ABSTRACT: Curso Historia General de la Educación II,
impartido por la profesora Clara Inés Stramiello de la Facultad de
Filosofía y Letras de la Universidad Católica Argentina durante el
curso 2002-2003 dentro de la asignatura de segundo año: Ciencias de la
Educación. El curso desarrolla y analiza la Historia de la Educación
Moderna y Contemporánea en cinco bloques: LA AURORA DEL
MUNDO MODERNO,
HACIA UNA EDUCACIÓN "MODERNA",
ILUSTRACIÓN Y EDUCACIÓN EN UNA ÉPOCA DE REVOLUCIONES,
ORIENTACIONES
EDUCATIVAS EN LA ÉPOCA DE LOS "SISTEMAS NACIONALES" y
LA
EDUCACIÓN EN EL SIGLO XX. El curso se complementa al impartido por la profesora Azucena
Fraboschi y que analiza la
Historia General de la Educación (Antigua
y Moderna) .......................................
DATOS AUTOR
Perfil/Área trabajo
Profesora Filosofía UCA (Buenos Aires) /
Educación grecolatina.
En esta unidad
estudiamos la problemática educativa del Siglo de las Luces centrada en la
relación entre ilustración y educación en un contexto de revoluciones políticas
y culturales. Jean J. Rousseau y una nueva visión
antropológica; Inmanuel Kant y la educación moral en una compleja relación
entre disciplina y libertad; la Revolución Francesa y el concepto y alcance de
la educación pública; Campomanes y Jovellanos como representantes de la
ilustración española en relación con la educación y por su influencia hacia
Iberoamérica.
INTRODUCCIÓN
Europa
en el siglo XVIII. No hubo en Europa ninguna potencia hegemónica, si bien
adquieren importancia Rusia y Prusia. Las rivalidades y las guerras entre
países vecinos fueron características de este siglo y con la crisis de la
sucesión austríaca se inauguró el período de las grandes conflagraciones
[i].
En el último cuarto del siglo se produjeron la revolución por la independencia
norteamericana y la revolución francesa. En lo social y cultural: desarrollo
industrial e Ilustración. Una breve descripción de la situación de cada país
aclarará lo enunciado.
Francia
y España comienzan el siglo con guerra de la Sucesión Española cuyo
resultado fue el inicio del reinado de la casa de Borbón en España (Felipe de Anjou, nieto de Luis XIV, es coronado rey de España) como consecuencia de los
tratados de paz de 1713-1714.
Francia
cuentaen este siglo con la ventaja de
un territorio unificado y con recursos económicos. La diplomacia francesa es la
mejor organizada y el francés se convierte en el idioma de la diplomacia en
general, convirtiéndose en el idioma culto que es indispensable conocer como
segunda lengua. La cultura francesa (literatura, arte, arquitectura, moda,
cocina) es considerada paradigmática. Sin embargo serios problemas internos
(una burocracia hiperdesarrollada, la ausencia de una moneda unificada y de un
sistema único de pesas y medidas, la creación de nuevos tributos y venta de
puestos gubernamentales) desembocarán en la revolución de 1789.
El
reinado de Luis XV (1715-1774) se caracteriza por el declinar de la hegemonía
francesa.Hasta 1722 es regente el
príncipe Felipe de Orleans, quien abandona la política belicosa y expansionista
de Luis XIV. En 1723, se firma entre los Borbones de España y los de Francia un
pacto de familia por el cual Francia y España se convierten en aliados. En
política exterior sostuvo tres guerras desastrosas: la de Sucesión de Polonia,la de Sucesión de Austria, la de los Siete
Años.
Durante
el reinado de Luis XVI (1774-1792) se produce la Revolución Francesa (1789) con
los consiguientes cambios políticos y sociales. Una Asamblea Constituyente
sesiona entre el 9 de julio de 1789 y el 30 de septiembre de 1791. La misma
sancionó la Constitución de 1791, por la que se establece como forma de
gobierno la monarquía constitucional. Posteriormente se reunió una Asamblea
Legislativa que convocó a una Convención Nacional que gobernó entre septiembre
de 1792 y octubre de 1795: abolió la monarquía, condenó y ejecutó a Luis XVI
(1793), aprobó el calendario republicano y la nueva Constitución. Luego de la
sublevación de Robespierre, se promulgó otra Constitución (1795) que establecía
como forma de gobiernoun Directorio (1795-1799)
formado por cinco miembros que se renovaban cada año. El posterior Consulado y
auge del imperio napoleónico será objeto de la unidad siguiente.
Para
España los tratados firmados como consecuencia de la guerra de sucesión
no sólo significaron el final de la casa de Austria y el inicio de la de los
Borbones, sino también pérdida de Nápoles, Milán, Cerdeña y los Países Bajos
que quedaron en poder de los Habsburgo austríacos. La ocupación del Peñón de
Gibraltar por los ingleses significó uno de los peores hechos del siglo para
España.
El
reinado de Carlos III (1759-1788) representante del “despotismo ilustrado”
introdujo una serie modificaciones importantes acompañado de ministros capaces
y reformadores como los marqueses de Grimaldi y Esquilache, los condes de
Aranda y Floridablanca, y el economista asturiano Campomanes. Todos ellos
incrementaron las obras públicas, mejoraron la instrucción y la hacienda,
protegieron el comercio y reorganizaron la administración. En política exterior
ocurren dos desafortunadas guerras contra Inglaterra y la pérdida del
estratégico peñón de Gibraltar.
El
siglo finaliza para España con el reinado de Carlos IV (1788-1808). De carácter
débil y apocado fue instrumento de su ministro Godoy. Luchó contra las
influencias de la Revolución Francesa. Sin embargo se convirtió en instrumento
de Napoleón con el que hizo una lamentable alianza que concluyó con la Guerra
de la Independencia (1808-1814).
Gran
Bretaña presentaba a fines del siglo XVII y principios del XVIII una constante
inestabilidad política, resultante de la enconada lucha religiosa. A partir de
1714 bajo el reinado de Jorge I (1714-1727) se consolidó el régimen
parlamentario y se impulsó el comercio y la expansión colonial. Su sucesor
Jorge II (1727-1760) fue aliado de María Teresa, en la Guerra de Sucesión de
Austria, también intervino en la Guerra de los Siete Años. Jorge III
(1760-1820) dio fin a la Guerra de los Siete Años con la Paz de París (1763).
Por ella Inglaterra consigue el Canadá, la margen izquierda del Misisipí y los
territorios franceses en la India. Durante su reinado se produce la
independencia de los Estados Unidos.
La
marina mercante y de guerra inglesa era la mejor de Europa ydirigió su política hacia el dominio del
comercio ultramarino. La posesión del Peñón de Gibraltar fue la llave hacia el
Mediterráneo. La gran actividad naval le otorgó solidez económica.
Rusia
comienza un proceso de occidentalización con Pedro I el Grande (1682-1725),
soberano expansionista, que marca la irrupción de Rusia en la política europea.
Luego de guerras con Suecia, Polonia y Alemania quedó sólidamente establecida
como potencia en el Báltico. Los éxitos militares no ocultan sus dificultades
internas por ser un país con escaso desarrollo,carencia de mano de obra especializada y ausencia falta de un
sistema rápido de comunicaciones sumamente necesario en tan extenso territorio.
Desde
la muerte de Pedro I hasta el reinado de Catalina II, los monarcas se
caracterizaron por su incapacidad y por aceptar el creciente influjo prusiano.
Bajo Catalina II (1762-1796), conocida como Catalina la Grande y representante
también del despotismo ilustrado, continuó la política expansionista anexando
territorios de Turquía y Polonia.
El
Imperio Otomano, antiguo enemigo de la Europa occidental estaba en
franca en franca decadencia y perdió territorios a manos de sus vecinos. Su
carácter heterogéneo (variedad de razas, de idiomas y de religiones) y su
extensión territorial (desde el golfo Pérsico hasta el Mar Adriático, y desde
el Yemen al Caúcaso) lo convirtieron en un imperio difícilmente gobernable
El
pequeño estado de la Alemania Occidental Brandenburgo-Prusia surge como
consecuencia de la desaparición paulatina del imperio germánico (a causa de la
reforma y la Guerra de los Treinta Años). Federico de Hohenzollern logró que,
en 1713, el emperador reconociera el título de rey para esta dinastía. Sus
monarcas, entre los que se destaca Federico II (1740-1786), formaron el
ejército prusiano con la imposición del servicio militar obligatorio;
unificación la administración del estado y llevaron a cabo reformas educativa
importantes que colocaron en el siglo XIX a Prusia como primera en este orden.
Polonia
fue lapresa favorita de los estados
vecinos: asolada por cosacos, suecos, rusos y prusianos. Con recursos
económicos no desarrollados, un ejército débil y una nobleza irresponsable
desaparece como estado en 1795.Recién
en 1918, finalizada la Primera Guerra Mundial, vuelve a ser reconocida la
nación polaca como estado.
La
sociedad europea presentaba diferencias notorias entre la Europa Oriental y
la Occidental, aunque la segunda manifestaba una relativa indiferencia con
respecto a la primera. La diversidad regional la torna compleja: dividida en
pequeños grupos cerrados (parroquias, gremios, comunidades agrícolas,
municipios) cada uno con sus derechos. La nobleza también estaba dividida en
"gran nobleza" y "pequeña nobleza" o "nobleza de
provincia". Esta última se diferenciaba de la burguesía por algunos
privilegios legales.
En
las últimas décadas del siglo se produjo el crecimiento de las grandes ciudades
con el consecuente desarrollo de la clase media comercial, industrial y
profesional. Una burguesía acomodada (comerciantes, mercaderes, banqueros y
financistas) coexiste con una creciente clase media baja (comerciantes
minoristas, pequeños artesanos), y entre ambas las relaciones fueron tirantes.
A
partir de 1750, se dio principalmente en Inglaterra e inicio de la "Revolución
Industrial" que significó un importante cambio en las formas de
producción, gracias a inventos y modificaciones tecnológicas, y trajo aparejado
problemas sociales graves. La organización industrial dependía del trabajo de
obreros vigilados y disciplinados que se agrupaban en grandes fábricas con
maquinaria costosa. Las máquinas reemplazaron a la factura artesanal; surgió el
capitalismo industrial; aparecen nuevos actores sociales: los patrones y los
obreros.
Se
conoce al siglo XVIII como siglo de las luces, del iluminismo o de la
ilustración. La ilustración es un movimiento económico, social, político y
cultural en el que confluyen dos movimientos independientes y hasta
contrapuestos del siglo XVII: el empirismo y el racionalismo. No es un sistema
filosófico con caracteres definidos, sino más bien un ambiente cultural que se
propone ilustrar e iluminar con la luz de la razón todos los problemas
de su tiempo, combatiendo errores y prejuicios que se atribuían a la Edad
Media: destruir los presupuestos filosóficos y religiosos, hacer tabla rasa de
la tradición, construir una sociedad sobre bases racionales. Una vezdisipados por la razón los errores de la
ciencia y los vicios sociales, el hombre y la sociedad serán definitivamente
libres y dichosos. Promueve la autonomía e independencia (libertad sin
ataduras) del individuo natural frente a la monarquía y a la iglesia. No hay
autoridad por encima de la razón a la cual se identifica con la naturaleza del
hombre.
El
iluminismo aborda con optimismo toda clase de cuestiones, con la presunción de
que el hombre puede encontrar su solución valiéndose de la llave mágica de la
cultura. Con un sentido de universalidad quiere extender la cultura a todas
las clases de la sociedad. Se basa en el concepto de que la sociedad
progresará hasta alcanzar la felicidad, si el hombre recibe una educación
conveniente, haciéndose "ilustrado".
Los
problemas educativos ocupan un primer plano, ya que "hombres educados,
ilustrados" transforman la sociedad. El plan pedagógico de los ilustrados
propone:
1. la eliminación en el campo
educativo de todo lo sobrenatural y la reducción de la religión a algo
meramente racional, natural, terreno y mundano;
2. la aceptación de un realismo
pedagógico entendido como la incorporación de lenguas modernas y disciplinas
técnicas y científicas en los planes de estudio;
3. la necesidad de una escuela
estado, laica, aconfesional que sustituya a las congregaciones religiosas en la
actividad educativa.
Hasta la Revolución Francesa su
interés educativo no trasciende, al menos en Francia e Inglaterra, al ámbito
escolar; pero sí manifiestan una eficaz labor educativa a través de la imprenta
(revistas, enciclopedia), de las nuevas academias y de los salones elegantes
de la época.
Las
múltiples y variadas formas de la actividad humana (comercio, industria,
política, etc.) se transforman en objeto de estudio. Como ejemplo podemos
mencionar el nacimiento de la ciencia económica con A. Smith (1723-1790) que se
investigó acerca de las causas productoras de las riquezas de las naciones.
Montesquieu (1689-1755) con su obra El espíritu de las leyes, publicada
en 1748, propusouna nueva estructura
del estado con división de poderes. Voltaire (1694-1778) máximo representante
de la nueva religión de las luces divulgó en Francia la filosofía de Locke y la
ciencia de Newton.
La
máxima manifestación cultural de la ilustración fue la Enciclopedia o Dicccionario
razonado de las ciencias y las artes que fue el medio de difusión de este
nuevo saber y en el que Se quiso condensar la ciencia y la filosofía del siglo,
sobre todo las nuevas doctrinas políticas en un francés llano y comprensible
para todos con objeto de ilustrar a las generaciones futuras. Publicado entre
1751 y 1765, consta de veintisiete volúmenes, cinco suplementos y dos tablas
analíticas. Expone "el cuadro general de los esfuerzos del talento humano
en todos los siglos".
Natural
de Ginebra. Huérfano tempranamente. En 1740 aceptó un puesto de preceptor de
dos niños, pero se manifestó inepto para tal empleo. Leyó las obras de
Montaigne, Fenelon y Locke. En 1741 se instala en París para presentar un nuevo
sistema de notación musical; vivió dando lecciones de música, componiendo
algunas obras teatrales y copiando partituras. Se relacionó con los
iluministas(Diderot y Condillac) y
colaboró en la Enciclopedia escribiendo artículos sobre música y economía
política.
En
la Academia de Dijon, ganó en 1749 un concurso acerca de Si el restablecimiento
de las ciencias y las artes ha contribuido a la depuración de las costumbres.
Su respuesta fue negativa: el progreso no ha mejorado al hombre sino que le ha
hecho perder su felicidad y ha estimulado su egoísmo. Causó extrañeza en el
grupo de los enciclopedistas. En otro concurso de la Academia(1753) sobre Cual es el origen de la
desigualdad entre los hombres, y si lo autoriza la ley natural, comienza
pintando un cuadro idílico del hombre primitivo tal como sale de la mano de la
naturaleza antes de ser degenerado por la cultura. El amor al lujo, la
ambición, la desigualdad social son determinados por la cultura, que sofoca la
natural espontaneidad del hombre. Posteriormente rompió sus relaciones con los
enciclopedistas. Escribió en 1761 Julia, o la nueva Eloísa y, en 1762, El
contrato social y Emilio o de la educación.
En
1765 se dirige a Inglaterra como huésped de David Hume, con quien termina
enemistado. Retorna enfermo (1770) a Parísy continúa su vida solitaria.
En
1772, como respuesta al conde Wielhorski escribe Consideraciones sobre el
gobierno de Polonia, donde aconseja la abolición del sistema educativo
existente (escuelas parroquiales y catedralicias) y el establecimiento de un
sistema único gratuito.
En
1777 acepta la hospitalidad del Marqués de Girandín, en cuya casa muere. Entre
1782-1788 se publican sus Confesiones, obra autobiográfica.
El
contrato social y Emilioson dos obras que se
complementan. La primera se expone la tesis de la anticultura y la exaltación
del estado de naturaleza que ya estaba perfilado en el Discurso sobre el
origen de la desigualdad entre los hombres. El estado social es una
inevitable y odiosa corrupción del estado de la naturaleza consecuencia de que
la cultura y la sociedad no hacen por sí mismas la felicidad del hombre: [...]
la desigualdad al ser casi nula en el estado natural saca su fuerza y su
crecimiento del desarrollo de nuestras facultades y de los progresos del
espíritu humano y llega a ser finalmente estable y legítima por el
establecimiento de la propiedad y de las leyes.
[ii])
El
concepto roussoniano de estado de naturaleza no es de carácter histórico sino
filosófico. Abstrae todos los caracteres particulares e individualizantes para
referirse expresamente a aquello que es común a todos los hombres. No es un
conjunto sistemático de mecanismos de funcionamiento inexorable que la ciencia
y las luces de la razón develen, sino un estado aun no emponzoñado por
constricciones e injusticias sociales: la espontaneidad originaria, reino de
inocencia y bondad: no existe, quizá no ha existido nunca, quizá no existirá
jamás; no obstante, de él hay que tener nociones precisas para poder juzgar
rectamente nuestro estado actual.
[iii] El hombre
natural no es un estadio real o histórico, no se verifica ni en el pasado ni en
el presente: no hay que tomar las investigaciones en las que se puede entrar
a propósito de este problema como verdades históricas, sino únicamente como
razonamientos hipotéticos e incondicionales, más propios para aclarar la
naturaleza de las cosas que para mostrar el verdadero origen de las mismas
[...].
[iv]
El
propósito del Contrato social es construir una sociedad racional que
respete el estado de naturaleza: Encontrar una forma que defienda y proteja
con toda la fuerza común la persona y los bienes de cada asociado, y por medio
de la cual cada uno, al unirse a los demás, no obedezca más que a sí mismo y
quede tan libre como antes. Para esto es necesario el retorno alestado de naturaleza o sea la restauración
de la espontaneidad y de la integridad de las fuerzas espirituales del hombre.
Recuperar la humanidad del hombre no es volverlo a un estado de animalidad
porque el mundo de la civilización y la cultura no pueden ser anulados porque
el hombre es un ser naturalmente sociable. El hombre natural está llamado a ser
hombre social: Sólo en el estado social sus facultades se ejercitan y
desarrollan, sus ideas se extienden, sus sentimientos se ennoblecen, su alma
entera se eleva a tal punto que, si los abusos de esta nueva condición no lo
degradaran a menudo por debajo de aquella de la cual ha salido, el hombre
debería bendecir constantemente el instante que le hizo abandonarla para
siempre y que, de un animal estúpido y limitado, hizo un ser inteligente y un
hombre.
La
educación es el camino para lograr la socialización plena. El fin de la
educación es en Emilio la reconstrucción del hombre social, de acuerdo
con las leyes del orden y la razón, según la naturaleza. Hay que elevar a
Emilio al estado a que lo llama la naturaleza: el estado de hombre: como en
el estado natural todos los hombres son iguales, su común vocación es el estado
de hombre; y aquél para éste hubiere sido criado no puede desempeñar mal los
que con él tengan conexión.
[v]
El modo de llegar al fin es la armonización de lo natural y lo adquirido a lo
largo de un proceso que sigue el ritmo que la naturaleza misma va marcando: Hay
una gran diferencia entre el hombre natural que vive en estado natural y el
hombre natural que vive en el estado de la sociedad.
La
educación es el libre desarrollo de la naturaleza (buena e inocente), de la
espontaneidad del educando. Hay que favorecer a la naturaleza y no
constreñirla: no se trata de cambiar el carácter y doblegar lo natural, sino
al contrario, de impulsarlo tan lejos como sea posible ... pues es así como un
hombre llega a ser todo lo que puede ser, y es así como la obra de la
naturaleza es acabada en él por la educación.
Rousseau
defiende en Emilio una educación pública ideal, imposible de
realizar en la sociedad tal cual se halla. Por eso se pronuncia contrario a la
escuelay a la educación puramente
social, osea aquella que quiere formar a Emilio para ocupar su sitio en la
sociedad, según su nacimiento y estado. Emilio es un educando imaginario que
recibe una educación natural, para que sea un hombre, borrando las diferencias
locales artificiosas: observemos la naturaleza y sigamos la senda que nos
señala.
La
regla más grande de toda actividad educativa es saber no obrar:la educación
primera debe ser meramente negativa. Consiste no en enseñar la virtud ni la
verdad, sino en preservar de vicios el corazón y de errores el ánimo [...].
Nada de lecturas en la primera infancia, nada de lecciones de moral antes de
llegar a la adolescencia, nada de contactos precoces con el mundo social. La
educación es el inicio de un proceso natural de maduración y actividad
espontáneas. La educación natural es un proceso autoformativo que
respeta y distingue las necesidades de cada edad. En consecuencia es preciso
que Emilio sea libre en sus experiencias. Naturaleza, cosas y hombre
imponen necesidades que son límites. Estos tres elementos influyen sucesiva y
naturalmente en la educación de Emilio:
El
desarrollo interno de nuestras facultades y de nuestros órganos es la educación
de la naturaleza; el uso que nos enseñan a hacer de ese desarrollo es la
educación de los hombres; y las ganancias de nuestra propia experiencia sobre
lo objetos que nos afectan es la educación de las cosas.
Por
consiguiente, cada uno de nosotros es formado por tres especies de maestros. El
alumno en quien se contradicen las diversas lecciones de esos maestros, está
mal educado y nunca estará de acuerdo consigo mismo; aquel alumno en quien
todas las lecciones tienen por objeto los mismos puntos y tienden hacia los
mismos fines, va solo al objetivo y consecuentemente lo vive. Solamente ése
está bien educado.
Pero,
de estas tres diferentes educaciones, la de la naturaleza no depende de
nosotros; la de las cosas depende sólo en ciertos aspectos. La de los hombres
es la única de la que somos realmente señores y aun así solamente lo somos por
suposición, pues, ¿quién puede esperar dirigir completamente las palabras y las
acciones de todos los que rodean a un niño? [...][vi]
Análisis
de la obra: consta de cinco libros, que cronológicamente tratan de la
educación de Emilio. En ella se pretende mostrar la formación del hombre según
los principios naturales y secuencias apropiadas.
Libro I. Corresponde a la
infancia y la primera niñez. Etapa todavía supervisada por la madre, se
recomienda la lactancia materna. En este período Emilio aprende a comer,
caminar y hablar. Los límites son los que la misma naturaleza de Emilio en su
crecimiento impone: por ejemplo antes del desarrollo apropiado de los miembros
inferiores es imposible aprender a caminar. La libertad es esta época es la
física:nada de pañales, juegos y diversiones
apropiados. No considerar al niño como un adulto en miniatura.
Libro II. De los dos a los
doce años, la niñez.Un educador ideal
se ocupa totalmente de Emilio y lo acompaña hasta la edad viril. El preceptor
se abstiene de dar órdenes, no ejerce compulsión, su actitud será negativa. La
libertad de movimientos y el empleo activo de los sentidos son los únicos
maestros de Emilio. Se apela a su interés inmediato y sensiblequenace del amor de sí mismo. Se lo mantendrá en el círculo de las necesidades
naturales y se procurará impedir que ceda a sus necesidades creadas por la
fantasía. Como la educación es negativa: nada de lecciones, nada de castigos
(excepto las naturales consecuencias de una mala acción). Este perfecto
educador mantendrá al alumno sano. No crece como un ignorante porquedesconoce el saber libresco sino que tiene
una verdadera sabiduría: conocerá lo que puede hacer con sus fuerzas y con su experiencia.
A los doce años deberá ser un niño robusto y sano.
Libro III.De los doce a los quince años, la
adolescencia. Comienza la educación de la inteligencia porquehay en él un exceso de fuerzas que le
permiten proyectar su ser hacia el porvenir. El educador permanece inactivo,
pero excita el interés del alumno: por ejemplo, Emilio aprenderá a leer, pero
no obligado sino que es necesario que sienta deseo de aprender (un día recibe
por escrito una invitación de un amigo para un paseo, tendrá que encontrar a
alguien que se la lea; en otra ocasión ante la misma situación, no encontrará
quien la lea y faltará al paseo. ¡Si hubiera sabido leer!). El móvil de estos
estudios ya no es el interés presente sino la utilidad (todavía basada en el
amor de sí mismo). La enseñanza es activa, no libresca, sin discursos;implica conquista por parte del alumno
("Que no aprenda ciencia, que la invente). El único aconsejado es Robinson
Crusoe. Se da importancia al trabajo manual y las labores técnicas. A los
quince años Emilio sólo posee conocimientos naturales y puramente físicos
[...] conoce las relaciones esenciales del hombre con las cosas, pero nada de
las relaciones morales del hombre con el hombre.
Libro IV. De los quince años
hasta la etapa del matrimonio. Hasta aquí se ha desarrollado el cuerpo y la
inteligencia. Ahora comienza la verdadera educación: esa época, en que
terminan las educaciones ordinarias, es propiamente el tiempo en que la nuestra
ha de comenzar. Llega a la edad de la razón y es como un segundo
nacimiento: no está Emilio destinado a vivir siempre solitario; miembro de
la sociedad, debe desempeñar sus obligaciones; nacido para tratar con hombres
los debe conocer. Comienzan a despertar sus pasiones y como consecuencia se
inicia la educación moral para la que se ha ido preparando en todos estos años
(obedeciendo a las necesidades y sometido a la naturaleza ha aprendido a
dominarse en el mundo físico). Es el momento en el que interviene el tercer
elemento educativo natural: el ser humano. Emilio necesita conocer la
diversidad de individuos y de pasiones humanas; no por propia experiencia, sino
por ajena. Eses el tiempo de las
lecturas: historiadores, preferentemente biógrafos; fábulas, porque ahora
puede comprender su moralidad, retórica, elocuencia, gramática, poesía. En este
período aprende lenguas extranjeras y religión.
Libro V. Trata de la
inserción de Emilio en la sociedad, el valor formativo de los viajes, el
noviazgo y matrimonio con Sofía, mujer destinada a Emilio con la que introduce
Rousseau en la obra sus conceptos en torno a la educación femenina.Última etapa de la formación de Emilio:la socialización que implica dominar sus
sentimientos en pos de la humanidad, comprender que el deber social es
prioritario y el esfuerzo vencerse a sí mismo para realizar el paso hacia la
virtud o sea el comportamiento moral.
Consideraciones
sobre el Gobierno de Polonia.En esta obra escrita en 1772 Rousseau presenta un desarrollo concreto de
los principios establecidos en Emilio y El contrato social. Propone
una educación pública a cargo del estado encargado de insuflar el sentimiento
nacional y de ofrecer una educación que respeta la verdadera naturaleza humana.
El texto siguiente será analizado con los alumnos en función de los temas
desarrollados
[vii]
Llegamos
al punto decisivo. Es la educación la que debe dar a las almas la fuerza
nacional, así como dirigir de tal manera sus opiniones y sus gustos que
lleguen a ser patriotas por inclinación, por pasión, por necesidad. [...]
Apenas está solo no es nada; apenas deja de tener a su patria, ya no es: y
sino está muerto está peor.
Sólo
a los hombres libres pertenece la educación nacional: sólo ellos tienen una
existencia común y son verdaderamente vinculados por la ley. [...] A los veinte
años un polaco no debe ser otro hombre; debe ser un polaco. Quiero que,
aprendiendo a leer, lea las cosas de su país;que a los diez años conozca todos sus productos; a losdoce, todas las provincias, todas las
carreteras, todas las ciudades; que a los quince conozca toda su historia, a
los dieciséis todas las leyes; que no haya habido en toda Polonia una bella
acción ni hombre ilustre alguno que no le llenen la memoria y el corazón, y de
los que no pueda dar cuenta al instante. De donde se deduce que no son los
estudios ordinarios dirigidos por extranjeros o sacerdotes los que desearía
hacer cursar a los niños. La ley debe regular la materia, el orden y la
forma de sus estudios. Sus enseñantes serán únicamente polacos,
preferentemente casados, distinguidos todos ellos por sus costumbres, su
probidad, su buen sentido, su inteligencia, y todos destinados a empleos no más
importantes o más honorables, lo que es imposible, sino menos penosos y más
notorios cuando al cabo de un cierto número de años hayan cumplido
satisfactoriamente el anterior. Guardaos sobre todo de convertir en oficio el
estado de pedagogo. En Polonia ningún hombre público tendrá más estado
permanente que el de ciudadano. [...]
No
soy partidario de esa distinción entre colegios y academias que motiva una
educación distinta y separada de la nobleza rica y de la pobreza pobre. Siendo
todos constitucionalmente iguales, todos deben ser educados conjuntamente y de
la misma manera, y si no puede establecerse una educación pública
enteramente gratuita al menos si será necesaria ponerla a un precio asequible a
los pobres. [...]
Todos
los colegios se hallarán provistos de un gimnasio o lugar de ejercicios
corporales para los niños. En mi opinión este aspecto tan descuidado de la
educación constituye la parte más importante de la misma, no sólo para formar
temperamentos robustos y sanos, sino aún más por el objeto moral, que se
descuida o se incumple a causa de un montón de preceptos pedantes y vanos que
son otras tantas palabras al viento. Nunca diré suficientemente que la buena
educación debe ser negativa. Impedid la formación de vicios y ya habréis
hecho suficiente en favor de la virtud. El medio para conseguirlo es
extremadamente fácil en un buen sistema de educación pública. Consiste en
mantener a los muchachos constantemente en vilo, no tanto con aburridos
estudios que nada entienden y queodiando por el sólo hecho de ser forzados a permanecer en su sitio,
cuanto por medio de ejercicios que les agraden, satisfaciendo el requerimiento
de movilidad propio del cuerpo cuando crece, y cuyo placer no terminará ahí
para ellos.
No
debe permitirse que separadamente según el capricho de cada cual, sino todos
juntos y en público, de manera que haya siempre un objeto común al que todos
aspiren y altiempo impulse la
competencia y la emulación. Los padres que prefieran la educación doméstica
y hagan educar a sus hijos bajo su directa supervisión deberán enviarlos, sin
embargo, a tales ejercicios. Su instrucción puede ser doméstica y particular,
pero sus juegos deben ser siempre públicos y comunes a todos; no se trata, en
efecto, de mantenerlos ocupados, de procurarles una constitución robusta, de
hacerlos ágiles y bien plantados, sino de habituarlos tempranamente a la
regla, a la igualdad, a la fraternidad, a la emulación, a vivir bajo la mirada
de sus conciudadanos y a desear la aprobación pública. Para ello, los
premios y las recompensas de los vencedores no serán arbitrariamente otorgados
por los maestros de gimnasia ni por los directores de los colegios, sino por
aclamación y a juicio de los espectadores; y puede contarse con la sempiterna
justeza de estos juicios, más aún si se toma el cuidado de hacer tales juegos
atractivos para el público, organizándolos con un mínimo de aparato y de modo
que constituyan espectáculo. En ese caso cabe presumir que toda persona honesta
y todo buen patriota tomará su asistencia como un deber y un placer. [...]
Cualquiera
que sea la forma dada a la educación pública, sobre la que aquí no entro en
detalle, es conveniente establecer un Colegio de Magistrados de primer rango que
detente su suprema administración, y que nombre, revoque y cambie a voluntad
tanto a directores y jefes de estudio de los colegios -quienes serán, según
dijimos, candidatos a las altas magistraturas-, cuanto a los maestros de
gimnasia, a los cuales se tratará con cuidado de estimular su celo y su
vigilancia mediante puestos más elevados, que se les abrirán o cerrarán según
hayan desempeñado los anteriores. Puesto que la esperanza de la República, y la
gloria y la suerte de la nación dependen de tales instituciones, éstas tienen
una importancia que me sorprende que en ninguna parte le haya sido nunca
reconocida. Estoy afligido por la humanidad, por tantas ideas, en mi opinión
tan válidas y útiles, como se encuentran siempre, aunque muy practicables, tan
lejos de todo lo que se hace. Por lo demás, aquí me limito a indicar, aunque es
suficiente para aquéllos a quienes me dirijo. [...]
Conclusión:
educación paidocéntrica, natural, negativa, progresiva para formar al hombre
natural en estado social.
II.
I. KANT
(1724-1804). LA FORMACIÓN INTELECTUAL Y MORAL
La educación en Prusia.
El contexto pedagógico
alemán en ese siglo XVIII, y en lo que a escuelas populares se refiere, puede
sintetizarse en cuatro puntos:
1) La calidad de los maestros era
muy deficiente. Lutero había querido que el pastor mismo fuera el maestro de
escuela, pero ello de hecho no fue posible, y la docencia quedó en manos de
comerciantes venidos a menos, estudiantes fracasados e inválidos de guerra.
2) La concurrencia a la escuela era
irregular; las clases se daban los domingos a la mañana, durante una o dos
horas. En el año 1763 Federico II de Prusia tornó obligatoria la escolaridad
entre los cinco y los trece años pero la medida resultó ineficaz.
3) No había suficientes escuelas.
4) La orientación de las escuelas
medias era fundamentalmente religiosa: el latín y el griego se estudiaban en
función de la aproximación a la lengua original del Nuevo Testamento.
No
tardó en sentirse en este contexto la influencia de Rousseau y su concepción de
la educación natural. Fue J. B. Basedow (1724-1790), influido por Emilio,
quien inició la reforma en ese campo. En 1768 escribió la Representación a
los filántropos y a los hombres prudentes acerca de la vida escolar y su
influencia en la felicidad colectiva. En ella señala que la reforma
pedagógica se basa en dos aspectos: la apertura de seminarios de maestros y la
elaboración de una enciclopedia escolar. Publicó en 1774 un libro enciclopédico
Obra Elemental y el Libro del método en el que expone sus ideas
pedagógicas principales. Por la misma época tuvo la oportunidad de fundar una
institución educativa - el Filantropino- en la que pondría en práctica sus
ideas, que pueden resumirse en que el fin de la educación es preparar en
general para una vida útil, patriótica y feliz. Para tal fin aunó el plan de
estudios humanista con trabajos manuales y actividades al aire libre. Otras
escuelas similares fueron fundadas y la pedagogía filantrópica tuvo sus
seguidores e influencia.
En
el tratamiento del problema de la educación,Kant reconoce las influenciasde
Rousseau, con su Emilio, y de Basedow.
Inmanuel Kant (1724-1804)
I.
Kant nació en Könisberg.Estudió
filosofía, matemáticas y teología. En1755, docente privado en la Universidad de Könisberg. En 1770,
catedrático de lógica y metafísica en el mismo lugar. Entre sus obras más
importantes figuran: Crítica de la razón pura (1781), Prolegómenos
(1783), Fundamento de la metafísica de las costumbres (1785), Crítica
de la razón práctica (1788), Crítica del juicio (1790), La
religión dentro de los límites de la razón (1793). También escribió sobre
ciencias naturales y educación.
Entre
los años 1776-77y 1786-87, Kant dictó
cuatro cursos de Pedagogía en la Universidad de Königsberg, dando así forma
académica y sistemática a su interés por el tema de la educación. La
recopilación y publicación de estas lecciones de pedagogía, tituladas Reflexiones
sobre educación o Pedagogía, se realizó en 1803 y estuvo a cargo de
su adjunto T. Rink.
Su
especulación filosófica tiene como punto de partida el empirismo y el
racionalismo desembocando en una nueva concepcióngnoseológica y ética. El eje central de su pensamiento se halla
en las Críticas.
En
la Crítica de la razón pura da los fundamentos lógicos del conocimiento
científico y sus límites: distingue una realidad natural o fenoménica,
ubicada en espacio y tiempo, percibida por los sentidos y base de conocimiento
científico; una realidad trascendente o nouménica que es inaccesible al
hombre. El sujeto cognoscente es amo dentro de los límites impuestos.
La
Crítica de razón práctica plantea el tema moral -centro de su
pensamiento pedagógico-como consecuencia del anterior. El yo ordenador del
mundo fenoménico es también legislador de sí mismo. Para obrar moralmente el
hombre debe dejar de lado sus impulsos sensibles y su egoísmo. Sin embargo el
mundo de valores que rige la actividad humana no es incognoscible, solo sabemos
que debe existir. ¿Cómo obrar bien? Cumpliendo el deber por el deber mismo, por
respeto a la ley. El ejercicio de la libertad humana radica en obrar bien de
acuerdo con una norma o ley moral universal, como principio racional de acción,
que se expresa en el imperativo categórico: “obra de modo tal que la máxima de
tu querer pueda valer siempre como principio de una legislación universal”.
Esta norma obliga a la voluntad a cumplir toda acción que responda a una ley.
Es necesario educar al hombre para el cumplimiento del deber, el respeto a la
ley en términos universales. La formación moral es el núcleo e la actividad
educativa.
Reflexiones sobre la educación
La
educación es según Kant un arte cuya práctica debe ser perfeccionada por muchas
generaciones. El hombre es un ser libre en devenir, perfectible, como individuo
y como especie: la educación se verá abocada al problema de orientarlo sin
conocerlo propiamente, y sabiendo que tiene ante sí infinitas posibilidades. La
educación debe, entonces, seguir a la experiencia y, ante todo, a la acumulada
por pasadas generaciones. Kant retoma, reflexionándolas, ideas de Platón,
Rousseau, Locke y Basedow, entre otros.
La
reflexión crítica sobre la experiencia de la humanidad permite descartar
errores, o todo lo superfluo, posibilitando así un efectivo progreso -con
economía de fuerzas y de tiempo- tanto en la educación y el crecimiento del
individuo cuanto de la especie. En materia educativa, la mirada está puesta
siempre en el futuro, en la humanidad venidera, de la que participará el hombre
de hoy en la medida en que la educación haga de él un hombre del mañana: He
aquí un principio del arte de la educación que quienes hacen los planes de
educación deberían tener siempre ante sus ojos: no se debe educar a los niños
considerando solamente el estado presente de la especie humana, sino también un
estado futuro posible y mejor [...] de la humanidad [...].
El
ser humano e perfectible y libre pero debe, además, devenir libre, señorear
sobre su propia libertad, trascender sus impulsos: lalibertad constituye la idea inspiradora de la pedagogía.
La educación es una tarea posible
aunque ardua. Es ardua por sus malas inclinaciones. Es posible, dada la
naturaleza del hombre. Se tratará de tornarlo hábil, esto es, capacitado para
el logro de los fines propuestos; prudente para desenvolverse en la sociedad
humana, y moral, es decir, capaz de elegir siempre el bien. La educación exige
esfuerzo, dolor, disciplina:Quien
no es culto, es bruto; quien no es disciplinado es un salvaje. La carencia de
disciplina es un mal mayor que la falta de cultura, pues ésta puede remediarse
luego; pero el salvajismo no puede ser desechado, y no es posible subsanar un
yerro en la disciplina.
En
materia de disciplina, la obediencia es fundamental para el carácter de un
niño, particularmente de un escolar [...]. Primeramente se trata de una
obediencia a la voluntad absoluta de quien lo guía, y en segundo lugar es
obediencia a la voluntad de quien es reconocido como razonable y bueno [...].
Esta obediencia voluntaria es muy importante; pero la primera, la obediencia
absoluta, es extremadamente necesaria, porque prepara al niño para el
cumplimiento de las leyes que más tarde, como ciudadano, deberá obedecer aún
sino fuesen de su agrado.
Las
Reflexiones sobre educación plantean el problema de cómo conciliar la
libertad del educando con la disciplina necesaria para superar los impulsos. La
respuesta de Kant parte del estado salvaje natural en el niño, reacio a toda
sujeción a leyes; tal estado deberá ser superado por el estado de cultura, que
conlleva la conciencia del deber y una libertad razonable. La educación lo
procurará. Y lo hará a través del trabajo, concepto que aúna en sí obediencia y
libertad: porque el trabajo requiere obediencia (a la realidad y sus
imposiciones); pero también hay en él un proyecto creativo que implica
libertad. El trabajo de la educación es hacerse a sí mismo, en consonancia con
la naturaleza en función del deber ser.
Kant
distingue tres fases en la educación:
1) La educación física, que
comprende dos fases: la educación del cuerpo, consistente en los cuidados
prodigados por los padres, nodrizas y sirvientes; y la educación física activa,
la ejercitación del cuerpo.
2) La educación intelectual
o instrucción que se desarrolla en la escuela. Kant defiende la educación
pública porque ésta es formadora del ciudadano.
3) La educación moral,
fundamento de toda la actividad educativa.
El
maestro sabe que cada fase se prepara y se funda en las anteriores, y debe
entonces trabajar los diversos tiempos anudándolos en el presente. Se tratará,
pues, de coordinar los diferentes períodos, buscando en todo momento la
presencia de una exigencia moral acorde a la edad del niño. Asimismo, será
preciso subordinar jerárquicamente las etapas entre sí: la disciplina del
cuerpo prepara para la disciplina intelectual y ambas para la moral.
La educación del cuerpo
Ante
el niño recién nacido, Kant sigue las líneas directrices de Rousseau: dejar
actuar a la naturaleza, abstenerse de estorbarla naturaleza. Es preciso
recordar que en la educación del cuerpo ya está presente la educación moral. A
este respecto Kant retoma el ejemplo de Rousseau: no acudir a todos los gritos
de los niños, actitud que hace niños tiránicos y odiosos, sino tan sólo a los
que denotan una real necesidad.
En
cuanto a la educación gimnástica, Kant no es muy preciso, pero eso se debe a la
vaguedad propia de la época sobre este punto. Principia esta educación cuando
el niño comienza a jugar, a correr, a saltar. También entonces hay una
educación moral, porque el niño se impone privaciones en pro de un mayor
aprovechamiento en el juego. Aconseja la natación y el juego de pelota, por la
coordinaciónque establecen entre los
movimientos y el uso de los órganos de los sentidos. Se interesa igualmente por
generar, en esta etapa, actitudes de autodominio y coraje.
La educación intelectual
Debe
llevarse a cabo en la escuela, bajo la idea del trabajo, y no del juego: tal es
la importante presencia de la disciplina, que lleva a la libertad. Kant sabe
que las escuelas de su época son deficientes pero -separándose en esto de
Rousseau- aún así, las prefiere, antes que renunciar a la escolaridad.
El
ideal kantiano de la educación intelectual es conquistar la autonomía de juicio
necesaria para la formación de una libre conciencia moral.
Nunca
se debe cultivar una facultad del espíritu aisladamente, sino en relación con
las restantes: por ejemplo, trabajar la imaginación para el aprovechamiento del
entendimiento. Una educación basada en el desarrollo de una sola facultad es
deformante.Todas las facultades son necesarias al hombre.
Entre
los contenidos de los programas de estudios, privilegia a la geografía, por el
gusto que proporciona a los chicos de toda edad, y porque en ella se encuentran
involucradas otras disciplinas como la física, la matemática, el dibujo, la
zoología, la botánica, etc. También las matemáticas son importantes porque
aportan proporción y equilibrio. Asimismo la retórica y las lenguas tienen un
lugar, aunque no son protagonistas.
La educación moral
La
educación del cuerpo y la del intelecto proveyeron al niño de la habilidad; la
escuela le dio la prudencia en su relación con los demás. La educación práctica
o moral deberá moralizarlo.
La
educación moral desde un punto de vista general debe entenderse como formación
del carácter o sea aptitud para actuar según las normas.Este carácter se forma desde temprana edad:
regulando bien la vida del niño, distribuyendo las actividades en tiempos
determinados, con orden y regularidad, todo ello para evitar la inconstancia y
la distracción.
Los
tres momentos esenciales en la formación del carácter son: la obediencia, la
veracidad, la sociabilidad.
1. La obediencia: debe
interiorizarse, para llegar a ser autonomía, libertad. Desde niño, y a su paso
por la escuela, el chico ha conocido la obligación impuesta desde afuera, y su
obediencia ha sido pasiva. Pero luego la obligación se interioriza, el niño se
obedece a sí mismo y descubre su libertad: es autónomo. Esto se prepara
acostumbrando al niño a descubrir las razones de lo que debe hacer; así, en
lugar de obedecer a otro, comienza a obedecer a su propia razón. Es una actitud
posible ya en el adolescente.
2. La veracidad: se
define como autenticidad, o sea siempre pensar de acuerdo con la propia
naturaleza, con lo que uno es, con su Yo. Ser hombre. Su carencia es, para
Kant, signo de falta de carácter, es estar en desacuerdo consigo mismo.
3. La sociabilidad:
consiste fundamentalmente en la capacidad de ponerse en el lugar de otro. Se
trata de la vida en comunidad -cuyo inicio es la escuelas- fundada en la razón,
y no en la sensibilidad o la mera simpatía.
Conclusión
:Por la educación, el niño deviene, finalmente, hombre, siendo además un
individuo conciente del valor de su vida, y un buen ciudadano.
Las
ideas predominantes en el siglo XVIII en materia educativa hacen referencia a
una reforma social de la pedagogía y a la secularización de la educación
porquela instrucción pública concierne
a lo civil.
Representante
de este pensamiento es Louis-René de La Chalotais (1701-1785) autor de Ensayo
de educación nacional (1763) -obra dirigida a Luis XVI- donde realizó una
crítica a la educación jesuita sobre la base de su ineficacia e ineptitud para preparar
a sus escolares para los asuntos habituales de la vida como ciudadanos.
Proponía que el estado se hiciera cargo de la educación y que la limitara a las
clases superiores, porque la instrucción de las clases trabajadoras no debía
exceder más allá de sus ocupaciones.
Anne
Robert-Jacques Turgot (1727-1781) redactó Memorias de las Municipalidades
donde solicitaba un sistema nacional de educación bajo control de un Consejo de
Instrucción Pública, cuya función sería organizar una enseñanza cívica y nacional,
inspeccionar la producción de libros de texto, elaborar una política educativa
uniforme y coordinar el sistema educativo.
Denis
Diderot (1713-1784) escribió, a pedido de Catalina II de Rusia,Plan de una
Universidad Rusa donde afirmaba que la educación es imprescindible al
pueblo y que a nadie debe faltar las luces de la instrucción elemental. Para
esto son necesarias escuelas públicas y gratuitas,donde se privilegie la enseñanza técnica.
La pedagogía de la revolución y el
concepto de educación política
Desde
1789-1799 el gobierno revolucionario tuvo preocupación por la educación. El
período turbulento hasta 1794 se caracterizó en lo educativo por eldesmantelamiento de las escuelas de la
Iglesia y por la elaboración de propuestas de sistemas de instrucción pública.
Trataremos el proyecto de Condorcet por su influencia posterior.
Marie-Jean-Antonie
Caritat de Condorcet (1743-1794) redactó Cinco memoria sobre la instrucción
pública, donde afirmaba que la instrucción pública se dirige a todos y cada
uno de los ciudadanos apelando a su razón en un contexto institucional. Es
necesario promover una república ilustrada sin sacrificar al individuo. La
instrucción pública es para Condorcet compatible con la libertad y la
igualdad, ya que una instrucción correcta promueve la libertad y la igualdad.
En
la primera memoria -“Naturaleza y objeto de la instrucción pública”- expresa
que la sociedad debe al pueblo una instrucción pública por tres motivos:
1) como medio de hacer real la
igualdad de los derechos: hay un cierto nivel de conocimiento mínimo que
todo ciudadano debe poseer si ha de ser capaz de cumplir con sus deberes para
consigo y sus congéneres, y no sentirse servilmente dependiente de aquellos
que saben más;
2) para disminuir la desigualdad
que nace de la diferencia de los sentimientos morales (sentimiento de
inferioridad moral como consecuencia de una instrucción clasista): se debe
procurar a cada individuo la instrucción necesaria para ejercer las funciones
comunes de todo hombre y sus deberes;
3) para aumentar en la sociedad
la masa de luces útiles y así obtener y conservar buenas leyes y una
administración sabia.
También sostiene que la sociedad es
la encargada de ofrecer una instrucción pública relativa a las profesiones,
para hacerlas igualmente útiles y acelerar sus progresos. Por otra parte la
instrucción pública es el medio para perfeccionar a la especie humana en su
conjunto, porque permite a todos los hombres el desarrollo de sus condiciones
naturales. Esta instrucción pública, a la que deben acceder hombres y mujeres,
se brindará para todos en las escuelas y se limitará a la “instrucción
positiva” porque el poder público no tiene derecho a vincular la enseñanza
de la moral con la de la religión ni puede establecer un cuerpo de doctrina
que se deba enseñar exclusivamente. El deber y el derecho del poder público
se limita a fijar el objeto de la instrucción y a asegurarse que será bien
realizado.
Las
restantes Memorias hacen referencia a la instrucción común de los niños,
a los contenidos comunes y los libros de enseñanza, a la instrucción
profesional y en ciencias.
En
1792 Condorcet presentó a la Asamblea la aplicación institucional de sus Memorias
en un Informe y proyecto general de Organización general de la instrucción
pública, donde propone la siguiente organización escolar:
1)escuelas primarias por todo el
país: enseñanza de lectura, escritura, nociones elementales de moral, economía
y ciencias naturales;
2) escuelas secundarias en ciudades
de más de cuatro mil habitantes: enseñanza de gramática, historia y geografía
de Francia, moral, elementos de matemáticas, física e historia natural,
agricultura y comercio, idioma extranjero más útil al distrito;
3) institutos con cursos de
matemáticas y física, de ciencias morales y políticas, de ciencias aplicadas,
de literatura y bellas artes;
4) liceos con cursos similares a
los institutos, pero con un nivel de especialización más alto;
5) la sociedad nacional de las
ciencias y las artes:institución de
investigación y no de enseñanza encargada de supervisar el sistema nacional de
educación.
El
período que llega hasta 1799 se caracterizó por promulgar algunas leyes
educativas que establecieron cierta estabilidad y continuidad. Por ejemplo la
ley Lakanal (1762-1846) que exigía un mínimo de educación primaria. A fines de
1795 se decretó la ley Daunou que proporcionó escuelas primarias a pueblos y
ciudades, bajo el control del gobierno local y requería escuelas centrales en
cada departamento con un plan de estudios de seis años (12 a 18). Diversas
leyes fijaron pautas de titulación del profesorado, pautas de evaluación a
estudiantes; asistencia igualitaria a niñas y niños, sistema de tres niveles
de enseñanza sin que fueran necesarias ni obligatoriedad ni gratuidad. Se
organizó en cierto modo la escuela primaria dependiente del estado.
Nos
ubicamos históricamente en la España de Carlos III y Carlos IV. El primero fue
representante del despotismo ilustrado, que fue una conducta de gobierno
característica del siglo XVIII cuyos principios básicos son: la centralización
administrativa, la elevación del nivel cultural y una política económica y
social que se traduzca en un bienestar material. Carlos III fomenta la instrucción
pública y el desarrollo económico regional a través de la creación de
Sociedades económicas de amigos del país compuesta por ciudadanos, sin
distinción de partido político, protegidos por el clero que fomentaron la
enseñanza de artes y oficios, fundaron escuelas y publicaron obras de utilidad
general y manuales de artes, agricultura e industrias
[viii]La política
educativa
En
relación a las Sociedades económicas de amigos del país se destaca la labor de Pedro
Rodríguez de Campomanes (1713-1802), quien no ocupó puestos de primera fila
durante el reinado de Carlos III, pero cuya influencia se descubre en numerosas
disposiciones. Entre sus obras nos interesan en materia educativa dos: el Discurso
sobre la educación popular de los artesanos y su fomento y el Discurso
sobre el fomento de la industria popular.
En
el Discurso sobre el fomento de la industria popular encontramos los
objetivos pedagógico-sociales de las Sociedades económicas de amigos del país: que
[...] vean lo que conviene a cada provincia; cuáles impedimentos lo retardan; y
los medios seguros de removerlos, y establecer los modos sólidos que han de
regir en este género de industrias. Para esto la sociedad cuidará de
promover la educación de la nobleza, el amor al rey, y a la patria. Se
ocupará de conocer la calidad y cantidad de población, los cambios migratorios
y sus causas. Promoverá aquellos conocimientos que incidan en el progreso
económico de la región ya traduciendo las buenas obras, publicadas fuera,
con notas y reflexiones acomodadas a nuestro suelo; ya haciendo experimentos y
cálculos políticos en estas materias. Además estas sociedades podrán
velar en todas las enseñanzas de matemáticas, máquinas, tintes, diseños,
telares y demás cosas necesarias para fomentar la industria.
En
el Discurso sobre la educación popular de los artesanos y su fomento
discurre sobre la importancia de organizar adecuadamente la formación técnica,
porque es necesario propagar, y sacar colonias de artesanos de la capital o
pueblo, en que estén bien instruidos y puestos en la debida manera de
educación, que se intenta entablar, a los demás parajes de la provincia que
sean a propósito. A tales artífices debe ayudarles el público, para
establecerles en los lugares a que fueren destinados.
Por
esta misma época es destacada la obra de Melchor Gaspar de Jovellanos
(1744-1811).. Representante típico de la Ilustración española, consideró a la
instrucción pública como la base de la prosperidad y felicidad social, del
progreso.
Los
intereses intelectuales de Jovellanos abarcaron: la literatura francesa, la
cultura inglesa, la historia de España, los clásicos españoles y autores del
siglo XVII (Saavedra Fajardo, Navarrete, etc.), estudios sociales y políticos
(nuevas teoría económicas).
En
1778, durante el reinado de Carlos III fue nombrado Alcalde de Casa y Corte de
Madrid. Permaneció en Madrid hasta 1790 y entró en contacto con personajes de
la corte; entre ellos, Campomanes lo recibió en su tertulia. En estos años
desarrolló Jovellanos una intensa actividad cultural: ingresó en la Sociedad
Patriótica y en diversas Academias como la de Derecho (1785) y la de Historia
(1779). También formó parte de la Junta de Comercio, Moneda y Minas (1783) y
fue incorporado como consejero al Consejo de las Órdenes Militares (1780).
En
relación a la última actividad mencionada, comenzó a manifestarse su interés
por la educación como factor de progreso: al realizar en 1782 un viaje de
visita al convento de San Marcos de León, aprovechó la oportunidad y visitó su
natal Asturias. Recorriendo la zona concibió la idea de reformar el sistema
educativo como requisito previo para el desarrollo económico y técnico. A tal
fin pronunció un discurso en mayo de 1782, dirigido a la Sociedad de Amigos del
País, de Asturias: Sobre la necesidad de cultivar en el Principado de
Asturias el estudio de las ciencias naturales. Ya anteriormente -1781-
había dirigido a la misma sociedad desde Madrid un discurso Sobre los medios
de promover la felicidad en aquel principado. En ambos discursos se halla
en germen la idea del Instituto Asturiano, con un moderno programa educativo
basado en un concepto práctico de ciencia.
En
1788, la Sociedad Económica de Madrid le encargó que extendiese un informe
sobre el expediente de la Ley Agraria formado por orden del Consejo de
Castilla. Trabajó en ella hasta 1794, en que la remitió a la Sociedad, la cual
lo publicó en 1795. Se destacó en esta obra como historiador, economista y
educador (casi íntegramente las ideas expuestas en la segunda parte).
Fue
1790 un año importante tanto en lo educativo cuanto en lo político. Realizó la
visita a los colegios de Calatrava y Alcántara en Salamanca. A consecuencia del
estado deficiente de la educación, intentó modernizar la enseñanza
universitaria española y redactó en 1791 un Reglamento literario e
institucional para llevar a efectos el plan de estudios del Colegio Imperial de
Calatrava donde promovía la inclusión de autores modernos en los planes de
estudio y señalaba la inutilidad de los estudios humanísticos.
Desde
1790 a 1798 residió en Gijón, por cuestiones políticas. En este período redactó
un Diario detallado de sus actividades, siendo de interés para nosotros
lo referente al nacimiento y desarrollo del Instituto Asturiano. El mismo se
inauguró (importante Oración inaugural) en 1794 y se convierte
rápidamente en centro modelo de enseñanza secundaria, con predominio de la
instrucción científica. A esto se añaden disciplinas formativas y lenguas
modernas. Adscritas al instituto estableció dos escuelas primarias, para niños
y niñas, destinadas a la instrucción de los hijos de obreros y viudas pobres.
En 1797 escribe Sobre la necesidad de unir el estudio de la literatura al de
las ciencias, donde expone su idea armónica de la educación basada en la
necesidad del desarrollo de las facultades estéticas del hombre paralelamente
al estudio de las ciencias naturales: unir letras y ciencias. En síntesis la
orientación del instituto responde a las ideas de Jovellanos: 1) la instrucción
como base de toda prosperidad; 2) la necesidad del estudio de las ciencias
útiles; 3) un concepto armónico de la educación en la que se integran la
formación profesional y la cultura general (intelectual, estética, social,
física) propias del ciudadano.
Entre
noviembre de 1797 y agosto de 1798 fue Ministro de Gracia y Justicia. Propuso
llevar a cabo una reforma de la instrucción pública. A tal efecto presentó una Memoria
donde señalaba como causas
principales de la ignorancia española el abuso del escolasticismo y el descuido
de las ciencias útiles. Escribió en 1799 un discurso Sobre el estudio de las
ciencias naturales.
En
1801 fue deportado a Mallorca. Allí presentó, en un concurso organizado por la
Sociedad económica de Mallorca, su obra educativa más importante: Tratado
teórico práctico de enseñanza o Memoria sobre la educación pública
(reconoce la influencia de Locke, Condillac y los ilustrados franceses).
Liberado en 1808, forma parte de la Junta Central en Madrid como representante
de Asturias. Como miembro de la Junta Central redacta sus Bases para la
formación de un plan general de instrucción pública. Fallece en 1811.
Informe
sobre la ley agraria. Destaca la importancia de los conocimientos útiles
para el progreso y la necesidad de multiplicar los institutos en los que se
brinden:
[...]
Las ciencias exactas perfeccionarán sus instrumentos, sus máquinas, su economía
y sus cálculos yabrirán además, la
puerta para entrar al estudio de la Naturaleza; las que tienen por objeto a
esta gran madre le descubrirán sus fuerzas y sus inmensos tesoros; y el
español, ilustrado por unas y otras, acabará de conocer cuántos bienes
desperdicia por no estudiar la prodigiosa fecundidad del suelo y del clima en
que le colocó la Providencia. La historia natural, presentándole las
producciones de todo el globo, le mostrará nuevas semillas, nuevos frutos,
nuevas plantas y hierbas que cultivar y acomodar a él y nuevos individuos del
reino animal que domiciliar en su recinto. Con estos auxilios descubrirá nuevos
modos de mezclar, abonar y preparar la tierra y nuevos métodos de romperla y
sazonarla. Los desmontes, los desagües, los riegos, la conservación y beneficio
de los frutos, la construcción de trojes y bodegas, de molinos, lagares y
prensas; en una palabra, la inmensa variedad de artes subalternas y auxiliares
del gran arte de la agricultura, fiadas ahora a prácticas absurdas y viciosas,
se perfeccionarán a la luz de estos conocimientos, que no por otra causa se
llaman útiles que por el gran provecho que puede sacar el hombre de su
aplicación al socorro de sus necesidades.
[...]
propondrá a vuestra alteza que multiplique los institutos de útil enseñanza en
todas las ciudades y villas de alguna consideración, esto es, en aquéllas en
que sea numerosa y acomodada la clase propietaria. Siendo éste un objeto de
utilidad pública y general, no debe haber reparo en dotarlos sobre los fondos
concejiles, así de la capital como del partido de cada ciudad o villa, y esta
dotación será tanto más fácil de arreglar cuanto el salario de los maestros
podrá salir, y convendrá que salga, como en otros países, de las contribuciones
de los discípulos, y el Gobierno sólo tendrá que encargarse de edificios,
instrumentos, máquinas, bibliotecas y otros auxilios semejantes. Fuera de que
la dotación de otros institutos, cuya inutilidad es ya conocida y notoria,
podría servir también a este objeto.
[...]
Para que los institutos propuestos sean verdaderamente útiles, convendrá formar
unos buenos elementos, así de ciencias matemáticas como de ciencias físicas, y
singularmente de estas últimas; unos elementos que, al mismo tiempo que reúnan
cuantas verdades y conocimientos puedan ser provechosos y aplicables a los usos
de la vida civil y doméstica, descarten tantos objetos de vana y peligrosa
investigación como el orgullo y liviandad literaria han sometido a la
jurisdicción de estas ciencias.
También
indica en el Informe que para que el progreso sea posible es
imprescindible la instrucción de los labradores:
[...]
La empresa es grande por su objeto, pero sencilla y fácil por sus medios. No se
trata sino de disminuir la ignorancia de los labradores, o, por mejor decir, de
multiplicar y perfeccionar los órganos de su comprensión. La Sociedad no desea
para ellos sino el conocimiento de las primeras letras, esto es, que sepan
leer, escribir y contar. [...] Una instrucción, pues, tan necesaria a todo
individuo para perfeccionar las facultades de su corazón y de su alma, tan
provechosa a todo padre de familia para conducir lo negocios de la vida civil y
doméstica, y tan importante a todo gobierno para mejorar el espíritu y el
corazón de sus individuos, es la que desea la Sociedad, y la que bastará para
habilitar al labrador, así como a las demás clases laboriosas, no sólo para
percibir más fácilmente las sublimes verdades de la religión y la moral, sino
también las sencillas y palpables de la física, que conducen a la perfección de
sus artes. Bastará que los resultados, los descubrimientos de las ciencias más
complicadas, se desnuden del aparato y jerga científica y se reduzcan a claras
y simplísimas proporciones, para que el hombre más rudo las comprenda cuando
los medios de su percepción se hayan perfeccionado.
Indica
también cómo propagar los conocimientos útiles a través de material de
enseñanza adecuado:
[...]
el medio más sencillo de comunicar y propagar los resultados de las ciencias
útiles entre los labradores sería el de formar unas cartillas técnicas que, en
estilo llano y acomodado a la comprensión de un labriego, explicasen los
mejores métodos de preparar las tierras y las semillas, y de sembrar, cosechar,
escardar, trillar y aventar los granos y de guardar y conservar los frutos y
reducirlos a caldos o harinas; que describiesen sencillamente los instrumentos
y máquinas del cultivo y su más fácil y provechoso uso, y, finalmente, que descubriesen
y como que señalasen con el dedo todas las economías, todos los recursos, todas
las mejoras y adelantos que puede recibir esta profesión.
La Memoria sobre la instrucción pública
o Tratado teórico-práctico de enseñanza expone los beneficios de la instrucción y
su necesidad:
¿Es
la instrucción pública el primer origen de la prosperidad social? Sin duda.
Esta es una verdad no bien reconocida todavía, o por lo menos no bien
apreciada: pero es una verdad. La razón y la experiencia hablan en su apoyo.
Las
fuentes de la prosperidad social son muchas; pero todas nacen de un mismo
origen, y este origen es la instrucción pública. [...] Con la instrucción todo
se mejora y florece; sin ella todo decae y se arruina en un Estado. [...]
Recórranse todas las sociedades del globo, desde la más bárbara a la más culta,
y se verá que donde no hay instrucción todo falta, que donde la hay todo
abunda, y que en todas, la instrucción es la medida común de la prosperidad.
Pero,
¿acaso la prosperidad está cifrada en la riqueza? ¿No se estimarán en nada las
cualidades morales en una sociedad? ¿No tendrán influjo en la felicidad de los
individuos y en la fuerza de los Estados? Podría creerse que no, en medio del
afán con que se busca la riqueza y la indiferencia con que se mira la virtud.
Con todo, la virtud y el valor deben contarse entre los elementos de la
prosperidad social. Sin ella toda riqueza es escasa, todo poder es débil. Sin
actividad, ni laboriosidad, sin frugalidad y parsimonia, sin lealtad y buena
fe, sin probidad personal y amor público; en una palabra sin virtud ni
costumbres, ningún Estado puede prosperar, ninguno subsistir. Sin ellas el
poder más colosal se vendrá a tierra, la gloria más brillante se disipará como
el humo.
Y
bien, esta otra fuente de prosperidad, ¿no tendrá también su origen en la
instrucción?; ¿quién podrá dudarlo? ¿No es la ignorancia el más fecundo origen
del vicio, el más cierto principio de la corrupción? ¿No es la instrucción la
que enseña al hombre sus deberes y la que le inclina a cumplirlos? La virtud
consiste en la conformidad de nuestras acciones con ellos, y sólo quien los
conoce puede desempeñarlos. Es verdad que no basta conocerlos, y que también es
un oficio de la virtud abrazarlos; pero en esto mismo tiene mucho influjo la instrucción,
porque apenas hay mala acción que no provenga de algún artículo de ignorancia,
de algún error o de algún falso cálculo en su determinación.
[...]
Se dirá también que la instrucción corrompe, y es verdad. [...] Si la
instrucción, mejorando las artes atrae la riqueza, también la riqueza
produciendo el lujo, inficiona y corrompe las costumbres. [...] Sin duda que el
lujo corrompe las costumbres: pero absolutamente hablando, el lujo no nace de
la riqueza. Hay lujo en todas las naciones, en todas las provincias, en todos
los pueblos y en todas las profesiones de la vida, ora sean o se llamen ricas o
pobres. [...] En todas partes el amor propio es el patrimonio del hombre, en
todas partes aspira a distinguirse y singularizarse. He aquí el verdadero origen
del lujo.
Sin
duda que la riqueza le fomenta: pero ¿cómo? Donde las leyes autorizan la
desigualdad de las fortunas; cuando la mala distribución de las riquezas pone
la opulencia en pocos, la suficiencia en muchos y la indigencia en el mayor
número, estonces es cuando un lujo escandaloso devora las clases pudientes, y
aunque menos visible, las enflaquece y arruina.
Pero
sea la que fuere la causa del lujo, la instrucción lejos de fomentarle, le
modera; mejora, siasí puede decirse,
los objetos; le dirige más bien a la comodidad que a la ostentación, y pone un
límite a sus excesos. Ciertamente que no es un defecto de hombres instruidos;
es de hombres frívolos y vanos. Es, en fin, el vicio, es la pasión de la
ignorancia.
No
por ello negaré que haya desórdenes y horrores producidos o patrocinados por la
instrucción; pero por una instrucción mala y perversa que también en ella cabe
corrupción, y entonces ningún mayor puede venir sobre los hombres y los
Estados.
En
su obra Necesidad de unir el estudio de la literatura al de las ciencias
reconoce que los estudios útiles por sí solos llevan a una educación
incompleta:
[...]
Mas no porque las ciencias sean el primero deben ser el único objeto de vuestro
estudio; el de las buenas letras será para vosotros no menos útil, y aun me
atrevo a decir no menos necesario.
Porque,
¿qué son las ciencias sin su auxilio? Si las ciencias esclarecen el espíritu,
la literatura le adorna; si aquéllas le enriquecen, ésta pule y avalora sus
tesoros; las ciencias rectifican el juicio y le dan exactitud y firmeza; la
literatura le da discernimiento y gusto, y le hermosea y perfecciona.
[...]
Para alcanzar tan sublime fin no os propondré yo largos y penosos estudios; el
plazo de nuestra vida es tan breve, y el de vuestra juventud huirá tan
rápidamente, que me tendré por venturoso si lograre economizar algunos de sus
momentos. Tal por lo menos ha sido mi deseo, reduciendo el estudio de las
bellas letras al arte de hablar, y encerrando en él todas las artes que con
varios nombres han distinguido los metodistas, y que esencialmente le
pertenecen.
[...]
así como hemos reducido al curso de matemáticas los elementos de todas las
ciencias exactas, y al de física los de todas las naturales, reduciremos al de
buenas letras cuanto pertenece a la expresión de nuestras ideas.
[...]
Pues tal será la suma de esta nueva enseñanza. Ni temáis que para darla
oprimamos vuestra memoria con aquel fárrago importuno de definiciones y reglas
a que vulgarmente se han reducido estos estudios. No, por cierto; la sencilla
lógica del lenguaje, reducida a pocos y luminosos principios, derivados del
purísimo origen de nuestra razón, ilustrados con la observación de los grandes
modelos en el arte de decir, harán la suma de vuestro estudio. Corto será el
trabajo, pero si vuestra aplicación correspondiere a nuestros deseos y al
tierno desvelo del laborioso profesor que está encargado de vuestra enseñanza,
el fruto será grande y copioso. [...] Estudiad las lenguas vivas, estudiad
sobre todo la vuestra; cultivadla, dad más a la observación y a la meditación
que a una infructuosa lectura [...].
Bowen, J. Historia de la educación
occidental. Vol. III. Barcelona: Herder, 1985, caps VI-VIII.
Château, J. Los grandes
pedagogos. México: F.C.E., 1974.
Cirino, J. y Hubeñak, F. Manual
de Historia de la Cultura Occidental.Buenos Aires: AZ, 1985, cap. XXX.
Condorcet. Cinco memorias sobre
la instrucción pública y otros escritos. Madrid: Morata, 2001.
Ferrater Mora, J. Diccionario de
Filosofía.
Galino, M. A. Textos Pedagógicos
Hispanoamericanos. Madrid: Narcea, 1982.
Jovellanos, G. M. Informe sobre
la ley agraria. Madrid: Espasa-Calpe, 1935. Tratado teórico práctico de
enseñanza. Buenos Aires: Hyspamérica, 1984.
Rousseau,
J. J. Emilio. México: UNAM, 1975.
NOTAS
[i] Tres guerras decisivas fueron: 1) Guerra de la sucesión polaca
(1733-1738): a la muerte de Augusto II Rusia y Austria apoyan la coronación de
Augusto III de Sajonia en contra de España y Francia que están a favor de
Estanislao Leszynski; la guerra finaliza con la paz de Viena y y el éxito de
Rusia y Austria. 2) Guerra de la sucesión austríaca (1740-1748): María Teresa
nueva monarca de Austria es cuestionada en su cargo por Federico II de Prusia;
Prusia aliada con Francia entabla una guerra con Austria aliada con Inglaterra,
Rusia y Holanda; vencen Austria y sus aliados y se firma la paz de Aquisgrán;
3) Guerra de los siete años (1756-1763): consecuencia de la anterior y con
cambio de aliados; Prusia aliada con Inglaterra contra Austria aliada con
Francia, Rusia, Sajonia y Suecia; vence Prusia y se firma la paz de París.
[ii] Rousseau, J. J. Discurso sobre el origen de la desigualdad.
Madrid: Alba, 2001, p.140
[vii] Id. Consideraciones sobre el gobierno de Polonia. Madrid:
Tecnos, 1988, cap. IV.
[viii] Esta innovación tuvo su influencia en Iberoamérica y dio lugar al
surgimiento de nuevas instituciones educativas como: la Real Academia de San
Luis (Chile, 1797. Ofrecía una enseñanza de artes industriales sobre bases
científicas, formación de expertos en industria y comercio, contaba con
biblioteca especializada, instrumentos científicos, laboratorio mineralógico),
laEscuela de Náutica de Buenos Aires
(1799), el Observatorio Astronómico de Bogotá (1796), el Jardín Botánico de
Guatemala (1796), laEscuela de Minería
de México (1783).