Normalmente
el hablar con otras personas se nos hace algo de lo más cotidiano, sin
embargo, el lenguaje es algo muy complejo donde interactúan diversas
actividades mentales.
Primero es necesario reconocer las palabras dentro de la cadena sonora,
después determinar el significado de cada una de ellas en el
contexto de la oración que forman, identificar el nivel de significado o
significados de la oración, y formular una respuesta. El hombre se sirve
del habla para numerosos propósitos como para satisfacer demandas y
necesidades, controlar a otros, establecer contactos con la gente, expresar
sentimientos, simular o crear, preguntar o escribir.
También el lenguaje es la razón fundamental por lo que el
hombre crea cultura mientras que los animales no.
DATOS AUTOR
Perfil/Área trabajo
Estudiante de psicología / Webmaster
Psicología para estudiantes UNAM.
El lenguaje debe
reconocerse como algo más que sólo un medio de comunicación entre los
seres humanos, pues es la característica que hace claramente humana la
conducta humana.
Normalmente
el hablar con otras personas se nos hace algo de lo más cotidiano, sin
embargo, el lenguaje es algo muy complejo donde interactúan diversas
actividades mentales.
Primero es necesario reconocer las palabras dentro de la cadena sonora,
después determinar el significado de cada una de ellas en el
contexto de la oración que forman, identificar el nivel de significado o
significados de la oración, y formular una respuesta.
El hombre se sirve
del habla para numerosos propósitos como para satisfacer demandas y
necesidades, controlar a otros, establecer contactos con la gente, expresar
sentimientos, simular o crear, preguntar o escribir.
También el lenguaje es la razón fundamental por lo que el
hombre crea cultura mientras que los animales no.
El lenguaje debe
reconocerse como algo más que sólo un medio de comunicación entre los
seres humanos, pues es la característica que hace claramente humana la
conducta humana.
Con lo anterior se deduce que el lenguaje es el tipo más
complejo de comunicación intencional. Un lenguaje relaciona sistemáticamente
símbolos (sonidos, letras y signos) con el significado, y establece reglas
para combinar y recombinar los símbolos para ofrecer diversos tipos de
información.
Primordialmente
a los psicólogos les interesan dos aspectos del lenguaje, que son el cómo
se adquiere y cómo se utiliza, nombrando al estudio de estos aspectos Psicolinguística. Algunas escuelas lingüísticas entienden el lenguaje
como la capacidad humana que conforma al pensamiento o a la cognición.
Observaremos como el lenguaje es el indicador más tangible
de nuestro poder pensante y como comprobaremos, el lenguaje participa en
muchos procesos psicológicos que el hombre posee.
En
este trabajo el lenguaje será definido como:medio de comunicación
entre los seres humanos por medio de signos orales y escritos que poseen un
significado. Y en un sentido más amplio se entenderá por lenguaje a
cualquier procedimiento que sirva para comunicarse.
1.Anatomía del lenguaje
En principio, para poder tener un lenguaje, se
requiere de una anatomía vocal altamente compleja para producir sonidos y
controlarlos.
Voz
La voz o fonación, es el sonido
producido en la laringe por la salida del aire (espiración) que, al
atravesar las cuerdas vocales, las hace vibrar. La voz se define en cuanto a
su tono, calidad e intensidad o fuerza. El tono óptimo o más adecuado para
el habla, al igual que su rango de variación, depende de cada individuo y
está determinado por la longitud y masa de las
cuerdas vocales. Por tanto, el tono puede alterarse, variando la presión
del aire exhalado y la tensión sobre las cuerdas vocales. Esta combinación
determina la frecuencia a la que vibran las cuerdas: a mayor frecuencia de
vibración, más alto es el tono.
Otro aspecto de la voz es la resonancia. Una vez que ésta
se origina, resuena en el pecho, garganta y cavidad bucal. La calidad de la
voz depende de la resonancia y de la manera en que vibran las cuerdas
vocales, mientras que la intensidad depende de la resonancia y de la fuerza
de vibración de las cuerdas.
Articulación
La articulación se refiere a los sonidos del habla que se
producen para formar las palabras del lenguaje. Los instrumentos de la
articulación son: los labios, la lengua, los dientes, las mandíbulas y el
paladar. El habla se articula mediante la interrupción o modelación de los
flujos de aire, vocalizados y no vocalizados, a través del movimiento de la
lengua, los labios la mandíbula inferior y el paladar. Los dientes se usan
para producir algunos sonidos específicos.
Capacidad del lenguaje y otros factores
El lenguaje es un sistema arbitrario de símbolos abstractos
reconocido por un grupo de personas que sirve para comunicar sus
pensamientos y sentimientos. Los símbolos pueden ser verbales o no
verbales, es decir, hablados o escritos, además, los símbolos no verbales
pueden ser gestos y movimientos corporales. En el lenguaje hablado se
utiliza la capacidad de articular sonidos y en el lenguaje escrito ésta se
sustituye por la ortografía. Las capacidades auditiva y visual son
esenciales para la comprensión y expresión del lenguaje.
En la evaluación del habla se deben considerar el ritmo y la
frecuencia. El ritmo de un discurso no debe ser ni muy rápido ni muy lento,
para que no se dificulte su comprensión. El ritmo del habla se juzga en
función de la fluidez. No se puede describir con exactitud en qué consiste
el habla normal o correcta. Por tanto, se valora de forma subjetiva si
parece apropiado para el sexo, talla, edad, personalidad y necesidades del
locutor.
La
pronunciación del lenguaje está regulada por el centro motor del
analizador verbal que se encuentra un poco por delante de la circunvalación
central del hemisferio cerebral izquierdo.
El
oído es muy importante en este funcionamiento, ya que regula el
funcionamiento coordinado de los resonadores bucal y faríngeo. La pérdida
total o parcial del oído altera el funcionamiento coordinado de los
resonadores.
2.
Evolución, cambio y crecimiento de un lenguaje.
Entendido
el lenguaje como la producción y la percepción de un idioma, cabe decir
que el lenguaje evoluciona en la medida en que lo hace la especie humana.
Entendido como sistema de comunicación, se puede relacionar con los otros
sistemas de comunicación de otros animales. Sin embargo, el lenguaje humano
tiene aspectos creativos e interpretativos que parecen marcar sus
diferencias. Se cree que la comprensión del idioma está ligada a la función
que realiza una determinada zona del cerebro en el hemisferio izquierdo
(conocido como área de Broca). Hasta que se produjo esa especialización
fisiológica, se podía pensar que no había diferencias entre el lenguaje
humano y el medio de comunicación que realizan otras especies animales.
Parece ser que en la era de Neandertal (hará entre 100.000 y 30.000 años)
se inició el lenguaje, pero que fue con la aparición del Homo sapiens
(puede que con un cráneo y una cavidad bucal más adecuadas para el
lenguaje) cuando se dio una evolución lingüística significativa. Así
pues, el lenguaje humano puede contar con 30.000 ó 40.000 años de
existencia. La enorme diversidad de lenguas que hay en el mundo, demuestra
que una vez que apareció el lenguaje se produjeron los cambios a gran
velocidad. No es posible saber si hubo una primera y única lengua, ni cuáles
fueran sus sonidos, gramática y léxico. La lingüística histórica que se
encarga de enfocar, descubrir y describir, cómo, por qué y de qué manera
aparecen las lenguas, apenas puede sugerir hipótesis que expliquen el
cambio.
En
el siglo XVIII el filósofo alemán Leibniz sugirió que todas lenguas que
existen y han existido proceden de un único protolenguaje. Esta hipótesis
recibe el nombre de monogénesis. Muchas personas que han estudiado estas
cuestiones opinan que una lengua así se podría proponer todo lo más como
un conjunto de fórmulas hipotéticas de una de las cuales habrían
procedido todas las demás, y eso explicaría sus relaciones de parentesco;
lo que es diferente a proponer que la reconstrucción reflejara una primera
lengua real tal y como se hablaba entonces. Aunque muchas lenguas vivas
proceden de una única lengua anterior, esto no significa que el lenguaje
humano haya surgido en varias partes del mundo simultáneamente; y tampoco
que las lenguas vivas precisen de un solo antepasado, sino que pudo haber
varios. Esta hipótesis, que explica el origen múltiple para las familias
de lenguas, recibe el nombre de poligénesis.
Sea
cual sea el origen de la lenguas, monogenético o poligenético, se cree que
las diferencias entre ellas son relativamente superficiales. Aunque muchas
personas tengan dificultad en aprender una segunda lengua, y parezca que no
existen grandes similitudes entre el español, el swahili y el chino, por
ejemplo, las diferencias entre los idiomas no son mayores que los parecidos
entre ellas. Los fonemas y sus combinaciones en las lenguas que existen en
el mundo, a pesar de lo que pueda parecer, es muy posible que pertenezcan a
una especie de inventario universal donde cada lengua selecciona los que
precisa. Cualquier idioma posee determinadas características estructurales
que elige dentro de esa reserva universal de propiedades disponibles. Es
decir, ninguna lengua emplea todos los fonemas que la persona puede emitir,
ni dispone de todas las categorías gramaticales posibles— como tampoco
emiten todos los fonemas ni utilizan todas las categorías los hablantes con
su propia lengua ni con otra que aprendan.
Cuando
una lengua sufre transformaciones sustanciales, tanto en su estructura fonética
como en la léxica, puede llegar a convertirse en otra lengua. Con el paso
del tiempo ese dialecto deja de ser incomprensible para los demás; puede
dar lugar a su vez a la creación de nuevas formas dialectales en su seno.
Lo que caracteriza al lenguaje es su continuo crecimiento y evolución en
todos los aspectos, en tanto que expresión viva de la naturaleza y la
cultura humanas.
3. Formas de abordar el
estudio
Se
puede estudiar desde dos puntos de vista: según el uso o según la
estructura. El uso se relaciona con otros campos, como la literatura, la
comunicación de la información, la enseñanza de idiomas, la sociología,
la ciencia política y la psicología. Los estudios sobre el uso del
lenguaje tratan sobre lo que dicen las personas, lo que piensan que dicen y
lo que significa lo que escriben o hablan para comunicarse. Así se incluye
el análisis de los contenidos, la crítica literaria, el estudio del cambio
lingüístico y los factores sociales que determinan los comportamientos
lingüísticos de quienes forman una comunidad idiomática. También se
aborda el estudio de cómo la lengua incide en la conducta humana. Para la
crítica literaria el lenguaje está integrado por palabras que,
adecuadamente ordenadas, producen una emoción o un razonamiento. Para la
lexicografía se trata de un repertorio de palabras que tienen un
significado, un origen y una historia. Por último, se puede entender el
lenguaje como la forma en que las palabras se seleccionan y combinan, y que
es inherente a los individuos, a los grupos o a los géneros literarios.
La
estructura del lenguaje concierne a la lingüística. Según sea la escuela
lingüística que lo aborde, llegará a descripciones diferentes de su uso y
su estructura. Quienes lo enfocan como comunicación escrita, tienen interés
en la estructura del texto —es decir, de qué forma hay que ordenar
las palabras y las oraciones para que constituyan un todo coherente— y les
preocupa cómo es posible que una lengua se pueda traducir a otra con
exactitud. En el campo de la traducción mecánica, las computadoras se
ocupan de la enorme cantidad de información necesaria para llevar a cabo
esos estudios. Los lingüistas comparativos lo ven como un medio de
comunicación y agrupan e identifican las familias que proceden de un tronco
común.
Los
estructuralistas dicen que el lenguaje tiene tres niveles organizados jerárquicamente:
sonidos, combinaciones de sonidos para formar las palabras y combinaciones
de palabras para formar las oraciones y las frases. En el plano fonemático
se analizan los sonidos; en el morfemático se describen las combinaciones
de sonidos en unidades con significado (los morfemas y sus combinaciones
para formar palabras); en el sintagmático el enfoque se centra en las
combinaciones de palabras que forman oraciones y frases.
Los
generativistas dicen que el lenguaje es el conocimiento inherente de los
seres humanos que les permite la competencia lingüística. Estudian dentro
del lenguaje la capacidad para adquirir un idioma y su proceso de adquisición.
4. La naturaleza del lenguaje humano
4.1. Universales del lenguaje.
Existe una gran variedad de lenguajes que parecen ser muy
diferentes pero que comparten ciertas propiedades fundamentales. La más
importante es la productividad, todas las lenguas naturales son productivas
en dos sentidos:
1.En ninguna lengua humana está limitado el número de
nuevas oraciones que pueden crearse.
2.Se pueden expresar las mismas ideas en cualquier lengua,
claro que si una lengua no posee una palabra para un concepto específico,
tendrá que utilizar varios vocablos para expresarlo.
Detrás de esta productividad se encuentran ciertos rasgos
fundamentales que todas las lenguas poseen y que Roger Brown (1965) señala:
*Todas las lenguas utilizan un número limitado de sonidos,
llamados fonemas.
*
Todas las lenguas poseen un pequeño número de unidades
sin significado que pueden combinarse para formar un número prácticamente
infinito de unidades significativas conocidas técnicamente como “dualidad
de estructura”.
*
Todas las lenguas asignan el significado a la palabra de
manera arbitraria, una palabra no tiene que sonar como la cosa a la que se
refiere, aunque existen palabras que si suenan como las cosas a la que se
refiere, como el “croar” de una rana.
*
Todas las lenguas combinan las palabras de manera sistemática
para formar oraciones.
La universalidad de estos 4 rasgos llegan incluso al
lenguaje de sordomudos, que se expresan con gestos y no con palabras
habladas (Klima y Belugi, 1979).
4.2. Fonemas y percepción del habla.
La unidad básica del lenguaje hablado es el fonema. Para
una lengua específica cualquiera, dos sonidos son diferentes si al
sustituir uno por otro cambia realmente el significado de las palabras en
las que aparecen.
Cuando aprendemos una lengua, una de las primeras cosas que
debemos hacer es establecer las diferencias entre los sonidos que son específicos
e importantes para esa lengua. También aprendemos a considerar como iguales
ciertos sonidos que son físicamente diferentes.
La gente no solo usa la información del estímulo sonoro
en sí mismo, sino también el contexto. Nos cuesta menos trabajo reconocer
los sonidos cuando forman palabras que cuando están en sílabas sin sentido
(Stevens y House, 1972). Las palabras frecuentes se oyen mejor que las que
no lo son (Pollack, Rubensten y Decker, 1959), y se oyen también con mayor
claridad las oraciones significativas y gramaticalmente correctas que las
que no tienen sentido (Miller y Isard, 1963).
4.3. Morfemas, palabras y significados.
El morfema es la unidad de habla más pequeña que tiene
significado. El significado denotativo de una palabra es la cosa o la clase
de cosa que puede nombrar una palabra; el significado connotativo que
refleja lo que sentimos en relación con las cosas que presentan la palabra.
4.4. Oraciones y mensajes.
En todas las lenguas, las palabras se combinan para formar
oraciones según ciertas reglas. Estas reglas son las que forman la sintaxis
de una lengua y pueden utilizarse para generar todas las oraciones
gramaticales de esa lengua.
Las reglas sistemáticas son las que rigen la organización
de las diversas partes de una oración. Las reglas gramaticales que
describen la relación entre estas oraciones son las llamadas reglas de
transformación, que especifican cómo se relacionan unos con otros diversos
tipos de oraciones.
La comprensión del lenguaje se guía por un conocimiento
de las reglas lingüísticas, el contexto, y la pragmática del uso de la
lengua.
5.Tipos de lenguaje (oral, escrito e interior)
Hay
tres tipos de lenguaje que son: el idioma oído, el pronunciado y el visual.
La pronunciación de las palabras es un carácter general
para todos los tipos de lenguaje. Por lo cual Pavlov consideraba que el
componente fundamental del Segundo Sistema de Señales son los impulsos cinéticos
que llegan al analizador motor verbal desde los órganos del lenguaje.
El lenguaje visual permite ampliar las condiciones de
relación. El lenguaje visual se puede manifestar en tres tipos: cuando se
lee para sí, en voz alta y cuando se escribe (el lenguaje escrito).
En el lenguaje oral, cuando hablamos debemos preparar la
pronunciación de un sonido al mismo tiempo que pronunciamos el precedente,
o sea la pronunciación en voz alta exige una especie de preparación
anterior.
El lenguaje escrito influye grandemente en el desarrollo
del lenguaje oral, se desarrolla después del oral sobre la base de éste último.
Para dominar el lenguaje escrito es necesario aprender a
pasar de un tipo de lenguaje a otro. Para que esto sea posible es necesario
un entrenamiento especial, pues el análisis y la síntesis de la palabra
sonora y escrita son distintos.
Las investigaciones experimentales han demostrado que el
aprendizaje de la lectura tiene tres etapas (datos de Egorov):
Analítica. El escolar lee letras aisladas y pronto pasa a
leer.
Sintética. Los estudiantes con frecuencia se aceleran a
sintetizar los elementos de las palabras y as pronuncian en conjunto antes
de que hayan percibido todos sus elementos.
Analítico-Sintético. Se regulan los dos lados del proceso
y se consigue el paso rápido y exacto de la palabra percibida visualmente a
la palabra oral. Esta es la etapa de la lectura de corrido.
El aprendizaje de la escritura tiene tres etapas (datos de
Gurianov y Sherbak):
Elemental. El escolar fija su atención principal en los
elementos que componen las letras, en cómo debe coordinas los movimientos y
utilizar la pluma y el papel.
Literal. La atención se fija principalmente en el dibujo
de las letras, mientras que la representación de sus elementos y la
observación de las reglas técnicas se automatizan.
Escritura coordinada. La atención se fija principalmente
en la unificación de las letras en la palabra, en conservar el aspecto
regular y uniforme de las letras por su tamaño, inclinación, situación y
distribución en el renglón.
Después aparece una nueva tarea: escribir conforme a las
reglas ortográficas.
La forma más desarrollada del lenguaje escrito se alcanza
cuando el sujeto puede exponer por escrito sus pensamientos de manera
consecuente y coordinada.
Además del lenguaje oral y escrito existe el lenguaje
interno o lenguaje para sí mismo. Este se la cubierta de los pensamientos,
cuando pensamos sin expresar en voz alta su contenido. El lenguaje interno
es la articulación encubierta de los sonidos verbales.
La articulación encubierta del lenguaje envía al cerebro
excitaciones originadas en los receptores cinéticos, que aunque son muy débiles,
son suficientes para que se desarrolle el proceso normal del pensamiento.
6. Teorías sobre la adquisición del lenguaje
a.Teoría de Chomsky o del dispositivo de adquisición
del lenguaje.
Chomsky propone la existencia de
una "caja negra" innata, un "dispositivo para la adquisición
del lenguaje" o LAD (por sus siglas en inglés), capaz de
recibir el input lingüístico y, a partir de él, derivar las reglas
gramaticales universales. Este input es muy imperfecto; sin embargo, el niño
es capaz de generar de él una gramática que genera oraciones bien
estructuradas y que determina cual es la forma en que deben usarse y
comprenderse éstas. La naturaleza de este LAD no es conocida, pero
es bastante aceptada la idea de que el hombre tiene una tendencia innata
para aprender el lenguaje.
b.La teoría de Bruner o de la solución de problemas.
Para
Bruner, tanto las
cogniciones como los contextos son cruciales para el desarrollo del
lenguaje. Bruner sugirió que el niño aprende a usar el lenguaje para
"comunicarse en el contexto de la solución de problemas", en
lugar de aprenderlo se enfatiza el aspecto comunicativo del desarrollo del
lenguaje más que su naturaleza estructural o gramatical. De acuerdo con
Bruner, el niño necesita dos fuerzas para lograr el aprendizaje del uso del
lenguaje. Una de ellas es equivalente al LAD de Chomsky; la otra
fuerza sería la presencia de un ambiente de apoyo que facilite el
aprendizaje del lenguaje. Bruner denominó a éste sistema de apoyo para la
adquisición de un lenguaje o LASS. Dentro de este LASS sería
relevante la presencia del "habla infantil", forma de
comunicación que tienen los padres con sus hijos pequeños que se
caracteriza por su lentitud, brevedad, repetitividad, concentración en el
"aquí y ahora" y en su simplicidad; esta manera de comunicarse le
permite al niño "extraer la estructura del lenguaje y formular
principios generales" (Davidoff, 1989). Esta "habla infantil"
aparecerá generalmente en un contexto de acción conjunta, en el que el
tutor y el niño concentran su acción en un solo objeto y uno de ellos
"vocaliza" sobre él.
c.La teoría de Piaget.
Piaget resalta la universalidad
de la cognición y considera al contexto relativamente poco importante y
escasamente influyente en los cambios cualitativos de la cognición. El niño
es visto como constructor activo de su conocimiento y, por lo tanto, del
lenguaje.
Piaget presentó una teoría integrada del
desarrollo cognitivo, que era universal en su aplicabilidad y fue
caracterizada la estructura subyacente del pensamiento. Su aproximación es
constructivista e interaccionista a la vez. Se proponen 2 mecanismos
constructores de las estructuras cognitivas para tratar con entornos cada
vez más complejos: la organización y la acomodación. Estos
principios son aplicables al estudio del desarrollo del lenguaje; éste se
centraría en una expresión cada vez más clara y lógica del pensamiento y
en una progresiva socialización, basada en la capacidad progresiva del niño
para comprender puntos de vistas ajenos (de lenguaje egocéntrico a social).
d.Teoría de Vigotsky o de las influencias
socioculturales.
Es un teórico dialéctico que
enfatiza tanto los aspectos culturales del desarrollo como las influencias
históricas. Para Vigotsky la reciprocidad entre el individuo y la sociedad,
siendo definida esta tanto histórica como culturalmente, es muy importante.
El contexto de cambio y desarrollo es el principal foco de atención, dado
que ahí es donde podemos buscar las influencias sociales que promueven el
progreso cognitivo y lingüístico. Para Vigotsky el habla es,
fundamentalmente, un producto social.
El lenguaje precederá al pensamiento e influiría
en la naturaleza de éste: los niveles de funcionamiento intelectual
dependerían de un lenguaje más abstracto. Además, habla y acción están
íntimamente unidas: mientras más compleja es la conducta y más indirecta
la meta, más importante es el rol de la lengua.
e.Teoría de Stern o intelectualista.
Stern distingue tres raíces en el lenguaje: la
tendencia expresiva, la tendencia social a la comunicación y la tendencia
intencional. Las dos primeras no son rasgos diferenciados del lenguaje
humano, ambas aparecen en los rudimentos del lenguaje animal. Pero la
tercera está ausente por completo del lenguaje de los animales, es un rasgo
específico del lenguaje humano.
El principal error de esta teoría radica en
pretender la explicación a partir de lo mismo que necesita ser explicado.
De ahí su cualidad antigenética (los rasgos distintivos de las formas
avanzadas de desarrollo del lenguaje son relegadas a su inicio por una
tendencia intencional) y como resultado su inconsistencia interna.
f.Teoría de Skinner o del condicionamiento.
Para
Skinner, el aprendizaje del
lenguaje se produciría por simples mecanismos de condicionamiento. En un
principio los niños simplemente imitarían, para después asociar
determinadas palabras a situaciones, objetos o acciones.
El aprendizaje del vocabulario y de la gramática se
haría por condicionamiento operante. La gente que se encuentra alrededor
del niño recompensará la vocalización de enunciados correctos
gramaticalmente, la presencia de nuevas palabras en el vocabulario, la
formulación de preguntas y respuestas, etc. y castigará con la desaprobación
todas las formas del lenguaje incorrecto, como enunciados agramaticales,
palabras obscenas.
El problema de esta teoría es que no explica la
similitud en el desarrollo del lenguaje de todos los niños, aun presentando
todos diferentes historias de refuerzo en el ámbito de lo lingüístico.
7. El proceso de aprender el lenguaje
En los últimos años, varias investigaciones se han
dirigido a estas cuestiones, tanto por su propio valor como por las luces
que arrojan sobre otras áreas del aprendizaje. Han habido innumerables
controversia sobre el modo preciso en que se desenvuelve este proceso, pero
es posible destacar cuatro componentes que en formar parte de él:
1.Imitación.-tiene un gran papel en el
aprendizaje del lenguaje. Es evidente que los niños aprenden sus primeras
palabras por lo común meras etiquetas oyendo e imitando.
2.Reforzamiento.-es un poderoso medio de
aprendizaje. Si la palabra produce resultados favorables, se inclina a
repetirlas. Pero el reforzamiento no parece suficiente para explicar la
adquisición de la sintaxis.
3.Estructuras lingüísticas innatas.
El lingüista Noam Chomsky (1959), piensa que todo ser humano nace con las
estructuras mentales para la adquisición del lenguaje, que permite que el
niño procese selectivamente la información lingüística del medio y
formule una gramática generativa con la cual produce su lenguaje.
4.Desarrolló cognoscitivo.
subraya la relación entre el aprendizaje lingüístico y las nociones y
conceptos infantiles en desarrollo. Esto dice que las estructuras
gramaticales básicas no están presentes en las primeras expresiones
verbales, sino que se desenvuelve progresivamente, de lo que los teóricos
concluyen que su aprendizaje depende del desarrollo cognoscitivo previo (Bloom,
1970). Así, cada patrón particular de habla no aparecerá antes de que el
niño adquiera el concepto en que se funda, y son capaces de expresar sólo
los conceptos que ella domina.
Piaget (1962) especulaba que la habilidad de hacer un
concepto de una idea precede a la de expresarlo con palabras. Otros han
observado que muy pronto después de que el niño comienza entender relación
como "mayor" o "más que", las palabras contribuye a
delinear, afinar y transformar el pensamiento conceptual (Brunner, 1983,
Vigotsky, 1962).
8. Evolución de la adquisición del lenguaje en el niño
8.1. Comunicación
prelingüística.
Desde muy temprano el niño y su
madre empiezan a comunicarse; además, el niño presenta una especial atención
al habla, volteando los recién nacidos su cabeza como respuesta a las
voces.
La primera herramienta comunicativa del niño es su
llanto, que producirá una acción paterna con relación al contexto
(necesidades del bebé). Ya a las 6 semanas el niño comienza a sonreír,
estableciendo nuevos lazos comunicativos. A las 12 semanas el niño sonríe
cuando le hablan y produce sonidos de carácter vocal modulado, el cual es
mantenido por 15 o 20 segundos; a las 20 semanas no sólo emite sonidos de
carácter vocal, sino que se entremezclan con consonantes.
A los 6 meses aparece un balbuceo semejante a
emisiones monosilábicas. Las más comunes semejan sílabas Ma, Mu, Da, Di.
A los 8 meses se hacen más frecuentes las repeticiones; se distinguen
estructuras de entonación en las emisiones y estas pueden indicar
emociones. A los 10 meses las emisiones se mezclan con sonidos de juego como
los gorgoritos; realiza imitaciones de sonidos.
8.2. Prelenguaje
Gran cantidad de observaciones
del desarrollo primario del lenguaje realizadas por psicólogos y psicolingüistas
indican que incluso niños muy pequeños poseen una gramática elemental.
Como guía del avance en la adquisición de esta gramática, uno de los
indicadores más fiables es el LME (Longitud Media de Enunciado), que indica
cuantos morfemas (elementos con significado) expresa el niño, en promedio,
en cada enunciado. Así, se definen 5 etapas de LME, en la cual la I
corresponde a un LME entre 1 y 2 (Dale, 1992); por otras parte, Brown (1981)
da como límite superior de I un LME de 1,75. Las otras 4 etapas
corresponderían a aumentos de 0.5 en el índice.
Las funciones del lenguaje en esta etapa serían,
primero, de orden pragmática (obtención de objetos y servicios, control de
la conducta de las personas) y expresiva (manifestaciones de agrado o
rechazo). Más adelante, el lenguaje tendrá una función heurística
(obtención de información sobre el medio inmediato) e imaginativa (creación
de propias realidades).
Primeras palabras.
El niño emite sus primeras palabras al final del primer año.
En un principio se referirán a objetos y personas, pero no demorarán en
expresar peticiones o en describir el ambiente. Estas primeras palabras se
caracterizan por usar un número limitado de elementos fonéticos y por
referirse a categorías más amplias que las aceptada por la lengua adulta,
tanto en lo que se refiere a los objetos y acciones. Las palabras, en esta
época, "parecen ser esfuerzos por expresar ideas complejas, ideas que
un adulto expresaría mediante oraciones" (Dale, 1992); a esto se le
denomina habla polisintética.
Etapa I (LME de 1 a 2)
Esta etapa comienza generalmente
entre los 18 a 20 meses. Se empiezan a formar frases que constan de,
generalmente, 2 palabras, pudiendo llegar a las 7.
Las frases escuchadas por el niño, al ser imitadas,
sufren un proceso de reducción característico, que conforma lo que algunos
investigadores llaman "lenguaje telegráfico" (Brown,1981)
(aunque antes existen los enunciados expresados por el niño que solo poseen
una palabra y que son llamados holofrases (Darley, 1990)), el que se
caracteriza, principalmente , por la retención de los elementos con alta
carga semántica (sustantivos, verbos, adjetivos) y la omisión de aquellos
elementos que cumplen con una función gramatical (ilativos, inflexiones,
verbos auxiliares, etc). ; en el aspecto formal, estas frases se
caracterizan por mantener el orden original y en mantener, para una
determinada etapa del desarrollo, un largo constante no importando la
extensión de la frase modelo. La elección de las palabras por el niño se
haría en razón de la función referencial de las palabras continentes (los
sustantivos, verbos y adjetivos hacen referencia a objetos o cualidades de
estos presentes y actuales), la brevedad de la palabra, por la imposibilidad
de inferencia del contexto de la palabra y por la acentuación más fuerte
que se le da las palabras con carga semántica dentro de la oración (Brown,
1981)
Otros investigadores parten de la base que los niños
generan sus propias gramáticas , las cuales "poseen propiedades
estructurales características, es decir, regularidades sistemáticas de
orden de palabras" (Mussen, 1978). Estas gramáticas se caracterizarían
por usar 2 clases de palabras: palabras "pivotes", clase de
reducido número, ubicadas en un determinado lugar de la oración, acompañando
siempre a palabras X; y las palabras de clase abierta o "X", clase
mayor, las cuales son las que no pertenecen a la clase pivote. El niño, en
un principio, sólo sabe que determinadas palabras (las pivotes) son
usadas antes de todas las otras (las de clase abierta), no
estableciendo mayor diferenciación; con el tiempo, el niño aprende a
diferenciar que palabras pueden y cuales no pueden preceder a otras, adaptándose
a los patrones adultos de lenguaje.
Las interrogaciones son idénticas a las
afirmaciones, con excepción de la entonación, que es ascendente (Dale,
1992).
Etapa II (LME de 2 a 2.5)
El niño posee ya un vocabulario
que excede las 50 palabras. El niño comienza a utilizar las inflexiones del
lenguaje, o sea, aquellos elementos que modifican el significado de las
palabras, dándoles una connotación más específica (pluralidad, tiempo) o
estableciendo relaciones entre otros elementos. El orden en que estas se
aprenden, por lo menos en el inglés, es bastante consistente y depende, en
parte, de la complejidad "cumulativa" de los morfemas
(Dale, 1992). Un hecho interesante de este aprendizaje de flexiones es la hiperregularización,
o sea, el uso de las mismas inflexiones de los verbos regulares en los
irregulares, lo que muestra que el niño busca patrones en el lenguaje.
8.3. Lenguaje propiamente tal.
A esta etapa se llega cuando el
niño llega a los 3 o 4 años, entre las etapas III y IV. Se produce
"un abandono progresivo de las estructuras elementales del lenguaje
infantil y de su vocabulario específico, sustituidos por construcciones
cada vez más acordes con el lenguaje del adulto." (Bouton, 1976). En
el caso del ingles - lenguaje en el cual se han realizado más
investigaciones- se produce el aprendiza de las principales transformaciones
gramaticales (reglas de construcción que le dan al sujeto la capacidad de
"transformar" determinados tipos de oración en otros) que le
permitirán formular oraciones "declarativas, negativas, preguntas
absolutas, preguntas del tipo wh [en castellano, las del tipo dónde, cómo,
porqué] y oraciones imperativas" (Dale, 1992)
Entre sus características encontramos la producción
de verdadero diálogo, adquiriendo así el lenguaje una función
informativa, o sea, la de producir aprendizaje sin que éste tenga relación
con algún elemento del contexto inmediato al niño (Boada, 1986); se
produce una interacción entre la actividad verbal "libre", con la
gramática autónoma de la etapa anterior, y una actividad "mimética",
tendiente a adaptarse al mundo lingüístico del adulto. Según Luria
(1956), a estas características se le sumaría la función autorreguladora
de la conducta del lenguaje, la cual determina que el niño se plantee metas
y busque los medios para lograrlas de acuerdo a las categorías que el mundo
lingüístico le ofrece, pudiendo abstraerse de los concreto e inmediato.
9. Lenguaje y pensamiento
El problema del pensamiento y el lenguaje es tan antiguo
como la propia psicología; sin embargo, la relación entre el lenguaje y el
pensamiento es el aspecto que resulta menos estudiado. El análisis atomista
y funcional, que dominó la psicología científica a lo largo de la última
década, dio lugar a considerar las funciones psíquicas de forma aislada y
a elaborar y perfeccionar métodos de investigación psicológica aplicados
al estudio de esos procesos aislados y separados entre sí. Por lo anterior,
debemos segmentar el complicado conjunto en unidades. Por unidad entendemos
el resultado del análisis que, a diferencia de los elementos, goza de todas
las propiedades fundamentales características del conjunto y constituye una
parte viva e indivisible de la totalidad. Entonces, una psicología que
desee estudiar las unidades complejas tiene que comprender que debe
sustituir los métodos de descomposición en elementos por un método de análisis
que segmente en unidades.
9.1. Las raíces genéticas del lenguaje y el pensamiento.
El hecho principal que encontramos en el análisis genético
del lenguaje y el pensamiento es que la relación entre ambos procesos no es
constante a lo largo de su desarrollo, sino variable. Esta relación cambia
durante el proceso del desarrollo, tanto en cantidad como en calidad. Por lo
tanto, la evolución del lenguaje y el pensamiento no es paralela ni
uniforme. Sus curvas de crecimiento se juntan y separan repetidas veces, se
cruzan, durante determinados períodos se alinean en paralelo y llegan
incluso a fundirse en algún momento, volviendo a bifurcarse a continuación.
El lenguaje y el pensamiento proceden de raíces genéticas
independientes. Este hecho ha quedado demostrado consistentemente por toda
una serie de investigaciones en el dominio de la psicología animal. Ambas
funciones, en todo el reino animal, no sólo tienen raíces diferentes; su
desarrollo, además, sigue líneas distintas. Las investigaciones sobre el
intelecto y el lenguaje de los antropoides, especialmente las de Köhler
(1921) tiene un valor decisivo para revelar este hecho trascendental.
Los experimentos de Köhler ofrecen una demostración
patente de que los rudimentos del intelecto, es decir, del pensamiento
propiamente dicho, surgen en los animales con independencia del desarrollo
del lenguaje y sin relación alguna con sus logros. Las invenciones de los
monos en la preparación y uso de instrumentos o en el empleo de vías
indirectas (rodeos) durante la resolución de diferentes tareas, constituyen
indudablemente una fase inicial en el desarrollo del pensamiento, pero una
fase prelingüística.
Según el propio Köhler, la principal conclusión del
conjunto de sus investigaciones consiste en haber demostrado que el chimpancé
manifiesta rudimentos de un comportamiento intelectual similar al del
hombre. La ausencia de lenguaje y lo limitado de la huella estimular (las
representaciones) son las principales razones de la enorme diferencia
existente entre el antropoide y el hombre más primitivo. Köhler dice:
“la falta de una herramienta tan infinitamente valiosa (el lenguaje) y las
limitaciones del importantísimo material intelectual básico, las
denominadas representaciones, explican por qué el chimpancé le resultan
inaccesibles incluso los rudimentos elementales del desarrollo cultural (Köhler,
1921, pág. 192).
Con lo anterior expuesto por Köhler, se resume que: se
manifiesta una inteligencia parecida a la humana en ausencia de un lenguaje
más o menos comparable al humano, luego las operaciones intelectuales son,
en los antropoides, independientes del lenguaje.
A continuación otro ejemplo que podríamos comparar con
las investigaciones y resultados de Köhler. Allen y Beatrice Gardner (1969)
de la universidad de Nevada utilizaron a una joven chimpancé llamada Washoe
partiendo de que la chimpancé no podía hablar a falta de un aparato
fonador, y le enseñan una versión sumamente simplificada del lenguaje de
los sordomudos. La chimpancé aprendió un reducido repertorio de signos, y
después de unos 3 años empezó a combinarlos para formar secuencias cortas
y sencillas, muy parecidas a las primeras que producen los niños. Pero su
comunicación fue lograda a base de la imitación, con lo cual no pudieron
demostrar que la chimpancé entendía lo que decía.
Basándose en sus años de observación en la Estación
Antropoidea de la Isla de Tenerife, Köhler escribe sobre el lenguaje del
chimpancé: “Todas sus manifestaciones fonéticas sin excepción reflejan
tan solo sus deseos y sus estados subjetivos; por tanto, se trata de
expresiones emocionales, nunca son signos de algo objetivo” (Köhler,
1921, pág. 27).
En resumen lo que interesa es la relación entre
pensamiento y lenguaje en el desarrollo filogenético de ambas funciones:
1.El pensamiento y el lenguaje tienen diferentes raíces genéticas.
2.El desarrollo del pensamiento y el lenguaje siguen líneas
distintas y son independientes uno del otro.
3.La relación entre el pensamiento y el lenguaje no es una
magnitud más o menos constante en el transcurso del desarrollo filogenético.
4.Los antropoides manifiestan un intelecto semejante al del
hombre en unos aspectos (rudimentos de empleo de instrumentos) y un lenguaje
semejante al del hombre en otros (fonética del habla, función emocional y
rudimentos de la función social del lenguaje).
5.Los antropoides no manifiestan la relación característica
del hombre: la estrecha correspondencia entre el pensamiento y el lenguaje.
En el chimpancé uno y otro no guardan ningún tipo de conexión.
6.En la filogenia del pensamiento y el lenguaje, podemos
reconocer indiscutiblemente una fase prelingüística en el desarrollo de la
inteligencia y una fase preintelectual en el desarrollo del lenguaje.
En cuanto a la ontogenia, la relación ente las líneas de
desarrollo del pensamiento y el lenguaje son mucho mas intrincadas y
oscuras. Podemos establecer diferentes líneas en la evolución y distintas
raíces genéticas del pensamiento y el lenguaje.
A lo largo del tiempo se han obtenido pruebas
experimentales objetivas de que el pensamiento del niño atraviesa en su
desarrollo una fase prelingüística. Los experimentos de Köhler con los
chimpancés, convenientemente modificados y utilizados por él mismo, fueron
trasladados a niños para efectuar comparaciones. Bühler ha investigado
sistemáticamente estas cuestiones en los niños y dice: “Se trataba de
actos (refiriéndose a sus experimentos) idénticos a los del chimpancé, de
modo que esta fase de la vida infantil se puede denominar edad del chimpancé”;
refiriéndose a niños con edades de entre 10 y 12 meses. “En la edad del
chimpancé, el niño realiza sus primeras invenciones, naturalmente muy
primitivas, pero enormemente importantes en su desarrollo” (Bühler, 1930,
pág. 97).
La importancia de estos experimentos en niños y chimpancés,
es la independencia entro los rudimentos de las relaciones intelectuales y
el lenguaje. Bühler dice: “Se acostumbra a decir que el proceso de
hominización (Menschwerden) comienza en el lenguaje; es posible, pero puede
que antes de él ya exista el pensamiento instrumental, es decir, la
comprensión de relaciones mecánicas y la invención de medios mecánicos
para metas mecánicas o, más brevemente, aún antes del lenguaje, hay una
acción provista de un sentido subjetivo” (Ibídem, pág. 48).
Por lo general, el lenguaje infantil ha sido considerado
como una forma de comportamiento predominantemente emocional en esta fase de
su desarrollo. Algunas investigaciones de Bühler sobre las primeras formas
de comportamiento social del niño y el inventario de sus reacciones durante
el primer año de vida, y la de sus cols. Hetzer y Tuder-Gart sobre las
reacciones tempranas del niño a la voz humana; muestran como durante el
primer año de vida del niño encontramos un rico desarrollo de la función
social del lenguaje, precisamente en su fase preintelectual de desarrollo.
El relativamente complejo y rico contacto social del niño
da lugar a un desarrollo extraordinariamente temprano de los recursos
comunicativos. Se ha constatado la aparición de reacciones simples pero
bien definidas del niño a la voz humana ya en su tercera semana de vida
(reacciones presociales) y la primera reacción social a la voz humana en el
segundo mes (Idem, 1927, pág. 124).
En el momento a partir del cual el lenguaje se hace
intelectual y el pensamiento se hace verbal, se reconoce por dos rasgos:
1.Consiste en que el niño en el que se ha producido este
cambio comienza a ampliar activamente su vocabulario, su repertorio léxico,
preguntando como se llama cada cosa nueva con lo cual aparecen la función
simbólica que mencionaré más adelante.
2.Este rasgo es consecuencia del primero, consiste en el
aumento extraordinariamente rápido del número de palabras que domina el niño,
ampliando más y más su vocabulario.
Stern define la función simbólica del lenguaje como la
actividad mental del niño en el sentido exacto de la palabra; comprender la
relación entre el signo y el significado, tal como se manifiesta en el niño
en este momento, es algo esencialmente distinto de la simple utilización de
las ideas y sus asociaciones. La exigencia de que a cada objeto, del género
que sea, le corresponda su nombre puede quizás considerarse, en efecto,
como el primer concepto general del niño. (Idem, 1922, pág. 93)
9.2. Los conceptos.
Un concepto es nuestro conocimiento sobre una categoría de
objetos o acontecimientos. Al tener un concepto de lo que es una cosa o un
acontecimiento, podemos clasificar algo nuevo.
En la edad adulta, el concepto de verdad es mucho más
complejo, y no muchos se atreverían a definirlo.
Los conceptos pueden resultar fáciles o difíciles de
aprender, también según el tipo de reglas que los definen. Cuando algo
debe poseer dos o más rasgos o características para pertenecer a una
categoría, se habla de un concepto conjuntivo. Son mucho más difíciles
los conceptos disyuntivos.
Nuestros conceptos se basan en nuestro conocimiento del
mundo y en nuestras teorías e ideas sobre como es el mundo.
La formación del concepto esta dividida para efectos de
estudio y de acuerdo con Vigotsky en 3 partes: el predominio de la imagen
sincrética, el complejo y el del concepto. Esta última se divide en varias
etapas: la primera se refiere a los elementos que participan en la formación
del concepto, tales como el pensamiento complejo, que es la unificación de
las impresiones perceptivas y la abstracción o la separación de los
elementos de una totalidad. La siguiente etapa se caracteriza porque la
abstracción se enfoca en un solo elemento del todo y con ello se crea la
formación de los conceptos potenciales; donde un rasgo del todo es abstraído
pero es inestable. La formación del concepto se da cuando los rasgos abstraídos
son sintetizados y esa síntesis se utiliza para pensar.
La relación que guardan los conceptos, el lenguaje y el
pensamiento es la que sigue: el lenguaje es la actividad mediadora entre el
pensamiento y la formación del concepto. Existen dos propuestas para
atender la adquisición de los procesos científicos o no espontáneos y la
de los conceptos cotidianos, la primera nos habla de una simple asimilación,
la segunda hace referencia a los mismos procesos del desarrollo del concepto
en la edad infantil.
La diferencia entre los conceptos cotidianos y científicos
estriba en que los primeros son producto del propio esfuerzo mental y los
segundos están influidos por los adultos.
Vigotsky hace dos críticas a la teoría de Piaget sobre
los conocimientos científicos. En primer lugar nos habla de la
inadvertencia de Piaget al considerar solo uno de los dos tipos de conceptos
en la formación del pensamiento, en segundo plano establece una contradicción
al principio de socialización progresiva del pensamiento de Piaget.
La instrucción y el desarrollo son factores que se
influyen en la formación de los conceptos anteriores ya que se ven
afectados por los intereses del niño, así como por sus experiencias.
Piaget explica que para que el niño alcance el conocimiento y dominio de
sus pensamientos se deben tener en cuenta dos leyes: la del cambio;
propuesta por Cleapeaed y la ley del cambio, propuesta por Piaget. El niño
preescolar no es consciente de sus pensamientos.
9.3. Relatividad lingüística.
A fines del siglo XIX y principios del XX, los lingüistas
y antropólogos trabajaban principalmente con culturas y lenguas exóticas.
Se obtuvo la idea de que la lengua que habla una persona determina la forma
en que percibe y conceptualiza el mundo, esto se conoce como la hipótesis
de Whorf, propuesta por Benjamín Whorf (1940), quién fue uno de los
primeros defensores de la relatividad lingüística.
Existen numerosas pruebas de que la forma en que la
describimos las cosas puede afectar la forma en que las percibimos, las
recordamos o pensamos sobre ellas.
A diferencia de Whorf, Glucksberg y Danks (1975) dicen que
es posible que la influencia del lenguaje se infiltre en todo el
pensamiento, pero las diferencias entre los idiomas no parecen provocar
diferencias importantes en la forma como la gente concibe y conceptualiza su
mundo.
10. Conclusiones
En conclusión pienso que el lenguaje es la producción y
la percepción de un idioma, y que éste evoluciona en la medida en que lo
hace la especie humana. El surgimiento del primer idioma o lengua aún es un
enigma, pero con certeza sabemos que surgió de un primer idioma y que fue
evolucionando y cambiando con el paso del tiempo en cada región del
planeta, hasta llegar a los idiomas y lenguas que conocemos actualmente.
Al ir ahondando en estudio de la forma en que los niños
adquieren el lenguaje, me di cuenta que este tema tiene múltiples
relaciones con otros campos de la psicología, en tanto el lenguaje
interviene en los procesos de cognición, memoria, atención, pensamiento,
entre otras, y con otras ramas del saber, como la educación, porque ésta
desde siempre ha utilizado métodos de instrucción basados en el componente
lingüístico.
Cada teoría de la adquisición del lenguaje centra la
atención en un factor determinado. Skinner privilegia la acción del
aprendizaje, tanto como moldeamiento por parte de los padres, como por la práctica
que el lenguaje requiere; Piaget, las construcciones de reglas que el niño
realiza activamente en contacto con el medio lingüístico. Tras revisar
estas diferentes teorías, he obtenido la siguiente conclusión: los seres
humanos poseemos una capacidad innata para aprender el lenguaje, pero el
desarrollo y formación del lenguaje sólo será posible si existe un
entorno social en torno al niño, que le brinde el adecuado input lingüístico
para que éste, de modo activo, construya progresivamente su lenguaje.
En cuestión a la relación del lenguaje y el pensamiento,
nos encontramos con la génesis de estos dos procesos en cuanto a su
filogenia como ontogenia, observando que la filogenia encuentra que el
lenguaje y el pensamiento tiene diferentes raíces genéticas, que su
desarrollo es independiente y que los antropoides tienen algunas características
semejantes al hombre en cuanto a estos dos procesos (el lenguaje y el
pensamiento). En cuestión a la ontogenia también destacan las diferentes
raíces de pensamiento y el lenguaje, que se encuentra la etapa prelingüística
y la preintelectual y que en cierto punto las líneas del pensamiento y el
lenguaje se encuentran y surge el pensamiento verbal y el lenguaje
intelectual.
La aparición del concepto es de gran importancia en tales
procesos, ya que el niño aprende que cada objeto tiene su nombre y por lo
tanto, aprende a clasificar los objetos según sus características
particulares.
11. GLOSARIO
Aprendizaje verbal. Procesos necesarios para que la
memoria almacene información codificada en forma de lenguaje.
Arco de sonoridad. Es la fusión de los sonidos
verbales en sílabas.
Balbuceo. Juego con sonidos de los recién
nacidos.
Caso gramatical. Empleo del orden de las
palabras para expresar diferentes relaciones.
Comprensión del lenguaje. Análisis y síntesis de
los elementos del pensamiento.
Concepto. Conocimiento propio sobre una
categoría de objetos o acontecimientos.
Filogenia. Origen y desarrollo evolutivo
de las especies y, en general, de las estirpes de seres vivos.
Fonema. Unidad básica del lenguaje hablado.
Función simbólica. Actividad mental del niño para
comprender la relación entre el signo y el significado.
Gramática pivotal. Sistema de formación de
oraciones de dos términos que emplean los niños de 2 años y que constan
de verbos de acción, preposiciones o posesivos en combinación con palabras
X, que en general son sustantivos.
Gramática. Reglas que determinan las
secuencias de sonidos y las combinaciones de morfemas posibles.
Habla polisintética. En las primeras fases de la
adquisición del lenguaje, el uso de palabras sueltas, quizás para
trasmitir oraciones completas.
Habla telegráfica. Elocuciones de los niños de
uno y dos años que omiten las palabras menos significativas y dejan las que
poseen el mayor sentido.
Holofrase. Una sola palabra expresa un
mensaje completo.
Idioma. Medio de comunicación verbal de las personas. Fenómeno
histórico-social creado por lo pueblos, que nace y se desarrolla con la
sociedad.
Interacción. La repetición, prolongación y
cese deliberados de los sonidos infantiles que imitan el habla.
Jerga expresiva. Balbuceos producidos cuando el
niño usa inflexiones y patrones que remedan el habla de los adultos.
Lenguaje productivo. Es lo que el niño dice (o
después, lo que escribe).
Lenguaje receptivo. Comprensión infantil de la
palabra hablada (y más tarde la escrita).
Lenguaje. Tipo más complejo de
comunicación intencional.
Mecanismos de adquisición del lenguaje
(LAD).
Se define como una propiedad característica de la mente humana que se
centra única y especialmente en la adquisición del lenguaje.
Morfema. La menor unidad lingüística con sentido.
Oído fonemático. Es el que es capaz de efectuar
el análisis y la síntesis de los sonidos de un idioma determinado según
sus signos fonemáticos.
Ontogenia. Formación y desarrollo del
individuo a lo largo de su vida.
Percepción del lenguaje. Análisis y síntesis de
los medios materiales del idioma.
Psicolingüística. Estudio de cómo se adquiere y
cómo se utiliza el lenguaje.
Regla sistemática. Son las que rigen la organización
de las diversas partes de una oración.
Relatividad lingüística. El pensamiento es
moldeado por el lenguaje y que el idioma que uno habla determina la concepción
que tiene del mundo (teoría de Whorf).
Semántica. Estudio del significado de los
signos lingüísticos y de sus combinaciones, desde un punto de vista sincrónico
y diacrónico.
Sonido verbal. Unidad material fundamental del
lenguaje, son sonidos complejos y se caracterizan no sólo por su altura,
sonoridad y prolongación, sino también por su timbre.
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