ABSTRACT: Trabajo que
disecciona la vida y obra de uno de los más importantes filósofo
franceses del siglo XX, Louis Althusser (1918-1990). Su obra forma
parte de la renovación teórica del marxismo occidental que se produjo
en la segunda mitad del siglo XX, renovación que protagonizó no con
polémica junto a otros autores franceses. .......................................
INTERVENCIÓN EN EL SENO DEL PARTIDO COMUNISTA FRANCÉS
1976
De acuerdo con Balibar, su libro "Sobre la Dictadura del Proletariado"
fue originalmente planeado como una empresa conjunta con Althusser; debido a la
enfermedad de éste, la emprendió solo. (2-249)
1976 Se
hacen públicas las cartas a L.F. Rebello (1975) en L.A. y L.F. Rebello
"Cartas sobre a Revoluçao Portuguesa" (Seara Nova.Lisbon). (2-349)
1976
Publica "Avant-propos: histoire terminée, histoire interminable" en
Dominique Lecourt "Lyssenko.Histoire réelle d'une 'Science Prolétarienne'"
(François Maspero.París). (2-349)
1976
Publica POSITIONS (Editions Sociales.París). Contiene una "Note"
(11-1975) y otros escritos reseñados mas arriba. (2-349)
1976 Es
nombrado secretario de la Escuela Normal Superior de París. Este mismo año
contrae matrimonio con Hélène Rythmann, una funcionaria jubilada nueve años
mayor que él. Desde hacía algún tiempo los discípulos de Althusser habían
apreciado un cambio radical en el razonamiento de su profesor, que de su pasión
por la lógica había pasado a unas extrañas incoherencias que iban de la
excitación a la depresión. (21-55)
Para la
reseña biográfica de Hélène Rythmann, ver (9-14).
VISITA A
ESPAÑA
26-3-1976
Pronuncia una conferencia en la Facultad de Filosofía y Letras de la
Universidad de Granada, publicada poco mas tarde bajo el título de LA
TRANSFORMACIÓN DE LA FILOSOFÍA (Universidad de Granada.1976). (2-349)
Especialmente
invitado por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad granadina,
Louis Althusser llegaba a esta ciudad el pasado 23 de marzo. Tres días más
tarde, a las ocho de la noche y en el amplio crucero del Hospital Real, el
famoso filósofo pronunciaba, ante un auditorio de varios miles de personas, la
que habría de ser su primera conferencia en público fuera de su país. (35-51)
Althusser
ha pronunciado en España, ante cerca de cinco mil estudiantes, una conferencia
sobre "La transformación de la filosofía" invitado por la Facultad
de Filosofía y Letras de la Universidad. Esta es la primera conferencia
que pronuncio fuera de Francia. He venido a España por relación de vecindad de
países y por la situación difícil que atraviesa; esto es algo que nos
interesa a todos los intelectuales", fueron las únicas palabras
pronunciadas en castellano por Althusser. Después seguirán treinta y tres
folios en francés, que habían sido previamente traducidos y repartidos entre
el público. Parecía increíble que una conferencia en francés y sobre filosofía,
arrastrara a cerca de cinco mil estudiantes. El mismo conferenciante nos diría
más tarde que él era el primer extrañado. "Pero yo creo -añadió- que
si un número tan elevado de universitarios ha asistido a esta conferencia no ha
sido sólo por la curiosidad personal, sino porque querían estar presentes en
un acto político y, con su presencia, dar confianza a la lucha popular...
(38-29)
5-4-1976
Visita Madrid. Fue aplaudido y abucheado en el aula magna de la Facultad de
Derecho después de pronunciar una conferencia organizada por la asociación
"Cultura y Derecho" y el Departamento de Información y Publicaciones
del Sindicato Democrático de Estudiantes de la Facultad de Ciencias de la
Información. (22-24)
Al
concluir su conferencia Althusser se negó a responder todas las preguntas incómodas
con la excusa de que esas cuestiones sólo podían ser debatidas en el seno y
por los miembros de los partidos comunistas. (24-36)
Louis
Althusser ha estado en España. Primero en Granada, donde tranquilamente dio una
conferencia. Luego en Madrid, en la Facultad de Derecho, donde los estudiantes
parece que querían comérselo. El mítico pensador marxista francés congregó
en su torno a cerca de tres mil personas, entre estudiantes y profesionales. La
conferencia había sido tímidamente convocada (...) aquello parecía una
encerrona. Parecía claro que los estudiantes "gauchistas" iban por él,
dispuestos a desbordarle por la izquierda. Intentando que se definiera sobre
cuestiones de política inmediata allende y aquende los Pirineos. Y como
Althusser se escabulló, con mayor o peor fortuna, la gente se quedó
defraudada, calificando al intelectual francés, sobre todo los "gauchistas",
como reformista o vendido a la derecha (...) Lo que parece que no perdonaron los
estudiantes radicales a Althusser es el hecho de tenerlo vivo y presente.
(39-20)
Con el
aula magna de la Facultad de Derecho de la Complutense a rebosar de auditorio,
el filósofo francés Louis Althusser pronunció ayer una conferencia (...) El
profesor Althusser fue presentado por el vicedecano del centro y por un profesor
no numerario y el presidente de la Asociación Cultura y Derecho. Los
estudiantes, más de dos mil, tuvieron que permanecer muchos de ellos de pie. La
disertación duró aproximadamente dos horas y al final de la misma fue seguida
de un coloquio (...) en el que fue duramente criticado por considerar uno de los
que intervinieron que "su disertación había sido un discurso
reformista". El conferenciante eludió todo planteamiento de política
actual. (40)
Queridos
amigos. Quiero deciros que estoy muy contento, que me siento muy honrado por
poder hablar ante vosotros en la Universidad de Madrid. Desde hace 40 años España
forma parte de nuestra propia historia. El pueblo español tiene muy numerosos
amigos en Francia. Seguimos de muy cerca la lucha de los trabajadores e
intelectuales de la democracia política y social. Tenemos la gran esperanza de
que, pese a las grandes dificultades presentes, esta lucha será pronto
victoriosa... Quisiera pronunciar esta conferencia en castellano. Se darán
cuenta rápidamente de que tengo dificultades personales, típicamente
francesas, con su lengua. Les pido por adelantado la mayor indulgencia...(Introducción
del propio Althusser a la conferencia de la Facultad de Derecho, posterior a las
intervenciones de Gerardo Pérez, Presidente de la Asociación Cultura y Derecho
y de Gabriel Albiac. Recogido todo ello en cinta magnetofónica)
4-1976
Una rueda de prensa preparada en Madrid con la convocatoria a varias decenas de
periodistas hubo de ser suspendida por las imprevisibles cautelas de las que
quiso rodearse Althusser. "Sé de antemano -decía- que abundarán las
preguntas sobre mi opinión acerca de la situación española, y mi escaso
conocimiento del momento político español sólo puede conducirme a contestar
vaguedades o tonterías". (33-19)
9/15-4-1976
Realiza un análisis de la situación política española a lo largo de una
conversación mantenida en la redacción de la revista Realidades, primero y en
el madrileño café Gijón después. Además de la transcripción de ese análisis
y a modo de introducción, en la revista se dibuja al siguiente Althusser: usa
tabaco barato, Caporal, que lía en papel oscuro y fuma sin apenas quitar de la
boca el cigarro mientras habla pausadamente. Con su aire desgarbado, chaqueta de
pana y una gorra para protegerse de las lluvias de abril, este francés de alta
estatura, facciones poderosas y desgastadas, encajaría en cualquier ambiente
popular de provincia tomándose el inevitable "vin rouge" a la hora
del aperitivo. (20-12)
25-4-1976
Se clausura en París, en la antigua estación de La Bastilla, la Semana del
Libro Marxista. Con tal motivo, Louis Althusser hace público su descontento con
el abandono de la noción de "dictadura del proletariado" en el
reciente XXII Congreso del PCF. (34)
Macciocchi:Hasta Althusser, después de sus célebres críticas al PCF (Semana del
pensamiento marxista, 23 de abril de 1976), me imploró con las manos juntas que
le sirviera de intermediaria con el liberalísimo PCI y propusiera a L'Unità
una entrevista con él (...) "Prueba, quiero publicar en la prensa
comunista, sólo en ella y no en la prensa burguesa". Lo intentaba por teléfono
delante de él. El director me mandaba al diablo, junto con Althusser, con un:
"¿Cómo te atreves? Althusser no nos interesa, nos estropea las relaciones
con el PCF". Althusser necesitó más de un año para convencerse de que
rechazaban sus escritos, que le daban con la puerta en las narices, incluso en
la prensa de los "partidos hermanos". Y entonces se decidió a
publicar en Le Monde la serie de artículos "Lo que debe cambiar en el PCF".
Pero ya era el crepúsculo, y todos regresaban a casa dejando el marxismo
aparcado bajo la sede de cristal y acero de Oscar Niemeyer, el bunker del PCF.
Me pregunto cuánta parte de la locura de Althusser -que tres años después
estaba enteramente aislado, prisionero de la Escuela- haya de atribuirse al
abandono en que lo dejaron sus amigos de los partidos comunistas europeos, en
nombre del "internacionalismo proletario". (50-414)
1/15-7-1976
Visita Cataluña para contactar con los hombres del PSUC. En esa ocasión
manifestó que los partidos comunistas occidentales deberán reconocer que se
han equivocado respecto a la dictadura del proletariado. (21-55)
La razón
de su visita a Barcelona es una invitación del Colegio de Aparejadores de
Cataluña y Baleares y de la Escuela para Maestros "Rosa Sensat". (32)
Louis
Althusser lo primero que hizo al llegar a Barcelona en su reciente viaje fue
preguntar por los Encantes, versión catalana del Rastro madrileño. El filósofo
francés quería comprar cerámica y así lo hizo: dos platos y tres jarros bellísimos
por los que pagó diecisiete mil pesetas. Olvidando por unos momentos sus tesis
filosóficas y su defensa del concepto de dictadura del proletariado, Althusser
regateó como un tratante y logró mayor audiencia popular que si hubiese dado
una conferencia. Un compacto grupo de mirones se arremolinó en torno a un
vendedor que se las sabía todas y un gesticulante pensador francés que exhibió
los más sutiles recursos que puede ofrecer un regateador con experiencia en el
oficio. La esposa de Althusser, que al parecer no gusta de los regateos de
Louis, se escabulló discretamente. (37-64)
11-7-1976
Se publica en EL PAÍS unas declaraciones de Louis Althusser bajo el título de
"Dictadura del Proletariado y estalinismo no son en absoluto sinónimos".
(36-20)
19-7-1976
Es publicada en POR FAVOR una entrevista de José Martí Gómez y Josep Ramoneda
con Althusser. (41)
29-10-1976
Escribe una carta a Manuel Bermudo de la Rosa, profesor de Sociología en el
Centro de Estudios Teológicos de Sevilla y discípulo de Althusser, sobre la crítica
marxista de la religión cuyo texto se publica en el diario El País (2-1-1981);
ahí se narra que las Tesis de Feuerbach, en una impresión de cartel, estaban
siempre fijadas a la parte posterior de la puerta del despacho de Althusser
"como un manifiesto luterano de rebeldía".(19-0)
16-12-1976
A invitación del Círculo de Filosofía de la Unión de Estudiantes Comunistas
interviene en un anfiteatro de la Sorbona con un texto introductorio a un debate
público en el que elige como tema el XXIIº Congreso del P.C.F. celebrado en
1976. (16-1)
Althusser
afirmó en 1977 que Catala, Secretario General de la UEC, canceló inicialmente
la exposición, que había sido redactada en respuesta a una invitación del Círculo
de Filosofía de la UEC (todo ello según Perry Anderson). Douglas Johnson no
hace mención de lo anterior, pero insinúa que Althusser fue convocado ante
Marchais y Chambaz para discutir el texto. (2-295)
1977
Publica 22ème CONGRES con una nota "al lector" (6-5-1977): texto de
su intervención el 16-12-1976 (François Maspero.París). (2-349)
1977
Publica "Uber Marx und Freud" (12-1976) y "Anmerkung uber die
ideologische Staatsapparate" (12-1976) en L.A. "Ideologie und
ideologische staatsapparate" (VSA.Hamburg). (2-349)
16-4-1977
Escribe "Alcune parole grosse" en Paese Sera. (2-349)
16-11-1977
Escribe "Finalmente qualcosa di vitale si libera della crisi e nella crisi
del marxismo" en Il Manifesto. (2-349)
Publica
lo anterior con motivo de su intervención en la reunión de intelectuales,
sindicalistas y políticos pertenecientes a distintas corrientes europeas que
bajo el título "Poder y oposición en las sociedades postrevolucionarias",
tuvo lugar durante tres días de Noviembre en Venecia, convocados por "Il
Manifesto". (54)
1978 Si
la guerra dejó sus secuelas en Althusser, con el tiempo su estado mental irá
empeorando, será internado repetidas veces y a raíz de una de sus
"recuperaciones", en el 78, vuelve a ejercer la docencia, pero tratado
con una quimioterapia dura, a base de sales de litio y neurolépticos mayores
como el "meleril", el "tementil", el "largactil",
el "haloperidol". Residía en un ambiente monástico, en el Pabellón
Central de la ENS, que no era de acceso mixto. Había aterrizado allí a
principios de los sesenta, en calidad de professeur-répetiteur. Tenía pocos
alumnos, no más de doce, cifra que irá incrementándose conforme vaya
adquiriendo notoriedad y proyección mundial (...) Era un ser acomplejado, que
paradójicamente llegó a tener un alto concepto de sí: el núcleo de
incondicionales apoyaba sus proyectos, sus ideas. Le dejaban delirar libremente,
ya que le consideraban un "pensador genial" y si el toque de genio
brilló efectivamente en él, también era un enfermo delirante, padecía crisis
violentas y accesos de megalomanía (...) La enfermedad funcionaba por ciclos,
tenía fases de excitación aguda, que alternaban con otras de depresión
profunda. Cuando se daba cuenta de que su proyecto del Instituto de Filosofía
era imposible, se desmoronaba por completo. También padecía momentos de gran
tensión con sus libros: su editor paradigmático, François Maspero, recuerda
que un día le vio llegar con un manuscrito, y en el momento de entregárselo,
sufrió una crisis espantosa y se quedó con él. Se hundió un tiempo. (9-13)
1978
Publica "Avant-propos" (1977) en Gérard Duménil "Le concept de
loi economique dans 'Le Capital'" (François Maspero.París). (2-350)
4-4-1978
Hace público "La questione dello stato oggi e nella transizione"
(1977) en Il Manifesto. (2-350)
6-4-1978
Se hace pública en Le Monde una nota de L. Althusser, E. Balibar, G. Bois, G.
Labica, J.-P. Lefebvre y M. Moissonier bajo el título "Des intellectuels
communistes signent une lettre collective pour réclamer 'une véritable
discussion politique' dans leur parti". (2-350)
25/28-4-1978
Escribe "Ce qui ne peut plus durer dans le parti communiste" en Le
Monde; edición ampliada más tarde con una Introducción (10-5-1978) y dos
anexos (François Maspero.París). (2-350)
1978
Publica "Il marxismo oggi" (1977) en Enciclopedia Europea, vol. VII (Garzanti.Milan).
(2-350)
Macciocchi:
(...) Althusser me dijo un día la verdad, obstinadamente reprimida y que jamás
hubiera pensado que podía salir de su boca. Reconocía la imposibilidad de
"encajar" la promesa de liberación humana contenida en octubre del 17
con los horrores del régimen estaliniano y el sistema opresivo de Breznev.
Agregaba que ya no podía eludir esta pregunta: "¿Quién garantiza que 'el
socialismo de las otras vías' no conduce a los mismos resultados? (...) La que
hubiera debido ser la sociedad de los libres e iguales -me dijo- se ha encarnado
en las formas terrenas del Gulag, del estado totalitario, en Checoslovaquia, en
Cuba".
La voz
"Marxismo" que escribió para la Enciclopedia Europea de Garzanti
(1978) era un jeu de massacre, realizado a costa de Marx, de Engels y de Lenin,
casi con sadismo. Decía que Marx no había conseguido comprender que su
pensamiento también podía ser distorsionado y sometido al destino de poder
absoluto de una gran potencia. Del edificio teórico marxista no había dejado
en pie ni un arquitrabe, ni un muro tras el que mantenerse a cubierto. Vuelvo a
oír su voz: "No haciendo sino interpretar a Marx, todos se han hundido
como ciegos en la oscuridad de la noche: oscuridad sobre el Estado, oscuridad
sobre el Partido, oscuridad sobre la política". Después, con una retórica
inesperada, Althusser intentaba salvar su alma de la desesperación o de la
locura con un acto de voluntarismo, delegando en "las masas" la tarea
liberadora de construir el comunismo. (50-513)
6-5-1978
Escribe "Al 'punto zero' della teoria" en Paese Sera. (2-350)
20-5-1978
Se hace público en Le Monde, bajo el título "Una regresión", un
manifiesto firmado por trescientos comunistas franceses (Althusser entre ellos)
en contra del informe de Georges Marchais al CC del PCF, publicado en L'Humanité
el 28 de Abril.(45-1, incl.texto)
Bajo el
título "Una regresión", son los universitarios comunistas de Aix en
Provence quienes, desde hace varios días, pusieron en circulación el
manifiesto de protesta contra la actitud de la dirección del PCF tras el
fracaso en los comicios legislativos de marzo último (...) Entre los
trescientos se encuentran universitarios, historiadores, sindicalistas,
responsables locales del partido, obreros y periodistas de algunos periódicos
comunistas de provincias. En la lista de los manifestantes figuran el
historiador Jean Ellenstein y el filósofo Louis Althusser, representantes,
respectivamente, de la contestación "liberal" y de la
"ortodoxa". Esta mezcla de la derecha y de la izquierda de la oposición
interna tendría por objeto obstaculizar la estrategia de la dirección,
consistente en aislar a la "oveja negra", el señor Althusser. (46)
15-6-1978
Publicación de una entrevista en Les Nouvelles Littéraires. (2-350).
1978
Guitton: En 1978, Louis fue atendido en una clínica psiquiátrica del Vésinet.
Yo pasaba largas horas solo con él. Sufría entonces una especie de angustia
metafísica. Se curó. (29-8)
3-12-1978
Escribe a Guitton: "Mi universo mental está abolido: ya no puedo pensar.
Para hablar el lenguaje "tala", le pido sus oraciones". (25-44 y
29-8)
4-12-1978
Respuesta de Guitton a la anterior (Texto en 29-8)
9/10-12-1978
Encuentro en Vitry del buró político del PCF con cuatrocientos intelectuales
comunistas. Althusser, enfermo, no asiste. (47-1)
1978 Se
publica "Statt eines Vorworts: Vier Fragen an Louis Althusser" en
L.Althusser "Die Krise des Marxismus" (VSA.Hamburg). (2-350)
Althusser
califica aquí el libro de Rancière, "La Leçon d'Althusser", de
"muy honesto y en muchos puntos, juicioso". (2-243)
28-3-1979
Althusser declina responder a E.P. Thompson y su "The Poverty of Theory",
en una carta dirigida a New Left Review. (2-4)
9-1979 Macciocchi:Nikos Poulantzas, óptimo filósofo marxista, el más cercano a Althusser, se
suicidó arrojándose desde el décimo piso de un edificio popular de la
periferia, no soportando más sentirse un escombro ideológico. (71-10)
3-10-1979
Macciocchi:Nikos Poulantzas, cuarenta y tres años, griego, escapado
del régimen de los coroneles, convertido en el alumno predilecto de Althusser,
después filósofo marxista y estudioso del Estado moderno...se suicida arrojándose
del vigésimo segundo piso de un edificio popular del treceavo arrondissement.
En el entierro de Nikos... en el cementerio de Montparnasse, sentimos un viento
de destrucción soplar sobre un largo período de vida intelectual, uno de cuyos
protagonistas había sido Nikos. En nuestro desalentado grupo de profesores
entreví a Althusser. Con el pelo gris, polvoriento, con una sonrisa ambigua,
casi una mueca en un rostro sin emoción. Nos encontramos el uno en brazos del
otro, sin ninguna respuesta para la vieja pregunta: "¿Qué hacer?".
(50-476)
Macciocchi:
Yo había vuelto a ver a Louis, sólo, con el habitual impermeable y la
habitual gorra, en los funerales de Nikos en el cementerio de Montparnasse... y
nos abrazamos después de dos años: yo conmovida, él con el semblante sereno y
casi irónico. (71-10)
Un
destino trágico (el de L.A.) que también se trasladó a la generación de los
"alumnos" en la persona de Nicos Poulantzas, quien, agarrado a sus
libros, se lanzó al vacío desde un sexto piso. (74-8)
1980
Jean Guitton, amigo y antiguo profesor de Althusser comenta en 1988: mantengo
por Althusser un afecto muy especial. E incluso ahora, me gusta decirlo,
mantengo con él una relación privilegiada. Sufrí mucho, es evidente, con esa
tragedia...porque también mantuve mucha relación con su mujer. Un poco antes
de la muerte de ésta, recuerdo todavía una conversación que mantuvimos los
tres aquí, en esta misma habitación, a propósito de Dios y de la mística.
Mis conversaciones con Althusser se resumían siempre en la afirmación para mí
y la negación para él. (21-56)
Alain
Touraine comenta en 1990: Poco se puede decir del Althusser hombre. Le conocí
durante los largos años en que ejerció la docencia y residió en la ENS, sobre
todo durante el tiempo en que yo daba mi seminario en el mismo centro. A menudo
pasaba a charlar con él antes de mis clases; íbamos muchas veces a comer
juntos y unos pocos meses antes del drama que puso fin a su vida pública le
invité de improviso a que dialogásemos ambos ante mis estudiantes. La impresión
que desprendía este hombre corpulento y de cabeza demasiado grande era de una
gran dulzura, como si se esforzase por compensar con su comportamiento la imagen
cortante que daban sus escritos. (27-15)
15-3-1980
Reunión convocada por Lacan en el PLM St-Jacques; intervención sorpresiva de
Louis Althusser, "en nombre de los analizantes"; primer número de
Delenda, boletín mimeografiado que será el órgano de apoyo a Lacan durante
todo ese período. (59-237)
Escandaliza
a la opinión pública al tratar al psiquiatra y psicoanalista Jacques Lacan de
"pobre y espléndido arlequín". Poco después se somete
voluntariamente a un tratamiento psiquiátrico del que no es dado de alta hasta
el mes de octubre. (21-55)
Macciocchi:Althusser penetra, a hurtadillas, en el aula del Senado, donde están
convocados, como una secta, los no disolubles, los no solubles. Se introduce a
la chita callando, después salta a la tarima, donde Lacan está sentado, mudo
como un pez. "Es una vergüenza haber disuelto la Escuela, es una
indignidad alejar a los enfermos... Sois irresponsables, unos cobardes, hojas de
papel en las que Lacan escribe lo que quiere". Mientras habla, Lacan hojea
lentísimamente el Bottin telefónico, dos grandes volúmenes de los PTT, que
están colocados en la mesa de la presidencia, los únicos libros. Con una mano
en la frente, la otra que pasa las páginas, las orejas aguzadas hacia Althusser.
Cuando la Escuela de Lacan en la Normal fue clausurada por el poder después del
68 y había gendarmes armados montando guardia, Althusser no lo defendió, calló.
"¿Quién es? ¿Quién es ese tipo que ha conseguido colarse?", gritan
los no solubles. "¡Lo reconozco! Es Althusser, salido del antro de la Rue
d'Ulm", "¿Quién le ha dejado entrar? No pertenece a los no
disolubles, ¿Quién lo ha convocado?". "Convocado, sí, por el Espíritu
Santo... -responde Althusser- Es decir por la libido, y desde que se sabe que la
libido es el Espíritu Santo, no hay nada que rascar". Lacan sigue hojeando
el listín de teléfonos. Se queda un buen rato en la letra A. De la A pasa a la
L con mayor interés, meditabundo. Althusser lo llama: "Magnífico y
lastimoso Arlequín", y por fin baja de la tribuna y se marcha, entre
silbidos y murmullos. (50-472)
"Magnífico
y lastimoso Arlequín", calificó un día Althusser a Lacan, que vino a
montar un número en una de las sesiones del grupo "Delenda"...
Althusser había conseguido entrar en una sesión de trabajo cerrada al público,
gracias a la ayuda de uno de sus antiguos alumnos, miembro de la Escuela
freudiana. Althusser efectuó en ella una sonada intervención, que, durante la
noche escribió para que fuera publicada. El texto -cuya lectura escuché por
teléfono a la mañana del día siguiente de la propia boca de Althusser- jamás
apareció íntegramente; yo conseguí ofrecer algunos fragmentos en Le Matin.
Los análisis de Louis Althusser eran muy críticos, muy pertinentes, y más
violentos contra los lacanianos que contra el propio Lacan. (57-30)
19-4-1980
Entierro de Sartre. Macciocchi:Distingo entre la multitud a Althusser,
las manos hundidas en el eterno impermeable, la gorra de cuadros torcida, que
avanza desesperadamente solo. Ya me había cruzado con él unos meses antes en
el entierro de Nikos Poulantzas, con el mismo aire desamparado. Pienso que el
filósofo no se pierde un entierro. Como toda la izquierda, llega puntual a la
cita. De Sartre ha declarado que "era nuestro J.J. Rousseau", y ha
recordado las palabras de Marx sobre Rousseau: "Este hombre era de una
intransigencia muy honda, y por mucho que se haya equivocado jamás aceptó el mínimo
compromiso con el poder. (50-446).
PRIMERA MUERTE (y homicidio de Hélène)
9-1980 Guitton pasa nuevamente por Roma y se encuentra con Juan Pablo II: "Recibiré", me dijo, "con placer a su amigo Althusser. Lo conozco muy bien, he leído con atención sus libros: se trata de un marxista, pero de tipo ultralógico. Dígale que lo recibiré, cuando desee, con mucho gusto". Poco tiempo antes de esto, Althusser se encontró en el Vaticano en el cardenal francés Gabriel Marie Garrone, buen amigo del Papa. El coloquio duró cuatro horas y tras el encuentro, el cardenal envió un informe de 12 folios al Papa en el que se afirmaba que Althusser es "un marxista de enorme lucidez, de brillante inteligencia e intuición", y que deseaba encontrarse con él "para exponerle sus sentimientos sobre el futuro de la humanidad". Y acababa diciendo: "Santidad, le ruego que reciba a Althusser" (...).
Guitton: Hacer que se encontrara con el Papa hubiese sido una acción muy a favor de la izquierda en las elecciones que se avecinaban. Decidí hacer retrasar aquel encuentro histórico. Y así, cuando encontré a Althusser le dije que no era aún el momento para dicho encuentro con el Papa". Pero justamente un mes después tuvo lugar el drama: Althusser estranguló a su esposa. (48)
10-1980 Guitton: En 1980 me invitó a comer en sus habitaciones de la ENS. Tenía la sensación de que la humanidad iba a entrar en una crisis sin precedentes. Vi a Hélène sola y me contó su vida de obrera pobre. Me dijo que los católicos igual que los comunistas, seguían siendo "burgueses", que no llegaban jamás al don total de sí mismos. Hélène y Louis se habían unido para consagrarse al Absoluto, abandonando toda ambición de carrera, todo honor humano. Habían entrado en estrecha relación con los Hermanitos del Padre Foucault (sic), que tenían una casa junto a la ENS.
Uno de nuestros últimos encuentros fue dramático. Vino a mi casa con Hélène para decirme que los dos tenían la impresión de que la humanidad iba a entrar en una fase definitiva, que no veían más que un solo lugar donde tal crisis podría tener su desenlace: este lugar era Moscú; pero mas allá de Moscú era Roma. Dicho de otra forma, veían la salvación del mundo en un coloquio entre Roma y Moscú. Y Althusser me pedía que fuera a ver a Juan Pablo II para decirle: "Sea usted ese hombre que franquea las últimas barreras, porque el único que tiene en este momento autoridad moral sobre la humanidad es usted".
Althusser fue a Roma, donde tuvo una entrevista de varias horas con el cardenal Garrone, ante el cual le había yo recomendado. El cardenal pasó un informe a Juan Pablo II para pedir al Papa que recibiera a Althusser. Yo mismo vi al Santo Padre, quien me dijo: "Conozco a su amigo, es por encima de todo un lógico que va hasta el final de su pensamiento. Lo recibiré con gusto". El drama sobrevino al mes siguiente. (29-8)
11-1980 Secretario de la prestigiosa École Normale Supérieure de París, Althusser abandona misteriosamente su cátedra a principios de este mes. (67-221)
9-11-1980 Macciocchi: Sólo siete días antes lo había llamado por teléfono. (...) Él me reconoció con el mero "oiga", como si esperara mi telefonazo. Tenía una voz cavernosa y lejana. Le dije: "Sé que te han operado". "Sí, pero no quisiera hablarte de eso ahora". "¿Cómo te encuentras?" "Estoy muy enfermo". Una pausa. "La realidad es terrorífica. No puedo leer ni escribir, pero no tiene importancia". Percibía, al otro lado, una brizna de espera, pero yo no tenía mensajes. Me limité a decirle, como si supiera que nunca nos volveríamos a ver: "Perdóname si al escribir sobre ti, estos años, te he hecho algún daño. Sabes que te quiero mucho, Louis". Silencio. "¿Nos vemos?", pregunté aún. "No en seguida". "¿Debo llamarte yo de nuevo?". "Sí". (50-514 y 71-10)
16-11-1980 El despacho de Louis Althusser, en la planta baja de la Escuela Normal Superior, calle de Ulm, siempre estaba en penumbra. La luz natural entraba tímida y escasa. Y la bombilla que iluminaba sus papeles era insuficiente para una vieja estancia de techo alto, en que los libros habían comido el espacio a los muebles y a las personas. Detrás de la puerta, frente a la mesa de Althusser, colgaban las "Once tesis sobre Feuerbach" de Marx. A la derecha, una pizarra en la que el polvo había ido sustituyendo a la letra. Detrás de ella, la puerta conducía a la vivienda. Allí, un día del año 1980, el filósofo mató a su esposa. Y pasó de la penumbra a la oscuridad en la que vivió los últimos años. (25-44)
B.-H. Lévy: El despacho. Ese famoso despachito, en la planta baja de la Escuela Normal, que ha entrado ya en la leyenda. Había libros por todos lados. Papeles. Recortes de prensa en desorden. Manuscritos sobre el radiador. Más que un despacho, aquello era el decorado clásico del intelectual en activo. Excepto que, cuando se miraba mejor, cuando se echaba una ojeada a la fecha de los recortes, al color de las cubiertas de los manuscritos, a la página abierta de tal libro de Marx, o al folio colocado en el rollo de la pequeña Japy, uno se daba cuenta de una cosa que no tenía nada de clásica: de una visita a otra, de una semana a la siguiente, nada se había movido realmente en ese decorado en principio ajetreado (...) Althusser, cuando lo conocí, había dejado de escribir. Puede que incluso de leer. Su pensamiento continuaba siendo fuerte, por supuesto. Pero no se movía. No avanzaba ya. Cuando le venía una idea, era como una deflagración sorda, sin eco. (...) ¿Era por la palabra viva que se imponía Althusser? ¿Por el contacto directo con cada uno? ¿Una especie de Sócrates? ¿O, mejor -la comparación se ha hecho a menudo-, de Lucien Herr moderno? Tampoco estoy seguro. Ya que Lucien Herr hablaba. se quejaba. Empeñó horas para convencer a Jaurès, Blum. Péguy, de la inocencia de Dreyfus o de los méritos del socialismo. Mientras que cuando hacías una visita a Althusser, se mostraba tan parco en la palabra como en la escritura. Golpeas la puerta. Viene a abrirte. Siempre abre enseguida, como si estuviera allí, detrás de la puerta forrada de cuero y no hiciera otra cosa que esperarte. El apretón de manos es breve. La primera mirada, insistente, un poco oblicua, llena de sobreentendidos. Lleva un pantalón de pana. Una camisa de lana. Tiene el andar pesado, los labios atormentados de quien es interrumpido en su trabajo pero tiene justamente una urgente necesidad de verte. "Perdón. ¿Te molesto?" "Sí, estaba escribiendo... Pero entra... Vienes a punto..." Sin palabras, te indica el sillón de la izquierda. Él se sienta en el de la derecha. Tiene el aspecto de un viejo conspirador que se expresara por gestos breves, cabeceos, muecas. Entonces te pones a hablar. Te ves obligado a hablar, visto que, de otro modo, se impondría el silencio. Durante todo el tiempo de dura la "entrevista", él permanece ahí, encogido en su sillón, pensativo, mirándote fijamente, sin decir una palabra, con su hermosa mirada azul, terriblemente intensa (...)
... Farfullas un poco. te sientes intimidado, forzosamente, por esa mirada que te escruta y que es, no lo olvidemos, la del teórico marxista más puro con que cuenta el planeta (...)
... Recuerdo mi embarazo, los primeros años, cuando le dejaba mi dirección de vacaciones. Recuerdo las mujeres que le ocultaba y los libros que leía sin decírselo. Recuerdo en 1973, mi malestar al confesarle que abandonaba la universidad; o peor, cuatro años más tarde, al decirle que publicaba "La barbarie con rostro humano". Mi convicción, hoy, es que estaba perdonado de antemano (...) No le importaba lo más mínimo tu eventual herejía. ¿Cómo podría preocuparse de ella cuando su único pensamiento era que, dentro de una hora, cuando, temiendo importunarlo, te decidieras a retirarte, se quedaría de nuevo solo, con su desgracia y su enfermedad?
(72-408)
La pareja Althusser residía en el edificio principal de la ENS, en uno de los pisos que se les había cedido excepcionalmente (...) fue de los pocos profesores que vivía en la sede de la institución (...) Althusser fue, además de professeur-répetiteur, secretario general de la ENS (...) cargo de procedencia directa del director del centro (...) Jean Bousquet, que fue director de la ENS hasta ser reemplazado en 1981 por Jean Poitou, recuerda que "Althusser tenía unos proyectos alucinantes...,quería construir un Instituto de Filosofía, que quería situar en un castillo...". Hoy día (1988), el ex piso de los Althusser ha sido "reestructurado" y dos de sus ventanas tapiadas. (9-12)
École normale sup. (ENS). 45, rue d'Ulm, 75005 París; 48, bd Jourdan, 75014 París et 1, rue Maurice-Arnoux, 92120 Montrouge. Ec. provenant de la fusion de l'ENS (Ulm), fondée 30-10-1794 par la Convention et de l'ENS des jeunes filles ("Sèvres"), crée 1881. Eff.831 (dont 15 à titre étranger). Adm.C. propre à l'école; en 1987, Lettres 96 reçus, Sciences 92 reçus. Formation de professeurs et de chercheurs en lettres, sciences et sciences éco. An. 4. Dipl. agrégation et thèse. Traitement mensuel env. 6 400F. Elèves illustres: Alain (Émile Auguste Chartier dit), Raymond Aron, Henri Bergson, Léon Blum, Henri Bonnet, Émile Borel, Célestin Bouglé, Robert Brasillach, Pierre Brossolette,... Jean Cavaillès, Aimé Césaire,... Catherine Clément, Victor Cousin, Laurent Fabius, André François-Poncet,... Jean Giraudoux,... Jean Jaurès,... Annie Kriegel,... Maurice Merleau-Ponty, Jean Mistler, Paul Nizan, Louis Pasteur, Charles Péguy, Georges Pompidou,... Romain Rolland,... Jean-Paul Sartre, Simone Weil etc. (66-1260)
Los allegados a la intimidad de Althusser conocían su personalidad signada por una notable inestabilidad anímica y por frecuentes caídas en profundos estados de angustia, por los cuales se había sometido varias veces a tratamiento psiquiátrico. Su esposa, una francesa de origen judío, férrea militante del mismo partido que su esposo, era su compañera desde hacía mucho tiempo, aunque se habían casado en 1968 y se los reputaba como pareja sólida y compenetrada. En la tarde del 16 de Noviembre de 1980, Louis Althusser se presentó en el domicilio de Jean Bousquet, director de la École Normale Supérieure y colega suyo y le comunicó que había estrangulado a su mujer, de setenta años de edad. El filósofo había abandonado sus clases, días antes del hecho, aquejado de una psicosis maniaco-depresiva cuyos síntomas, según algunas opiniones, se había agudizado por la imposibilidad de progresar en los trabajos teóricos que por entonces se encontraba realizando. Tras una revisión médica Althusser fue internado en el pabellón psiquiátrico del hospital Sainte-Anne de París y allí continuaba seis años después. (1-15)
Una vez en su vida, Althusser, que odiaba la publicidad, ocupó la primera página de los periódicos. Fue a raíz del descubrimiento, el 16 de Noviembre de 1980 del cadáver de Hélène, su esposa, en el apartamento que ambos ocupaban en la Escuela Normal Superior de París. Desde el primer instante, el filósofo confesó haber matado a Hélène. Internado en un hospital psiquiátrico parisiense Althusser recibió al día siguiente la visita de un juez de instrucción. La autopsia confirmaba que Hélène había sido estrangulada; en consecuencia, el filósofo era procesado por homicidio voluntario. El juez archivó ese mismo día las diligencias. En su entrevista con Althusser había comprendido que la mente del homicida ya no era de este mundo. Tres expertos certificaron luego que Althusser había matado a su esposa en completo estado de demencia. De hecho venía dando síntomas de desequilibrio desde su cautiverio en la Alemania nazi y en varias ocasiones había tenido que ser internado por "psicosis maniaco-depresiva". (18-30)
El 16 de Noviembre de 1980, a las ocho de la mañana, desencajado, Althusser salió de su apartamento de la ENS gritando: "¡Mi mujer ha muerto!". Al médico de la escuela le dijo: "Maté a mi mujer". Por la noche, cuando el juez le visitó para notificarle los cargos, deliraba. Pasó cuatro años internado en el hospital de Sainte Anne, en el servicio del profesor Pierre Daniker. (25-44)
El domingo 16 de Noviembre de 1980 por la mañana, Hélène Althusser esposa del filósofo fue encontrada muerta en el apartamento de funcionario que ocupaba con su marido en la ENS en París. Louis Althusser, en estado de shock, había salido al patio hacia las 8 horas gritando: "mi mujer está muerta". Después se tropezó con el médico de la escuela, el doctor Etienne, a quien confió: "Yo he matado a mi mujer". Alarmado por su estado de confusión y abatimiento, el doctor Etienne le hizo hospitalizar en el servicio del profesor Pierre Deniker, en Sainte-Anne.
(3-18)
El domingo, Althusser se dirigió a un colega de la ENS, el doctor Etienne, declarándole a bocajarro:"Vengo de asesinar a mi esposa. La he estrangulado". Con los ojos como fresas, lívido, atildado, no sin cierta discreta elegancia, Althusser relató su crimen con todo detalle al doctor Etienne, que, ante la monstruosidad del asesinato, no pudo creer al célebre intelectual comunista, abatido e incoherente (...) El último verano, Althusser visitó un hospital psiquiátrico, para seguir algunas curas especiales. Según sus discípulos, durante los últimos meses se encontraba muy abatido, sufriendo "grandes dificultades de orden psíquico" (...) Althusser utilizó una sábana para acabar con la vida de su esposa. Los médicos forenses han constatado en su autopsia que el filósofo "intercaló" una sábana entre el cuello de su esposa y sus manos, que las córneas tiroides de la anciana fueron rotas de modo brusco y que la laringe fue fracturada con violencia, en un caso limpio de estrangulamiento. (42)
Durante la madrugada del domingo 16 de Noviembre, la dosis de sales de litio con que el Dr. Diatkine trataba al filósofo desde hacía años no fue suficiente...A las siete y media, Althusser, en pijama, exigía del Dr. Etienne, médico en la ENS, un castigo, amenazándole: "Si usted no llama a la policía inmediatamente, prenderé fuego a la escuela".
(9-12)
17-11-1980 Los resultados de la autopsia confirman la muerte por estrangulación de Hélène Althusser, nacida Rytmann. Después de la apertura de una información judicial, Guy Joly, juez de instrucción en París, se persona en el hospital Sainte-Anne con intención de notificar al filósofo una inculpación de homicidio voluntario. Renuncia sin embargo a practicar esta diligencia: Louis Althusser no parece medir el sentido y el alcance de este acto judicial. El magistrado dicta tan sólo un mandato para que Louis Althusser fuera conducido a su despacho.
(3-18)
La autopsia realizada hoy lunes del cadáver de Hélène Althusser, reveló que murió estrangulada. La autopsia ha sido realizada por el doctor Depongue, médico forense y por el profesor Dehouve, radiólogo, en el instituto médico legal, según las instrucciones recibidas de la octava sección del Tribunal de París. La autopsia ha permitido constatar una fractura de la laringe y de los huesos tiroideos. La ausencia de trazas exteriores de violencia se explica, según el médico forense, porque el presunto asesino colocó entre sus manos y el cuello de la víctima una manta u otro tejido. (43)
18-11-1980 El "Quotidien de París", matutino de derechas, denuncia un supuesto complot para evitar la cárcel del filósofo. (25-44 y 3-18)
El cadáver de Hélène, enterrado a prisa y corriendo, está bajo una lápida en el cementerio israelita. (50-473)
20-11-1980 La personalidad del autor del homicidio ha hecho olvidar desde el primer momento a la víctima. Sólo al cabo de tres días, algunos medios de información han anotado que "gracias a una curiosa transferencia, la víctima es Althusser y no su mujer". Sólo ayer empezaron a conocerse algunos detalles sobre la personalidad de Hélène Althusser, de setenta años de edad (Althusser tiene 62). De profesión socióloga, desde hace algunos años ya se había retirado y últimamente colaboraba con Althusser en sus trabajos teóricos. También era comunista, pero sobre todo militaba en la Confederación General de los Trabajadores (CGT), central sindical próxima al partido comunista. No se sabe mucho de sus relaciones con Althusser, pero parece ser que se conocieron después de la guerra mundial. En todo caso, su matrimonio no se consumó hasta 1968. No tenían hijos ni descendientes, excepto dos hermanos de la difunta de los que se ha sabido algo ahora, como consecuencia de la tragedia. Quienes les conocieron a los dos vivos, hablan del carácter a veces violento de la mujer.
(44)
23-1-1981 El juez dicta el "no ha lugar": tres expertos coincidieron en el diagnóstico de "demencia momentánea en el instante de los hechos". (25-44)
El juez de instrucción cierra por una orden de "no ha lugar" la información abierta por homicidio contra el filósofo marxista. Tres expertos psiquiatras designados por el juez de instrucción concluyen que la muerte se produjo en estado de demencia en el momento de los hechos. Los expertos revelaron al mismo tiempo lo que los allegados al filósofo sabían desde hace mucho: Tras haber dado muestras de desequilibrio mental tras su cautividad en Alemania, Althusser había sido hospitalizado una veintena de veces a partir de 1947 en establecimientos psiquiátricos por causa de una "psicosis maniaco-depresiva que da lugar a accesos repetitivos melancólicos". Al mismo tiempo, el procurador de la República Christian Le Gunehec publica un largo comunicado dedicado al desarrollo del proceso que precedió a su conclusión por aplicación del artículo 64 del código penal.
(3-18)
El juez de instrucción Guy Joly cerraba el sumario del caso con un "non-lieu". Ratificaba el informe médico del profesor Serge Brion y de los expertos Alain Diedrichs y Roger Ropert, que diagnosticaban el estado de crisis paranoide del filósofo francés: no era un criminal, era un enfermo mental. De hecho, ya había sido ingresado una veintena de veces en instituciones psiquiátricas, y era tratado últimamente en la clínica privada del Vésinet. Hubo períodos en que se "ausentó" de su cargo docente durante seis meses, y hasta un año.
(9-12)
Desde el 23 de Enero de 1981 hasta 1984, fue "inquilino" del hospital psiquiátrico de Sainte-Anne -en el que ya había residido esporádicamente con anterioridad, por sus frecuentes crisis maniaco-depresivas-, a raíz del sobreseimiento de la causa por estado de demencia, en el momento de matar a su mujer. (26-21)
5-1981 El acceso de los socialistas al poder, acrecienta los rumores acerca del complot para evitar la cárcel a Althusser.
(25-44).