
estudio de las letras. [...] empleé el resto de mi juventud en viajar, en ver
cortes y ejércitos, en frecuentar personas de diversos humores y condiciones,
en recoger diversas experiencias [...] y en todas las ocasiones hacer sobre las
cosas que se presentaban una reflexión tal que de ellas pudiera sacar algún provecho.
Pues me parecía que en los razonamientos que cada cual hace sobre los asuntos
que le importan [...] podía encontrar yo mucha más verdad que en los que hace
un hombre de letras en su gabinete sobre las especulaciones que no producen
efecto alguno [...].[i]
Los tres pensadores influyen en el
cuestionamiento educativo del siglo XVII. Ya sea de forma directa en Locke o
Comenio como en la búsqueda de nuevos métodos educativos que ponen en contacto
al educando con los hechos de la experiencia o en la reorganización de los
contenidos del saber general humano con el fin de renovar la sociedad.
Nuevas instituciones de saber aparecen y
se difunden en el siglo XVII: las academias y sociedades científicas, cuyos
antecedentes están en instituciones similares en el período renacentista
(Academia platónica, Academia romana). Estas instituciones ofrecían una
formación superior alternativa con respecto a las universidades, pero por
carecer de los permisos legales no ofrecían cursos ni otorgaban títulos. Aun
así esta reunión de estudiosos e investigadores, promotores del progreso del
saber, tuvo cada vez más relevancia en relación con el desarrollo de la
ciencia.
I.
LA EDUCACIÓN ELEMENTAL POPULAR. SAN JUAN BAUTISTA DE LA SALLE (1651-1719)[ii]
Ya hemos visto en la unidad anterior el
interés de los humanistas, manifestado en sus tratados, por la educación
infantil, la insistencia de Lutero en abrir escuelas elementales para la
difusión de la “nueva fe”, organización de los estudios de la Compañía de Jesús
y la escuela elemental con los escolapios. Veremos ahora la obra desarrollada
en Francia por La Salle que se centra en la educación popular, aunque está
atenta a dar respuestas diferentes a situaciones diferentes. Consideramos que
lo importante de esta experiencia histórica es justamente mostrar que no
debemos someternos a un modelo educativo si éste no se condice con la realidad.
Antecedente de la labor de La Salle es la
llevada a cabo por Carlos Démia (1637-1689) en Lyon donde se desempeña como
Director General de las Escuelas de esta diócesis y se preocupa por abrir y
organizar escuelas para los pobres en las que se ofrece educación elemental y
religiosa junto con una preparación para el trabajo. También se interesó por la
formación de maestros y la educación de las niñas. Las Ursulinas, que surgieron
en el siglo XVI en Italia y se propagaron por Europa en el XVII, se ocuparon de
la educación elemental popular femenina.
San Juan Bautista de La Salle
nació en la ciudad de Reims de 1651. Su vocación docente estuvo presente desde
muy joven y se entrelazó con su actividad sacerdotal. Podríamos señalar como
comienzo puntual de su labor pedagógica el año de 1679 cuando secundó la
iniciativa de Adrián Nyel para la fundación de dos escuelas de caridad que
fueron el punto de partida de su congregación: los Hermanos de las Escuelas
Cristianas. Otro hito importante en cuanto a su labor pedagógica está en el
desprendimiento total de su fortuna, en 1684. El resto de su vida lo dedicó a
la educación de los niños preferentemente pobres y esta dedicación se manifestó
tanto en la fundación de distintas instituciones escolares como en la tarea
fundamental de la formación de maestros, para lo cual funda un Seminario para
maestros.
Los escritos de La Salle exponen su
pensamiento en cuanto a la vida religiosa y las actividades educacionales de
los Hermanos de las Escuelas Cristianas. A ello debemos añadir el epistolario.
Entre las obras escolares mencionamos: Ejercicios de piedad para las
escuelas cristianas (1697), Instrucciones y oraciones para la Santa
Misa, la Comunión y la Confesión (1698), Deberes del cristiano (1703), Reglas
de urbanidad y cortesía cristiana (1703), la Colección de cánticos
espirituales (1705) en la que se utilizaban aires de cantos populares
conocidos por todos, que se cantaban antes de la lección diaria de catecismo y
resumían en su texto verdades de fe y devociones. La más importante de todas
las obras escolares es la Guía de las escuelas cristianas
redactada alrededor de 1702, pero que se publicó recién en 1720. La misma,
según enuncia el prefacio, “no fue redactada en forma de reglamento sino
después de un gran número de intercambios con los Hermanos de este Instituto,
los más antiguos y los más capaces de hacer bien la escuela; y después de una
experiencia de varios años no se ha consignado nada que no haya sido
debidamente concertado y bien experimentado y de lo cual no se hayan sopesado
las ventajas e inconvenientes y previsto, lo más posible, las buenas y malas
consecuencias”.
a)
La polifacética obra pedagógica de La Salle
Las instituciones educativas fundadas por
De La Salle fueron:
1.
Los Hermanos de la Escuelas
Cristianas.
2.Seminario de maestros rurales o
escuela de magisterio, en Reims, París y St-Denis.
3.
Escuelas elementales o
primarias, con programas adaptados a los intereses de los educandos según
fueran: hijos de artesanos, agricultores o marinos.
4.
Escuelas dominicales para
obreros.
5.
Internado para jóvenes
pudientes, en París y San Yon.
6.
Un reformatorio de chicos.
7.
Un centro de reclusión para
mayores.
Cada
una de ellas surge como respuesta a determinadas circunstancias, por ello es
destacable la adaptabilidad de De La Salle a las situaciones planteadas.
Destacaremos brevemente las características de dichas instituciones.
1.Hermanos de la Escuelas
Cristianas. Como anteriormente mencionamos esta obra pedagógica comienza en
1679 con la fundación dos escuelas de caridad. La actividad, en relación con
los maestros, llevada en esta escuelas, conduce a De La Salle a la fundación de
los Hermanos de las Escuelas Cristianas.
Hacia 1680, De La Salle alquila próxima a
su casa una vivienda para albergar maestros de escuela de caridad. De hecho se
convierte en patrocinador de ellos, atendiéndolos desde su casa. Se entabla una
relación más estrecha con los maestros, que eran de categoría social y cultural
muy inferior a la propia, y para que no descuidaran su trabajo se imponeun sencillo reglamento en el que se
indicaban horarios, actividades y hasta el menú. Cuando se vence el alquiler de
la casa, De La Salle los lleva a su propia casa y nace de este modo una
comunidad. Hacia 1682, De La Salle dirige un grupo de doce o trece maestros,
que atienden durante el día cinco escuelas enteramente gratuitas, con horarios
y actividades unificadas y, también, con cierta semejanza en el vestir:
conforman de hecho una comunidad de maestros cristianos. En 1684 adoptan el
nombre de Hermanos de las Escuelas Cristianas, con un estilo de vida organizado
en común y la adopción de un hábito distintivo. En 1717, se reunió la Asamblea
General que condujo a una regla definitiva. En 1725, la Santa Sede concedió la
aprobación papal a la regla.
2.Seminario para maestros.
El tema de la formación de los maestros es fundamental paraLa Salle. No sólo de aquellos que forman
parte de la Comunidad sino también de quienes no tienen intención de hacerlo.
Con el apoyo del duque de Mazarino fundó en 1685 el Seminario para Maestros o
Escuela Normal en Reims. De este modo varios jóvenes laicos, uno por parroquia,
aprenderán a ser excelentes maestros cristianos. En pocos años ya alojaba a
veinticinco alumnos-maestros. Años más tarde (ca. 1699) funda en París un
segundo seminario para formar maestros de aldeas y pueblos. El tercer acto
fundacional de una escuela de magisterio se realiza en 1709 en St-Denis.
Con respecto a la enseñanza brindada por
el seminario para maestros nos diceLa
Salle en su Plan para seminarios
donde serán formados maestros rurales (1707) que:
En
tales seminarios sería necesario: 1º, formar a los internos en la piedad
adecuada al estado y empleo al que serían destinados; 2º, enseñarles las
ceremonias que les corresponden en la santa Misa, los santos Oficios y la
administración de los sacramentos; 3º, el canto llano; 4º, el catecismo y la
manera de enseñarlo; 5º, a leer a la perfección y a escribir; 6º, a dirigir la
clase con acierto.[iii]
También
en la Guía de las escuelas, se dedica la tercera parte a la formación de
los maestros noveles, que “se resume en dos puntos: 1) en quitar a esos
maestros lo que tienen y no deben tener y 2) en darles lo que no poseen y es
muy necesario que posean”.
3. Las escuelas
elementales abiertas por De La Salle fueron muchas y en distintas
localidades. Lo destacable de ellas es la adaptación de los programas de estudios
a las peculiaridades de cada región. Hay contenidos que son comunes a todas y
otros que son específicos según la localidad. A la mayoría de estas escuelas
asistían hijos de agricultoresy
artesanos, en otras, hijos de marinos. Son gratuitas y en ella se da
preferencia al aprendizaje del francés sobre el latín, ya que “los niñosque concurren a las escuelas cristianas
están poco tiempo en ellas y hay que aprovecharlo con avaricia. El latín es más
difícil de leer, no suenan sus palabras, es inútil para casi todos; las
ventajas contrarias las tiene a comenzar a leer el francés y, sólo si hay
tiempo, se aprenderá luego a leer latín”.[iv]
Si bien la Guía de las escuelas
recién fue publicada en 1720, ella es el resultado de la experiencia recogida
en muchos años de actividad escolar. Ya dijimos anteriormente que al formarse
la comunidad de Hermanos de las Escuelas Cristianas habían unificado horarios y
actividades. Pues bien las actividades incluyen las tareas docentes organizadas
y pautadas: orden en los horarios con el tiempo adecuado para la oración, el
catecismo, lamisa, el recreo, el
trabajo manual y el aprendizaje de los contenidos básicos.
A modo de conclusión con respecto a las
escuelas elementales podemos decir que dan una cierta formación profesional que
posibilita la promoción de la clase popular. Los niños que en tres años reciben
esta formación elemental luego pueden colocarse como aprendices en algún oficio
o trabajar como peones en la industria u obtener otro empleo con sus
conocimientos de lectura y escritura.
4.La escuela dominicalo academia surge alrededor del 1700 en
París. Allí jóvenesaprendices entre
quince y dieciocho años (en número hasta 200) aprenden lectura, escritura,
cálculo y religión durante tres horas por la tarde. El grupo de alumnos estaba
dividido en dos grandes sectores: aquellos que tenían que aprender a leer, y
los que tenían algún conocimiento elemental y querían aprender aritmética,
contabilidad o dibujo. Ambos sectores recibían la clase de religión conjuntamente.
Al frente de esta escuela prefería La Salle que hubiera maestros calificados en
dibujo, geometría y matemáticas.
5. El internado para nobles
surge alrededor de 1698. El motivo: Jacobo II, el rey inglés destronado, vive
en Francia rodeado de fieles nobles irlandeses; sus hijos, unos cincuenta
muchachos, requieren: iniciación al idioma francés yentrenamiento para posibles puestos en la administración. Tanto
Jacobo II como Luis XIV por intermediación de la autoridad eclesiástica
solicitan a De La Salle que los aloje y les dé enseñanza. En poco más de un año
los jóvenes estuvieron en condiciones de asumir diversos empleos.
En San Yon alrededor de 1705 crea un
internado o pensionado para jóvenes. En esa localidad había fundado De
La Salle un noviciado para preparar a los jóvenes que querían ingresar a la
comunidad por él fundada. La insistencia de los parroquianos para que admitiera
alumnos externos (son aquellos que no tienen intención de pertenecer a la
comunidad) llevó a De La Salle a fundar este pensionado. Allí los jóvenes
aprendían un amplio plan de estudios que incluía francés, historia natural,
geografía, retórica, teneduría de libros, agrimensura, geometría, canto, música
instrumental, esgrima, cortesía y catecismo. En este pensionado también la
enseñanza es gratuita pero los padres se ocupan de solventar los gastos de
manutención de sus hijos.
6. En 1706 abre un reformatorio
para niños indisciplinados y difíciles. Esta obra fue realmente original en su
momento. El reformatorio no es una institución independiente sino que
funcionaen el pensionado anteriormente
comentado. De La Salle “tácticamente no los separó de los internos libres:
mismo régimen de vida sólo que más vigilados. Tenían los mismos horarios y
cursos, comían juntos y con todos los Hermanos”. La finalidad de este modo de
proceder era que los alumnos “libres” con su comportamiento sirvieran de
acicate a los “libertinos e indómitos”.
7. Alrededor de 1715 realiza De La
Salle otra fundación original en San Yon, ya que el internado y el reformatorio
estaban dando sus frutos. Organiza un centro de reclusión para jóvenes
delincuentes sentenciados judicialmente. Tiene bien en claro que loshermanos son educadores y no carceleros. En
este caso propone: cuartos individuales, cultivo de flores o cuidado de
pájaros, clases de lectura; los más dóciles podían recibir clases de francés,
matemáticas, geometría. Disponían de una biblioteca, talleres de carpintería,
escultura y cerrajería, y terrenos para la agricultura.
b)
La Guía de las escuelas cristianas
LaGuía de las escuelas cristianas[v] es un
curso de organización escolar y metodología, cuyopropósito, según se señala en el prefacio,
es doble:
1)
establecer uniformidad en las escuelas para evitar que los alumnos
experimenten algún retraso por el cambio de maestro, o por el paso de una
clase a otra, o por razones de mudanzas;
2)
que el maestro tenga una guía de trabajo, y directivas concretas de
conducta y metodología.
La obra está dividida en tres partes
principales:
1)
Ejercicios que se practican en la escuela y el modo de practicarlos: la guía
detalla el modo de hacer los ejercicios y da indicaciones precisas al
maestro sobre su modo de proceder tanto en la enseñanza cuanto en la correccción;
otorga gran importancia al interrogatorio para despertar el interés y
mantener la atención; favorece el uso del sistema mutuo en el que los
alumnos más adelantados ayudaban al maestro repitiendo las lecciones y
realizando las correcciones; indica el uso de elementos didácticos:
modelos de silabarios, cuadros de números, cifras romanas, signos de
puntuación, esquemas de suma, resta, multiplicación y división, con sus
respectivas pruebas.
2)
Medios para establecer y mantener el orden en la escuela: la guía atiende a la
disciplina indicando los medios particulares para obtener el orden y el
trabajo. La disciplina es preventiva antes que represiva. Son nueve las
cosas principales que pueden contribuir a establecer y mantener el orden en las
escuelas: 1, la vigilancia del maestro; 2, los signos; 3, los catálogos [o
registros]; 4, la asiduidad de los escolares y su exactitud en venir a la hora;
5, la regulación de los días de asueto; 6, las recompensas; 7, los castigos; 8,
el establecer varios oficiales y la fidelidad de estos en cumplir su cometido;
9, la estructura, calidad y uniformidad de las clases y de los muebles
convenientes. (P. II, introducción)
De todos estos medios nos detendremos en
el tercero: los catálogos o registros son de varias clases. Entre ellos los de
matriculación a la escuela, los de cambio de nivel, los de los grados dentro de
los niveles, etc. Nos interesa destacar el de las buenas y malas cualidades del
educando que constituye una ficha personal y pormenorizada de cada chico que
el Hermano redactaba al final del curso (familia, carácter, niveles recorridos
durante el año, etc.). Se puede hablar de una educación diferenciadora,
ya que propone el conocimiento de cada alumno mediante una ficha personal, con
el registro de sus cualidades individuales y su evolución y logros, como así
también sus dificultades, según la observación realizada a lo largo del año
(supone entre otras cosas, la corrección cuidadosa de los trabajos escolares y
la mirada atenta del maestro):
Al
final del año escolar, en el último mes de clases antes de vacaciones, cada uno
de los maestros confeccionará un catálogo de sus alumnos, en el que anotarán
las buenas y malas cualidades que hayan observado en ellos a lo largo del año
[...]
Cada
maestro al fin del año escolar, entregará al Director el catálogo citado, una
vez compuesto, y el Director lo dará el primer día de clase después de las
vacaciones al maestro que dirigirá esa clase, si es diferente del [maestro] del
año anterior; el cual utilizará el catálogo durante los tres primeros meses
para aprender a conocer a los escolares y ver de qué modo deberá conducirse con
respecto a ellos [...].
Ejemplo:
Catálogo de los alumnos de la clase cuarta de la calle S. Plácido en el año
1706, donde figuran sus buenas y malas cualidades.
Francisco
de Terieux, de ocho años y medio, viene a la escuela por segundo año
consecutivo; está en el orden 3º de escritura desde el pasado 1º de julio. Es
de espíritu inquieto, poco piadoso y nada recatado en la iglesia y las
oraciones, a no ser que se esté encima; pero se debe a ligereza. Su defecto
particular es la falta de modestia. Tiene bastante buena voluntad; hay que
ganarlo e incitarlo a aplicarse; los castigos le sirven de poco, porque es
ligero; ha faltado rara vez a la escuela, en alguna ocasión sin permiso, por
haberse encontrado con compañeros traviesos y por su ligereza; ha faltado mucho
en venir con puntualidad, se aplica a medias, con frecuencia mira y descansa, a
menos de velar sobre él. Aprende con facilidad; dos veces ha perdido el cambio
del segundo al tercer orden de lectura por falta de aplicación; sabe bien las
oraciones, es sumiso cuando se le reprende y si se tiene autoridad, pero si no,
es reacio. Con todo, no es de carácter difícil; hay que ganarlo y entonces hace
lo que uno le pide. Sus padres le quieren, y no les gusta que se le castigue.
No ha tenido ningún oficio, porque no es muy capaz de ellos. Es despierto, y
cumpliría bien su deber si no fuera que viene tarde tan a menudo.(P. II, cap. III)
3)
Deberes del inspector de escuelas y regla del formador de maestros noveles:
aborda el tema de la función de los inspectores de escuelas: tareas de
vigilancia, recepción y clasificación de los escolares, evaluación o cambios de
nivel de los alumnos. También atiende la formación de los nuevos maestros: las
virtudes y cualidades del buen maestro, formado en una cultura enciclopédica y
en la práctica de la enseñanza; se da importancia a la conducta del maestro
hasta en sus menores detalles. Los planes de estudio, métodos, libros,
calendarios, horarios, material, edificio escolar, etc. tienen un valor siempre
inferior al de un buen maestro porque un verdadero maestro suple todas las
deficiencias de aquellos elementos educativos, pero no hay elementos ni medios
que puedan suplir al maestro verdadero. Son cualidades destacables en el
maestro: seriedad, silencio, humildad, prudencia,sabiduría, paciencia, discreción, mansedumbre, celo, vigilancia,
piedad ygenerosidad.
Conclusión: variadas instituciones
acordes a los educandos, con una base común: lectura, escritura, cálculo y
religión; se da mucha importancia al seguimiento de los alumnos y a la
formación de maestros laicos.
a)
Juan Amos Comenio (1592-1670) y su ideal pansófico
El desarrollo de las ciencias y la
búsqueda de métodos de investigación científica plantean nuevos problemas
educativos relacionados con una organización de los estudios, que incluya
contenidos científicos que permitan insertar a los jóvenes en un mundo rico y
complejo, y con la necesidad de modificar losmétodos de enseñanza para aprender mejor y más rápido lo que ya se
enseñaba y lo nuevo.
Comenio -representante de la pedagogía de
inspiración protestante- elaboró un sistema pedagógico que se difundió
rápidamente por la Europa protestante. Preocupado por la educación elemental
propuso un método universal para la enseñanza rápida y natural de las lenguas,
artes y ciencias.
Juan Amos Comenio nació en Moravia
en 1592. Su pertenencia a la Unión de los Hermanos Moravos o Bohemios, surgidos
en 1467, como escisión del movimiento husita, signó su vocación pedagógica.
Esta comunidadpromovía una forma de
vida encuadrada en la sencillez de las comunidades cristianas primitivas, según
la lección del Nuevo Testamento. Para ello estimularon el aprendizaje de las
primeras letras como un acceso a las Sagradas Escrituras y abrieron escuelas
elementales de lectura.
Comenio realizó estudios superiores en
Alemania y vivió cierto tiempo en Holanda. En 1618 el estallido de la Guerra de
los Treinta Años y sus consecuencias hicieron de él un exilado perpetuo por no
abjurar de su fe; se refugió en Polonia, donde se dedicó a la enseñanza y a la
compilación de sus mejores obras pedagógicas. Alcanzó gran fama y fue invitado
a Inglaterra (c. 1641) de donde se trasladó a Suecia, aquí colaboró en la
reforma escolar que siempre quedó en proyecto. Posteriormente fue invitado a
Hungría, fundó y dirigió la Schola Pansophica, basada en sus principios
pedagógicos. De regreso a Polonia al ser perseguida su comunidad se vio obligado
a refugiarse en Holanda. Murió en Amsterdam en 1670.
Dos obras de carácter filosófico escritas
en 1623 son reflejo de la simbiosis existente entre su pensamiento religioso y
pedagógico. Ellas son el Laberinto del mundo, donde cada hombre debe
encontrar sus camino, y Paraíso del corazón al que se llega gracias a la
fe cristiana porque la erudición profana sin guía divina es inútil y
perjudicial.
Su obra fundamental es la Didáctica
Magna, se completó en 1632, pero quedó sin publicar hasta que se realizó la
traducción latina del original checo en 1657. En esta obra expuso sus
principios para la guía de educadores referidos a los siguientes temas: 1)
teoría pedagógica, objeto de la enseñanza, necesidad de las escuelas. 2)
metodología en general, en particular de idiomas y ciencias. 3) formación
cultural, religiosa, moral. 4) proyecto de organización del sistema escolar.
Entre sus obras escolares pueden citarse:
Escuela de la infancia, escrita en 1630, trabajo dirigido especialmente
a las madres sobre la educación doméstica durante los primeros seis años de
vida. La puerta abierta de las lenguas, escrita en 1631, como unaintroducción al estudio del latín destinado
a formar parte de un sistema total de vocabularios, gramáticas y diccionarios.
En esta obra se manifiesta su preocupación por hallar un método rápido y eficaz
para la enseñanza de la lengua: La mayoría de los que se dedican a las
letras envejecen en el estudio de las palabras, empleando diez años y aun más
en el aprendizaje de la lengua latina, llegando hasta consagrarle toda la
existencia con escaso provecho y, desde luego, menor que el trabajo empleado. Y
si el latín consume tantos años, ¿qué tiempo le queda al alumno para enterarse
de tantas y tantas cosas?[vi].
Seleccionó ocho mil palabras latinas más comunes, las combinó en un millar de
oraciones de dificultad creciente en cuanto a su estructura gramatical, luego
siguiendo el principio de que el lenguaje es un medio para expresar hechos,
distribuyó las oraciones en casi un centenar de secciones, que trataban cada
una un tema único y que daban, tomadas en conjunto, una breve reseña
enciclopédica de la totalidad del conocimiento de la época. Su método de
enseñar las lenguas consiste esencialmente en insertar en columnas paralelas,
frases comunes más usadas tanto en la lengua vernácula como en las lenguas que
se quieren enseñar.
El mundo en imágenes, borrador
escrito en 1648 y publicado en 1658, después de la Didáctica Magna, es
según su subtítulo “imágenes y nombres de todas las cosas fundamentales en el
mundo y de las actividades en la vida”. Libro pequeño, de alcance
enciclopédico; el contenido está organizado en torno a las imágenes de los
objetos acompañadas de sus nombres y descripciones verbales. Cada capítulo va
ilustrado con una viñeta (5x9cm.) acompañada de números relacionados con las
palabras y frases cortas del texto. En el prefacio[vii] Comenio
describela obra e indica su finalidad:
Aquí presentamos un novedoso recurso
para las escuelas: Las imágenes y la nomenclatura de todas las cosas fundamentales
del mundo y de las acciones en la vida! Procedo a explicar con brevedad lo que
de bueno se puede esperar de esto, para que así puedan los buenos maestros
recorrer con sus alumnos este librito, con gusto y sin problemas.
El libro es pequeño, como se puede ver.
Sin embargo, es un breviario de todo el mundo y de la lengua toda, lleno de
imágenes, nombres y descripciones de cosas.
1.
Los cuadros o ilustraciones son representaciones de todas las cosas visibles
del mundo (a las que las invisibles en cierta forma se regresan); y esto en el
mismo orden en que quedaron descritas en la Puerta de las lenguas; y con tal
abundancia que casi no queda fuera nada necesario o cardinal.
2.
Las nomenclaturas o encabezados son los títulos de cada cuadro, que expresan en
un solo vocablo el contenido total.
3.
Las descripciones son explicaciones de partes del cuadro [personas, animales,
cosas; o partes de ellas]. Levan su propio nombre o apelativo, que corresponde
en su número al de una porción del cuadro; esta correspondencia de números se
conserva siempre.
Espero que este librito, así
instrumentado, sirva para lo siguiente:
Primero, para atraer con su contenido las
mentes y no conciban la escuela como un martirio sino como algo placentero.
Pues es bien sabido que los niños (normalmente desde sus primeros años) gustan
de las pinturas y deleitan sus ojos contemplándolas. Ya es hazaña el haber
desterrado los fantasmas de los pequeños huertos de la inteligencia.
Segundo, este librito también ayuda a
despertar la atención, fijarla en las cosas y afinarla cada vez más; lo cual
también es importante. Pues es una realidad que los sentidos (los guías más
importantes de la primera edad, en que la mente no se eleva todavía a la
contemplación abstracta de las cosas) van tras los objetos y al no encontrarlos
se vuelven, hastiados, en derredor; pero al tenerlos delante, se reviven, se
alegran y se aferran a ellos, hasta quedar saciados con su vista. Sirve, pues,
esta obrita para acorralar las mentes (las distraídas, sobre todo) y para
irlas preparando para estudios más complejos.
De ahí se origina un tercer beneficio:
que los niños, así atraídos y conducidos con el cuidado requerido, reciban la
enseñanza sobre las cosas elementales de la vida como en un juego y pasatiempo.
En una palabra, esta obra supera en amenidad al Vestíbulo y a la Puerta de las
lenguas, y para eso fue primordialmente concebida.
No
terminan aquí los beneficios, porque la adaptación a las lenguas vernáculas
añade tres ventajas más:
1. Nos proporcionará estratagemas para
apropiarnos de la lectura de las letras con mayor facilidad que en el pasado:
sobre todo valiéndonos del alfabeto simbólico que va al comienzo, en donde cada
letra va relacionada con la voz de un animal, y esa voz es imitada por la
letra. El niño alfabetizando recordará fácilmente una letra o carácter con solo
ver al animal: hasta que, reafirmada su imaginación con la repetición, se baste
para todo sin esfuerzo. Una vez recorrido el ábaco de las sílabas primarias (el
cual no pareció oportuno anexar a esta obra) se puede pasar a la consideración
de las ilustraciones y de las leyendas que las encabezan. Donde, de nuevo, la
misma inspección de lo ahí pintado, y que sugiere el nombre de las cosas, nos
dará la pista para leer el título. Una vez recorrido así el libro entero, y por
solo los títulos de los cuadros, la lectura tendrá que ser aprendida: y todo
ello -nótese bien- sin echar mano de las prolijas silabizaciones en boga,
pesada tortura de las mentes, que con este método desaparecen por completo. Es
un hecho que la lectura repetida de este pequeño libro, a lo largo de las
descripciones más amplias, apoyadas en imágenes de cosas, podrá formar a fondo
el hábito de la lectura.
2. Ayuda este librito, utilizado para
lenguas vernáculas en escuelas vernáculas, para aprender dicha lengua, toda y
a fondo: ya que en las antedichas descripciones de cosas se encuentran las
palabras todas de la lengua y las frases aptamente situadas en su propio lugar.
Puede añadirse al calce una suscinta gramática vernácula, que seccione con
claridad la frase, ya entendida, en sus distintos componentes, mostrando las
variaciones o declinaciones de las diferentes voces y relacionándolas bajo
reglas precisas.
3. De aquí emerge otra conveniencia: que
la misma traducción a lengua vulgar sirve para aprender el latín más rápida y
agradablemente: como se puede ver en la presente edición, el libro ha sido de
tal forma traducido en su totalidad, que por su misma colocación una palabra
corresponde a la de la otra lengua y ello a lo largo de todo el libro, hecho en
dos lenguas como el mismo hombre con dos túnicas. Al final se puede añadir
observaciones y recomendaciones, pero solo donde la índole del latín se aparta
de la lengua vulgar. Si no hay diferencias, no hay lugar para advertencias.
Esta
obra debía servir para enseñar latín y la lengua materna siendo su propósito
que los niños no vean cosa alguna que no puedan nombrar, ni nombren nada que no
sepan mostrar.
El ideal pansófico.
La pansofía es la ciencia total o sabiduría universal, que se basa en la unidad
de todo lo creado, a cual todos deben acceder a través de la educación para
lograr su fin natural y acceder al sobrenatural. La pansofía es la síntesis de
los conocimientos universales llevados metódicamente a sus más esenciales
principios. El ideal pansófico puede expresarse en el lema enseñar todo a
todos. En la Didáctica Magna[viii] expone
Comenio una fundamentación antropológico-religiosa de su ideal pansófico que
remite a una antropología agustiniana. Afirma que el fin último del hombre está
fuera de esta vida en la bienaventuranza eterna. El ser humano nace dos veces:
a la vida natural y a la sobrenatural. Tiene una triple mansión -el
vientrematerno, la tierra y el cielo-
de las cuales la primera es preparatoria de la segunda y ésta de la tercera que
es la cima de la perfección. La vida en la tierra es la preparación para la
vida eterna, es un estado transitorio en el cual el hombre debe prepararse para
lograr su fin último. Esta preparación implica la realización de fines secundarios
que se basan en que el hombre ha sido creado a imagen y semejanza de Dios.
Ellos son la erudición, las buenas costumbres o virtud y la religión o piedad:
El
nombre de erudición comprende el conocimiento de todas las cosas artes y
lenguas; el de buenas costumbres, no solo la externa urbanidad, sino la
ordenada disposición interna y externa de nuestras pasiones; y con el de
religión se entiende aquella interna veneración por la cual el alma del hombre
se enlaza y une al Ser Supremo. [...] Cuanto mayor sea nuestro empeño en esta
vida para alcanzar erudición, virtud y piedad, tanto más nos aproximaremos a la
consecución de nuestro fin último. Estos tres han de ser los objetivos de
nuestra vida; todo lo demás son pompas vanas, inútil carga, torpe engaño.
La
naturaleza puso en nosotros las semillas de erudición, virtud y piedad. El
hombre nace con aptitud para adquirir ciencia porque es imagen de Dios
(omnisciencia). Son innatos en el hombre ciertos gérmenes de virtud porque el
hombre se complace en la armonía y el mismo hombre es armonía por dentro y por
fuera. Naturalmente existe en el hombre la raíz de la religión porque es imagen
de Dios. Ser imagen indica semejanza y uno se complace con su semejante. La
naturaleza nos da las semillas pero no la ciencia, la religión o la virtud.
Estas se adquieren mediante la educación que debe empezar tempranamente ya que
es la época apta para el aprendizaje.
¿Dónde enseñar todo a todos? Es preciso
formar a la juventud de ambos sexos conjuntamente en las escuelas porque es una
institución específicamente destinada a este fin, y porque raramente los padres
tienen condiciones o tiempo para hacerlo:
[...] hay que tender a que en las
escuelas, y después toda la vida gracias a ella: I. Se instruyan los
entendimientos en las artes y las ciencias. II. Se cultiven los idiomas. III.
Se formen las costumbres con suma honestidad. IV. Se adore sinceramente a Dios.
[...] En resumen: puesto que toda la vida
depende de la primera edad y de su educación, se habrá perdido si todos los
espíritus no fueren aquí preparados para todas las cosas de la vida.
La organización escolar
que propone Comenio abarca desde el nacimiento hasta los veinticuatro años,
dividida en cuatro estadios de seis años cada uno.
1)
Escuela materna: de la infancia hasta los seis años; establecida en la
propia casa; la maestra es la madre; sus objetivos son la adquisición del
lenguaje, el desarrollo de los sentidos externos, la adquisición de los
rudimentos de todas las ciencias, el desarrollo de habilidades manuales,y la formación moral mediante el ejemplo. En
un opúsculo titulado Informador de la escuela del regazo maternal,
expone todas las nociones que es necesario que el niño conozca, las ocasiones
que hay que aprovechar y las normas que deben observarse , en palabras y actos,
para que aprendan las primeras nociones.
2)
Escuela elemental o vernácula: de lapuericia hasta los doce años; una en cada pueblo y será pública.
Educación general en: lectura, escritura, cálculo, historia, geografía (local y
nacional), elementos de economía y política (que permitan conocer la
organización de la ciudad y del estado), dibujo, cantoy catecismo. Enseñanza de los principios de
las artes mecánicas y los trabajos manuales en función de la futura elección de
un oficio. Cultiva fundamentalmente los sentidos internos. La jornada escolar
de cuatro horas: dos por la mañana dedicadas al estudio, y dos por la tarde
dedicadas al canto y trabajo manual.
3)
Escuela latina o gimnasio: de la adolescencia hasta los dieciocho años
con los objetivos dedesarrollar la
inteligencia y el juicio y perfeccionar el lenguaje. Cada año hay una materia
fundamental que funciona como centro de interés y es acompañada por su historia
correspondiente: gramática, ciencias físicas y naturales, matemáticas, ética,
dialéctica, retórica, con sus respectivas historia sagrada, historia de las
ciencias, historia de las invenciones, historia de la moral, historia de la
religión e historia política. Estas seis clases abarcan: gramática de la lengua
materna, del latín, del griego, del hebreo, dialéctica, retórica, aritmética,
geometría, dibujo, teoría musical, canto y música instrumental, astronomía,
física, geología, zoología, botánica, mineralogía , anatomía, geografía
general. Cuatro horas de clase: dos por la mañana dedicadas a la disciplina
fundamental; la primera de la tarde reservada a la historia correspondiente
y la segunda a las demás materias.
4)
Escuela superior o academia: de la juventud, hasta los veinticuatro años
para completar del mejor modo la educación del individuo fortalecimiento de la
voluntad. Prevé un servicio de selección y orientación que funcionará en los
últimos meses de la escuela media. Sólo serán admitidos aquellos jóvenes que
demuestren talentoy dedicación. Los
alumnos se consagrarán con todas sus energías a la ciencia que hayan escogido;
el estado procurará ayuda material a los estudiantes pobres; los exámenes serán
públicos;durante o después de los
estudios, el estudiante viajará por el extranjero para enriquecer su conocimiento
del mundo.
Principios metodológicos. Enseñar
todo a todos con facilidad, con solidez, con rapidez. La educación no consiste
en llenar el espíritu del discípulo de opiniones recibidas sino en desarrollar
su inteligencia y su juicio; el alumno debe aprender a conocer y examinar las
cosas en sí mismas. Del principio que el arte educativo debe imitar a la
naturaleza deriva una serie de requisitos generales para aprender y enseñar que
son el resultado de la observación de cómo procede la naturaleza:
1)
tiempo favorable:
a.
la formación del hombre debe empezar en la niñez
b.
las horas de la mañana son las más adecuadas para el estudio
c.
no se ha de proponer ningún contenido que no se esté en condiciones de recibir;
respetar las edades.
2)
preparación de la materia
a.
preparación de libros y elementos didácticos
b.
formar el entendimiento antes que la lengua
c.
que ninguna lengua se aprenda por la gramática, sino mediante el uso de autores
adecuados
d.
que las enseñanzas reales vengan antes que las orgánicas
e.
que los ejemplos precedan a las reglas
3)adecuación para recibir la forma
a.
tener perseverancia para logar los objetivos
b.
preparar el espíritu de los discípulos
4)
claridad
a.
que los discípulos se ocupen en cada momento de una sola cosa
5)
adentro-afuera
a.
formar primero el entendimiento de las cosas, luego la memoria y por último la
lengua y las manos
6)
general a lo particular
a.
la enseñanza de cualquier ciencia debe estar precedida de un general diseño de
toda la cultura, pues no hay nadie que pueda ser instruido de tal manera que
resulte perfecto en cualquier ciencia particular sin relación con las demás.
7)
la naturaleza no da saltos sino que procede gradualmente
a.
el núcleo de los estudios debe distribuirse cuidadosamente, a fin de que los
primeros abran camino a los posteriores y les den sus luces
b.
escrupulosa división del tiempo para que cada año, mes, día, hora tenga su
particular ocupación
c.
observar estrictamente la extensión del tiempo y del trabajo para que nada se
omita
8)
concluir lo que se comienza
a.
evitar por todos los medios posibles la deserción escolar
b.
evitar salidas y vagancias
c.
no interrumpir las tareas innecesariamente
9)
evitar nocivo
a.
que los discípulos no tengan abundancia de libros a no ser los de su clase
b.
no tolerar compañías disolutas
c.
que los libros sean adecuados a los objetivos y contenidos.
Conclusión: elaboración de un sistema
pedagógico con fundamentación religiosa, obrasliterarias con interés teórico para docentes, renovación de los manuales
escolares, observacióny experiencia
como punto de partida del método de enseñanza, propuesta de organización
escolar.
b)
Las novedades pedagógicas de Fenelon(1651-1715)
En un ámbito diferente del tratado hasta
ahora realiza Fenelon su actividad educativa que conocemos desde el punto de
vista teórico por su obra La educación de las niñas y desde el punto de
vista práctico por su trabajo como preceptor de los nietos de Luis XIV.
Justamente por la aplicación de principios metodológicos a casos particulares
nos interesa desarrollar este tema.
François de Salignac de la Mothe
Fénelon (1651-1715). De familia aristocrática: recibió una sólida formación
clásica; en su infancia -en la casa familiar- aprendió latín y griego. Realizó
estudios en la Universidad de Cahors y en París. Los estudios de teología los
hace en San Sulpicio bajo la dirección del abate Tronson.
En 1678: el arzobispo de París lo nombra
superior de la comunidad de las "Nouvelles catholiques" (institución
destinada a la conversión de las protestantes) y de las "Filles de
Madeleine de Tresnel. Durante diez años ejerció esta función y adquirió gran
prestigio como director espiritual.
Entre 1689-1697 se desempeñó como
preceptor de los nietos de Luis XIV (Duque de Borgoña, de Anjou y de Berry).
Continuó con el Duque su amistad vigilante hasta su muerte en 1711.
En 1695 es nombrado arzobispo de Cambray
y a partir de1699 se dedicó de lleno a la administración de su vasta diócesis:
visitas pastorales y dirección vigilante del seminario.
La educación de las niñas.
La obra aborda dos temas fundamentales: la educación de la mujer y aspectos
metodológicos.
La regla de oro en cuanto al método es
que cada uno debe emplear las reglas generales según las
necesidades particulares; los hombres y sobre todo los niños, no se parecen
nunca a sí mismos; lo que es bueno hoy es peligroso mañana; una conducta
siempre uniforme no puede ser de utilidad.[ix]
La obra ofrece una serie de observaciones
de carácter general acerca de los principios y métodos que conviene aplicar en
la educación de los niños y de los jóvenes: aprovechar la curiosidad
natural; emplear la instrucción indirecta, con la cual no se sienta el
peso de la lección, nada de enseñanza dogmática; no educar fuera de tiempo, ayudar
a la naturaleza; recurrir a la instrucción atrayente, exige que el
trabajo tenga descansos y que el estudio sea agradable y fácil; diversificar
la enseñanza impartiendo una educación variada y en las ocasiones más
propicias; hacer uso de fábulas e historias en la educación moral y
religiosa.
La educación del Duque de Borgoña.
1)
Carácter del educando y su formación moral:
El duque de Borgoña había nacido con
un natural para hacer temblar. Era fogoso hasta querer romper sus relojes de
péndulo cuando daban la hora que le llamaba a lo que no quería y hasta
encolerizarse de la más extraña manera contra la lluvia cuando ésta se oponía a
lo que él quería hacer. La resistencia le volvía furioso. Le gustaba burlarse y
su burla era tanto más cruel cuanto que más espiritual y más aguda era y porque
copiaba todos los ridículos ajustadamente. Todo esto agudizado por una
vivacidad de cuerpo y de espíritu que llegaba a la impetuosidad.[x]
Eran
tan frecuentes los arrebatos. Fenelon se dedica constantemente mediante estratagemas
o escenas preparadas a combatirlos; he aquí un ejemplo:
Había apostado en una galería de
palacio a un obrero, que hizo al príncipe una escena violenta porque le había
observado con demasiada atención: 'Retiraos príncipe mío; cuando estoy
encolerizado quiebro piernas y brazos a quienes se encuentran en mi camino.'
Todo asustado, el duque fue a contar el incidente a su preceptor, quejándose de
la brutalidad del obrero. '¿Qué nombre daríais, pues, a un príncipe que
golpease a su ayuda de cámara cuando éste le presta sus servicios?', se
contentó con responderle.
En
otra ocasión:
recomendaba
a los oficiales y criados del príncipe que aparentasen encontrarlo con mala
cara y ponerse de acuerdo para preguntarle si estaba enfermo. El niño lleno de
miedo, reclamaba la asistencia de Faon; el médico que estaba en el secreto,
tomaba el pulso al pretendido enfermo, fingía reflexionar...; después, al cabo
de un largo rato le decía: 'Confesadme la verdad: ¿no os habréis entregado a
algún arrebato?' 'Lo habéis adivinado -exclamaba el duque de Borgoña-; ¿puede
esto ponerme malo?' Y Faon le explicaba doctamente que la cólera tiene a veces
las más graves consecuencias, y que no sólo enfermedades graves, sino la muerte
repentina pueden resultar de un acceso demasiado violento. El príncipe bajaba
la cabeza y se corregía ... por algún tiempo.[xi]
Fenelon compuso Fábulas adaptadas
a la vida del príncipe, en las que hacía alusiones a sus defectos y a sus
faltas diarias. Una instrucción indirecta para
remediar los defectos y estimular las virtudes. Otras preparan al príncipe para
el ejercicio del gobierno.
Cuando los medios indirectos no bastan,
emplea otros: llamamientos al amor propio y al sentimiento de honor; se dirige
a los afectos, al corazón ("Dejo detrás de la puerta al duque de Borgoña y
no soy para Ud. sino el pequeño Luis".). En ocasiones se mostraba severo y
recurría a castigos. El gran castigo era el aislamiento del culpable: los hijos
de los reyes deben tener el obrar mal, y en modo alguno el dolor. Fenelon recomendaba
a quienes rodeaban al príncipe:
que
no opusieran a sus arrebatos más que el silencio y la tristeza, no dirigirle la
palabra e incluso no contestar a sus preguntas. Se hacía el silencio y la
soledad alrededor de él. Su departamento se convertía en un desierto, en donde
nadie entraba y de donde no se le dejaba salir. No veía ni al rey ni a nadie de
la familia real, y como el niño era de un natural tierno y apasionado, esta
frialdad y la soledad terminaban por hacérsele de tal modo insoportables que confesaba
sus sinrazones y pedía perdón.[xii]
Utilizaba
también recompensas: excursiones instructivas, juegos, partidas a las cartas, a
los dados, a la pelota.
2)
La educación intelectual y política.
Expresamente para este fin escribió los Diálogos
de los muertos: bosquejos históricos en que se presentaban hombres de todas
las épocas, países y condición, con el propósito de crear interés en la
historia universal y promover el estudio de la historia, la literatura, la
filosofía y las artes, mediante estas conversaciones. Algunos diálogos parecen
más destinados a la educación literaria y artística (Virgilio y Horacio; Catón
y Cicerón, etc.). Otros apuntan al conocimiento de la historia de Francia ya
que la mayor parte de sus reyes de Francia figuran en la obra. También escribió
una Vida de Carlomagno. Hacía leer al príncipe los primitivos
historiadores franceses. El duque tenía una sensibilidad literaria extrema de
modo tal que la educación en este aspecto fue muy fructífera y los progresos
notables: a los diez años escribía elegantemente el latín y conocía a Horacio,
Virgilio, Ovidio y Cicerón; a los once años había leído a Tito Livio por completo,
traducía a César y comenzó una traducción de las Georgicas; entre los
griegos los autores preferidos fueron Jenofonte, Hesíodo y Homero. Fenelon le
aconsejaba la lectura de las obras de San Agustínporque están llenas "de pinturas variadas y de sentimientos
tiernos". Además el mismo Fenelon componía los temas y las versiones que
daba a traducir a su alumno a fin de proporcionarlas exactamente a sus fuerzas.
A cada momento manifiesta su deseo de hacer el estudio agradable:
sacar los temas latinos de las Metamorfosis porque "estos temas
divertirían al príncipe" ; aconsejaba traducir los textos de Horacio o de
Terencio porque había notado "que al príncipe le agradaban mucho"
Para la formación política escribe Las
aventuras de Telémaco (1699). El plan de la obra es el siguiente:Mentor, el guía, el preceptor de los hijos
de Ulises, es la sabiduría encarnada, Atenea descendida a la tierra;Mentor, describiendo la república de
Salento, propone una reforma de la monarquía: se celebra con entusiasmo la
agricultura, se prohíbe el lujo, se condena con energía el espíritu de
conquista, se rechazan por sus consecuencias nefastas el poder absoluto, la
ambición y la guerra; Mentor discurre con Telémaco acerca de los deberes de los
reyes y de los métodos de gobierno más adecuados para asegurar la felicidad del
pueblo. Esta novela de intenciones pedagógicasfue inmediatamente prohibida por suponerse una sátira contra el rey y su
gobierno. Sin embargo llegó a alcanzar gran éxito, sobre todo en el siglo
XVIII, por la confianza que implica en la bondad del hombre y de la naturaleza.
Conclusión: proporcionar una educación
atractiva para evitar el aburrimiento y excitar el interés, la variedad de
recursos según la naturaleza del educando.
III.
LA EDUCACIÓN ÚTIL: JOHN LOCKE (1632-1704)
John Locke (1632-1704) nace en Wrington
en el seno de una familia puritana. Entre 1646-1652 cursa estudios secundarios
en Westminster. Posteriormente continua sus estudios en el Christ Church de
Oxford y obtiene el título de maestro en artes en 1658. A partir de 1660 da
clases de griego, retórica y filosofía moral en dicho colegio. La lectura de
Descartes y Bacon lo llevó a contraponerse a la escolástica de Oxford y a la
teología puritana. Aprovechando la herencia de su padre abandona Oxford. Hacia
1668, traba amistad con lord Ashley (luego duque de Shaftesbury) y se convierte
en su secretario personal. Cuando su protector es desterrado, Locke lo sigue a
Holanda y allí entra en contacto con los partidarios de la casa de Orange
(liberales) y colabora con la revolución que culmina en 1888 con la caída de
Jacobo II y el advenimiento de Guillermo III de Orange.
Hacia 1690 publica Ensayo sobre el
entendimiento humano, Dos tratados sobre el gobierno civil, y en
1693 una obra menor titulada Algunos pensamientos sobre educación, la
cual fue en unprincipio una serie de
cartas a su amigo Somerset aconsejándole sobre la instrucción de su hijo. En
1697 se publica un ensayo titulado La dirección del entendimiento,
también de carácter educativo. Tanto el Ensayo sobre el entendimiento humano
como los Pensamiento sobre educación tuvieron varias ediciones aun en
vida de Locke. y el segundo se reeditarón en inglés, francés, alemán e italiano
durante lossiglos XVIII y XIX. Fallece
en Essex, Inglaterra en 1704.
La obra dividida en veintisiete secciones
aborda el tema de la educación desde varios aspectos. Ya en la dedicatoria,
Locke expone su propósito en cuanto a la importancia de
la educación del caballero:
El educar bien a los niños, es de tal
modo el deber y la misión de los padres, y el bienestar y la prosperidad de las
naciones depende tanto de ello, que yo quisiera llevar la convicción al corazón
de todos [...] el modo de educar a la juventud en relación con su diversa
condición, es también el modo más fácil, breve y adecuado para producir hombres
virtuosos, hábiles y útiles en sus distintas vocaciones; y que aquella
vocación o profesión de que más debe cuidarse, es de la del caballero. Porque
si los de ese rango son colocados por la educación en el recto camino, ellos
pondrán rápidamente en orden a los demás. (p. 26-27)
La temática educativa versa, por lo
tanto, sobre la educación del caballero (educación de selectos) y plantea en el
siglo XVII el ideal educativo de la nobleza: el gentleman debe ser útil
a sí mismo y a su patria con libertad e iniciativa.
En su Ensayo sobre el entendimiento
humano Locke busca el origen, la certeza y la extensión del conocimiento
humano. Desestima la existencia de ideas innatas. El hombre es una tabula
rasa y el origen de todo conocimiento es la sensación. De ella obtiene el
espíritu ideas simples primero y complejas después. En función de esta teoría
de conocimiento, Locke señala la importancia de la observación directa y de la
experiencia en la educación.
Locke se opone a la escuela en
favor de la educación privada a cargo de un preceptor:
[...] cómo un niño puede adquirir el
talento del trato, el arte de resolver sus asuntos en el mundo por haber sido
colocado en medio de un grupo de niños disipados, de camaradas de todas clases,
por haber aprendido a querellarse a propósito del trompo, o a hacer trampas en
el juego, eso me es imposible comprenderlo. [...] De lo que estoy seguro es de
que todo el que pueda costear un preceptor y educar a su hijo en su casa, le
asegurará mejor que toda escuela, maneras gentiles, pensamientos viriles, el
sentimiento de lo que es digno y conveniente, sin contar en que le obligará a
hacer mayores provechos en sus estudios y también que hará madurar más pronto
al hombre en el niño. (p. 99-100)
Considera
que un maestro a cargo muchos niños no desempeña adecuadamente sus funciones:
Cualquiera que sea la habilidad y la
actividad del maestro es imposible que tenga cincuenta o un centenar de
escolares bajo su mirada fuera de las horas de clase en que se reúnen todos. No
se puede esperar que consiga enseñarles otra cosa que lo que está contenido en
sus libros de estudio. Para formar su espíritu y sus maneras sería preciso una
atención constante y cuidados particulares prestados a cada niño; lo cual es
incompatible con una población escolar tan numerosa; y lo que, por otra parte,
carecería de resultado (suponiendo que el maestro tuviese tiempo de estudiar y
atender a los defectos individuales y a las malas inclinaciones de cada
escolar), puesto que el niño, durante la mayor parte de las veinticuatro horas
de cada día, está necesariamente abandonado a sí mismo o al influjo perniciosos
de sus camaradas, influjo más fuerte que todas las lecciones del maestro.
(p. 100)
Es importante destacar que J Locke tiene
un conocimiento profundo de los clásicos. Se mencionan a lo largo de toda la
obra ya sea como algún material de estudio (sobre todo para la historia) o como
fundamento de algún argumento. Sin embargo objeta los contenidos y los métodos
de las escuelas de gramática. No los considera adecuados para la educación de
un caballero en relación a sus futuras funcones:
Una gran parte de los estudios que
están de moda actualmente en las escuelas de Europa y que entran ordinariamente
en los programas de educación, son de tal índole que un caballero puede,
hasta cierto punto, prescindir de ellos sin un gran descrédito para sí mismos,
ni perjuicio para sus asuntos. Pero la prudencia y la buena educación son
necesarias en todas las épocas y circunstancias de la vida. (p. 130)
El
joven noble debe aprender cosas útiles. Lo aspectos esenciales de la
educación son: virtud, sabiduría, crianza y cultura. Da preeminencia de la
educación moral: la virtud consiste en saber dominar los deseos y seguir
lo que la razón indica como mejor:
El mal no es tener deseos apropiados a
los gastos y a las ideas de cada edad; el mal es no saber someter esos deseos a
las reglas y a las restricciones de la razón. La diferencia no consiste en
tener o no tener pasiones, sino en poder o no gobernarse; contrariarse
en su satisfacción. (p.68)
Para
Locke la virtud es la cualidad más necesaria para un caballero. Se fundamenta
en la “noción verdadera de Dios” como Ser supremo y creador, que nos ama. Es
necesario inspirar en el niño amor y respeto hacia Dios y habituarlos a actos
de devoción. Sabiduría (prudencia) y crianza soncualidades sociales imprescindibles y relacionadas con la virtud.
La sabiduría se manifiesta como la capacidad de manejar los asuntos de
la vida apropiadamente. Qué hacer para fomentar el comportamiento prudente:
[...] educar su espíritu en los
pensamientos grandes y nobles; ponerlo en guardia contra la falsedad y contra
la astucia [...] tal es la mejor preparación para la prudencia. El resto,
que se aprende con el tiempo, por la experiencia, por la observación, por la
frecuentación de los hombres, por el conocimiento de sus temperamentos y de sus
designios, no puede esperarse de la ignorancia y del aturdimiento de los niños,
ni del calor irreflexivo y fogoso de los jóvenes. Todo lo que puede hacerse
antes de la madurez, desde el punto de vista de esa virtud, es acostumbrar a
los niños a ser francos y sinceros, a someterse a la razón y a reflexionar
sobre sus propias acciones. (p. 195-196)
La
crianza es la capacidad de conducirse bien en las relaciones sociales
(según Locke es lo que comúnmente se llama “buena educación”): se manifiesta en
la cortesía, en guardar las formas adecuadas (aspecto exterior) y en la
benevolencia general (aspecto interior) que impide un comportamiento desdeñoso
o negligente. La buena crianza ayuda a eliminar estos defectos: la rudeza, el
menosprecio, la disposición a encontrar siempre faltas en los demás, la burla,
el afán de disputar y el ser excesivamente ceremonioso.
La educación también incluye la vertiente
de la formación física que consiste en aire libre, sueño, ejercicio,
régimen de comidas sencillo, vestidos adecuados. Es necesario templar el cuerpo
para formar el espíritu: propone endurecer el cuerpo ya que se vicia, o al
menos se perjudica, la constitución de la mayor parte de los niños con la indulgencia
y la ternura (p. 35). Al referirse a la salud de los niños hace hincapié en
la adquisición de hábitos:
[...]
si durante su infancia, se tiene cuidado de que no se tiendan nunca en tierra;
de que no beban ningún líquido frío cuando estén acalorados, esta prohibición
que se les debe hacer se convertirá en hábito y les ayudará mucho a preservarse
cuando no estén bajo la vista o el cuidado de sus ayas. [...] por más que se
hagan sonar incesantemente en sus oídos las reglas y las máximas, no hay que esperar
fruto alguno, ni n este ni en ningún otro caso, hasta que la práctica los haya
convertido en hábitos. (p. 43-44)
Este
método es el que considera Locke el más adecuado en todos los ámbitos, porque
no hay que recargar la memoria del niño con reglas, sino aprender mediante
la acción:
Lo que creáis necesario que hagan,
debéis enseñarle a hacerlo mediante una práctica constante, siempre que la
ocasión se presente, y aun, si es posible, haciendo surgir las ocasiones. Esto
le proporcionará hábitos que, una vez establecidos, actuarán por sí mismos,
fácil y espontáneamente, sin el socorro de la memoria. (p. 89)
Es tarea del maestro y de los padres estudiar
a los niños con cuidado para conocer su naturaleza y aptitudes. Porque
inculcar hábitos no significa violentar la naturaleza:
Todo temperamento natural debe ser
llevado tan lejos como sea posible; pero intentar sustituirlo por otro sería en
vano; todo lo que se le agregue como añadido será torpe, y tendrá siempre el
aire desgraciado de la violencia y de la afectación. (p. 90)
Por
ello reniega contra los castigos corporales, porque una disciplina
servil forma caracteres serviles. Ninguna violencia debe emplearse en la
educación de los niños:
[...] es preciso no obligar a los
niños a hacer ni aun aquellas cosas cuya afición les hayáis ya inspirado, sino
en los momentos en que esté su espíritu en disposición de ello. (p. 106)
Sin
embargo nos dice que es necesario dirigir a los niños con mano firme. Los
padres deben manifestar su autoridad con dulzura, respeto y firmeza:
[...] me tomo la libertad de hacer a
los padres una indicación: para conseguir de sus hijos el respeto para él y
para sus órdenes, debe él mismo profesar una gran reverencia por su hijo. [...]
No hagáis delante de él lo que no queráis que haga por imitación. (p. 103)
Aquí
funciona la pedagogía del ejemplo. Por eso es necesario-como aconsejaba
Quintiliano-que se cuide la elección
del preceptor, de las ayas y de los criados.
Al igual que Fenelon aconseja atender la curiosidad
de los niños, porque es el camino adecuado para estimular el deseo de aprender.
Por eso es conveniente responder sus preguntas sin confundirlos con
explicaciones extensas o fuera de su alcance. Es preciso no darle respuestas
engañosas. Además, considera Locke que la curiosidad de los niños es también un
motor para la reflexión de los mayores.
La cultura es necesaria pero secundaria.
El programa de estudios que propone es amplio y comprende cinco grupos
de materias:
1)
lectura, escritura, dibujo y quizás taquigrafía. Indica un juego de
dados para aprender el alfabeto (p. 209/10). Luego aconseja las Fábulas
de Esopo, si es posible con ilustraciones. Con respecto a la Biblia como
material de lectura propones algunos pasajes de la historia sagrada como David
y Goliath, por ejemplo, porque no debe proponerse nada un niño que no sea
proporcionado ni esté al alcance de su capacidad y sus conocimientos
(p.214). Cuando el niño ya sabe leer inglés aprende a escribir. Adquiere la
habilidad de dibujar porque le será útil cuando viaje para expresar mediante
imágenes monumentos, máquinas, trajes, etc. La taquigrafía se aprenderá sin
prisa y si se presenta ocasión favorable.
2)
inglés, francés, latín Las lenguas extranjeras se aprenden a hablar
cuando ya se habla correctamente la vernácula. Indica la conversación como el
método más eficaz para aprender a hablar en otro idioma. Sería conveniente
aplicar este método al latín, aunque no es lo habitual. El latín es importante
para el caballero pero no tanto como para malgastar muchas horas de estudio a
raíz de la utilización de métodos deficientes; además si un caballero debe
conocer un idioma a fondo ese es el de su país: el arte de leer y escribir en
inglés. Estudiar a fondo el latín será útil para aquellos que toman a esta
lengua como materia de estudio.
3)
geografía, aritmética, astronomía, geometría, cronología, historia.
Geografía y cronología ayudan a la historia para que no sea un conjunto de
hechos almacenados sin orden y sin ubicación. Considera a la historia como la
ciencia que más conviene al espíritu de los jóvenes (p. 241).
4)
ética, derecho. El aprendizaje de la ética es más por la práctica que
por la memorización de reglas; ya más grande puede leer los Deberes de
Cicerón.
5)
baile, esgrima, equitación, ocupaciones manuales, como complementos. El
aprendizaje de un oficio es útil para canalizar la inclinación a la actividad
en el niño, siempre que se tenga en cuenta la edad y las aptitudes del niño. Lo
que pido -dice Locke- a estas ocupaciones es que le diviertan por un
ejercicio manual, útil y sano, de sus otros pensamientos y de sus asuntos más
serios (p. 265).
Cumplir este plan de estudios no implica
para Locke perder de vista la importancia de los recreos:
El recreo es tan necesario como el
trabajo y la alimentación, ahora bien: como no hay recreo sin placer, y el
placer depende más frecuentemente de la simpatía que de la razón, debéis
permitir a los niños, no solamente divertirse, sino divertirse como ellos lo
entienden, con tal de que sea inocentemente y sin peligro para su salud.
(p. 147)
El
recreo se relaciona con las ocupaciones manuales: el recreo consiste, no en
permanecer sin hacer nada, sino en aliviar con la variedad del ejercicio el
órgano fatigado (p. 265).
A lo largo del libro se refiere Locke a
las cualidades y actividades del preceptor (Sección X, “Cualidades del
preceptor”), que pueden sintetizarse así:
1)
su conducta no debe desmentir jamás sus preceptos
2)
conocer las aptitudes y cualidades del niño
3)
proteger a su alumno contra el influjo de los malos ejemplos
4)
persona moderada, tierna
5)
que cumpla su tarea con celo y discreción
6)
que sea un hombre bien educado: que conozca usos y costumbres
7)
que sepa hacer conocer todo esto a su discípulo
8)
que tenga una instrucción ordinaria: No es necesario que sea un perfecto
erudito, ni que posea a la perfección todas las ciencias de las que basta que
de al joven caballero un ligero tinte, mediante puntos de vista generales o en
un bosquejo abreviado. (p.311)
La gran labor de un preceptor es:
1)
moldear la conducta y formar el espíritu;
2)
establecer en su discípulo buenos hábitos, los principios de la virtud y de la
sabiduría;
3)
darle poco a poco una idea del mundo;
4)
desenvolver en él la tendencia a amar y a imitar todo lo que es excelente y
alabable,
5)y, por conseguir ese objeto hacerle
vigoroso, activo e industrioso.
6)
Los estudios que le propone, no deben tener otro objeto que el de ejercitar
sus facultades, ocupar su tiempo, apartándole de la pereza y la haraganería, y
enseñándole a aplicarse, a hacer el esfuerzo, inspirándole, en fin, algún gusto
por las cosas que debe acabar de aprender por su propio trabajo. (p. 131/2)
Conclusión: el punto de partida de la
educación es la observación y la experiencia personal, el núcleo de la educación
es la formación moral (virtud), la erudición carece de valor, estudiar
contenidos útiles.